Hace ya más de una semana que dejé Grecia, en concreto el sur del Peloponeso y, ante mí, la inmensa tarea de intentar reflejar en estos divagues los momentos allí vividos.
Por qué Peloponeso? Ya he contado alguna vez que esta ha sido mi tercera visita a Grecia: la primera en 2008 a las Cíclades y Atenas, y la segunda en 2011 a Creta. Soy reincidente, por qué? Alguna gente dice que lo que está pasando en Grecia nos está afectando tanto porque no es solo un país, sino un símbolo. Grecia es nuestra civilización: casi nada se puede entender sin ella. Pero paseando por ella, una no se sorprende de que tal civilización naciera precisamente allí: la belleza natural es bestial y salvaje. En ciertas partes una tiene la impresión de estar en terreno inexplorado.
El Peloponeso, la península al sur del país (técnicamente una isla desde el canal de Corinto) tiene, según la guía "lo mejor de todo lo griego" y es tal vez el secreto mejor guardado. Porque son las islas donde se concentra el turismo, y esta zona, bastante remota, tiene comparativamente poca gente de vacaciones. Eso es para mí uno de sus puntos fuertes, y particularmente que la mayoría de los turistas eran griegos, y extranjeros en su mayoría franceses. Casi no hemos encontrado británicos (raro, porque están everywhere!), y solo dos espanioles.
Peloponeso tiene restos arqueológicos de esos que estudiamos en latín en 2BUP: Micenas, Esparta, Corinto, Olimpia. Resto medivales (mis favoritos) como Nafplio, Méthoni y bizantinos como Mystra y Monemvasia. Pero lo que lo hace mágico es los enclaves naturales donde se encuentran: no me cansaré de hablar del color del mar en Grecia; tiene algo que no se encuentra en ningun otro sitio. La imagen es de la maniana tras la noche de la boda comunista griega, el el Hotel Cokkinis. Bajabas unas escaleras y allí estaba el mismo mar, esperándonos.
Aquel primer día hicimos todo el turismo "restos arqueológicos de la antigua Grecia" de todo el viaje. Sé que los amantes se nos echaran encima, pero con el calor de Julio es simplemente inhumano. Pero aquel día, ya pasado el canal de Corinto y de camino a Nafplio, donde dormimos, paramos en Epidaurus, el teatro de la antigua Grecia, construíddo sbre el 330-320 AC. Está en un enclave natural entre colinas y fue descubierto en el SXIX... me imaginaba la emoción de ser arqueóloga y, de repente, encontrar una piedra, luego otra... así hasta quitar la maleza de los siglos para encontrar un teatro de, nada menos, 14.000 plazas distribuidas en 54 filas. Dicen que tiene acústica perfecta, y que se puede oír la caída de una moneda en el escenario desde arriba. No es, eso si, para los que tiene vértigo.
El Peloponeso, la península al sur del país (técnicamente una isla desde el canal de Corinto) tiene, según la guía "lo mejor de todo lo griego" y es tal vez el secreto mejor guardado. Porque son las islas donde se concentra el turismo, y esta zona, bastante remota, tiene comparativamente poca gente de vacaciones. Eso es para mí uno de sus puntos fuertes, y particularmente que la mayoría de los turistas eran griegos, y extranjeros en su mayoría franceses. Casi no hemos encontrado británicos (raro, porque están everywhere!), y solo dos espanioles.
Aquel primer día hicimos todo el turismo "restos arqueológicos de la antigua Grecia" de todo el viaje. Sé que los amantes se nos echaran encima, pero con el calor de Julio es simplemente inhumano. Pero aquel día, ya pasado el canal de Corinto y de camino a Nafplio, donde dormimos, paramos en Epidaurus, el teatro de la antigua Grecia, construíddo sbre el 330-320 AC. Está en un enclave natural entre colinas y fue descubierto en el SXIX... me imaginaba la emoción de ser arqueóloga y, de repente, encontrar una piedra, luego otra... así hasta quitar la maleza de los siglos para encontrar un teatro de, nada menos, 14.000 plazas distribuidas en 54 filas. Dicen que tiene acústica perfecta, y que se puede oír la caída de una moneda en el escenario desde arriba. No es, eso si, para los que tiene vértigo.
Tambien está en el mismo sitio el Templo de Asclepio (en griego Ἀσκληπιός, Esculapio para los romanos), dios de la medicina. Su mujer, Epíone, calmaba el dolor, su hija Higea era el símbolo de la prevención, su hija Panacea, del tratamiento, su hijo Telesforo, de la convalecencia y sus hijos Macaón y Podalirio eran dioses protectores de los cirujanos y los médicos. El dios curativo tomaba la forma de serpiente enrollada en una vara. El santuario fue le mayor centro terapeúticos de la anitguedad, y se creía que Hipócrates era descendiente del dios Asclepio. De ahi que el juramento hipocrático comience:
"Juro por Apolo, médico, por Esculapio, por Higea y Panacea y por todos los dioses y diosas"
Por la noche llegamos a Nafplio. De eso, más maniana...



















