Todo empezó hace varios años: un día cayó en mi pantalla uno de esos maravillosos hoteles coloniales de México y me dije, "tenemos que volver". Luego, en otoño de 2024 leí "Los recuerdos del porvenir" de Elena Garro y me maravilló; y de nuevo, la llamada de México. En diciembre vino "Emilia Pérez" y en primavera de 2025 salté a "Pedro Páramo", a las fotos de Juan Rulfo y a "El llano en llamas". Esta última entrada la titulé "México en vena": ya era demasiado tarde para dar marcha atrás. Aquel verano aún no era su momento (fue el de Montenegro + Albania) pero enseguida empezó a contraatacar Mini, que había descubierto una esquinita del cine mexicano: "Y tu mamá también" (Alfonso Cuarón, 2001), "Amores perros" (González Iñárritu, 2000) y unos días antes del viaje revisitamos "Roma" (2018) [Mini por primera vez], también de Cuarón. Total que este verano ha sido el de México.
Así que un año más, aquí estoy de vuelta de un viaje, escribiendo el "divague 0", o introductorio de una serie que no sé cuánto me costará escribir. Han pasado un montón de cosas en estas tres semanas: me he maravillado una vez más con uno de mis países favoritos (de hecho, uno de los pocos que hemos repetido, he tenido miedo en diversas de sus fases (desde la "Venganza de Moctezuma" hasta el dengue, pasando por terremotos), he disfrutado hablando con la gente como en ningún otro sitio, me ha encantado enseñárselo a Mini y ver sus reacciones (resumen= flechazo) y me queman las yemas de los dedos por escribirlo todo. Porque como dice Annie Ernaux, "si no las escribo, las cosas no han llegado a término, solo las he vivido".
Como sabrá el divagante de pro, en junio empecé a releer mi diario de viaje por Latinoamérica de 2004 y colgué las entradas de los lugares de México a los que íbamos a volver. Haré referencia a ellas, claro, y las enlazaré: ahora las he movido todas a la fecha en que fueron escritas: si entras en la sección "Diario" y bajas hasta el 2004, ahí están todas. Ya dije que uno de mis proyectos es ir subiendo todo aquel diario poco a poco, cuando tenga tiempo. Creo que ya lo he dicho antes, pero lo repetiré: aquel diario fue probablemente la razón de este blog. Lo colgábamos en un rudimentario sistema de "msn groups" en documentos de word solo para amigos y familiares y una de las sufridas lectoras fue Diva, una amiga de la carrera del Peda. A partir de ahí, nosotras nos empezamos a mailear y un día de diciembre de 2009 ella me dijo, "montamos un blog?", y hasta aquí.
En cuanto a mis lecturas, por supuesto, he leído a mexican@s, y mis di-squisiciones las iré colgando entre medio:
- "La plenitud de la señorita Brodie" de Muriel Spark (1961). Autora escocesa porque me lo llevé empezado, sorry.
- "Temporada de huracanes" de Fernanda Melchor (2023)
- "Las muertas" de Jorge Ibargüengoitia (1977)
- "La cabeza de mi padre" de Alma Delia Murillo (2022)
- "Nueva historia mínima de México" de Gonzalba et al (2004). Antes de que el Náufrago Ro dé uno de sus saltitos de susto, aclarar que este lo compró allí el Peda y él se lo esta leyendo. Lo añado aquí para poner presión porque le he pedido un divague-resumen (de momento, se niega).
Escribo esto el 2 de agosto, mi primer día de vuelta en el que me he despertado, por primera vez en décadas, al mediodía, tras haber dormido 13 horas. Un día lleno de coladas, bajar fotos, llamadas telefónicas, olla exprés, podcasts sobre la Odisea de Nolan, y evitación de cualquier pista que me pudiera recordar que mañana vuelvo al trabajo de día más cuatro noches de guardia nocturna; si no quieres taza, taza y media.
Pero aún me queda tu luz y color, México, para darme energía durante un tiempo. A ver si os lo puedo contar bien, divagantes.
Pub=02.08.26