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05 abril 2026

Londinium: Semana de Pasión y otros lugares comunes sin aparente conexión (Parte I)

Si viajo al Easter -permítanme el anglicismo, Semana Tonta es demasiado largo y tal vez ofensivo dado el actual zeitgeist- del año pasado (mi manera de viajar es darle aquí), estaba exteriormente en una situación similar a la de ahora: sin salir de Londinium porque en unos días Mini empezaba los "mocks" o "exámenes predictivos". Este año, ou mama, es ya "The Real Thing", en mayo comienza los finales, que durarán un mes, así que aquí seguimos. No que nos importe, porque aunque fans de cierto tipo de viaje [cada vez "cierto tipo" se acota más, nos hacemos mayores, disminuye la paciencia], lo  nuestro es viajar desde nuestro sofá. Y pedalearnos la-ciudad-que-nunca-te-terminas. Claro que Dios es de derechas y mala gente, y siempre manda tiempo regulero para que penemos todos la muerte de su Hijo y blabla.

Leo ese divague titulado "Fragmentos en el páramo de Easter", que es una versión de mi género "gazpacho" y constato que es una forma que cuenta con cierta aceptación entre divagantes y extraños y, dando muestra de una empatía con quienes aún magnanimamente pasan por aquí -hay gente que cobra por esto, yo a veces pienso que tendría que pagar-, hoy comenzamos con unas cuantas ideas deslavazadas que ni siquiera tienen la excusa del año pasado, que era homenajear a "Pedro Páramo", el libro que estaba leyendo. 

Cosas del comer
Ya el año pasado hablé de la carencia de mona o huevos de Pascua en esta casa, aunque Easter sea únicamente un festival del chocolate en este país, al que preocupa tan poco Yísus (aunque cómo olvidar aquel año que fuimos a la Isla de Wight y vimos a un penitente haciendo trampas: arrastrando la cruz con rueda!).

Pero el otro finde, de camino a la mani anti-todo [me estoy dejando en lo del activismo, no he hecho divague], pasé por Marchesi, una pastelería italiana fundada en 1824 que solo tiene establecimientos en Milán y aquí, cerca de Berkeley Square. Aquí se puede apreciar -aparte de la maravillosa arquitectura en el reflejo- que los huevos a la venta son "de arte y ensayo", y que, pese a las £1,300 del ala de uno de ellos, están agotadísimos, al menos en la web. Padrin@s, ya sabéis: siempre podéis alegar que no había existencias. 






Los italianos, unos guarros
Disculpas, es el sintagma que me viene a la cabeza de seguido cuando se habla de los habitantes de ese país desde que mi padre explicó que en fútbol, "los italianos son unos guarros".  Es solo metafórico: según Doña Concha de Pélion, los guarros-literal son los franceses. Pero divago. 
 
Quería hablar de los italianos -unos guarros- y su capacidad para el marketing — creo que lo escribí en un comentario: todo lo que tocan lo convierten en oro. Lo último es la "Colomba di Pasqua", de la que nunca oí hasta hace unas semanas en Barcelona, donde me di de bruces con un estante lleno de colombas en un supermercado orgánico a los que me hacen ir los Jekes. 



En Marchesi me las encontré de nuevo, y eso ya me obligó a hacer una búsqueda y resulta que la colomba es la semanatonta equivalente del navideño panettone. Enfurecida, iba ya a hacer una arenga sobre el capitalsmo y la creación de cada vez más mierdas para comprar, pero según dice la www, esto viene de lejos. Parece que ya está también en supermercados estándar. Será tan mazacote como el panetone, cuyo sabor está bien pero no puede competir con la masa del roscón? Nacionalismo de la pattisserie. Maremía como descubra este post Vox, me hacen una oferta. 

Y por terminar con L'Italia, el otro día vi la última de Sorrentino, "La grazia". Nada como "La grande bellezza", pero me sigue encantando Toni Servilo, el actor-gurú del director, y me encanta su uso de la música tecno en una peli de un tema tan sobrio. De repente, sonaban unos acordes de club de esos que has de entrar con gafas de sol, tapones y anfetaminas, y yo quería responder con un "I've got the power!". Supongo que escucharlo sin la peli no tiene el mismo efecto, pero a mí me dan muchas ganas de bailar, algo así como en el final de la actuación de Rosalía en los Brit. Pasen al minuto 2:44, y no cometan el error de saber qué dice la letra [I'll fuck you till you love me"="Te follaré hasta que me quieras": WHAT THE FUCK?, la confusión es máxima, pobres zetas].

Aquí, certezas
Y siguiendo con confusiones, una cosa hay cierta: podrán arrancar las flores pero cada año está aquí la primavera. Londinium in the bloom, Sakura en Londinium. Las fotos son de mis jardines favoritos de la ciudad, que es top secret luego no pondré sus coordenadas en un blog tan viral. La descubrí en mi año de baja maternal con Mini en el que me dediqué a descubrirlo todo armada de un carrito y mapas de papel. Era esa época. 



También era esa época en la que pretender que tienes La Verdad (el Cheeto narcisista llama a su red social "Truth Social") o que lo sabes todo ("Aquí, certezas", eslogan de la campaña del PP en Castilla) hubiera hecho reír mucho.  En nuestro mundo, dinamitado de incertidumbres, aún hay gente con tan poco respeto intelectual por su electorado que pretende que tiene todas las respuestas, todas las certezas. ¿Os imagináis mi cara mientras tecleo esto?




Los actores no envejecen, pero yo tampoco
Voy a recoger mis nuevas gafas y paso por una casa donde vivió un tiempo Jimi Hendrix, y 200 años antes, al lado, George Frédéric Haendel. Os aseguro: no es mala plaza (Brook Street). Los han juntado y puedes visitar ambos en la "HandelHendrixHouse". Hendrix es la de la izquierda, el taxi era por lo de la composición. 


Paso por otra donde vivió Audrey Hepburn, que me recuerda a Katherine (Hepburn, claro), aunque no estuvieran relacionadas. El otro día vi "Suddenly, last summer" ("De repente, el pasado verano", la peli de 1959 de Mankiewicz, basada en una obra de Tennessee Williams en la que Hepburn interpretaba a una rica sureña que hace maldades. Miro su edad en la peli en la internet: 52 años. Me parece mayor que yo, lo cual puede tener un pase, pero también me lo parece Montgomery Cliff y la guapísima Elizabeth Taylor, pese a que tendrían como  30. ¿Qué pasa aquí? Pues que esos actores clásicos o los de mi infancia siempre me van a parecer mayores: iba a decir es curioso, pero no lo debe ser porque al Peda también. Lo es porque no es que ellos no envejezcan en el celuloide, es que los que nos quedamos parados en edad al ver esas películas somos nosotras. 



Demasiadas más ideas sueltas, así que se quede este como el primero de una serie de divagar-proper.  Y en la búsqueda de fotos de huevos de chocolate, flores y placas azules, me han salido al encuentro las de la mani, así que termino con un par. Nota: aunque el tema principal era "en contra de la extrema derecha", fue tan multi-todo que cada uno llevaba su cartel-woke a medida: que si Fuck Trump, pro-Palestina, inmigración, feminismo, Irán, no-a-la-guerra, refugiados bienvenidos, los gays y del género, en contra del fascismo... en particular me enterneció algunos que reciclaron las banderas europeas anti-brexit y los que siguen -seguimos- con el mantra de la Seguridad Social pública.

Una mani un poco gazpacho, como este divague. Vamos a por el otro...




9 comentarios:

  1. Leyendo el final me llevó a escuchar mentalmente la maravillosa canción de Cabaret, "money, money...", pero cambaiada por "mani, mani, mani..." y es que tanto el partido político como la manifestación política, han llegado a un punto de mero espectáculo... que ya pasa como con el tomar algo en una tasca actual : ¿dónde quedó aquel aroma a transgresión que inundaba ese tipo de espacios?

    En el fondo ya viene a ser como el montaje parateatral de una movida vestimental en el MOMA. O, a menor escala, una parafernalia artística made in Goya.

    Bicos goyescos...

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    1. Hola MV! No sé si manifestarse será espectáculo, pero creo q no lo es solo. Quedarse en casa tampoco es la solución, una mani multitudinaria tiene mucho poder (has leído "los ejércitos de la noche"?). Pero claro, hay q sacar a la gente de su sofá. Yo cuando voy alucino de la cantidad de gente q está en grupos, q está organizada... querría ser una de ellas, claro q odio los comités y las reuniones con toda mi alma (es mi problema, tengo q estar activa o me aburro). Pero además, creo q la mayoría de las reuniones se podrían solucionar con un buen email. Cada una a lo q se le da bien: yo querría cambiar el mundo a golpe de teclado...

      bicos bicos

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  2. Como me pilla el divague en Italia doy fe de la Colomba di Pasqua en el Despar supermarket. Mucho exito, pero no me tentó, el parecido del que alguien me habló con el panetone me echa para atrás.
    Mantengo que creo que en Francia se venden más, si esto fuera la France la Colomba tendria su propio cartel a la entrada del pueblo, como el chateau correspondiente, el fromage de la zona y la vaca charolesa, sin duda la mejor du monde.
    Me parto con la cruz con ruedas, este año que me ha parecido que las procesiones ganan adeptos y las teles públicas o no machacan ¿más que nunca? con el tema, donde queda la fe, el dolor a compartir, el martirio...? A ver si esto va a ser un poquito postureo, sin alma ni na :)) De las manis hablamos otro dia, porque si alcanzar los cielos va a ser que no, al menos un poco de molestar deberían.
    Muxux

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    1. Marisa, mi enviada especial a L'Italia!!!! Claro, allí será una bandada de colombas. Y tú sin probar! Para qué te mando a esa corresponsalía??

      Qué bueno lo del marketing de la colomba en la France... es un país q alucino spr q leo es el más turístico del mundo!!! Yo me lo dejo para la jubilación y como vosotros lo conocéis bien, ya me vais contando dónde "la cebolla especial q solo se cultiva bajo el tronco de no sé qué árbol donde durmió la siesta Ricardo Corazón de León" no vale la pena.

      Ya sabes q tengo un placer culpable q son esas procesiones, cuanto más drama drama mejor, nada de ruedecitas, queremos sangre en los nudillos, pies y hasta en partes no expuestas. UNa pena q abolieran los grilletes y la flagelación...pero quita, q igual cuando entre la derecha vuelve. No todo va a ser malo.

      muxus maitea, haz tu trabajo q no todo va a ser diversión por el monte...

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    2. Totalmente de acuerdo con Marisa, los franceses son los reyes del marketing. No sé si frecuentas las autopistas francesas (sospecho que no), pero los carteles que te encuentras cada dos por tres elogiando glorias locales son alucinantes. Cuando digo glorias, léase cualquier cosa, desde artesanía en madera a encaje de bolillos. O incluso cosas de las que uno no ha oído hablar nunca...

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  3. Bufff, qué pereza con los dulces "italiani". No me gusta el panetone en ninguna de sus modalidades.

    Y las "palomas" esas de "Pasqua"...como triunfen tanto como el "panetoni" igual desbancan a las torrijas.

    Y ahora a los obradores les da por innovar con las "torrijen": que si de galleta lotus, de chocolate Dubai... (visto en un post de IG).
    Dejadlas tranquilicas, maños míos.

    Saludos desde la veraniega Vetusta, la ciudad que pasa del invierno al infierno,

    P.

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    1. A ver, BUxo, tú de hace tiempo eres mi enviado especial en Vetusta, sección pastelerío. Me puedes confirmar o desmetir si has visto colombas en la Muy Noble, Muy Heroica, MUy Leal ciudad del viento?

      Bueno, has hecho parte de tu labor con la investigación torrijen... galleta lotus? la civilización se va al garete.

      love, di

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    2. ¿Colombas en Vetusta?

      De momento no, que mis ojos hayan visto.

      Pero seguiré atento.

      Firmado: AAT (Asociación de Amistad de la Torrija)

      Besicos,

      P.

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    3. Gracias Pachi... dales tiempo...

      Pero leo en esa cadena de grandes almacenes innombrable tienen hasta una de Dolce & Gabana...

      Las torrijas solo las he comido caseras, con lo q hace aniosss q no como...

      más besikos

      di

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Me encantan los comentarios, pero solo una petición: se identifiquen, porfa. No me molestaré en contestar a quien no se molesta en ponerse un apodo, o la inicial de un apodo.

Si comentan en un divague antiguo, lo tendré que aprobar, por aquello de los bots.

Aparte de esto, comenten bajo su propio riesgo, sin moderación. Puede ser divertido.

Nos vemos por los bares.