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09 enero 2023

Días de Roc y Rosas

 

A Fashion y a mí nos apasiona el concepto "confitería".
Si viviéramos en la misma ciudad, nuestro sueño
sería quedar a tener nuestras conversaciones teléfonicas
como señoritas en confiterías
Y vuelve otra de las secciones más esperadas del divlog, la actualización bimensual sobrinista -eso sí, mezclada con fotos del navideño periplo por el noereste peninsular (no todo iba a ser diversión, viciosas). Nota: érase una vez en el divlog que ocultábamos la identidad de las vetustas (había gente que pensaba que la mía era Oviedo), pero hoy en día quien no sabe dónde vive Fashion, cuántas Vetustas hay y dónde, es porque no se lo ha currado. En todo caso, ahí van unas fotos ordenadas más o menos cronológicamente de estos días. 

Pero volvamos a lo importante: Roc cumplió ocho meses ayer, el ocho de Enero, pero durante las vacaciones tenía, claro, siete. Como decíamos en el post celebratorio de sus seis meses, la monería del sobrinísimo es imparable y estamos todos muy pesados con el tema. A ver, in situ, intento no sacar el móvil para enseñar foto a menos que me parezca que la otra persona se muestra muy interesada (son legión, creedme), así que mi desorden de tía orgullosa lo canalizo (el tío Sigmund diría sublimo) en este blog: sorry.  Pero como dijo el colega Hannibal, vayamos por partes:

Fisionomía
Como informadora totalmente objetiva, podéis creerme cuando os digo que cada día es más guapo. Sigue rubio (recordemos que nació moreno), por momentos tiene los ojos más grandes (insisto: personaje del manga) y unas pestañas de pequeña avestruz. 

Ojo al detalle de ahorro energético de Colau:
las decoraciones brillan con el reflejo del sol
Vigo 0-Barna 1
PS> Si, jaja, de noche no pasé.
Parecidos 
Es curioso lo de los parecidos de los bebés: de cómo cada familia lo encuentra parecido a la suya. Estas Navidades estuve buceando por los álbumes familiares y tengo evidencia gráfica de que es una copia de su madre y de Mini. Sin embargo, cuando le comenté a la abuela paterna lo guapo que era, afirmó algo así como que "es calcado a su tío Luis en una foto de su edad". 

Mercado Navideño en el que he tenido el detalle
de evitar motivos escatológicos  locales

Sobrepeso
Con Roc, no estamos en esa tesitura
La evolución de conejo a lechón ya se ha pasado dos pueblos y el niño es directamente rechoncho. Tiene unas piernotas que dan muy bien para moderlas, pero que la talla de su edad ya ni la consideran. "Diiiii, que es un bebé", me dicen. 

Tal vez, quién sabe, esté relacionado con la cantidad ingente del combo pecho-biberón-papillitas que le dan. Yo recuerdo poco de Mini-bebé (lástima de blog que me podía haber escrito; ah, no, que no había tiempo) pero me suena que las raciones eran ínfimas (a juzgar por los mini-tuperbares en los que congelábamos purés). Total que el tonelete tiene hambre, eso está claro, pero ya le dije a su padre que cuando hace así con la mano es "para, no quiero más". Por supuesto, nadie me hace caso.  

Nota: ya no está tan interesado en morder los dedos de la gente. Ahora prefiere los picos camperos.

Comunicación
Muy heavy, el tema de cómo nos hace saber lo que quiere. Por ejemplo, en su trona le da con la mano a la mesa (gesto que llamamos "mesonero") y dice "AAA". Eso quiere decir que quiere comer, especialmente cuando ve los cítricos (en esto es sobrino de su tía). Le ponen un gajo para que chupe, y lo hace igual que su madre en aquella foto con media naranja: parece que le va la vida en ello. Cierra el puñito y chupa como si no hubiera mañana. También le dan fruta machacada (no al turmix) y le gusta hasta el kiwi. De esto estoy muy envidiosa, porque el divagante recordará cómo Mini me dijo también claramente sin falta de comunicación verbal que "el kiwi para mí" (brrrr brrrr).
Vetusta: la magia

Paréntesis: Exposición de Jamón-Jamón
Inspirados por los jamonetes de piernas de mi sobri, en Vetusta montaron una exposición del clásico de Bigas Luna que acaba de cumplir 30 años (qué vieja soy, recuerdo el estreno en la ciudad). En este inciso pongo unas fotos más que nada porque me encanta este lugar (el Espacio Pignatelli) que en su día fueron unos depósitos de agua que abastecieron Vetusta hasta mitad del SXX. Me recuerda un lugar similar en el que estuve en El Jadida, Marruecos.

Pasillo de entrada a lo que fue el depósito

Toro de Osborne, me gusta:
me estoy volviendo facha?

Esos arcos, ese ladrillo
(túneles de Banderley)


Me encanta el toque picassiano


Monegros fotogénicos


Pee-ka-boo / cucu-tastas
No sé cómo se llama este juego en otros lugares de la piel de toro (bien traído, o no?): es ese de esconderte (cucu) y luego sales (tastas!). Esto le encanta a Roc, no falla en hacerle reír.  Con esto se ha abierto cierto debate con Fashion sobre la fase "Permanencia del Objeto" de Piaget. Un niño adquiere esta función psicológica cuando se da cuenta que algo que no está a su vista existe. En otras palabras, a un bebé le escondes una manzana con la que está jugando debajo de una tela  y para él, desaparece. 

Pero de los 4 a los 8 meses estamos en la fase de "reacciones circulares secundarias", o sea, el bebé intenta recuperar objetos parcialmente ocultos, pero no los completamente ocultos y de los 8 a los 12 meses, entramos en la fase de "coordinación de las reacciones circulares secundarias", en la que el niño comprende la causalidad (su experimento favorito del momento, pequeño Isaac Newton, tirar cosas al suelo) y puede recuperar un objeto cuando ha visto dónde se ocultó. Yo creo que aún no estaba ahí, pero a sí mismo se encuentrra: si le pones una servilleta en la cabeza se la quita y aunque su primera cara es de sorpresa-terror, luego se ríe.  

Estilismo
disfraz de xmas pudding

Antes de vacaciones me fui a Peter Jones a hacerme con jerseys [otra versión del jersey de canesú circular (motivo nieve) que tanto éxito cosechó en Octubre], pantalones y abrigo, por aquello de que en el UK la ropa infantil es más barata y buscando, bonita. Una vez allí, no me pude resistir al disfraz de "Christmas pudding"!, con gorrito y todo. Adorable. Ni que decir que triunfó en Nochebuena (mi casa) y Nochevieja (sus otros abuelos), aunque quién sabe si alguien entendió lo que es el Christmas pudding. 

Pese a que la hiena de su padre dijo algo en contra de mi "repaso capilar" por aquello de que iba a ser expuesto a las hordas familiares en Navidad, yo seguí adelante, quedó fenomenal, y nadie dijo nada, tal vez por el disfraz. 

Nota: El Christmas pudding es un pastel horrible que hacen los ingleses a base de pasas y especias. El primer año aquí, Pam, una señora amiga del trabajo, me dio uno casero que le encantó a mi suegra. A partir de ahí, como me cambié de ciudad ya no pude llevar más el de Pam y lo traía de supermercado. Pasados la tira de años mi suegra sugirió amablemente que ya no más, por favor, que solo tuvo gracia el no-industrial.  

Botijo , bota o porrón
Tiene un bibe muy pequeño para beber agua. Si aprietas y se lo das de lejos, bebe como de un botijo y es graciosísimo. A mí me costó aprender a abrir la garganta en esas circunstancias, y él no lo hace claro, le damos de a poquito, o bien se le va por los lados. Solo le falta el cachirulo.  

Otra de las misteriosas Vetustas

Risas
Roc es super-simpático, se ríe un montón, aunque también tiene sus fases "tufetas" en las que lloriquea o está desapacible. En eso es distinto a Mini que en general fue bastante fácil en todo, claro que ahora se está tomando la revancha. Muchas risas con un cubo que hacía un ruido cuando se lo descubrí: era como un resorte, hacía ese ruido, me miraba, y se reía. Ahora, esto tuvo su caducidad: pasado un rato, rien. Hasta los bebés conocen ya la extinción. 

Salió un día espectacular: pintxos con primos, amigos, paseo...


Mítica barandilla, tengo el colgante. 

Desarrollo motor
Todo en orden, todavía no gatea y me da que va a ser uno de esos críos que pasan directamente a andar, porque solo quiere que lo aguantes para estar de pie. Según la Yaya, yo comencé a caminar a los 9 meses, me caí y ya lo dejé hasta el año. Le gusta mucho estar de pie y flexionar las piernas como que baila. 

Despedida
Fue terrible decir adiós para otros dos meses. Eso sí, ahora han prometido que en febrero vienen ellos: yupiiii!!! Que ya es hora... 

Roc ya ha fichado porlos alevines de la Real (el pijama, reciclado de Mini, ya lo tiene). Me lo tenía que haber llevado a la encerrona que me montaron en Anoeta mis compas de piso y su legión de primos donostiarras. El 31 de diciembre fue el segundo partido de mi vida que he visto en un campo (nota: el primero fue en el Nou Camp hace siglos, y alguien adivina quién jugaba?). Esta vez ganamos al pobre Osasuna (no como aquella, en la que para colmo tuve que meterme en el metro entre miles de culés con la camiseta txuri-urdin). Total, que primero fue Mini y ahora no puedo esperar para que Roc me tome el relevo en estas lides errealísticas... Aúpa Roc! Y nos vemos en dos meses...


Gora Erreala!


(No) me gusta el fútbol los domingos por la tarde



07 enero 2023

Nunca pensé que daría una receta en el blog (o de cómo hacer kombucha)

Cuando una empieza un blog se autoexplica y explica a los demás esto de sus motivaciones. Una de las principales en el pasado era aquello de "compartir" que, lo sé, suena a grupo de jóvenes-cristianos-comprometidos, así tipo "los colores" de Marsé (o tal vez sea que estoy terminando "Crossroads"-pronto en su kiosco). Sin embargo, hoy en día todo es mucho más prosaico: no solo compartir con los divagantes, sino conmigo misma por aquello de mi pésima memoria (que es selectiva: prodigiosa para ciertas cosas, nefasta con la mayoríá - esto daría para una serie, de la que os eximo). Así nació por ejemplo aquel divague en el que se incluye un esquema del motor de mi coche (hete aquí un tema que no retengo, y ahora siempre tendré dónde volver cuando, en un tiempo, tenga que poner anticongelante). Otro de mis problemas es retener procesos: cocina, es el ejemplo más claro (en serio, he puesto un post-it en una página de "Heartburn" de Nora Ephron porque nunca recuerdo cómo hacer sus "huevos de cuatro minutos"). Así que, ?qué podía ir mal en el tema Di + kombucha? 

Para escribir este divague debería explicar qué es la kombucha por si aún hay alguien ahí que no lo sabe (un té fermentado), y antes de dónde viene mi interés. Ultimamente he empezado a leer sobre temas de microbiota y su impacto en la salud, física y mental, y así llegué a los fermentados. Entonar un mea culpa porque mi compa de piso el Peda ya llevaba cinco anios haciendo kefir y yo prefería el del super, que evidentemente sabe mejor porque tiene azúcares aniadidos. Pero es cuestión de persistir (como con la cerveza): sigo prefiriendo el sabor del kefir de la tienda (no daré marcas), pero me tomo el natural. 

Hace no mucho descubrí la kombucha vía Belén, médica y residente en Dinamarca, y que tiene una pequenia fábrica de fermentados en su casa. Belén y yo somos amigas desde la facultad y por ello tiene una paciencia secular conmigo: me ha acompaniado en el proceso vía whastapp, e incluso alguna llamada. Vamos, que me odia. 

Nunca pensé que daría una receta en el blog, pero hey, aquí estamos (qué será lo siguiente?):

Ingredientes
6-7 bolsitas de té [7.5 cucharaditas (si a granel)].
180 gramos de azúcar (3/4 de taza)
360ml (taza y media) de cultivo iniciador
3 litros de agua (un litro para el té + dos de agua de botella)
Scoby*

(*) El SCOBY (=symbiotic culture of bacteria and yeast, cultivo simbiótico de bacteria y levadura), al que  mi madre llama "el bicho" y el Peda "el alien"  es el grupo de bacterias que va a fermentar (con azúcar) y producir la kombucha, y te lo tiene que dar alguien. Como yo no conocía a nadie que estuviera en el tema por aquí cerca, puse un anuncio en una página vecinal, y una chica me dio parte de su scoby, y así empecé. La primera vez lo hice mal, no tenía el frasco del tamanio adecuado y por supuesto, me lié con el proceso. La segunda, ya salió bien, claro que entonces llegaron las vacaciones y tenía que dejar al bicho solo en casa, con lo que tuve que congelarlo. Ahora estoy en proceso de resurreción, a ver qué pasa. 

Esa parte sobre el líquido es el scoby
de Belén, espero que ilustre lo de "el alien"


Proceso (Aquí viene donde la matan)

1. Hervir 1 litro de agua y añadirle las 6-7 bolsitas de té

Hasta aquí, fácil. El té ha de estar MUY concentrado

Nota: Belén me dice que lo haga con té negro pero yo lo hago con té verde. Esto es porque el comercial que más me gusta es de este tipo (esto suena muy cutre según Tíovin, pero sabe a Sidra El Gaitero, así semos el populacho). 

2. Esperar 15 minutos.

3. Añadir el azúcar y disolver.


Nota: Pensará el divagante que los trato con condescendencia con estos visuales, pero no se enganien: son para mí. 

4. Esperar un rato hasta que se enfría un poco. Sacar las bolsitas al final.

5. En una jarra grande poner:  
  • el litro de té azucarado 
  •  360 mls de líquido iniciador (esto me lo dio la vecina que me dio el bicho, y cuando lo haces tú, lo sacas de tu jarra)
  • 2 litros de agua de botella (no del grifo). 

Otro visual resumen de ingredientes

6. Poner por encima el scoby.
    Les presento al "bicho" o "alien" o scoby.
    Lo sé: no es apto para no iniciados

Importante las condiciones de asepsia del proceso,
o puede crecer una colonia marciana


6. Tapar con papel de cocina o trapo, ajustarlo con una goma y colocarlo en un lugar sin sol directo, con buena ventilación y con una temperatura entre 24-29 (El rango de temperatura para que pueda fermentar la kombucha es de 18 a 38. La temperatura perfecta está entre 26-27). 
... parece o no la jarrita de miel de la abuelita?

Nota: esas condiciones de temperatura y ventilación me parecen inalcanzables. Yo lo puse en un armario de cocina. 

7. Esperar de 10 a 21 días sin moverlo (según Belén, esto solo la primera vez; ella lo hace semanalmente luego lo deja solo 6 días-yo ya os contaré).

8. Probar con una pajita para saber cuándo está en su punto (el punto medio es cuando no está ni dulce ni avinagrado). Belén tiene un grifo.

9. Cuando está rico se:
El alien para el congelador
  • saca un par de tazas de la parte de arriba (será el nuevo líquido iniciador).
  • se pone el SCOBY en un plato limpísimo para repetir el proceso  (en foto está mi scoby en una bolsa porque como dije, al irme de vacaciones tuve que congelarlo para que no se hiciera fuerte en mi piso). Se congela con líquido iniciador. Tiene vida propia: metí esta bolsa dentro de otra bolsa, y se había salido. El octavo pasajero intentó huir, sin éxito.
  • se saca la kombucha y se pone en una botella con tapón hermético. 



10. Ahora creatividad al poder: le añades fresas, o lo que quieras de sabor (limón, especias, whatever) y puedes hacer una segunda fermentación (a este nivel no llego, pero atención a esta sección).

11.  Se tiene un día fuera. Tras 24 horas, se mete al frigo, y a la mañana siguiente se puede beber.

Kombucha con fresas en mantel navidenio

Hasta aquí la receta de hoy. No sé si aniadir un distintivo al blog a este efecto, o es demasiado ambicioso. De momento lo he etiquetado en sección "desvaríos".

02 enero 2023

«Happy New Year» os desea el Gran Cronopio (y yo)

«Happy New Year»

Mira, no pido mucho,
solamente tu mano, tenerla
como un sapito que duerme así contento.
Necesito esa puerta que me dabas
para entrar a tu mundo, ese trocito
de azúcar verde, de redondo alegre.
¿No me prestas tu mano en esta noche
de fin de año de lechuzas roncas?
No puedes, por razones técnicas.
Entonces la tramo en el aire, urdiendo cada dedo,
el durazno sedoso de la palma
y el dorso, ese país de azules árboles.
Así la tomo y la sostengo,
como si de ello dependiera
muchísimo del mundo,
la sucesión de las cuatro estaciones,
el canto de los gallos, el amor de los hombres. 


Julio Cortázar
31 de diciembre de 1951
De: «Pameos y Meopas», 1971

24 diciembre 2022

Celebre las fiestas con nuestro riguroso test de personalidad navideño!

Querid@s divagantes, 

Estoy desaparecida del divlog por una serie de factores tormenta-perfecta: me veo inmersa en uno de mis legendarios periplos peninsulares en los que he de participar en numerosos eventos sociales, en diversos excesos -algunos gastronómicos, algunos inconfesables (dejaré el divague de la kombucha para el New Year), y en los que además, no solo he de pelear por la pantalla sino que estoy enganchadísima al último Franzen que es como siempre, maravilloso. Decir que enfrentarme al blogger en blanco tras leerle me causa bloqueo tampoco iba a colar, pero sí que es uno de esos escritores que me quitan las ganas de escribir (cómo puede alguien observar en ese detalle al género humano?). Más de esto, también, en el Año Nuevo que viene heavy de trabajo, proyectos y otros demons. 

Para felicitar el potlach este (así empezamos a referirnos a la Navidad en los albores del divlog, así que si alguien llegó tarde que lo mire), este año había en mi vagancia sopesado colgar algunas de las fotos de la nevada que cayó en Londinium al principio de la semana que volé para aquí.  No solo estaba precioso el parque de enfrente, sino que, en el camino al aeropuerto de Gatwick, era una estampa de esas de cuadro de Lowry (otro manido recurso al que no recurriré). 

Pero el otro día caí en un artículo con los distintos árboles de Navidad que han encargado a un artista para poner en el hall de la Tate Britain a través de los años. Conocido es mi desdén paleto por cierto "arte"  (Damien Hirst, paso al frente, Turner Prize, ehem),  así que me he reído con esto y cómo no, decidido compartirlo con quien quiera que esté al otro lado, de resaca física o mental (no es coña: los scrooges sufrimos). Pero además, es un juego: esto va a ser como un horóscopo (validez, la misma), en la que el divagante elige un árbol y tiene la interpretación de su personalidad debajo. No vale hacer trampas: o sea, la descripción está en letra pequeña. Intrucciones: se rueda para abajo, se elige y luego se añade en los comentarios el árbol elegido. Solo entonces se puede leer -y diferir, aunque lo dudo, los he clavado. Ahí vamos. 


1. Bill Woodrow (1988)
Tiene usted 14 años y ha visto "Stranger
things" varias veces, de ahí su amor
malentendido por "el vintage". Lleva horribles sudaderas
de Champion y sueña con una motoreta con sillín de respaldo. 



2. Shirazeh Houshiary (1994)
Es usted muy kuki y creativ@ y como, "crazy", like.
Talla A de sujetador y de preservativo. 
Es apolític@, "son todos iguales".
Vivió en Cadem una época, ahora en Malasa
ña o en Gracia. 


3. Cathy de Monchaux (1994)
Sentimos informarle que está usted anclado en
la fase anal de Freud.  Cuenta las escaleras
y suma los números de las matrículas.
Ese pequeño tic facial puede ir a más:
hágaselo mirar.  Vota ud. al PP. 


3. Richard Wilson (1998)
Tiene usted su piso decorado á la Bauhaus y nos da mucha envidia.
Hace Mindfulness,  opina que hay que separar al autor de su obra,
y que no hay límites en el humor. Sus gafas deben pesar un montón. 


4. Michael Landy (2001)
Es usted alguien que fermenta zanahorias y col
por sus beneficios para la microbiota intestinal.
Máxima preocupación por el deshielo de los casquetes polares
y los plásticos. Incontinencia verbal.
Es usted un rollo de tí@ y claro, vota a Podemos. 


5. Sarah Lucas (2006)
Miembro de todas las galerías de arte de su ciudad,
usted además no duda en cogerse un AVE o un vuelo
para aquella otra exposición. Lleva jerseys de cisne.
En la oscuridad, practica el sado-maso (usted el maso).
Votó usted a Ciudadanos, locuras de juventud.
 

6. Fiona Banner (2007): "Peace on Earth"
Está usted tope confuso. O sea, este árbol con bombaderos
de la Primera Guerra Mundial es titulado
"Paz en la tierra" y según ud., todo fenomenal.
O tal vez sea de los de "la vuelta de la tuerca".
No está por el lenguaje inclusivo porque la etimología dice nosequé. 
En todo caso: necesita (nuestra) ayuda.


7. Bob & Roberta Smith (2008)
No sé, ya tal: tiene usted un tortazo. 

Podía seguir con más, pero me llama el horno (jaja , vale, no). Para quien los quiera ver todos, aquí está The Guardian.  Mientras tanto, el mío es el 4!!!


Felices siestas!!! (citando al beloved Nán).

12 diciembre 2022

"Matadero 5" (Slaughterhouse 5) de Kurt Vonnegut: Con algunos fantasmas no se puede luchar. Es lo que hay.

 Otro de esos libros que llevan en casa una vida y no había leído. El detonante: el 11 de noviembre Kurt Vonnegut hubiera cumplido 100 años, y hablaban de él en todos los periódicos. Lo saco de la estantería y descubro que el Peda lo estaba leyendo a finales de Agosto de 2007: hay siempre entradas, billetes de metro y otros mementos en los libros que lee, y aquí hay un recibo de un restaurante en el Tivoli de Copenhague donde estuvimos con Belén y Rasmus. Esos días nunca los olvidaré: Rasmus quiso subir a una atalaya de esas de caída vertical (por si acaso, el Tivoli es un parque de atracciones) y a mí algo me dijo que no. Ese algo lo supe al día siguiente al volver a casa, el 31 de agosto: el "Predictor" se puso positivo. Mini estaba en camino.

Pero divago. El no haber leído Matadero 5, uno de los mayores textos del antimilitarismo escritos, es simplemente imperdonable, y podría escribir lo de “y voy a demostrar por qué” pero, seamos serias, lo que voy a hacer es volver a mis subrayados y anotaciones al margen, que son un montón, y escribirlas aquí para que no se me olviden (con títulos, deferencias al divagante). Como diría Mini en su a veces curioso castellano “vamos p’allá!”:

Ciencia ficción, literatura de género
Matadero 5 es un clásico en toda regla, aunque al principio la crítica no las tenía todas consigo por aquello de que parecía "literatura de género": el libro tiene algo de ciencia ficción. Este es un género que no va con alguna gente (incluimos a las cuadriculadas como yo: recientemente dejé "Exhalación" de Ted Chiang tras tres o cuatro relatos), pero hay que persistir: igual es que no se ha pillado literatura sentida y reflexiva y humorística usando este device, que se dice por aquí. Dijo Chuck Palahniuk el otro día en una entrevista en “Carne Cruda” que en época de censura, los escritores transgresores han escrito de los Grandes Temas usando metáforas que escondían en géneros como la ciencia ficción o el terror.

Los trozos de ciencia ficción ocurren cuando el protagonista, Billy Pilgrim, es abducido por extraterrestres a un planeta llamado Tralfamadore, donde le ponen en una especie de zoo con una starlet de cine en bolas, para que tengan relaciones sexuales y esos seres curiosos -cuya cabeza tiene la forma de un desatascador con manitas al fondo- están mirando, intentando entender a los humanos. Como no han visto otros, da igual ser feo o con cuerpo desastroso, a ellos todo les parece bien y Billy comienza a disfrutar de su cuerpo por primera vez. Cuando les pregunta a sus captores “por qué yo?, le contestan: “Esa es una pregunta muy típica de los terrícolas: ¿por qué tú? ¿Por qué nosotros, ya que lo dices? Porque este momento simplemente es. (...). No hay por qué”.


Los tralfamadorians tienen una filosofía que daría para otro libro: por ejemplo, su particular percepción del tiempo les lleva a concluir que todo es inevitable: ellos saben el futuro porque el presente no existe: “todo pasó, está pasando y pasará”. De hecho, hay una reflexión interesante ahí sobre el libre albedrío (los tralfamadorians no han encontrado que este concepto sea algo de interés en ningún otro planeta aparte de la tierra) algo que está ahora revisitando la neurociencia. Cuando Billy Pilgrim les pregunta cómo termina el universo, ellos admiten que lo petan accidentalmente, experimentando con nuevos combustibles: eso sí, aunque lo saben, no lo pueden parar “El piloto siempre ha apretado el botón y siempre lo hará. Siempre le dejamos que lo haga y siempre lo haremos. El momento está estructurado así”. Tiran a estoicos: “no podemos hacer nada sobre un tema, luego no lo miramos. Pasamos la eternidad mirando momentos agradables”. También dicen que en la tierra hay “siete sexos” y que la reproducción no sería posible sin todos ellos, incluyendo a los homosexuales. [Qué-gran-tema-del-momento, eh? Para quien esté interesad@ aquí os dejo una miniserie en podcast interesantísima: The Tavistock). Y es que la ciencia ficción muchas veces ha descrito objetos o circunstancias que luego han ocurrido. Nota: momento de sincerarme con los divagantes, resulta la ninia Di por ejemplo ya predijo la llegada de los móviles en su infancia (eran un reloj con antenita) y luego otra cosa que está por llegar que da para muchas risas en cenas con amigos a lo que yo llamo “transmutación” (básicamente esto es teletransporte, pero mi nombre tiene más gancho, digo yo). Una visionaria. 


Y una última nota sobre la ciencia ficción, tengo que contar esto: cuando el primer alunizaje en 1969, parece que llamaron a la retransmisión televisiva como comentaristas a dos escritores de ciencia ficción (entre ellos a Vonnegut) a Gloria Steinem. Parece que Vonnegut y Steinem dijeron algo así como que "había demasiados problemas en la tierra como para gastar el dinero en eso", pero lo gracioso del tema es el contraste con la misma emisión en Ejpein, narrada por Jesús Hermida. En mis paseos televisivos a las 2am cuando estoy por Vetusta vi un docu (en diferido, graciosas) sobre el tema donde, atención, en el panel de debate tenían a un cura!!! Qué pasa, le querían confrontar en plan "mire, no está el señor de las barbas ahí arriba". Ah, no, que aún vivía Franco. Vale, que su Reino no es de este mundo, pero ¿qué tenía la iglesia que aportar en esto de la carrera espacial? Muero.

Dresde
Supongo que hasta aquí nadie entiende nada, así que aquí va algo de contexto: Kurt Vonnegut estuvo combatiendo en la Segunda Guerra Mundial y en Dresde durante el bombardeo del 13-15 febrero de 1945, en el que 1200 aviones tiraron 3900 toneladas de bombas y causaron 25.000 muertos. Eso te deja marcado para una vida, y varias de las siguientes (luego hablaremos de Desorden de Estrés Postraumático), aunque lo pases como él en el sótano - lo que era un almacén de carne- del Matadero 5. Al salir se encontró con la que fue la ciudad barroca más bonita de Alemania arrasada, con los animales del zoo (di)vagando libres y desorientados por lo que un día fueron calles, hoy el escenario de una pesadilla. “Estaréis seguros en Dresde”, les decían, "no es objetivo". Pues fue. Una de las escenas más famosas de la novela es cuando Vonnegut narra el bombardeo hacia atrás: aviones que chupan balas y absorben fuego, y retroceden hasta las fábricas donde los hicieron y los pilotos hasta la escuela y Hitler hasta ser un bebé.

Antimilitarismo
Cuando todo terminó y Vonnegut volvió a América intentó durante mucho tiempo escribir un libro sobre su experiencia en la Segunda Guerra Mundial, y al pobre no le salía: qué sorpresa. Le costó 25 años publicar esto y se ha convertido en uno de los textos antimilitaristas más famosos de la historia. Nos cuenta que está claro que ni la guerra ni los militares molan. Y que si quieres paz, no te prepares para la guerra, sino que prepara sociedades justas de ciudadanos formados que no den jamás el poder absoluto a los tipos que lo quieren, que siempre son culpables, por definición.

El libro comienza antimilitarista: Vonnegut (es un personaje más, aunque no sale mucho, pero es una técnica que usa en otras novelas) en el primer capítulo va a visitar a un amigo que estuvo con él en la guerra para que le recuerde anécdotas, y Mary O’Hare, su mujer, desde el principio se muestra muy distante con él. Al final le cuenta la verdadera razón: "vas a escribir un libro más dándole glamour a la guerra. Y la guerra parecerá maravillosa, así que tendremos más guerras. Y todas serán luchadas por bebés (...) Ella creía que las pelis y los libros animaban a la gente a ir a la guerra". Vonnegut lo pilla al vuelo, y le dedica el libro a Mary. Lo titula “Matadero 5 o la cruzada de los niños” por esto mismo: las guerras terminan en un despacho cuando unos señoros tienen a bien, pero mientras tanto, habrán muerto miles de niños, que son los que mandan a luchar. De hecho, los soldados llevan barba porque si se las quitan, se descubriría que son en realidad críos.

Vonnegut dice "les he dicho a mis hijos que no trabajen para compañías que trabajen en máquinas que hacen masacres y que expresen su desprecio por gente que dice que se necesita ese tipo de máquinas". Aquí está la clave: no contribuyas al horror que condenas. Todos tenemos derecho a nuestras pequeñas parcelas de disonancia cognitiva, pero hay unas pocas cosas en la vida, en serio, no hay tantas, en las que simplemente hay que plantarse, decir no.

Muerte tras muerte y "So it goes" ("Es lo que hay").
Cada vez que hay una muerte en la novela, Vonnegut usa el tropo “So it goes” ("Es lo que hay" o “Y así todo”). Esto me ha recordado a uno de los consejos de escritura de Chuck Palahniuk (no hay nada nuevo bajo el sol), cuando sugiere insertar un coro que repite una máxima durante el libro, que marca el fin las escenas, como “La primera regla de Fight Club es que no se habla de Fight Club”).

So it goes” se repite 106 veces durante la novela. Una de las últimas es muy graciosa, en una tertulia donde unos escritores están hablando de la muerte de la novela. “So it goes”. Uno opina que las novelas "ya solo sirven para dar toques de color en habitaciones pintadas de blanco". Yo tenía un amigo que hablaba de "ordenar los libros por colores, para ver qué conversaciones tenían entre ellos": qué pavo. So it goes. Ahora que lo pienso, en este blog hay un tropo de esos. No lo había pensado nunca.

"Pero divago".

Un par de imágenes
Yo a un libro le pido muchas cosas, una de las principales es ideas, pero otra es imágenes. Atención a esta: “Estaba en una posición fetal, intentando incluso en la muerte acoplarse a los otros en cucharita. Pero no había otros”.

“Dresde estaba haciendo una de las cosas más encantadoras cuando cae el sol, que es guiñar con sus luces, una a una”

Billy Pilgrim y su Síndrome de Estrés Postraumático
Esto me está quedando aún más raro de lo normal (a-ver-cuántas-palabras-llevo: Buf 1300) porque aún no he hablado de Billy Pilgrim, el mítico protagonista, otro de los alter-egos de Vonnegut, ese soldado desgarbado que nos lleva de la mano, en una narrativa fragmentada en la que viaja en el tiempo desde el bombardeo de Dresde hasta su futura vida como óptico en Illium (pasando por sus visitas a Tralfamador, de las que he ya hablado).

En estos viajes en el tiempo, yo veo una descripción clara de un síndrome de estrés postraumático: uno de los síntomas es “revivir la experiencia” en forma de, por ejemplo, flashbacks, pensamientos intrusivos, pesadillas. En una ocasión, Billy “está saliendo de los escombros con una sonrisa por lo menos tan peculiar como la de la Mona Lisa”, y está simultáneamente en Alemania en 1944 y conduciendo su coche en América en 1967 (qué bonita descripción de un pensamiento intrusivo, tal vez un flashback). Otro síntoma, la “numbness” (insensibilidad): “Qué bonito, sentir nada y seguir teniendo el crédito de estar vivo”. Es que estás “legalmente vivo”, solo eso.

Para sufrir de este desorden, necesitas un evento o grupo de eventos horribles en los que hayas sentido tu vida amenazada (me repatea que se llame “trauma” a cualquier chorrada hoy en día: generación snowflake). Claro que, en aquella época, nadie sospechaba nada: cuando Billy vuelve a Illium, “No pensaban que tuviera nada que ver con la guerra. Estaban seguros que Billy se estaba rompiendo en pedazos porque su padre le había tirado a la parte profunda de la piscina cuando era pequeño, y le había llevado al borde del Gran Cañón”.

Pero el pobre Billy no solo ha visto la muerte una y otra vez (“El coronel muriendo y muriendo, ahogándose depie”) sino que ha tenido que cavar la tumba de uno de sus compañeros, que está esperando a que termine, sin saber que le van a matar por la espalda.

¿Alguien se sorprende entonces de algunas de las consecuencias a largo plazo de lo que ha visto? Porque, a veces, sin razón, se encontraba llorando (a mí esta imagen me rompe el corazón, y el médico le receta para esto “siestas”). O que viera la vida como algo sin sentido: un excombatiente le dice al psiquiatra (confundiéndolo con un cura, supongo), “Tíos, creo que os vais a tener que inventar un montón nuevo de mentiras, o la gente no va a querer seguir viviendo”. O que hubiera perdido la fe en todo (Vonnegut había sido un gran fan de la ciencia, pero después cuando vio en lo que se había usado en la Segunda Guerra Mundial, perdió todo el interés: con Billy intenta reinventarse después y la ciencia ficción fue una gran ayuda). O en hacer nada, “deseaba que todo el mundo le dejara en paz. Id sin mí, decía una y otra vez” (claro que sin estrés postraumático, que te dejen en paz es también mi aspiración).

¿Estereotipos nacionales?

“Los ingleses eran adorados por los alemanes porque eran exactamente lo que los alemanes pensaban que los ingleses tenían que ser. Hacían a la guerra estilosa, razonable y divertida. (...) Vestían la mitad para la batalla, la mitad para tenis o croquet”. Lo que no compro (véase reciente divague sobre las bañeras en UK) : “eran los más limpios de toda la guerra: daban charlas sobre higiene personal (...) decían que si dejas de preocuparte por tu apariencia, pronto morirías”.

Sin embargo, los americanos eran conocidos entre todos los soldados como “los más autocompasivos, los menos fraternales y los más sucios de toda la guerra. Eran incapaces de una acción concertada común por ellos mismos. Despreciaban a cualquier líder basándose en que no eran mejores que ellos”. Consecuencias del individualismo americano.

Una de las primeras entradas de este blog fue sobre estos libros, que alguien ha considerado alguna vez peligrosos. Matadero 5 ha sido prohibido en algunos estados de los EEUU por ser “antiamericano, anticristiano, antisemita y simplemente, claramente asqueroso”. Los trozos anti-religiosos son la pera, pero voy a incluir aquí mis favoritos, los antikapis, claro:

America is the wealthiest nation on Earth, but its people are mainly poor, and poor Americans are urged to hate themselves. It is in fact a crime for an American to be poor, even though America is a nation of poor. Every other nation has folk traditions of men who were poor but extremely wise and virtuous, and therefore more estimable than anyone with power and gold. No such tales are told by the American poor. They mock themselves and glorify their betters. The meanest eating or drinking establishment, owned by a man who is himself poor, is very likely to have a sign on its wall asking this cruel question: 'if you’re so smart, why ain’t you rich?' There will also be an American flag no larger than a child’s hand – glued to a lollipop stick and flying from the cash register.

Americans, like human beings everywhere, believe many things that are obviously untrue. Their most destructive untruth is that it is very easy for any American to make money. They will not acknowledge how in fact hard money is to come by, and, therefore, those who have no money blame and blame and blame themselves. This inward blame has been a treasure for the rich and powerful, who have had to do less for their poor, publicly and privately, than any other ruling class since, say Napoleonic times. Many novelties have come from America. The most startling of these, a thing without precedent, is a mass of undignified poor. They do not love one another because they do not love themselves.”

Su sentido del humor
Desde el principio, te engancha. Así empieza: "Todo esto pasó, más o menos. (...) He cambiado todos los nombres". Cuando están en una ducha comunitaria: “los penes estaban marchitos y los testículos retraídos. La reproducción no era el asunto más importante de la tarde”. O un viejo queso casa con una bimbo que podría ser su nieta que apenas sabía leer de la que “sabía poco, aparte de que era una demostración pública más de que él era un superman”. Esto último da más ganas de llorar que de reír, pero no sabía dónde meterlo.


Metaliteratura
Estos trozos como siempre me encantan. Habla de otro escritor de ciencia ficción, que es otro de sus alter egos: “Yísus, si Kilgore Trout supiera escribir (...) Su falta de popularidad era merecida: su prosa daba miedo, solo sus ideas eran buenas.” Como nadie compra sus libros, nunca había visto un libro suyo anunciado, criticado o a la venta y le dice “Todos estos años he estado abriendo mi ventana y haciendo el amor al mundo”. Me he reído mucho con esto, creo que es una frase que resume el espíritu blogger :)

Finale
En un punto un personaje (no sé cual de sus alter egos) dice algo así como “pongo todo lo que me pasa en mis libros”. Afirma Palaniuk que escribir un libro es la manera de enfrentarte a un fantasma personal con el que de otra manera no puedes. Se cuenta que Vogennut era un hombre infeliz, de trato difícil, con mal carácter, que en un punto dijo que odiaba escuchar y hablar a la gente. Y es que su fantasma personal era de tal magnitud que, ni siquiera produciendo un clásico de este tamaño lo puedes vencer. Es lo que hay.