Estoy horrorizada -y no de manera positiva- con las imágenes publicadas en un periódico de tirada nacional sobre la visita del papa a Madrid. No salgo de mi apoteosis de tanta idea delirante junta: políticos, famosos, los royals, gente de a pie, periodistas, jóvenes-cristianos-comprometidos (JCC a partir de ahora)... es una plaga. Veo el despliegue y me viene a la memoria el desfile de Cleopatra en la peli de Mankiewicz de 1963 - no sé en concreto por qué este desfile cuando tenemos miles de ejemplos en real de personas elevadas por el resto a un rango superior y a la que le rinden pleitesía. Tal vez porque los gastos están siendo faraónicos.
Hay que leer y escuchar que este señor es tan guay porque no se alinea con el boniato de la gorra, aunque esté en contra de derechos humanos como los de los LGTBIQ+, del aborto o de la muerte digna. Aunque pase de puntillas sobre los abusos de La-Mayor-Organización-de-Pedófilos-de-la-Historia (en una de las fotos aparecía "bendiciendo" -whatever- a un niño: pero, pero pero: ¿este hombre no tiene un equipo de comunicación? ¿Hace falta echar sal en la herida?). Hay que estar contentos porque dice cosas que hubiera dicho su amado líder, Jesucristo: los inmigrantes son nuestros hermanos, digo "nuestros queridos herbados".
Y no solo eso: en medio de todo esto, trágicamente, he descubierto la existencia de "Hakuna Musical Group", que me ha dejado con fibrilaciones en el párpado. Se trata de un grupo de JCC típico: ellas con el pelo largo y liso (¿habéis visto "Los domingos"? -así), ellos con guitarras eléctricas y camisa de plana (aunque, calla, se les ha colado uno con pendiente!), y el cura colegui con alzacuellos en la batería. En otra época, esto es algo de lo que la gente normal se descojonaba [recordemos el "Amo a Laura -pero esperaré hasta el matrimonio" de mediados de los 2000]. Ahhh, qué tiempos: ahora es más bien risa nerviosa por lo que viene, aunque he de admitir que al verlos con los ojos cerrados entonando he soltado una risa de las buenas. Lo que viene es que los JCC de Hakuna y similar están aquí para quedarse: el Pus Dei está por ahí metido, luego se reproducirán como locos, recordemos aquel gráfico del Financial Times, mientras que los izquierdosos cada vez tenemos menos hijos.
Pero ahora llega la parte confesional: divagantes, esta entrada pasa directamente a la sección "tengo un pasado oscuro" porque yo, aquí donde me veis, fui una de ellas: Di, azote marxista-leninista-anticlerical del éter de blogger, era una de esas lánguidas de pelo largo liso [OMG, con lo del pelo -que no languidez- lo sigo siendo], con guitarra incluida, a saber:
Primero, no hay nada nuevo bajo el sol y el rollo guitarra eléctrica -indicativo de "semos modernos"- ya existía a finales de los 80 en mi colegio en COU. Tras toda la vida en un colegio segregado, en COU las chicas y los chicos de la congregación nos juntábamos a estudiar este último año (qué liberales eh, las MM. y los PP. Escolapios, que nos llevan de excursión). Había un par de chicos que tocaban la eléctrica y nos parecía lo más, incluso hacían los maravillosos primeros acordes de "Héroe de Leyenda" hasta que empezaba la misa.
Luego, los cantitos: "esta es la juventud del papa". Que sí, es cierto, igual hago tanta mala leche porque no estoy haciendo otra cosa que proyectar: yo fui una de los alienados que gritaban "Juan Pablo -Segundo- Tequieretodoelmundo!". Y no una, DOS veces.
Puedo explicarlo todo. Corría 1982: yo tenía 11 años y todo mi ardor guerrero actual lo tenía entonces intacto, qué digo, peor. Y cuando Wojtyła -ese reaccionario- vino a Vetusta hice levantar a mis pobres padres a las 5 am para verlo pasar en su papamóvil de un punto de la plaza a otro. Creo que entonces aún me lo creía. También compré a las monjas unas postales conmemorativas en las que salían las catedrales españolas y una fotito del papa en una esquina. Lo que se hizo luego con las postales se contó en un divague titulado "Pisa este crucifijo" allá por 2010 -nunca se os ha ocultado nada.
Pasaron siete años y en 1989 se celebraba la IV Jornada Mundial de la Juventud en Santiago de Compostela, congregando a más de 400.000 JCC. Pues bien: quién fue una de esos? Voilá. En mi defensa, diré que ahí estaba ya en plena "crisis de fe" y que fui por la fiesta y porque me encanta Galicia. Lo pasé bien en medio de todos aquellos JCC -el Ribeiro en tazones ayudó. Recuerdo bailar en la Plaza del Obradoiro con un grupo que, con la distancia, tengo claro que era una secta. Recuerdo re-encontrarnos con gente que habíamos conocido en el "Monte del Gozo" donde se hizo una misa masiva de la que solo recuerdo el polvo (el del suelo), y que tropecientos curas salieron con paraguas abiertos (hacía sol) como si fueran guías turísticos a dar las hostias -por una vez no fue la madera [oi, fácil juego de palabras, disculpas]. Recuerdo ducharme en bolas con otras JCC extranjeras a cielo descubierto en una improvisada sala de duchas. Recuerdo que uno de mis colegas se perdió y ofreció su reloj a un camarero para que le diera un bocadillo, de hambre que tenía.
Nota: la magia de internet, metes cuatro conceptos y, voilá, una cuenta llamada "FASCINADO POR EL MISTERIO" ha colgado aquella misa en-te-ra. Casi tres horas ininterrumpidas de diversión a la que podéis acceder aquí y hacer un "dónde está Wally", pero con Di. A mí me ha venido muy bien para sacar la foto de los paraguas, porque verdaderamente sonaba a inventada. Prueba:
A la vuelta, empecé la uni, dejé de ir a misa, y ya no he mirado atrás. Como digo, ya estaba en el precipicio del ateísmo cuando fui al Monte del Gozo a gozar nada, aunque el auto-engaño con el agnosticismo tuvo su momento. Cuando eras niña o adolescente en un colegio de monjas y la razón te asaltaba, al principio daba mucho miedo. Lo planteabas en convivencias, pequeños grupos y otros comecocos y te contestaban chorradas como [todas verídicas] "en la confirmación, el espíritu santo te dará mucha fuerza" [en forma de lengua de fuego?, me preguntaba yo], "no te preocupes, solo reza que saldrás más fuerte", "Dios os quiere más a los que dudáis". Los razonamientos de la peña eran siempre de este nivel, y dudo que se hayan puesto al día para los nuevos JCC. Nota: no puedo acabar este párrafo sin contar otra anécdota ilustrativa, esta vez con el cura de religión de BUP. Un día afirmó (qué sentido tiene que un viejo soltero explique esto a unas chicas de 16, pero dejemos eso de lado) que "hay algunas parejas que se dan cuenta de que no son compatibles sexualmente en la misma noche de bodas". Ni corta ni perezosa, levanté la mano y pregunté cómo casaba esto con el mandato de no tener relaciones sexuales antes del matrimonio. Y el fulano, con todo su papo contestó -es que es como si lo estuviera viendo-: "Veo que no vas con mala intención, lo veo, y te lo voy a decir, Vagando: eso se sabe, eso lo sabrás". Fk me.
Pero qué van a explicar, ni entonces ni ahora, si es todo una mentira montada a través de siglos para controlar al populacho con vidas de mierda ante la promesa de que habrá otra vida maravillosa en el más allá. Cuanta más incultura, más religión. Que los jóvenes ahora necesitan espiritualidad, que están desnortados, que necesitan un sentido: a ver, los jóvenes lo que necesitan es poder meterse en un piso. Y luego volver a darse cuenta de que cantar al Creador con los ojos cerrados da vergüenza ajena y el descojono del resto es máximo. Volvamos a reírnos de ellos y de toda la gente que me ha traumatizado en esas imágenes como con "Amo a Laura", que sigue haciéndome la misma gracia que en 2006.
Hola, soy Di y un día estuve viendo al Papa: Jóvenes que vais a ver al papa, de esto también se sale.


















