an

17 marzo 2017

Retorno a Nottingham (Nottingham revisited)

Así de gótico estaba el "norte"
Una vez el año los del gremio tenemos que enviar evidencia al Colegio Real de Gremio de que hemos sido buenos. Que hemos hecho cursos, dado clases, y asistido a los soporíferos "mandatory trainings" (obligatorios) sobre temas útiles vitales: qué extintor usar en incendio eléctrico, qué delantal ponerse para limpiar material orgánico, y así todo. El día que me pongo a revisar cómo ando de "horas" me doy cuenta que ... me faltan 13! De dónde saco 13 horas de charlas y demás mamandurrias!?

Recuerdo el curso de Nottingham: son dos días en Marzo, pero lleva todo vendido desde hace siglos. Les pongo un email por si acaso, y nada. Sin embargo, la semana pasada me llega un email: han salido dos plazas, alguien las quiere?

Seamos realistas: no me va bien. Llevo un mes de locura, y enumero en mi cabeza todas las tardes-noches atípicas de las últimas semanas (lo cual, como es salirse de la rutina, hace que se pase el tiempo más lento). Me cansa solo el pensarlo: concierto de Mini en Barbican, webminar, teatro, óptica, charla del Brexit... Es una locura pero, venga, me voy a Nottingham.

Nottingham, esa ciudad dos horas al norte de Londinium, es muy importante para mí porque vivimos allí casi 4 años. No fue el primer lugar donde aterrizamos en la isla, pero sí que fue el "puente" entre el recién llegados y Londinium. Allí nos compramos un piso por... 5 millones de pesetas, yo pasé todos mis exámenes y de Nottingham se enamoraron toda la familia y los amigos que allí nos vinieron a visitar (estrellita para todos ellos, aunque la mención especial la merecen los que se aventuraron al primer destino: Grimbsy; Marisa y el Oso L. y Fashion. Mención y medalla: verdaderamente estos incautos venían a vernos a nosotros!).

Pero divago. Nottingham es una ciudad universitaria, no muy grande, con un centro muy compacto, con gran vida nocturna (un cuarto de la población de la ciudad-ciudad, sin contar alrededores, son estudiantes). Nosotros vivíamos en el peor barrio, traficantes y eso, justo al lado del centro. Cuando tienes veintitantos es lo que necesitas: un piso donde puedas volver andando del cine o trastabilando de los bares. Los traficantes, diréis, depende. Yo siempre he sido muy inocente.

La última vez que estuve en Nottingham ya existía el divlog: en Semana Santa de hace 7 anos. Tengo un recuerdo agridulce porque ya entonces me dolía la tripa, y nadie sabía porqué. Ya había estado en el médico que me había recetado lactulosa y nuestros días en Nottingam, con una amiga medio italiana y su familia estuvieron bien, pero imposible olvidar la pesadilla en hospitales a la vuelta con La Apendicitis Traicionera.

Así que vuelvo a Nottingham con cansancio pero mucha ilusión... querría pasearme por las calles, volver al barrio dudoso donde viví, tal vez saludar al Cojo (el vecino traficante que nos instalaba lámparas de Ikea y en agradecimiento le dábamos salchicón), y todo eso... Pero el curso es intenso, me quedo en casa de (otros) amigos, así que no sé si tendré tiempo para vagar por las calles con las manos en los bolsillos, silbando, así como Hugh Grant en Notting Hill.

Escribo esto desde el tren para arriba, y este viaje solo ya daría para un divague: cómo son los norteños. Por si me había olvidado, esto me sirve de pequenia inmersión: mi billete no tiene número así que me siento en una mesa de cuatro. Inmediatamente se pone delante un indio trajeado, de unos treintaitantos que es, nada más sentarse, echado por mujer y un hombre que tienen los asientos numerados. Ya veo que entra ellos no se conocen, pero que están comenzando una animada conversación mientras se sientan. El hombre lleva una corbata celeste brillante que me causa no sé si solo dolor o desprendimineto de retina. Hay otro encorbatado colega suyo que se ha sentado un poco más allá. En ese momento tomo una de esas decisiones de nanosegundo que sabes te van a salvar el viaje. "Siéntese aquí", digo mientras literalemente salto a la otra mesa al lado, escapando de un viajecito con esos dos de charleta. Pero el colega no se cambia, y aparecen una pareja de ancianos: pobres incautos.

En mi nueva mesa tengo enfrente un chico con ordenador y una mujer que parece inofensiva. Mi objetivo de no hablar con nadie en todo el viaje se acerca, lo puedo tocar con los dedos. Nanosegundo y vuelve el indio que había sido expulsado por Corbata Celeste, y se sienta a mi lado. Atribuyo ese movimiento al concepto "indio que quiere hacer conversación", pero me equivoco (ya no tengo veintitantos, supongo): el pobre se sienta y no alienta en todo el viaje.

Otra cosa es la mesa de al lado, de donde huí: un festival. Los cuatro departen animadamente: Lisa tiene 57 años y lleva 40 trabajando para el NHS, no clínicamente, sino en tema "resultados", que no le gusta nada. No logro entender (sorry divagantes)  qué ha hecho Corbata Celeste en Londinium (trabajar, sí, pero qué gremio, ay), pero Lisa ha hecho lo que hacen los de fuera: la noria, el té en el Ritz, compras... un día de esos. La pareja de ancianos no se libran del afán inquisidor de Corbata Celesta: los pobres vienen de temas menos agradables, del Royal Marsden, donde le tratan a él su cáncer de próstata. Corbata Celeste, cómo no, corre maratones, aunque tiene que perder peso. "No,  no tienes", dice el enfermo. Corbata Celeste hace una mini-conferencia sobre la dureza de las maratones (el enfermo ha corrido medias): solo el 1% de la población ha logrado este hito... [inciso mental. Yo estoy intentando escribir sobre Nottingham, pero no puedo: a Corbata Celeste le gusta hablar, y escucharse, y no parece muy listo, y parece que va un poco "chispa"]. Y duran, y duran: "en este vagón poca gente la habrá corrido". Los ancianos, sin embargo,  han saltado en paracaídas. A Lisa le da miedo, pero los ancianos explican con detalle lo que pasa en tu cara cuando te estás tirando, y cosas así. En una estación se bajan. Corbata Celeste y Lisa departen sobre la fortaleza del enfermo. En otra parada se baja Lisa, y por fin acude el (sabio) colega de Corbata Celeste, al que nuestro héroe le narra toda la conversación como si fueran miembros de su familia, "sabes que Lisa ha hecho esto o aquello?"

Son las 21:45 y llegamos a Nottingham. Salgo por los puentes de madera tan bonitos de la estación y doy marcha atrás... a 1999.

~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

Es viernes y estoy en el tren de vuelta. Dos días de curso intensivo después, de nuevo en una de esas codiciadas mesas de cuatro sin Corbata Celeste acechando, que yo sepa. Los dos días se han pasado como un suenio. Las imágenes se proyectan en mi cabeza mientras pasamos por la central térmica de las chimeneas brutalistas:

Es miércoles, noche cerrada y salgo por una lateral de la estación a una calle desierta: me siento totalmente perdida. Cuando me orientan comienzo a ver las cosas de otra manera: oh, el canal, oh, el horrible aparcamiento donde corrían carreras de coche ilegales, oh el aún más terrorífico Broadmarsh Centre. Subo por las calles empedradas y por fin llego a casa de mis amigos. Aunque estoy agotada nos quedamos hablando demasiado rato, y luego igualmente no puedo dormir...

El jueves, J me acompania al hotel donde tiene lugar el curso, pero antes me da un paseo por el centro, y de nuevo cada rincón es un recuerdo, o una anécdota, o un cambio, o algo que permanece igual.

En el curso me reeencuentro con "gente del pasado", gente que no había visto en 15 anios. Algunos, a los que solo conocí superficialmente: es curioso deshilvanar los recuerdos. Uno de ellos se le había olvidado que me llamó un sábado a las 6 am para decirme que no podía trabajar porque su mujer estaba de parto, y yo, que me había ido a dormir a las 3 am (no por juerga, de guardia!), casi lo mato. Otro ha dado una charla y ha venido a decirme, "le he dicho a Chris que me sonaba tu cara y eres Di!", y me ha recordado cuando trabajamos juntos... y lo que ha sido de los demás. Qué viejos estamos todos, debemos pensar todos de todos. Y Joy, las escocesa, que volvió a Escocia, tiene tres hijos y por supuesto me recordó la anécdota de la joven Di leyendo "Lolita", esperando para la entrevista de trabajo. También hay alguna gente de Londinium. El curso ha estado interesante en general, y esto es mucho decir de alguien como yo que en general odia estar sentada escuchando. Si os contara que las estrellas han sido los receptores 5HTc , D1, y y alfa-2, igual no creeriais lo de interesante.

Al salir el jueves quedé a tomar algo con una amiga de la época, Kate, medio italiana medio inglesa, que trabajaba con el Peda. Siempre la queríamos mucho, pero en mi embarazo y fase bebé de Mini, Kate se transformó en una especie de Mamma Italiana para mí: como ya tenía un enano, me llamaba y me daba ideas, y contaba sus historias del horror como perder 15 kgs for hiperemesis de la embarazada ... así q nada podía ser tan malo. Kate vino con su hijo menor, que nació tras Mini. Luego cenamos en un italiano con J & W (los amigos con los que me quedaba) y una belga de Gante que está haciendo su tesis con J. Casi no habló: se iba de vacaciones en bici con su novio. Como dijo W: "con veintitantos y te vas a Francia de vacaciones? Ya harás eso cuando tengas hijos y no otro remedio! 

Escribo esto en el tren de vuelta. Acabo de dejar a J en la estación y he prometido que no nos costará otros 7 anios volver. Qué chulo será con el Peda, enseniarla a la hija esas esquinas donde pasaron cosas-claro que no le interesará lo más mínimo.

Hasta pronto, Nottingham. Y nos vemos enseguida divagantes...  

11 marzo 2017

David Hockney: Tirate a la piscina



La exposición de David Hockney en la Tate Britain en domingo por la tarde: No la recomiendo. Literalmente, vamos en fila. Es lo que tiene ser feligrés de esta religión, el arte (antes iban a misa, ahora a las galerías). Hay mucha tropa; además ahora hay estudios sociológicos que dicen que eres clase media según lo que haces (ja!): ir a exposiciones te convierte en ídem. Y no olvidemos pasar por la Tienda de Regalos (Exit through the gift shop) para comprarnos una bolsa o posavasos que indique que hemos estado allí. 

Vale, ya lo dejo. 

Hockney (1937): el pintor de las gafas redondas que, por cierto, alguno de los feligreses (o groopies, en este caso), lucían el domingo pasado. Nació en Bradford y, tras formarse en el Royall College of Art, ha trabajado en distintos países, tal vez el más asociado a su obra es la costa oeste de los EE.UU.: tiene una casa en California.

California impregna su obra: sus famosas piscinas, el color, la luz... personalmente estos cuadros me parecen tan burgueses que medio me incomodan, parece que se ha pasado la vida en las casas de todos sus amigos ("Getting out of Nick's pool"),  pero muchos me gustan. Son gente buceando, nadando, en esas típicas casas de ensuenio de las películas. No es casualidad que uno de sus cuadros más famosos diera título a la última versión de la enigmática película "La piscine" (Jacques Deray, 1969) : "A bigger splash" (Luca Guadagnino, 2015). 


A bigger splash (1967)







Hockney ha experimentado con distintos medios: aparte de pintura, fotografía, video... Uno de sus famosos "collages" con fotografía (y piscinas!) ya estuvo en el divlog hace tiempo, gentileza Lux: Gregory in the Swimming Pool (Los Ángeles, 1982). Gregory,  otro amigo, divagantes. Este otro me encantó:


Pearlblossom Highway (1988)


Le costó una semana tomar las 850 imágenes con su Polaroid desde una escalera para hacer este collage de una carretera del desierto a las afueras de Los Angeles. Han definido a este cuadro como un encuentro entre el cubismo y la fotografía, pero Hockney prefiere dibujo, "porque envuelve poner objetos en el espacio de un cuadro, y eso es dibujar". 

"Going up Garrowby Hill" (2000)

Me gusta el contraste de California con el paisaje de Yorskshire: "Going up Garrowby Hill" es uno de los cuadros que más me gustó. La ilusión de profundidad está hecha de una manera peculiar, que intentan explicar en al guía (usando un primer plano en el que había objetos dispuestos como fardos de trigo), pero que prefiero no entender.











Una de las últimas salas me parece espectacular: básicamente ha hecho lo mismo, tomar videos de un bosque en las distintas estaciones ["The Four seasons, Woldgate Wood" (Verano 2010, Otoño 2010, Invierno, 2010, Primavera 2011)]  y proyectarlos en 36 cámaras, que forman un "videocollage". Cada estación está en una de las cuatro paredes, así que estar allí es toda una experiencia, incluso cont oda esa gente. Y entonces pienso en su vengaza: cómo se lo tienen que pasar los limpiadores, ellos solos, por la noche, tirados en el suelo en esa sala:








08 marzo 2017

Piensa en tu madre

Nota: Qué casualidad, hoy es el 8 de Marzo, Día de la Mujer Trabajadora. Este divague lo escribí hace una semana del tirón tras "acontecimientos" del día. Había otras cosas sobre las que divagar, así que, casualmente, se publica hoy. Pónganse cómod@s....



Para ti, que eres Mujer Trabajadora


Un martes cualquiera, en la City of Londinium, plena hora punta. Ha dejado a Mini en el cole y Di, nuestra ídolo de masas se desliza con su mugriento Mini, Wolfy,  por las calles hacia su trabajo. Ha tomado un desvío porque en Brixton, justo delante del Dogstar (para el potencial turista, una de las "venues" mas tardíocanallas de la ciudad) han puesto uno de esos semáforos de obra. Nuestra heroína se mete por una calle llamada Shakespeare: sí, en serio, esto no es para dar ambiente british- eso, en estos tiempos de Brexit, me sobra. 

Shakespeare Road es, pobre bardo, inmunda. Es larguísima y en un punto hace una curva. Al principio no lo parece: estrecha calle residencial con coches aparcados a ambos lados y, típicamente londiniumense, de doble dirección. Oh sí, lo sé, pero así en conducir en Londinium: has de estar parándote cada nanosegundo a hacer sitio a otro, o levantar el dedito en agradecimiento si te han dejado pasar. Los flashes de luz también son aceptados, pero a mí a veces, aún me sale darle al limpiaparabrisas, con chorrito de agua y todo: no merece la pena este exceso mental; mejor seguir los consejos de Bill Bryson y solo dedito. 

Cuando entro a esta parte inicial de Shakespeare veo que, allá en la lontananza- pero tristemente antes de la primera calle que la cruza- hay un camión descargando. No hay ninguna señal de calle cortada temporalmente, así que me acerco a ver si es cosa de 5 minutos. Hay un grupo de tíos blancos (y hago esta anotación porque si llegan a haber sido de otro grupo étnico esto habría sido anotado) monitorizando el cotarro: el camión tiene una de esas manos metálicas que agarra los tableros y los baja. 

Tras unos minutos prudenciales decido bajarme del coche a ver cuánto tiempo van a estar. Mientras camino hacia ellos, noto una actitud que, pensándolo luego, no es nada nueva. Por lo menos en España ha sido el pan nuestro de cada día: pasar delante de un grupo de tíos en según qué circunstancia es, a falta de mejor palabra "desagradable". No sé si hace falta que describa porqué, o todos (todas) sabemos de lo que hablamos. Aquí, mientras camino hacia ellos, con gafas de sol, los tíos se van riendo, cuchichean, codazos, "mate", ese rollo. Al llegar, toda amabilidad y con mi tono de ingenuidad más blanco (ya lo hacía bien antes de Stanislaski, guapos) les increpo: "Buenos días, me podrían decir para cuánto tienen aquí por favor?" 

Entonces las risitas ya pasan a descojono abierto- y no hay otro verbo mejor, lo siento. Uno de ellos, el más joven, está a mandíbula batiente (sí, pobre) y suelta: "Una hora!!"". Todos ríen. 

Si ya venía mosqueada, aquí ya veo en rojo. Porque llueve sobre mojado: porque toda su actitud sucks, que dicen por aquí. Pero es que además,  estos imbéciles se creen que pueden cortar una calle por tanto tiempo sin ningún permiso, sin un mal cartel?  Se lo digo, ya bastante cabreada. "No haber entrado! No has visto las luces del camión?", "Date la vuelta!!" Y más risas. 

Me voy toda cabreada, y he de reconocer que, en mi camino al pobre Wolfy se me levanta la mano con el anular extendido. Murmuro "fuckers". 

Como se ha montado fila, les digo a los de atrás que den la vuelta, que los fulanos estarán aún una hora. La gente, pacientemente, comienza a dar la vuelta en ese horror de calle (concepto "maniobra" nivel leyenda). Cuando voy a mitad de la mía, el de la furgoneta de reparto de Ocado de atrás me señala para que mire: los oligofrénicos están recogiendo; el camión, de hecho se va. 

O sea: me han mentido, solo por el cachondeo. Alucino. Ideas no-reproducibles pasan por mi cabeza. 

Y en estas estoy, cuando ya enderezada y dispuesta a seguir por la parte "industrial" de Shakespeare le veo. El joven, el imbécil que más se reía y que me ha mentido se planta en medio de la calle, justo delante del capó de mi coche, bloqueándome. Todo serio y me mira. Tengo un flashback de "Nocturnal animals", la peli de Tom Ford en la que hay una escena de auténtico terror que incluye gente con coches intimidándose. Pienso: no, Di, estás en Londinium, no en la mitad de West Texas por la noche, son las 830 am, y tienes la furgoneta de Ocado detrás. La calle está desierta, por eso, el de Ocado tal vez se haya dormido. 

Y entonces el tío que me bloquea el paso eleva sus dos dedos centrales (más o menos como hice yo, vale, soy o no una líder?) y sigue ahí parado, mirándome con odio, sin dejarme pasar. En un punto empieza a hacer ese movimiento de la mano que sugiere "masturbación". Es repulsivo. Y en estas circunstancias, siempre intento fingir un bostezo, es siempre bien acogido, pero esta vez solo puedo gritar "LOSER". Finalmente se va, y yo acelero, metiéndome en las profundidades de Shakespeare Road. 


La primera fase consiste en pasar bajo las vías del tren, y aquí aún estoy temblando de ira. Avanzo un poco y estás prácticamente en una zona semi-industrial, donde hay un cole gigante del que nunca sale nadie (serán las traseras? me pregunto en un alarde), y casas de la beneficencia en calles con nombres tan bonitos como "Pablo Neruda Close" (de verdad creéis que hay un theme aquí con los nombres de las calles?) Todo contribuye a que parezca que estoy en un sueño, en una película de Guillermo del Toro, en un episodio de depersonalización. Al llegar a Loughborough, saliendo de este backstage que es Shakespeare Road, dejo de ser un Nocturnal Animal y en solo ese punto empiezo a pensar algo más claro: y me doy cuenta que no he copiado la matrícula -al fin y al cabo, el camión se fue antes de la performance de este patán-, y desde atrás no se veía la compañía.

Aún así, cuando llego al trabajo, lo único que me aplaca es escribir todo esto en la página de la policía, sección de "asuntos que no son emergencia".  Solo pido que una uniformada fuera a visitar a este tío, a darle una pequeña charlita, nada terrible, noooo, algo tranquilo y amable, algo que le hiciera pensar, en la línea: 


"?Qué te parecería que le hicieran esto a tu  madre?"


~~~~~

Epílogo: hace unos días vi este video de una ciclista a la que los tíos de una furgoneta están asqueando. No supe si era un montaje o de verdad había ocurrido. Vi un pequeño debate sobre si lo que hace la chica era o no acertado. Cada uno opinará lo que sea.  Yo solo digo que la misma pregunta que he sugerido le haga la agente a mi payaso particular, yo se la haría igual a él, o a estos de la furgoneta, o a tantos otros, añadiendo solo una minima palabra:

"?Qué te parecería que le hicieran esto a tu puta madre?"





05 marzo 2017

Direportajes: La mani de ayer #OurNHS (#NuestraSeguridaSocial)

Una gran mani ayer, el eslogan #Our NHS  (#NuestraSeguridadSocial)


Dónde están los £350 millopnes?
(prometidos al NHS si ganaba Brexit)
Esta es la pancarta de @desselebrada, activista tuitera con la que compartimos desazones y risas, a la que por fin conocimos en persona ayer! :) Necesito que me acojan en su grupo de #BloodyForeigners ya! 



La de abajo es la nuestra... muy profesional nos la dieron, luego con los rotus de @desselebrada la convertimos en esto (sin entrar a comentar en las dotes de persuasión política de Mini: "Tenemos razón". Y ya)


Esta es nuestra pancarta.... con añadido de Mini



"Los migrantes hacen nuestro NHS. Dejad de usarlos como cabeza de turco"
Nos gustó ver muchas pancartas que nos apoyaban a los migrantes... 















Y algunas  que pedían cuentas de aquellos famosos £350 millones de libras a la semana que iban a ir al NHS cuando se lograra el Brexit...











Como siempre, una mani es una ocasión para el turisteo, aquí os adjunto un par de placas azules

"La primera anestesia en el UK fue puesta en uan casa en este lugar"

Yo diría que todo esto nos esta cayendo sin anestesia...

"Milly Garret Fawcett, pionera del sufragio universal vivió y murió aquí"




Oh, una de las pocas cosas que en este momento me reconcilian con este país.... 










Y más... Gracias a toda la gente que estuvo allí. El 25 es la Marcha por Europa: ya sé qué voy a poner en mi pancarta, una frase que he leído ya varias veces y que me hace ir a por el antiemético: "But we did not mean YOU, doctor". 

Y gracias a vosotros divagantes por estar aquí.














"Nuestro NHS está aquí para quedarse"

03 marzo 2017

VEN A LA MANI MAñANA: POR EL NHS

Estaremos en Tavistock Square a las 12 mañana sábado. Es importante que vengas.



El tío Noam  explica las técnicas de los tories para acabar con el National Health Service (Servicio Nacional de Salud):
  • Retirar la financiación
  • Asegúrarse de que las cosas no marchan
  • La gente se enfada
  • Se lo pasas a capital privado








Esta persona valora el NHS y SE OPONE A:
1. Recursos insuficientes-crónico
2. Cierre de servicios vitales
3. Menos personal de necesario-injusto
4. Privatización que se va colando por las ranuras

Si vives en Londinium: VEN!!! 

Si no, muestra tu apoyo en redes sociales. Gracias. 

26 febrero 2017

El aburrimiento se llama Patrick Bateman (Notas sobre "American Psycho" de Bret Easton Ellis)

Lo intenté en 2012: imposible. Sería un "modern classic", una novela que había adquirido el estatus de "libro de culto", pero ni con esas. Debió ser por el principio: la conversación de unos tipos abominables (los llamados "yuppies" de Wall Street), en la que te aburres soberanamente, simplemente no quieres pasar tiempo con esa gente. Así que lo dejé.

Pasaron cinco años y en 2016 "American Psycho" celebraba 25 años desde su publicación, con amantes y detractores. Y en 2017 yo me encuentro embarcada en el proyecto "ponga un psicópata a su mesa" (modo ironía-en realidad, intentar entender un poco más las mentes de este grupo), decido que debo leer todos los clásicos con psicópata incluido. Y ahora que "American Psycho" es incluso debatido en el club de lectura del Guardian por catedráticos y Guardian-Readers, me pongo manos a la obra. 

Citando al clásico, "no ha sido fácil; se lo diré de otra manera: ha sido difícil" llegar hasta aquí, a escribir este divague. He vuelto a estar a punto de abandonar varias veces, siempre por la misma razón. No por cabreo por el racismo, machismo, consumismo de su protagonista, Patric Bateman, sino por puro y duro aburrimiento. 

Bateman tiene 27 años y no necesitaría trabajar: es de buena familia, y ya violaba a las criadas con 14 años. Luego fue a Harvard y ahora "trabaja" en Wall Street, aunque realmente no sabemos bien lo que hace: sus rutinas de ocio, por las que nos lleva Ellis hasta la saciedad, son las que le definen. A él y a un grupo de amigos, colegas, chicas-florero con los que navega la Nueva York de los 80. 

Porque los 80 son también los protagonistas de esta novela. Alguien recuerda los teléfonos inalámbricos a los que había que sacarles una antena? O las rolodex? O el Walkman de Sony, donde metías una cinta TDK? O las "cadenas de alta fidelidad" Aiwa o similar? O las cintas de vídeo que había que ir a devolver al videoclub? ("Tengo que ir a devolver unas películas" es uno de los mantras del libro). Sí, un aura vintage recorre la narración y te lleva a la época en que si salías de casa y habías quedado mal, te tenías que volver, colgadísima: aquella era sin móviles (que añoro en muchos aspectos). Muchas veces has de reír, porque unos yuppies entren en competición por qué teléfono tiene más líneas para poner a otros en espera, o su "ultraslim" Walkman. 

Pero no solo por los anacronismos que describo: la novela supura humor negro, por increíble que parezca. Bateman, el psicópata mayor (estoy convencida que muchos de los otros brokers también tienen rasgos, va con la descripción del trabajo) tiene un montón de frases ingeniosas. Así que, o te ríes con él o él, de su superficialidad e inseguridad, siempre preocupado por su peinado,  sus "tratados" musicales (pop ochentero la banda sonora de la novela, junto con mi amada "Los Miserables", cuyo póster está en cada esquina y lateral de bus). Ellis dedica nada menos que un capítulo entero a Genesis, otro a Whitney Houston, y un tercero a Huey Lewis & The News (arghhh los de "Power of Love", no os lleva a los 14 años cuando estrenaron "Regreso al futuro"?). Bateman divagando sobre estos y de vez en cuando sobre "Like a Prayer" de Madonna... los 80 en vena. 

Por qué te has aburrido? pensará el divagante- no suena tan mal. Creo que simplemente he seguido los planes de Ellis, que buscaba que el lector de "Am Psych" sufriera en su propia carne lo que es compartir una cena con los tediosos yuppies (por no hablar del proceso de reserva, help!), encontrarse sentada en esa mesa, desesperada, comatosa, terminal. Pero, al final, es la misma técnica que usó Cohen en "Bella del Señor" o el recientemente divagado Bolaño en "2666" cuando nos describe hasta la saciedad 107 asesinatos de mujeres en Ciudad Juárez: no sería lo mismo leer "107 mujeres fueron violadas, torturadas y asesinadas", que enfrentarse, uno por uno, espaciados por infructuosas investigaciones, los 107 asesinatos, encadenados, y casi todos terminando con la frase "no se llegó a ninguna conclusión y el caso se cerró" (?se nota que aún "2666" me persigue en sueños?). En resumen:  Ellis nos hace pasarnos incontables cenas con esa panda de majaderos para que descubramos, ad nauseaum, lo nauseabundos que son. 

Otro punto para hastiarse (y expresión inequívoca del consumo desaforado de los 80) son las innumerables descripciones de lo que la gente lleva puesto, con marcas que no había oído en mi vida, códigos, para mí indescifrables (parece que "Emporio" no es lo mismo que "Armani", chicos), sus aparatos de música y demás gagdets (y eso que entonces no había ni la cuarta parte de las posibilidades para la tontería que tenemos ahora). Por no hablar de lo cansinas que resultan las lecturas de lo que comen en aquellos restaurantes de postín donde es dificilísimo hacerse con una mesa: menús llenos de pavadas pretenciosas, aunque un punto al Ellis-visionario, porque la memez a la que se ha llegado con la comida tal vez no era predecible en los 80. 

Y hablando de predicciones, quién iba  aventurar que el ídolo de Bateman, cuyo libro "The art of the deal" recomienda y a cuyas fiestas intenta acudir iba a ser hoy el Presidente de los EE.UU.? Volviendo a "Regreso al futuro" es como cuando Marti le dice a Doc que el presidente es Reagan, y Doc incrédudo grita: "Quien, el actor?"). Pues sí, Donald Trump, omnipresente en la novela, es el ídolo de uno de los sicópatas más emblemáticos de la cultura popular de los último 30 años. Well done, The Donald. 

Cuando llevas ya lo que parecen un montón de páginas con esta panda, languideciendo como una florecita, comienza el sexo. Porque Bateman tiene una medio novia oficial, pero luego pasan por su habitación una procesión de pobres mujeres, en su mayoría pagadas. Una de las primeras escenas que recuerdo es un trío que se monta con dos chicas. Los detalles son extremadamente gráficos (en Nueva Zelanda la novela solo se puede vender con precinto) y claramente inspirados en porno hard-core . El esfuerzo que ha de hacer aquí el lector es  extenuante: tantos dedos, lenguas, agujeros en activo a la vez, que una casi tiene que hacerse un esquema, o concentrarse muy duro, porque no paran. Ellis no deja tregua.

Pero como buen sicópata, Bateman necesita progresar: ya ha desarrollado tolerancia a sórdidas escenas coreografiadas de humillación sexual y necesita algo más. Como por definición es incapaz de sentir ninguna empatía por el otro, o culpa por lo que ha hecho, asistimos a su carrera de asesino y torturador en serie, que a saber cuándo empezó, o si empezó-al final de la novela quedamos con la duda de si estas atrocidades-o parte de ellas-solo pasaron en la mente de Bateman. 

No me interesan los asesinatos (que dice Ellis se inspiró en casos reales, documentos del FBI, costándole mucho escribirlos, dada su bestialidad). Nota: otra coincidencia con "2666", las mujeres importan un pimiento: la única vez que aparece de lateral un detective es cuando se carga a un hombre. Lo admito: estos párrafos (y los de las marcas, o los menús) los he leído como Superman (con similares ojos láser con que se leía un libro en unos segundos). Lo que me ha llevado a continuar la novela es ver lo que pasa por la mente de este broker de pacotilla y a ese respecto creo que Bret Easton Ellis hace un buen trabajo. 

Primero nos ha puesto en mil situaciones en las que hemos comido con Bateman, le hemos visto  humillar a múltiples mendigos, le hemos visto tomar pastillas sin parar, hemos asistido a su fascinación diaria por unos de esos shows matutinos  televisivos, tremendistas y carroñeros.  Luego nos ha contado alguna tarde de agitación extrema, probablemente inducida por la cocaína, y el cóctel de Xanax, Valium y lo que le echen: y se nota que Ellis tuvo problemas con las sustancias, sabe de lo que habla. En algún otro momento, parece que Bateman se está volviendo psicótico, está perdiendo contacto con la realidad. Por último, asistimos a su "tren de pensamiento" cuando deja a su novia que le pide compromiso firme y, mientras él asiente, sin seguir realmente, Ellis nos lleva  la hiperactividad frenética que es su mente, ideas intrusivas desordenadas: valores bursátiles,  Yves Sant Laurent, cuerpos mutilados, Aspen. Fucked up.

En la contratapa alguien habla del libro como "una sátira sobre el terrible poder del dinero", y yo lo veo particularmente ilustrado con respecto a las mujeres (a las que Bateman se refiere como "hardbodies"), que son todas "modelos de tetas grandes", que gravitan alrededor de estos tíos por su pasta, y que soportan desplantes y humillaciones, entiendo que solo por las AmEx de los impresentables. Ellis salió del armario hace unos años y, aunque las feministas se le echaron encima en su día, el libro solo hace reflejar la realidad: el mundo, y en particular su segmento social, es machista y racista y homófobo. Ellis refleja-supongo que para agitar- una realidad que a cualquiera con dos dedos de frente le inspiraría a la independencia. Pero mucho me temo que, con respecto a hacer 25 años, en ese aspecto no hemos hecho otra cosa que retroceder. 

Avaricia, corrupción, machismo, racismo: hace 25 años. Y además, el ídolo del psicopata es hoy el presidente de los Estados Unidos. We are all fucked. 

20 febrero 2017

Ha nacido Utepils

 Utepils es una de esas palabras nórdicas que no tienen traducción directa, algo así como el "hygge" danés o el "lagom" sueco, solo que su contenido es mucho más divertido. Utepils significa algo así como “salir a la calle a tomar cervezas con amigos cuando hace buen tiempo”.

Y con el espíritu de tomar cervezas bajo el sol con los amigos nace esta revista, que os recomiendo. Historia, internet, literatura, ciencia, cine, música... en fin, todo lo que te gusta hablar con tus amigos, aquí es presentado por gente que sabe de su tema. 

Ermm, también tienen a algún impostor, como hoy que publica una tal Di Vagando. 

Mucha suerte, Utepilsantes!


13 febrero 2017

"V" de Vendetta: Las ideas son a prueba de balas

Este finde he visto dos pelcíulas que me han dejado ambas con cierta ansiedad, por no hablar de pánico abierto. Por diferentes razones, una porque lo que una sabe, se ve simplemente confirmado, y otra porque lo que una está viendo en los periódicos  a diario fue ya dibujado como una distopía en 1989. 


La primera peli es "The men who stare at goats" ("Los hombres que miraban fijamente a las cabras"), dirigida en 2009 por Grant Heslov y basada en un libro de Jon Ronson del mismo título (pronto inciaré una serie de divagues sobre otro libro de este periodista "The psychopath test", que terminé en Noviembre pero que no he podido aún publicarL el divague ha tomado vida propia y se ha convertido en serie). Pero divago, decía que Ronson hace investigaciones y luego escribe artículos y libros, y la investigación que inspiró este libro da mucho miedo. Y eso que durante la peli te ríes mucho: pero es risa histérica. 


"Por lo que una sabe, y ve confirmado" hace referencia a mi escepticismo con los millitares, el mundo militar. Más que escepticismo, antipatía y aversión, dejémoslo claro. Una es de las que piensa que "inteligencia militar" es un oxímoron, pero es que los datos que aporta Ronson van más allá de lo que nunca pudiera haberse imaginado: resulta que en 1972, un militar llamado Bill Django tuvo una visión en Vietnam que le llevó a meterse en el movimiento "New Age" y a desarrollar un ejército sin violencia para de todas maneras conseguir dominar el mundo. Los soldados de este cuerpo ("guerreros psíquicos") altamente especializado llevaban el pelo largo, bailaban, tomaban LSD, corrían hacia las paredes con la esperanza de atravesarlas (dándose grandes tortazos, ni que decir tiene), y creían que, mirando a las cabras muy concentrados durante un tiempo, la cabra moriría de un ataque al corazón fulminante. Tenían un "Laboratorio de cabras" en Fort Bragg, California, donde se entrenaban en esto. En mirar a cabras para matarlas: en serio. Y más cosas, por ejemplo si uno te da "el toque de la muerte" (un toquecito cualquiera), el tocado sabe que significa que morirá, pero cuándo? No como las cabras, sino en un año o 30, o lo que sea. Todo así y además  todo apoyado por Ronald Reagan, que parece que estaba mucho por todo lo paranormal (gran amigo de Thatcher, no? y Nancy parece que le daba a la astrología). 



La segunda es "V" de Vendetta. Es una peli de 2005 dirigida por James McTeigue y escrita por los guionistas de Matrix, los hermanos (ahora hermanas, porque son trans) Wachowski. Pero lo importante es que están basados en los tebeos (también llamados cómics -pero sigo en mi campaña contra mi anglicismo crónico y secular-, o mejor novela gráfica)  británicos de 1988, dibujados por David Lloyd y escritos por Alan Moore. 


Un párrafo sobre Alan Moore, al que no he leído aún. Hace unos meses escuché un programa de radio en el que exploraban la obra de Moore, autor de esta y otra obras como "Watchmen" y "From Hell". Lo de elevar el nombre a "novela gráfica" es porque, según los ponentes del debate de la radio, lo de Moore es literatura con mayúsculas, y en concreto "Watchmen" es un clásico de la literatura, no solo del mundo del tebeo (o cómic). Así que lo tengo en mi lista para leer este año, y os lo divagaré como esta mandado.

Pero la razón por la que quedé en un grado de semi-estupor ayer, al terminar la peli, es por lo terroríficamente actual que resulta. Una novela de casi treinta años, una peli de más de diez, y cuando se crearon ambas obras, estoy segura de que se pensaba en este mundo como Orwell pensaba en "1984" o Ridley Scoot en "Blade Runner"... una novela de dudas y terror sobre un hipotético futuro improbable. Pero al verla, una no puede dejar de pensar en el mundo que tal vez nos está cayendo con el Brexit,Trump... y lo que venga.


"V" de Vendetta habla de una sociedad futura distópica en el Reino Unido en el que un régimen fascista está dominando el país policialmente, tras haber terminado con sus oponentes en "centros de detención".  De antemano, pido disculpas a los divagantes que no lean en inglés, porque voy a incluir un montón de citas del libro (adaptadas en la peli) en el idioma original, como suelo hacer. Son frases de aquellas de subrayar y, si va con tu manera de entender el mundo, tal vez forrarte las paredes con ellas. 

"V" es un anarquista revolucionario al que nunca vemos la cara, ya que lleva una máscara de Guy Fawkes. Alguien se acuerda del aquel divague del Pleistoceno sobre Fawkes? El católico que intentó volar el parlamento británico y que se ha convertido en el símbolo del anarquismo postmoderno. 

Durante la novela sabemos muy poco de quien es V, y de hecho, sus reflexiones acerca de la máscara están por toda la novela/película. Porque resulta que no importa quien seas, lo que importa es que haya un número como tú.. y vaya si los hay...
By Source, Fair use

“Evey Hammond: Who are you?
V: Who? Who is but the form following the function of what and what I am is a man in a mask.
EH: Well I can see that.
V: Of course you can. I'm not questioning your powers of observation I'm merely remarking upon the paradox of asking a masked man who he is” 

“You wear a mask for so long, you forget who you were beneath it.” 

“Who? Who is but the form following the function of what, and what I am is a man in a mask.” 



Esta es una de las primeras conversaciones que V tiene con Evey, la chica que acaba siguiendo sus pasos; a través de sus conversaciones es donde conocemos gran parte de la ideología de V, que habla del poder de la gente, de los muchos, poder que les ha sido arrebatado por los pocos (suena este discurso de algo?):

“People shouldn't be afraid of their government. Governments should be afraid of their people.” 

“Since mankind's dawn, a handful of oppressors have accepted the responsibility over our lives that we should have accepted for ourselves. By doing so, they took our power. By doing nothing, we gave it away. We've seen where their way leads, through camps and wars, towards the slaughterhouse.” 

“It does not do to rely too much on silent majorities, Evey, for silence is a fragile thing, one loud noise, and its gone. But the people are so cowed and disorganised. A few might take the opportunity to protest, but it'll just be a voice crying in the wilderness. Noise is relative to the silence preceding it. The more absolute the hush, the more shocking the thunderclap. Our masters have not heard the people's voice for generations, Evey and it is much, much louder than they care to remember.” 

V va asesinando a los líderes del partido fascista que domina el UK. Vive en un subterráneo con arcos, como debajo de las vías con las paredes forradas de libros, con un piano de cola y otros elementos que nos lleva a deducir que es un tipo leído y culto. 

Luego sabemos que V es el único superviviente de un experiemnto donde, en uno de aquellos campos de detención se probó un virus contra disidentes. Estaba en la habitación cinco (en números romanos, claro) y está claro, tras lo que pasó en aquel lugar, que lo suyo es una venganza, que suena mucho mejor en italiano: Vendetta. Y este el el discurso de la filmación que logra colar vía la BBC de la distopía a todas las casas del país donde las familias ven las noticias:

“Good evening, London. I would introduce myself, but truth to tell, I do not have a name. You can call me “V”. Since mankind’s dawn, a handful of oppressors have accepted the responsibility over our lives that we should have accepted for ourselves. By doing so, they took our power. By doing nothing, we gave it away. We’ve seen where their way leads, through camps and wars, towards the slaughterhouse. In anarchy, there is another way. With anarchy, from rubble comes new life, hope reinstated. They say anarchy’s dead, but see…reports of my death were…exaggerated. Tomorrow, Downing Street will be destroyed, the Head reduced to ruins, an end to what has gone before. Tonight, you must choose what comes next. Lives of our own, or a return to chains. Choose carefully. And so, adieu.” 

No hicimos nada, y vinieron a por nosotros. V cree en el poder de las ideas que, transformadas en acción, pueden cambiar el mundo:

 “Behind this mask there is more than just flesh. Beneath this mask there is an idea... and ideas are bulletproof.”

“We are told to remember the idea and not the man. Because a man can fail. He can be caught, he can be killed and forgotten. But 400 years later, an idea can still change the world. I have witnessed first-hand the power of ideas. I've seen people kill in the name of them. But you cannot kiss an idea... cannot touch it or hold it. Ideas do not bleed. They do not feel pain. They do not love. And it is not an idea that I miss. It is a man. A man that made me remember the 5th of November. A man that I will never forget.” 

Este párrafo es particularmente atroz: en el pasado teníamos libertad para objetar ante las atrocidades, pero ahora que solo hay censura, a quién culpar? Simplemente mira en el espejo: los culpables somos todos, movidos por el miedo:

 “Because while the truncheon may be used in lieu of conversation, words will always retain their power. Words offer the means to meaning, and for those who will listen, the enunciation of truth. And the truth is, there is something terribly wrong with this country, isn't there? Cruelty and injustice, intolerance and oppression. And where once you had the freedom to object, to think and speak as you saw fit, you now have censors and systems of surveillance coercing your conformity and soliciting your submission. How did this happen? Who's to blame? Well certainly there are those more responsible than others, and they will be held accountable, but again truth be told, if you're looking for the guilty, you need only look into a mirror. I know why you did it. I know you were afraid. Who wouldn't be? War, terror, disease. There were a myriad of problems which conspired to corrupt your reason and rob you of your common sense. ”

Todos, los más afectados por las posibles consecuencias, los que entendían menos (esto también, suena de algo?):

“Affected most, they understand the least...” 

Y tiene claro que el miedo es el motor del desastre, y la razón por la que el país ha acabado convirtiéndose en un estado totalitario:

“Happiness is the most insidious prison of all.”

“Love your rage, not your cage.”

“I didn't put you in a prison, Evey. I just showed you the bars.”

Alan Moore odió la adaptación del cine de su obra, que era "específicamente sobre fascismo y anarquía. Esas palabras, fascismo y anarquía no aparecen en al película. La han transformado en una fábula de la América de Bush, gente que tiene miedo de hacer una sátira política en su propio país". 

 “E: All this riot and uproar, V... is this Anarchy? Is this the Land of Do-As-You-Please?
  V: No. This is only the land of take-what-you-want. Anarchy means "without leaders", not "without order". With anarchy comes an age or ordnung, of true order, which is to say voluntary order... this age of ordung will begin when the mad and incoherent cycle of verwirrung that these bulletins reveal has run its course... This is not anarchy, Eve. This is chaos.”

Desde la pelicula, la máscara de Guy Fawkes se ha convertido en un icono de la cultura popular para representar la respuesta de la gente anónima en contra de la "casta", de hecho "Anonymous", el grupo de activistas y hackers de internet que comenzaron con capmañas enc ontra de la Cienciología y que en público usan la famosa máscara de Fawkes.. o de V.

Tengo que leer la novela gráfica, pero pese a las protestas de Moore sobre la película, creo que cumple su función de remover, y si la gente se va con una idea ya vale. Y esta sería: haz, o los otros harán por ti