El valor predictivo de la ciencia ficción
Parece obvio decir, ya que se ha escrito mucho sobre la capacidad de la ciencia ficción para hacer predicciones de lo que luego vendrá, pero con esta novela yo me he maravillado constantemente por la casi exactitud con la que describe lo que es la vida de alguna gente a día de hoy. Por ejemplo, Mildred, la mujer de Montag, está totalmente absorbida por las posibilidades tecnológicas de esta sociedad: desde el "parlour" hasta las "abejas electronicas". El "parlour" es su máxima aspiración: una habitación donde las cuatro paredes son en su totalidad pantallas, y en ellas se proyecta 24 horas gente (que pasan a ser como su familia) que hablan sin parar y discuten entre ellos. Erm, un momento: no es esto un resumen de la programación de Tele5? Porque no hay más que pasar de puntillas con el mando y ver a los mismos gritándose entre ellos, lo escalofriante pensar en los millones de personas que están siguiéndolo desde casa. Mildred y Montag no tienen hijos, pero la gente que los tiene, cuando vienen del cole los enchufan a este "parlour" y ya está "es como hacer la colada, los metes dentro y cierras la puerta". Qué imagen.
Las "abejas electrónicas" también tienen un paralelismo actual. Alguien ahí adicto al podcast? Doy un paso al frente: siempre que hago actividades que no requieren concentración (viajar, llenar el lavaplatos, ducharme), estoy escuchando la radio. Pues los habitantes de este futuro están enganchados a algo que son esencialmente podcast, usados aquí para adormecer, cuando yo me cuento a mí misma que lo que escucho es para informarme. Me imagino a las hordas caminando como zombies, con el zumbido de las abejas de fondo. escuchando tal vez consignas, y sin escucharse entre ellos.
“Nobody listens anymore. I can't talk to the walls because they're yelling at me, I can't talk to my wife; she listens to the walls. I just want someone to hear what I have to say. And maybe if I talk long enough it'll make sense. And I want you to teach me to understand what I read.”
Bradbury lo usa como metáfora de la falta de comunicación entre la gente, y con uno mismo... "Mildred, la otra Mildred, está tan dentro de esta, que nunca se han conocido". La muñeca rusa Mildred, la cebolla Mildred.
Y hay más imágenes como estas, como el banco abierto toda la noche con robots como dependientes, o la pantalla de televisión del tamanio de una postal, "algo a lo que pudiera hablar" (no está describiendo un "teléfono inteligente"?). Todas te dejan un poco petrificada, la realidad virtual, los robots que trabajan, todo esto está ya aquí. Lo queremos todo? Parte? Habrá que repasar "Homo Deus".
Complejidad? No gracias! La cultura popular es mala para su salud
Una no puede dejar de pensar qué diría Bradbury de la sociedad en la que vivimos hoy. El autor dijo repetidas veces que su novela no iba de la censura, sino de la idiota influencia de la cultura popular en la población, que queda adormecida. Todo lo que sea un mínimo de complejidad se descarta, porque lo que interesa es algo ya medio masticado, de consumo rápido, que entretenga, que no nos lleve a plantearnos nada.
"Picture it. Nineteenth century man with his horses, dogs, carts, slow motion. Then, in the twentieth century, speed up your cameras. Books cut shorter. Condensations. Digests. Tabloids. Everything boils down to the gag, the snap ending. (...) Speed up the film, Montag, quick. Click, Pic, Look, Eye, Now, Flick, Here, There, Swift, Pace, Up, Down, In, Out, Why, How, Who, What, Where, Eh? Uh! Bang! Smack! Wallop, Bing, Bong, Boom! Digest-digests, digest-digest-digests. Politics? One column, two sentences, a headline! (...) School is shorted, discipline relaxed, philosophies, histories, languages dropped, English and spelling gradually neglected, finally almost completely ignored. Life is immediate, the job counts, pleasure lies all about after work. Why learn anything save pressing buttons, pulling switches, fitting nuts and bolts?"
Programas de "cultura general" donde se bombardea a los participante con preguntas sobre datos sin análisis (en qué anio tal batalla? sin preocuparnos por qué esa batalla). Interesa el porqué no el cómo. Madre mía: qué diría Bradbury hoy de Twitter, por ejemplo?
“If you don't want a man unhappy politically, don't give him two sides to a question to worry him; give him one. Better yet, give him none. Let him forget there is such a thing as war. If the government is inefficient, top-heavy, and tax-mad, better it be all those than that people worry over it. Peace, Montag. Give the people contests they win by remembering the words to more popular songs or the names of state capitals or how much corn Iowa grew last year. Cram them full of noncombustible data, chock them so damned full of 'facts' they feel stuffed, but absolutely 'brilliant' with information. Then they'll feel they're thinking, they'll get a sense of motion without moving. And they'll be happy, because facts of that sort don't change.”
Qué diría de que no se estudie latín, filosofía, de que la universidad sea una fábrica de empleados en lugar de un lugar donde aprender a pensar, y que, en búsqueda de mejor empleo, la gente solo quiera acumular trozos de papel llamados títulos, aunque sean de mentira?
Para tener adormecida a la población, el poder siempre ha usado el "panem et circenses", desde ver a cristianos ser devorados por leones, hasta la propia religión ("el opio del pueblo", gracias tío Karl) cuando se hace mainstream y en estos momentos, parece haber múltiples opciones, pero tal vez la mayor sea el (puto) deporte. Lo siento, a mí aburre el deporte y sinceramente, lo del fútbol no lo entiendo (pese a tener una bandera de la Real Sociedad colgada junto al albornoz en la puerta del dormitorio). No puedo ser indiferente: me pone enferma ver los titulares del periódico, y la proporción de deportes en ellos, por no hablar del tiempo que le dedican en los telediarios. Es la "terrible tiranía de la mayoría": el más peligroso enemigo de la verdad y la libertad: el sólido inmóvil ganado que es la mayoría".
“More sports for everyone, group spirit, fun, and you don’t have to think, eh? Organize and organize and super organize super-super sports. More cartoons in books. More pictures. The mind drinks less and less. Impatience. Highways full of crowds going somewhere, somewhere, somewhere, nowhere. The gasoline refugee. Towns turn into motels, people in nomadic surges from place to place, following the moon tides, living tonight in the room where you slept this noon and I the night before.”
Autopistas llenas de gente yendo a algún sitio, algún sitio... Tengo unos conocidos que no tienen hijos y mucha pasta, y raro es el fin de semana que están en casa: París, tan a mano con el tren, o Bruselas, o Cracovia, o Turín. Continuamente empacando, moviéndose, digiriendo una nueva ciudad, un nuevo plato, una nueva ópera. Continuamente, sin parar: qué pasaría sin un finde se quedan en casa y en un punto, en el sofá, tienen que parar? Qué se encontrarían? Otra predicción tickada, Ray.
Quién será de más culpar?
Aparte del deporte, quedan los comics, las revistas de sexo tridimensionales, y los video juegos (esto no lo predijo Bradbury), pero lo que asusta es que todo esto ni siquiera vino como un dictado del gobierno, de arriba abajo... no hizo falta censura: la tecnología y la imbecilidad de la gente hizo la magia sola. Como dijo el Jefe de Bomberos: "Porque no tienes que quemar libros, no?, cuando el mundo se llena de no-lectores, no aprendedores, no-sabedores" (non-readers, non-learners, non-knowers). Los libros eran quemados sin necesidad de fuego.
Y lo que no eran imbéciles, no dijeron nada; la idea aquella de vinieron a por los judíos y no me quejé está también en la novela: qué estamos haciendo nosotros para parar este horror que se nos viene?
“Mr. Montag, you are looking at a coward. I saw the way things were going a long time back. I said nothing. I am one of the innocents who could have spoken up and out when no one would listen to the 'guilty,' but I did not speak and thus became guilty myself.”
Cómo pararlo? La respuesta es, me temo, como siempre, la unión. Como le dicen al final del libro los que viven en los márgenes de esta sociedad, donde sobreviven memorizando libros subversivos, los clásicos: "cuando estábamos solos, todo lo que teníamos era furia", y le aconsejan que viva, que vea el mundo, y sobre todo que lo intente, sin pedir garantías, aunque se quede ahí:
“Stuff your eyes with wonder, he said, live as if you'd drop dead in ten seconds. See the world. It's more fantastic than any dream made or paid for in factories.”
“Don't ask for guarantees. And don't look to be saved in any one thing, person, machine, or library. Do your own bit of saving, and if you drown, at least die knowing you were heading for shore.”
Apéndice: Porno para bibliófilos
Para terminar en una nota alta, incluyo algunas de las frases que hablan de libros. Porque hay mucho porno-para-bibliófilos, para lo que amamos los libros no solo por su contenido, sino como objetos, su olor, su textura... disfrutad, y seguid leyendo.
“Do you know that books smell like nutmeg or some spice from a foreign land? I loved to smell them when I was a boy. Lord, there were a lot of lovely books once, before we let them go.”
“The magic is only in what books say, how they stitched the patches of the universe together into one garment for us.”
“The books are to remind us what asses and fool we are. They're Caeser's praetorian guard, whispering as the parade roars down the avenue, "Remember, Caeser, thou art mortal." Most of us can't rush around, talking to everyone, know all the cities of the world, we haven't time, money or that many friends. The things you're looking for, Montag, are in the world, but the only way the average chap will ever see ninety-nine per cent of them is in a book. Don't ask for guarantees. And don't look to be saved in any one thing, person, machine, or library. Do your own bit of saving, and if you drown, at least knowing you were headed for shore.”
“A book is a loaded gun in the house next door...Who knows who might be the target of the well-read man?”