Miércoles, 24 de Diciembre de 2025
Por un cúmulo de circunstancias en las que, por deferencia al nivel de paciencia del divagante no entraré, este año los Pedalistas no "han vuelto a casa por Navidad" (atención, El Almendro: una baja) así que, a última hora y precipitadamente, se decidió comprar unos billetes para un par de noches en algún destino del Reino Unido. Todo en pos del "reseteo", tal vez aireado, de Mini, que tiene sus "mocks" (últimos exámenes de prueba antes de The Real Thing) justo al principio de enero.
Por supuesto, hubo debate sobre el destino: Mini quería Edimburgo, el Peda, Bournemouth y la que firma, Belfast. En realidad, el Peda también quería Belfast, pero como dice Mini, "le gusta fastidiar". Mini dijo "haced conmigo lo que queráis" porque entendió que nosotros hemos estado dos veces en la capital de Escocia (por algo vivíamos en los páramos del norte al llegar a la isla), y que ella, que probablemente viva en uno de esos páramos el año que viene, podrá ir en cualquier momento. Nuestro argumento para ir a la capital de Irlanda del Norte venía de un propósito —constancia hay en este divlog— tras leer "No digas nada", el libro de Patrick Radden Keefe sobre el conflicto en Irlanda del Norte (Northern Ireland, NI a partir de ahora). Exacto: reportar desde el terreno — tal es el compromiso con los divagantes.
El día 24, cuando aún no había amanecido —estas Nochebuenas volando a horas intempestivas deberían estar prohibidas—, sonó el teléfono del Peda a las 4:30 am. Era el taxista que habíamos reservado para las 5:30 "para confirmar". No tengo palabras: ¿qué piensa la gente, que cuando coges un vuelo a semejantes horas te exfolias, desayunas gourmet, tal vez pones una lavadora o limpias la plata? Pero lo peor es que a las 5:40, el fulano no había aparecido!!! (el tío Sigmund dictamina: ese fulano nunca quiso venir a buscarnos). Afortunadamente, pasaba un Black Cab (taxi de esos de las pelis) en esos momentos y nos pudo llevar a la estación - que era, al igual que el aeropuerto de Gatwick, un auténtico hervidero, aunque los extras que en verano van con sandalias y sombreros, esta vez lucían jerseys navidenios, algunos iluminados (¿esta moda está aquí para quedarse?). En fin, que el vuelo dura una hora y no es que ls azafatos se pongan esos jerséis al despegar, es que hasta el piloto lleva el gorro de Santa:
Hemos alquilado un coche, así que tras pasar a recogerlo salimos hacia Belfast. Nos dan un Ibiza que no es en absoluto lo que yo recordaba como un Ibiza: un coche pequeño rojo. Este es grande (no digamos de padre, pero vamos, no un Chíncue: el Peda se negó). La imagen de abajo desde el coche ilustra cosas: 1. ovejas, que veremos bastantes y siempre gustan y 2. sol y nubes, el tiempo que hemos tenido estos tres días. Ha hecho frío, pero el que no haya llovido y el sol entre las nubes y sus infinitas posibilidades fotográficas han estado genial: seguro que ha sido cosa del Niño Jesús -aka Little Lord Yísus- que nace estos días [thank you Yísus!].
La llegada a Belfast para una persona sin nuestro bagage (o sea, que no haya vivido aquí) supondrá un shock terrible pero nosotros estamos semi-desensibilizados. A primera vista parece otra tristísima ciudad menor británica: edificios de aparcamientos (apenas trabajan el subterráneo: país tercermundista), dolorosos centros comerciales que nos recuerdan a Freshney Place en Grimsby (centro neurálgico de la gente más fea del mundo) y, justo al lado, rompiendo el patrón, un edificio grandilocuente del SXIX, evidencia de que Belfast llegó a tener 400.000 habitantes en su época de esplendor industrial y de astilleros. Todo esto desde el confort de nuestro Ibiza, porque nos metemos en uno de esos espantosos "one way system" (calles que son pequeñas autovías en medio de la ciudad de las que no puedes salir) y estamos dando vueltas un rato, empapándonos del horror descrito.
Nota: Para desengrasar de este párrafo, esta imagen. La pongo porque no hay que perder ocasión de recordar que los trabajadores del NHS semos héroes sin capa.
Omití que también hubo otro debate en casa sobre si estar en hotel o apartamento y, como el objetivo es que esto no pareciese unas Navidades sino un City Break, decidimos que hotel. Sin embargo, cuando nos empezamos a dar cuenta de que no iba a haber nada, pero nada, abierto estos días, tuvimos que echar para atrás y optar por apartamento, que resulta estar muy céntrico en St Anne's Square, que es una plaza peatonal llena de restaurantes y un centro cívico. Enfrente está la catedral (por eso a esta zona se le llama el "Cathedral Quarter", dah!), de la que hablaré luego. Ahora, desembarcamos y salimos a explorar.
Esta primera calle por la que nos metemos (Commercial Court) está seguro diseñada para Instagram. En el letrero pone "Solo hay siete tipos de lluvia en Belfast: lunes, martes, miércoles...", así que me siento triple afortunada por el tiempo que hemos tenido.

Y, por qué no, comencemos "Belfast, el divague" con nuestra sección "filosofía barata": "No lluvia, no arco iris".
Luego hay todo tipo de carteles a cual más chulo...
y por supuesto memorabilia de Guinness, la santa patrona
Vale, ya paro con las pompas. Seguimos caminando en dirección al centro, mismas cadenas de restaurantes, ropa, Boots, JD sports, que en Londinium. Mucha gente por la calle. Y lo de abajo es el ayuntamiento, que si parece un poco grandilocuente, no lo habéis visto entero: ocupa toda una manzana enorme y es una clara representación de que en Belfast hubo mucho dinero un día.
De repente, sin buscarlo, nos encontramos en la entrada del territorio comanche, "West Belfast" (oeste de Belfast), donde principalmente transcurre "No digas nada". Aquí es donde se dieron las batallas entre católicos y protestantes (recomiendo leer el divague sobre el libro porque también hay una introducción histórica). A esta zona se entra -si vienes del ayuntamiento- por la mítica Divis St. Te suena por los "Divis Flats" que es el punto de partida del libro, cuando secuestran a Jean McConville, una viuda madre de diez hijos y de desentraniar esa desaparición (el IRA no hacía "desaparecer" a la gente) va parte del libro. Me da mucha impresión ver la "Divis Tower" (en la imagen de abajo), pero algo no cuadra: así no recordaba la descripción. Luego caemos en que aquel edificio fue demolido, pero los alrededores, las casas bajas por donde entraban los del IRA por delante y salían por detrás, en las persecuciones policiales, siguen ahí. Aquí hay unas fotos de los 70, cuando aquello era La Guerra.
Divis Street continúa por otra calle mítica, la católica "Falls Road". En esta hay muchos murales, hoy en día de solidaridad con Palestina, por razones obvias.
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También hay murales del conflicto y Annapetons hizo un tour que organizan los de los Black Cabs (los típicos taxis negros) en los que te llevan por los murales, te los explican (suerte con el acento) y solo te dicen si son protestantes o católicos al final - nosotros no pudimos hacerlo porque estos días estaban cerrados y el auto-tour lo hicimos el viernes (no se pierdan el divague, pronto en su quiosco). Hoy nos llegamos hasta el más famoso, que está en la esquina de Falls Rd con Sevastopol St, el de Bobby Sands, MP (Miembro del Parlamento) que lideró la huelga de hambre en la que dejaron de comer diez hombres -escalonados en diez semanas para crear mayor presión. Pero con presiones a la psicópata de hierro, que los dejó morir, uno tras otro, tic-toc, tic-toc: DIEZ.
La catedral católica de San Pedro se empezó a construir en 1860 en estilo gótico y fue testigo de los Troubles en primera línea. En su web hay una foto de niños jugando a su alrededor que te traslada a 1969.
Las calles de alrededor están desiertas. No hay niños jugando por las calles, ni gente yendo a comprar las últimas cosas para la cena de Nochebuena. Parece una ciudad fantasma. Se nota que las casas son muy pobres, pero aún así los residentes desembolsan bastante dinero en adornos navideños de lo más "tacky". Se me cae el alma a los pies: estas situaciones siempre me recuerdan lo que vi en un barrio paupérrimo de Los Angeles, en el que los padres tal vez se habían empeñado para el vestido de fiesta de "los quince".
Para volver al centro cruzamos por el Westlink footbridge, que es un puente enjaulado (el estado poniendo fricción a potenciales suicidios de los pobres de la zona anterior) que cruza una autopista. Una vez más, La Desolación - que en esta foto no se capta lo suficiente porque he obviado la zona de entrada donde han dejado tirados por encima viejas sillas de oficina y pequeños electrodomésticos, zapatillas viejas y cojines mojados.
La siguiente imagen es el reloj Albert Memorial, que dicen está torcido. Nos pilla de camino hacia el río (Lagan), ya que vamos a cruzar al lado este.
El paseo es agradable y a la vez extraño porque hay esa poca gente de los "días postapocalípticos" (nuevo concepto, pero se siente así): esos días muertos en los que todo el mundo está dentro y no hay absolutamente nada abierto. Esto, en UK, es muy excepcional porque, como sabemos, el Kapital no descansa y aquí las tiendas están abiertas los domingos, y muchos festivos (que aquí se llaman bank holidays). Pero estas mini-vacaciones han sido una ocasión para estar en la calle cuando nadie más lo está, y es una experiencia.
Al final del paseo pasamos por el SS Nomadic (abajo), de la White Star Line, la gran línea británica que también llevaba el Titanic. El Nomadic era un "tender" (barco que lleva correo, género y personas entre tierra firme y un barco más grande).
Pasado el Nomadic llegas al museo del Titanic, que por supuesto está cerrado, pero que por fuera es bastante chulo. Algunos de sus ángulos parecen un barco, mientras que su textura es de escamas de pez. Le rodean lagos (ahora en su mayoría vacíos) que darán bien para fotos con reflejos. Me recuerda bastante al Kursaal de Donosti (los cubos de Moneo). Lo rodeamos y es muy grande: seguro que da para pasarse un día entero ahí, si el tema Titanic es lo tuyo.
Al lado del museo hay un hotel elegante, con una entrada de cristal, arañas de luces y gente que hace la pelota, pero me gustan más las traseras: edificio de ladrillo rojo y escaleras de incendios: ¿qué podría ir mal? Crédito: esta foto, y en general todas las buenas, son de Mini.
Está anocheciendo en nuestro camino de vuelta al centro. Encontramos un único supermercado abierto y, sorprendentemente, hasta arriba: así que es aquí donde está todo el mundo, todos a los que ha pillado el toro. Aquí tenemos que comprar la comida para el resto de las minivacaciones, balanceándonos en la fina línea de no pasarnos porque no nos lo podremos llevar. Por supuesto, compramos lo que a mí me parece demasiada comida: mis compas creen que es un ritual que tengo que decir siempre en estas situaciones para conjurar algún mal, pero en serio que lo pienso.
Salimos alrededor de las 9, cuando cierran y vamos a dar una vuelta por la catedral y... oh: ¿es esto la misa del gallo? ¿A las 21:00? ¿Será porque cenan pronto y es pereza esperar hasta medianoche? No hace falta entrar, en la puerta tienen un cristal y por ahí se transmite lo fuerte que están orando. Un ambiente solemne y recogido; yo recuerdo cuando iba (sección "pasado oscuro") que era algo más tipo panderetas, pero quién sabe con "la vuelta de la religión" si también el objetivo es hacer todo más tradicional, severo y (si cabe) más aburrido.
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Mientras hago estas fotos mis compas están hablando con un tipo de edad indeterminada. Me acerco y le está pidiendo al Peda su teléfono "para llamar a su madre". Parece que se ha quedado sin batería. Como no parece un ciudadano respetable, le deja hacer la llamada en manos libres, no se vaya a ir corriendo con el iphone. Asistimos los tres a esa conversación, completamente vacía de contenido, la madre sin ningún interés. El Almendro: otra baja.
Cada vez me duele más la garganta, un clásico navideño que, pese a estar pasando las Navidades menos Navidades de mi vida, tiene a bien reaparecer, no vaya yo a despistarme sobre las fechas que estamos con Pho, barcos, murales, ecos de los Troubles y saca la Guinness, María, que me voy a emborrachar.




Me parto pensando en Scrooge resolviéndose en su asiento. Así eres tú de optimista...en el avion naranja casi no respiras en el asiento, como para revolverte:))
ResponderEliminarBelfast me impresionó y me lo has recordado. Tambien habia leído a Raden Keefe y ver la zona de Divis flats fue impactante, como los murales o las diferencias entre zonas.
Urte berri on maitia
Marisa
jajaja... qué gran verdad lo del asiento, MARISA... revolverse no sirve ni como metáfora...
EliminarLa zona de Divis, Falls Rd, y el muro ... buf. Tendría q haber otra manera de revolver conflictos ... pero claramente, seguimos sin tener ni idea...
Más muxus
di
La verdad es que Belfast no es un destino muy navideño ni muy nada. Mi hija María estuvo en julio porque su prima vive allí y en fin, vino con poco entusiasmo. Pero por otro lado, esta Nochebuena la recordarás toda la vida. Me parto con tus comentarios de "es todo muy feo y me da mucha pena".
ResponderEliminarY por cierto, yo tengo un IBIZA, es ranchera y es más grande y no es de padre.
Dentro de los viajes, hay destinos "bonitos" y otros en los q encontrar la belleza no es tan obvio. Luego hay destinos "interesantes". Yo spr digo q entre Moscú y S. Petersburgo me quedo con la primera, siendo la segunda más bonita. Edimburgo es más bonita, pero Belfast es interesante.
EliminarVisualizo un coche ranchera y creo q -igual no tanto como un berlina- entra en mi imaginario "coche de padre". YO me quedé en el Ibiza de los 80 que era un coche pequeño, como me gustan a mí...
hugss
Después de leer NDN la visita sobrecoge… tanto odio y dolor …
ResponderEliminarNo se como se digiere eso con los años … supongo que mal. Ya nos dirás tus impresiones…
Feliz año divagante!
Gracias ANónim@ 17:02... no quiero adelantar los próximos divagues, pero el muro sigue ahí. Como separando animales q se engancharían de estar en el mismo corral. Y todos esos anios depués... qué poca esperanza...
EliminarFeliz anio para ti tb!
muá
Me has hecho releer el divague sobre Keefe y me has dejado algo malparado... porque luego ha venido un 2025 totalmente genocida, que no aclara las cosas precisamente.. ya ni me interesa lo que puede pasar en Venezuela... a fin de cuentas en Chile ya no se necesitó un golpe de estado, llega con la inacción real de la llamada izquierda... todos los límites no matemáticos ya han sido superado en Palestina... me resulta imposible ponerme los zapatos del maquis español, de los resistentes franceses, del "soldado" del IRA o de los luchadores vietnamitas... Gaza ha superado cualquier punto de Máximo, solo nos queda descender...
ResponderEliminarBicos "a secas"... o, como mucho de rondalla cinematográfica.
Hola MV, me encanta q hayas leído aquel divague, yo tb lo hice antes de ir para allá e hice una foto del mapa q sale en el libro. Me motivas para poner hiperenlaces! :)
EliminarSobre Venezuela, qué decir. Llevo todo el día leyendo y escuchando hechos y análisis, y sigo con un estado de perplejidad sobre muchas cosas, tb las estéticas (the optics, como dicen aquí)... que hayamos terminado aquí, con un presidente q diga cosas como "y fulanito debería cuidar su culo", como si estuviera en una barra de bar. Y lo q hace, claro. Un matón de patio colegial, un sherif patético, un sinverguenza.
Bicos para ti tb
di
En Semana Santa estuvimos por primera vez en Irlanda , pero en el sur, aterrizando en la pequeña ciudad de Kerry ( que nombre tan bonito! la cuna de la mantequilla Kerrygold), el aeropuerto más pequeño que vi en mi vida, la sala de espera un poco más grande que el salón de una casa normal, y luego doy fe , lo primero que vimos al salir, ovejas… El país me pareció triste y apagado, quedando lejos de la modernidad uniforme de las ciudades europeas y tampoco ajustándose a las que yo conocí de Inglaterra…Las casas mugrientas, llenas de moho , los locales oscuros , pero llenos, las tiendas muy antiguas; estuvimos en Macroon y Cork y pensé que el norte debe de ser algo más modernizado pero en tus fotos se percibe algo muy parecido.
ResponderEliminarMe encantan las fotos de Mini y su “ haced con migo lo que queráis “ pero me sorprende esta docilidad incompatible con los adolescentes! Tiene que ser buenísima e adorable !!!
Lo del Titanic debe de ser muy cotizado porque hay otro museo en el sur, en Cobh, “ Titanic experience”, que es más bien un simulacro de aquello…
Besos
Dear Daniela, no conozco la mantequilla Kerrygold! La he encontrado en Tesco pero solo salada (no me gusta). La buscaré unsalted...
EliminarEstuviste en Dublín? Tal vez ahí te encontrarías algo un poco menos pobre, pq lo q describes me suena a pobreza... y ya sabes q este país lo ha sido, y mucho (de hecho, por eso hay tantos q emigraron a USA). Spr pienso en los pobres irlandeses y las patatas, y la hambruna cuando se echaron a perder... Los q conozco me caen muy bien, spr tenemos algo común con los espanis, supongo q el pasado católico influye.
jajaj lo de "haced conmigo lo q queráis" es una broma interna en mi familia q empezó cuando mi hermana, se resignó a ir a una boda con la ropa q dijo mi madre, q ella odió... y dijo esa frase. Y no, en el espectro docilidad, Mini está en el lado "trastorno oposicional desafiante", jajajaj... simplemente aceptó por las razones q comento y aparte, pq siguen habiendo jerarquías en esta casa!!! :):):) ah y se votó y democráticamente, perdió...
Titanic: hay gente q le encanta este tema... igual q otras quieren ir a tu país pq son locas del conde Vlad...
besiss
Como me gusta que me hagas caso. Estoy ansiosa per leer más.
ResponderEliminarPetons,
Anna
Siempre caso a mi travel cosnultant!!
Eliminarpetonss