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15 marzo 2015

Nueva visita de Rose en plenos preparativos del viaje (Mosquiteras exóticas. Ser cool)

Mi casa era esta maniana un piso de estudiantes, un campamento, una zona de guerra. Ayer estuvimos ultimando compras del viaje y el salón era la jungla: cajas, bolsas, mochilas, chaquetas sobre el sofá. Pues bien, esta maniana, con ese mogollón a la vista y el que no se ve, que es el peor,  se le ha ocurrido subir a Rose, en estado semi-silente desde los fastos navidenios. Aparece enarbolando un boli y un cuaderno a ver si tengo "10 minutos" para hablar de un asunto de extrema importancia.

Bueno, esto lo tengo que divagar (ya sé que tenemos el relato a medias- quien tenga que escirbrir, que escriba!). Y otros detalles del finde como que ...he estado en una tienda de aventuras! Verídico: comprando dos mosquiteras, una doble y otra individual para Mini. No os puedo explicar la ilusión que me ha hecho siempre el tema de tener una mosquitera... desata mi imaginación. He dormido, pero claro, provista por la cabania de turno, y nunca ha sido las mil y una noches, porque realmente esas noches la lucha por la vida (en contra del Mosquito Primigenio) nunca es broma. Pero ahora tengo una y me la puedo poner en mi casa cuando quiera... 

En estas estaba yo, admirando las dos mosquiteras en el suelo,  cuando suena la puerta y es Rose y esto es lo que la consume (asunto que me cuesta aclarar unos diez minutos, a vosotros os lo voy a dar masticado, pero "no ha sido fácil llegar hasta aquí"):

Resulta que su compania energética le ha enviado una carta diciendo que están instalando "smart meters" en todas casas, y que van a seguir adelante a menos que se ponga en contacto. Yo no había oído hablar de un smart meter en mi vida, pero deduzco que es un contador inteligente que se conecta con una central, y así no han de pasar puerta a puerta.

Pero Rose explica su aprensión: ha leído por ahí algo sobre radioactividad no-ionizante, y me ha copiado en su cuaderno con su lápiz una serie de grupos que están en contra de estas radiaciones. Rose piensa que el gobierno lo sabe todo... "pero qué quieren, matarnos a todos?" Empiezo a ver a Rose como una paciente con delirio, a la que un antisicótico a bajas dosis, de momento, no le iría mal. "Matarnos lentamente?" Como me va la marcha, echo un poco de lenia al fuego y le hablo de cómo las tabaqueras sabían que producía cáncer desde los anios 50 y callaron, pero claro... los gobiernos.... no sé. Rose quiere que me ponga las pilas (no radioactivas)  por Mini, porque sus cráneos (infantiles) son más delgados y las radiaciones les llegan más. Además, también hay grupos que están en contra del wi-fi en los coles por su poder carcinogénico, me he planteado exigir que lo revisen?

-Rose, tienes wifi?
-No, claro que no...
-Pero sabes que en todo el edificio tenemos wi-fi, y los vecinos de las casas de al lado también..
-Lo sé, lo sé... qué podemos hacer, hay tantos peligros...
-Pero Rose...
-No tengo smartphone ni micro-ondas por esas mismas  razones
(No tiene microondas!! En serio que no es una caricatura, es ella)
-Y no estás preocupada por el cambio climático? Es la verdadera amenaza!
(Venga, venga, carnaza!)
-Bueno, me he quitado el coche hace poco...
-Sí? No lo sabía 
(Rose tenía un Ford Ka que usaba de ínfima furgoneta, con los asientos de atrás bajados y lleno de cartones)
-Sí, casi no lo usaba, pero lo echo de menos para ir a Sainsburys en Fulham
(Qué raro... Sainsburys es una cadena de supermercados que tienen lo mismo en todos los sitios, para qué irse a Fulham?)
-Has oído hablar de "La Política de la confusión"?
-No
-Pues bueno, va de cómo los gobiernos intentan precisamente eso...
(Asiento)
-...confundirnos...

Mientras tenemos esta conversación miro la zona donde un día debió estar la cintura de Rose.  Pienso en todas las campanias médicas hablando de los riesgos asociados a las elevadas circunferencias de cintura: enfermedad coronaria, diabetes tipo 2... riesgos reales, probados, elevados en su caso. Y ella no puede dormir por un contador inteligente. 

**** Esto es reportar en tiempo real. Minetras escribía lo anterior, suena la puerta. Es ella, son las 22:00 y va en su pijama de felpa y tartan. Entra a mi sofá, donde estoy sentada con el portátil, escribiendo sobre ella, todo hay que decirlo, en lugar de buscar "stopsmartmeters.com", para decirme algo que no recuerda si ha anotado esta maniana: "dicen que las casas con contadores inteligentes perderán valor en el mercado".

Ah! Es eso? a la porra la radiactividad..


Qué día... lo último. Hoy ha sido el "Día de la madre" en UK y mi hija me ha regalado una serie de dibujos impresionantes. Ahora, por la noche, buscaba en internet cosas que no hemos encontrado por las calles, entre ellas unas gafas de sol potentes para el viaje. Ayer se probó unas tipo Police en una tienda y se hizo un selfie de lo más macarra... Hoy hago una búsqueda ("sunglasses child") y encuentro unas de surf de ninio que están bastante bien. Dice.. "no , espera, que busco yo". Y su búsqueda dice:

"SUNGLASSESS COOLNESS CHILDREN".

Qué vejez me va a dar... 

Comienza la semana...


09 enero 2015

Y por fin... Sebástian (y más Rose, tranquilos)

En el último divague, nació una estrella: Rose. Yo sabía que el día que empezara a hablar de los vecinos, habría un antes y un después del divlog. Lo fui retrasando porque a partir de aquí solo querréis Rose y Vaquerizo.

Dejen de chupar la tierra del jardín, han puesto veneno
Hablar de la psicopatología de Rose sería escribir un Tractatus, un compendio de casos clínicos. Ayer su pánico por los ladrones quedó ilustrado; este nuevo cartel del hall nos habla de otras fobias, distintos temores: por favor, que no se envenenen "los adultos, ninios o animales" con las sustancias que han puesto los jardineros en la raíz del cerezo que creció espontáneamente y que hubo que mandar talar. Para mayor seguridad, Rose puso un macetero boca abajo encima, unos palos rodeándolo con cordel y, cada vez que llegábamos con Mini, salía para asegurarse de que nadie había ido a lamer la tierra de esa particular zona del jardín. Bien, esta es Rose: love her or hate her. Sé que todos sois fans.

Después de los acontecimientos del movidito fin de semana, los Pedalistas consideraron que El Equipo de Apoyo había tenido suficiente acción, y que posiblemente ya nada más podía ocurrir: 12 horas en el cambio de rueda, dejar a un pobre sobrepesado en la calle: ya vale. El lunes transcurrió apenas sin percances, si no contamos que por la maniana vino la ninia Imogen a jugar, con un catarro tirando a Gripe A que sin duda transmitió a mi madre (foco infeccioso claro, mi progenitora dixit). En realidad, divagantes, lo que fastidió de Imogen es que no comió nada: le sacaron pasta y dijo "que le gustaba solo blanca, no con tomate", y se la dejó. Entonces le preguntaron si quería un huevo frito (Mini le ensenió un huevo crudo) y la ninia Imogen asintió. Total que le pusieron un huevo frito delante y, análisis a posteriori de mi padre: "esa ninia no ha visto un huevo frito en su vida, no sabía que hacer con él".

Suena mi móvil... son ellos.
-Qué pasa?
-Que esta ninia no quiere comer, ni la pasta, ni el huevo frito ni nada-dice mi padre
-Pues déjala, que no coma, no pasa nada
-Cómo que no pasa? ahora vendrá su madre a buscarla y no habrá comido nada...
-Da igual, ya le pondré un email a su madre
-No me extrania que esté con esas ojeras, y el pelo lo tiene sin brillo... es que LE FALTAN PROTEÍNAS!-mi madre suena de fondo
-Mamá, cómo se os ocurre hacerle un huevo frito a una ninia inglesa!!

Por la tarde, toca Sebástian. Sebástian (ya sé que no lleva tilde, pero es que quiero que lo pronunciéis bien en vuestra cabeza), es un ninio que en el pasado se hubiera calificado de "repipi" y que hoy en día etiquetamos de Asperger de alto CI. Juzguen por ustedes mismos:
-"Sebástian, did you love the party?" (Te encantó la fiesta?)
-"I did not love it, I adored it!" (No me encantó, la adoré)
Esto yo lo presencié-claro que la madre es igual. Todos en el espectro. 

Y Marisa me ha recordado las negociaciones de Dr. Sutilis con él sobre el arroz:
-Sebástian, ¿arroz blanco o rojo? (rojo=con tomate)
-Brown, contestó él. 
Ein? Dr sutilis no había caído en la cuenta de que ese niño sólo comía integral.

Pero volviendo al tema, Sebástian venía por la tarde y había que ir a buscarlo a un centro donde había pasado el día. Va mi padre con Mini.

Suena mi móvil. Son ellos.
-Papá, pasa algo?
-Nooo, a ver, que estamos aquí, donde nos dijiste... pero aquí no sale nadie...
-(SENIORRRR)-pienso
Por no aburrir con detalles, encontraron a Sebástian, que en el camino a casa se chocó con el patinete contra un árbol, y se hizo un chichón. Pero comió, que es lo que importa:
-Otra cosa es Sebástian, ha comido fenomenal. Le ha encantado el jamón! (no, claro, no te digo... le dan MI jamón) Y hasta postre (mi madre).

Así que el divagante ya entiende que cuando "suena el móvil", hay cierta inquietud (no he contado cuando, en el anterior viaje, se quedaron encerrados fuera de casa y tuvieron que venir a mi trabajo a por las llaves?). Pero la ansiedad ya no se limita a cuando "suena el móvil" y son mis padres en londinium, hay que extenderlo a "suena el móvil" de cualquier miembro de La Comunidad.

El miércoles, suena el móvil, no estoy cerca y cuando vuelvo: tengo una llamada perdida de...ROSE. Momentos de gran tensión: marco desesperadamente. Algo ha ocurrido, esta vez ni pueden llamar ellos. Estarán malheridos? Pero, oh, sorpresa, Rose no contesta. Seguro que tiene una política de "no coger el teléfono" (ya tiene una de "no tener email" para evitar ataques informáticos-hay que imprimirle todos los mails que ocurren entre los vecinos). Llamo varias veces y no puedo dar con Rose. Llamo a mis padres, que están en Costa tomando un café y "todo bien, no hay novedad, no sabemos por qué habrá llamado Rose". Mmm. Bien.

Es miércoles, y precisamente esa tarde vamos directos del trabajo al cine. Me encuentro con el Peda en la Picturehouse, vemos "The imitation game" y, cuando a la vuelta nos aproximamos a casa, lejos desde la calle vemos algo extranio. Unos flashes de luz. Intermitentes. Como un feriado. Qué es eso?

A medida que nos acercamos se hace evidente que los flashes de luz no solo salen de nuestro edificio, sino que salen de... LAS VENTANAS DE NUESTRO PISO.

Aquí hay que hacer una anotación cultural. En los barrios a lo largo y ancho del UK, hay gente que decora sus casas que ríete del frontal del Corte Inglés. Luces que rodean al signo de "Merry Xmas", al reno con Santa, al árbol... un horror entraniable y tacky. La gente "bien", siempre glamurosos, pone unas redecillas de lucecitas blancas no molestas en las ventanas. Pero, ahhh, lo nuestro es bien molesto y tutti colori: rojo, lila, verde, amarillo, y con distintas velocidades de intermitencia (la rápida puede desencadenar una convulsión epiléptica a los vulnerables). Esta nota cultural puede parecer snob pero es importante: mi padre claramente no recibió este tutorial y se fue por su cuenta y riesgo con Mini a una pound shop, y salió con "unas serpientes de luz y color". Desde la calle, no podemos parar de reír: es TAN horrible que te derrite, es la vuelta de la tuerca. 

Y entonces ato cabos: "Peda!!! Ya sé porqué llamaba Rose por la tarde!!! Es un tema de Seguridad e Higiene!". Entramos corriendo muertos de risa, risa tonta... por favor que no salga Rose porque me voy a reír en su cara como me diga que las luces no son compliant con la "Health & Safety"... por favor...

CRACK CRACK CRACK

Ya estamos en el primer rellano. Peda, por fa, baja tú, que no me aguanto...

-"Di, Di... is that Di?"

El Peda gesticula, me seniala, se escapa...

Y yo no puedo parar de reír....






25 enero 2019

Consecuencias del Brexit 1 (Vuelve Rose)

Este minidivague me ha salido contestando a los divagantes tras mi pataleta-brexit, así que en lugar de un comentario largo, he decidido hacer un divague-haiku. 

A Mini le trajo Santa este año una bici nueva. La anterior, pequeña, la teníamos en un hueco de la escalera comunal (vivo en el segundo piso de una antigua casa victoriana reconvertida en cuatro apartamentos). En la planta baja y semisótano vive Rose-los divagantes avezados la recordarán por aventuras pasadas, por ejemplo cuando dejó en la calle a un pobre hombre que venía al piso del australiano (planta 2) por su política "no abro a desconocidos", cuando pone veneno en las raíces de los árboles, cuando no quiere poner un contador inteligente por miedo a las ondas o, bueno, para qué empezar con el tarado que tiene en los  bajos. Rose tiene un jardín enorme en la parte de atrás de la casa y cree que el de delante (por el que hay que pasar para entrar al edificio) es suyo. Eso quiere decir que no nos deja hacer nada, y a su vez lo tiene hecho un asco. Hay algún árbol, matojos que no sé nombrar, hortensias gigantes, y la gente que pasa tira latas y botellas de Coronita, que no lo recoge. Una vez dijo que "quería q pareciéramos pobres para que no entraran a robar". Rose tiene una paranoia severa. Pensaréis que me la invento, que es demasiado el prototipo de las escasas ancianas londinense (The lady killers) enloquecida, pero es tal cual.

Volvamos a la nueva bici de Mini, que es ya de mayor, así que ocupa mucho y no la podemos tener en el hueco donde la pequeña, y en estos momentos está colgada con un "colgador de bicis" (valga la redundancia, a saber cómo se llamará eso) cerca del techo de la escalera comunal... yo no puedo bajarla porque está muy alta, ha de ser el Peda. Así que es un engorro, y se nos ocurrió que estaría muy bien poder poner una casita de bicis que tiene aquí mucha gente en los jardines. Tres plazas y así el Peda y yo podíamos comprar un par de segunda mano para ir a los parques. Suena como un gran plan. Pero Rose existe. 

Total que un día como quien no quiere la cosa, casualmente, se lo propongo a Rose que seguro sufre un pequeño infarto cerebral por la noche, solo de intentar asimilar la idea. En el momento, me da mil excusas y sugerencias: que intente alquilar la de los vecinos de la derecha, que le diga al dentista, el de la izquierda, que si la puedo poner en su jardín de atrás, que si en un pasillito que hay nosedónde. Dice al principio que la casita le quitará la vista de la calle, y la trato de tranquilizar que buscaremos una baja, que entiendo que quiera ver el parque, pero no, a ella el parque se la suda, ella lo que quiere ver son los contenedores de basuras del edificio! (que ella la q se encarga de sacar). Le da vida ver si han pasado los basuseros y se la han llevado, o no, porque a veces los de reciclaje no se llevan algún objeto, y esto le da la oportunidad de escribir una nota para los vecinos en el pasillo explicándonos lo que hemos puesto mal en el cubo inadecuado. 

Pero el otro día, Rose se autosuperó: salió de su guarida para decirme que había pensado mucho, noches sin dormir, sobre la casita de bicis. Su decisión era (fanfarria): no. Lo sentía, no quería causar "bad feeling", pero es que "tiene planes para el jardín". 

- "Rose, qué planes, llevamos años aquí y esto sigue como un estercolero" 
- "Veo que te estás enfadando"
- "No, pero es que es verdad... por tus manías mi familia y yo no podemos ir en bici juntos" (un poco de chantaje emocional, alguien más se anima?)
- "Pero oh... es que quiero hacer un huerto ahí para cuando nos quedemos sin ..."

No terminó la frase, hubo un silencio lleno de sobrentendidos pero yo lo vi claro: Rose o bien hablaba de las restricciones alimentarias del Brexit (esas lechugas que acumuláis los españoles en vuestros supermercados!!! traidores!), o bien de The Road. Que al final igual es lo mismo. 




07 enero 2015

El Equipo de Apoyo ataca de nuevo (el misterio del gordo y la llave)

Ah! qué lejanos quedan los días en los que el equipo de apoyo estaba por aquí, destrozándonos la casa... El caso es que si no me hubiera pasado todo ese tiempo desfaciendo sus entuertos, podría haber divagado casi en tiempo real lo trepidante de esa convivencia! Así que con la distancia que da más de una semana (se fueron el 28), tal vez no sea lo mismo.

El divagante recordará la noche de su alondizaje: sí, exacto, la que se pasaron 12 horas para cambiar una rueda de coche, el Peda y mi padre. Situemonos en la segunda noche que prácticamente pasó sin percances, si no contamos su final cuando nos desayunamos-nunca mejor dicho- con la tostadora destrozada. Entro en la cocina y mi madre:"no sé, no va", inicialmente, y tras el interrogatorio: "algo ha hecho "plof" (fusible?) y bueno, esas cosas, ella ha seguido apretando la tostada, que queda atrapada donde no debe. "Ante todo, no compréis otra", mi única instrucción al irme, que me los conozco. Volver del trabajo y encontrar sobre la encimera una nueva tostadora marca Dualit, todo uno. Tostadora de esas que te llevan a plantear si te montas una cafetería, hablamos de nivel profesional. Eso es lo que yo quería evitar con mi prohibición: tener que pedir una franquicia de Segafredo. Pero así son los padres: pasan de ti. O solo me pasa a mí?

Trozo de llave que quedó dentro
Peccata minuta. Oh, llegamos a la tercera noche. Sábado sabadete, aún está "Interstellar" en cartel y los pedalistas se aventuran al cine a eso de las 9, el Equipo se queda al mando. La peli está bien, tema apocalipsis futuro, a saber lo que nos espera en casa. Es medianoche, boca de lobo. En el portal, oh...no podemos meter la llave. El Peda saca su gatxeto luz y descubre: "oh, a alguien se le ha roto una llave y está ahí dentro". No hay otra que llamar al Equipo por el contestador. Buzzz. No hay respuesta. Buzzz. Y finalmente aparece mi padre.

-Papá, baja, que hay un problema y no podemos abrir.
-Ya voy-dice con voz de pocos amigos

Largos minutos. No baja.Nuevo buzzzz.
-Papá, qué haces?
-Que me estoy vistiendo!
-Pero baja en pijama!
-Me lo estoy poniendo! Ya voy...

Está sin pijama? A ver, se lo regalé el anio pasado: pijama que usa unos minutos para que le vea antes de irse a la cama, y luego se lo quita? (a una le da que pensar tanto rato de espera). Por fin, abre:

-Menuda noche, no hemos podido dormir nada!, dice
-Cómo que no habéis dormido? Por qué?-el Peda y yo, al unísono
-El gordo... venga a llamar y a hacer seniales!
-Qué gordo? Papá de qué hablas?-mientras ya vamos subiendo las escaleras.

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Uno de los carteles que cuelga Rose en el hall
Ahora un inciso breve (y cuidado que os podéis enganchar) sobre "La Comunidad" (mi edificio). Mi piso es la segunda planta de una conversión de antigua casa victoriana de tres. En un dúplex que ocupa la planta calle y el semi-sotáno (esos tan londinenses, "Sola en la oscurida") está Rose, una típica jubilada excéntrica inglesa de esas de serial que pensaríamos que es exageración de guionista novato. Rose vive bajo tierra (nunca hay luz en el nivel calle) bajo trece llaves: teme que nos roben. Deja carteles en el hall recordando a los vecinos que cerremos de dos llaves porque "hace anios entraron y...(aquí va una historia)" y se niega a cuidar el jardín de delante porque así "creen que somos pobres y es menos probable que entren a robar".  Rose tiene un divague ella sola, está claro.

En la planta 1 viven alquilados una irlandesa y un australiano. Son geniales y además consideran que la jauría humana que es Mini no es problema. Han pasado todas las vacaciones en Oz, o sea, el piso esta vacío.

En la Planta 3, sobre los Pedalistas, vive Mario Vaquerizo (lo bautizó mi madre, única característica común es llevar el pelo negro largo: mi madre es una mujer de mundo, como se puede apreciar) y su novia, que ahora está viajando, o sea, solo está Vaquerizo. Tienen unos 30 y son unos pesados, creen que están en su derecho de hacer fiestas una vez al mes y poner la música a todo trapo.  En resumen: gente joven, llena de entitlement. 

Y ya.

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Llegamos a la planta 2 (planta pedalística) con mi padre ya detallando la "historia del gordo". "Al poco de iros vosotros, ha empezado a sonar el timbre de abajo". Mini ya dormía y, a falta de intérprete, ellos no han contestado ("en espaniol, contestar un telefonillo en londinium?"). Y el gordo venga a apretar. Ellos se asomaban a la ventana y el gordo hacía gestos con las manos, gestos de indefensión, exasperación, no sabían.

Entonces, de fondo, un clásico ya entre los sonidos del edificio: Crack, crack, crack (los múltiples cerrojos de Rose comienzan a ser activados). Para el que no esté acostumbrado, esta podría bien ser una peli de terror. Porque Rose sube, con su pijama camisero azul marino con ribetes blancos desde el subsuelo. Nunca descansa (es el brazo de la ley, la guardiana del edificio, recuerden), y esa noche ha sido de acción. Así que nos encontramos en mi descansillo y Rose, que sí habla inglés, aclara la historia del gordo, que tengo a la vez que ir interpretando a mis padres:

-"Ha sonado el timbre, y he contestado -Rose, toda azorada- y una voz de hombre me ha explicado que es un amigo de Lorriane (la irlandesa de abajo). Que Lorraine le ha dejado las llaves para quedarse estos días, que se le ha roto la llave de abajo intentando abrir, y que si le puedo abrir el portal. Yo le he dicho que entiendo su situación, pero que mi política es no abrir a desconocidos" -Rose respira- "No es personal, pero es que yo no abro a desconocidos".

Pobre gordo: tiene unas llaves para pasar la noche en Londinium y pilla en un edificio donde una habitante tiene paranoia sin medicar (digo, es agente de seguridad), los otros son espanis sin papa de inglés y... en estas que baja Vaquerizo. A día de hoy, no me queda claro porqué Vaquerizo no contestó al timbre de abajo... estaría enmedio de un viaje bueno? Porque era la única chance del desdichado, que según anota mi padre, se ha tenido que coger un taxi, aborrecido. 

Así que son las 00:30 y todos los vecinos en pijama debaten los hechos, recuentan quién falta y por fin nos retiramos tras haber establecido que estamos todos y que nadie llamará más al timbre. 

Milagrosamente, dormimos. A la maniana siguiente....

Buzzz (mis padres saltan, ya tienen estrés postraumático). "Hola, perdón por las molestias, soy el amigo de Lorraine, vengo con un amigo a arreglar la puerta que..."

Me apresuro abajo. Pobre hombre, está preocupado... Abro la puerta y, primera decepción: este es "el gordo"??? De gordo nada!

-Papá, pero cómo pudiste decir que ese chico era gordo?
-Anoche desde la ventana se le veía gordo.

******continuarán*******

12 mayo 2018

El tarado

No se me toma en serio cuando hablo de lo del tarado.

El concepto del tarado entró en las vidas de casi todos nosotros de manera así un poco peliculera: corría 1994, y fue con "Pulp Fiction", donde unos sórdidos tipos que regentaban una sórdida tienda de armas en algún punto de la sórdida América profunda tenían a un tipo en un baúl, vestido de cuero hasta la máscara, que era solo sacado para vejaciones y abuso sexual. El "gimp" en inglés  es tanto alguien con algún problema físico, una cojera, pongamos, pero también significa sumiso sexual. La traducción de gimp que le dieron en la peli como  "tarado" es,  cuando menos, erm... interesante. Pero se introdujo como la imagen de la izquierda en el imaginario colectivo.

Antes ya habíamos visto "El silencio de los corderos" y luego vinieron casos de espantosos monstruos como aquellos austriacos, que tenían encerradas a pobres chicas en sótanos durante anios. Igual que en el caso de la peli de Tarantino, una veía a posteriori la foto de esta panda y pensaba: culpables, puros malos de serial. Pero en general, cuando cosas de estas pasan, siempre salen los vecinos, sorprendidos, diciendo  diciendo "no salimos de nuestro asombro, quien lo iba a decir, parecía un tipo tan majo, un ciudadano ejemplar", y esas cosas.

Esto último me lleva a querer investigar los extranios ruidos que desde hace un tiempo se oyen de vez en cuando en mi casa. Lo han oído, aparte de los habitantes regulares del piso, los visitantes. Se trata del sonido que haría una persona amordazada: "mmmm  mmmm". Si se me apura, podría también sonar un poco a vaca aburrida, sin energía, pero categóricamente, no suena a paloma (que es la hipótesis del Peda).

Me he puesto a investigar el asunto. Los primeros sospechosos son mis vecinos de edificio: los Vaquerizos, de arriba, ella se acaba de quedar embarazada, parece improbable que tengan a alguien en un piso de una habitación para sexo raro. Los de abajo, una pareja encantadora de irlandesa-australiano, tampoco. Luego queda Rose, la septuagenaria obsesionada con la seguridad. Rose vive en la planta baja y también tiene el semi-sótano aquel típico de Londinium (véase "Sola en la oscuridad").  Cómo olvidar la historias de Rose, pero para quien no sepa, aquí se narran algunas de sus peculiaridades, desde "tengamos el jardín de delante hecho una selva para que así los ladrones se desincentiven pensando que somos pobres" hasta "alguien ha puesto celofán en la basura de reciclaje y el celofán no se recicla" pasando por "no tengo internet, móvil, microondas, largo etc, por las amenazas que suponen" o "desinfecto regularmente los enchufes del pasillo-pero solo los de abajo". Sí, estáis pensando lo mismo que yo: Rose es la primera sospechosa, además tiene el semi-sótano, y las preocupaciones de seguridad-que pueden ser en realidad miedo a que se descubra su zulo con el gimp. 

No he descartado las casas a los dos lados: a la izquierda todo el edificio es de un dentista, porque hay cartel, pero jamás he visto entrar a nadie en consulta. El así-llamado-doctor es de origen pakistaní y lleva barba tipo Abraham Lincoln, solo por debajo, y se la tinie de roja: da mucho miedo. Nunca he visto entrar ni salir a nadie de la casa que sugiera una vida normal, no sé, con bolsas del supermercado, por ejemplo. Todo suena a tapadera. 

Fiesta "Vigilantes de la playa" de los vecinos
En la casa de la derecha hay varios apartamentos, como en la mía. En la planta baja había antes una pareja de gays que montaban unas fiestukis impresionantes en el jardín. Yo creo que se debían dedicar a los musicales, o algo. Por ejemplo, el verano pasado el tema fue "los vigilantes de la playa", y hasta trajeron arena! Montaron una piscina con hinchables dentro, Pamela Anderson y demás personajes recortados en tamanio natural, chiringuito de playa con daikiris, y todo el mundo disfrazado con camisetas de aquella de "Baywatch". El anio anterior había sido "Brasil" y lo mismo. Creo que se han cambiado y me dará mucha pena no poder ver su fiesta anual, que ríete del MET, desde mi ventana. 

Una vez aclarados los sospechosos, mi siguiente paso es recoger evidencia. Ayer por la noche, cuando estaba poniendo a Mini a dormir, "mmm.... mmm". Corriendo cojo el teléfono, pongo a grabar... pero entonces, calla. Paso un rato esperando, a punto de grabar, y nada. Va a ser difícil, y además, no cuento con un equipo de grabación de esos de las peli, entendedme. 

Pero nadie me da crédito. Me siento como Diane Keaton en "Misterioso Asesinato en Manhattan". Yo sola frente a un misterio, y acaso no había muerto en la peli de Woosy Allen? 

  

27 julio 2019

Viviendo la vida "Friends"

Finales de Julio. Mis padres, que vinieron a principios, se han ido (dejando algo de comida en tapers), y llevándose con ellos a Mini, que ahora pasará una quincena con sus aitonas en Donosti haciendo "multisurf". 

Desde el miércoles, El Peda y yo hemos quedado solos. 

Recuerdo vagamente que hubo una ola de calor en Londinium (siempre breve, ya se ha ido). El jueves fue el día que mayor calor he pasado nunca en este país, y en la vida: culpo a la humedad y a la falta de preparación. Este país colapsa ante el frío y el calor, pero ni siquiera extremos: no es ni Córdoba ni Moscú esto, pero igualmente no lo pueden sobrellevar. En la Seguridad Social solo tenemos ventiladores. Fue horroroso. Acabé usando mi método de emergencia veranos estudiantes en Vetustas: meter la cabeza bajo la ducha fría, todo el pelo mojado, monio. Uno en el pasillo debió pensar que estaba sudada, o bien se ofuscó porque llevaba un top blanco. Fiesta de camisetas mojadas en el NHS. En serio: era la guerra. 

Tras las comidas perfectamente regimentadas de los días con mis padres, nos hemos tirado en brazos de la apatía (piensen "Body Heat", pero sin el hielo). Dirán que exagero, que 37 o 39 grados. Igual, pero no sola yo: hubo grescas en los lidos (piscinas públicas). En el del parque de Brockwell, 500 acalorados pedían paso. Tuvieron que llamar a la policía. Era "The Road". Mi gran idea fue ir a Hampstead Heath, a los lagos. Tres horas de fila, leí: operación abortada. Odio esta ciudad: no se han ido todos de vacaciones? Vetusta era de verdad una ciudad de Rodriguez en Agosto... pero esto? Filas?

Pero divago, hablaba de la apatía del comer, pero es que el taper es de lentejas. Mi madre nos odia: está claro. Perpetramos a duras penas una media ensalada. A los 10 minutos tenemos hambre. El Peda ha comprado cacahuetes rodeados de picante pakistaní, que tal vez me ayude con mis senos frontales bloqueados. Ah, no he comentado que con este calor tengo catarro. Hace una semana perdí la voz, pensé que Freud tendría mucho que decir (afonía histérica), pero ha evolucionado a un catarro con tos seca nocturna que está haciendo mis delicias y las del Peda. Catarro psicosomático. O algo. 

Y no termina todo ahí: el Peda me informa que las dos tabletas de chocolate que ha comprado están en el frigo, que si no se derriten. Madre mía, esto es jauja. Mis padres han dejado polos. Hace anios que no me como un polo, y no es un Colajet, mis favoritos de los ochenta, pero hey, me como un polo. Hay que refrescarse, quitarse esa tontuna catarral estufa. El Peda se va (de nuevo) a Tesco con alguna excusa (probablemente leche para su hongo, para su kefir fantasma, pero yo creo es para pasar un rato en la sección congeladores) y vuelve con medio litro de helado de caramelo salado. Venga, sea.  Mientras vemos una peli de Linklater-no hace falta decir que aderezada de algún snack insaludable- que "decrece en mí". Pero al ir a la cama nos sentimos fenomenal porque "hemos cenado una ensalada pequenia".

Ha habido un problema con la cerradura de la puerta comunal, y Rose, la anciana del piso de abajo, azoradísima. La idea de ser robados es ya ansiogénica en sí misma pero, sin quererlo, introduzco un nuevo fantasma, tras mi llamada al cerrajero: la nueva cerradura tiene que ser probada anti-incendios (no olvidemos que se quemó la ciudad en 1666). Rose se viene abajo con los conceptos "fuego" y "cerradura" en la misma frase y está subiendo cada 3-4 horas -excluyendo las noches, God Bless Her, porque seguro que las pasa en vela- para hablar del tema. Intentando extinguir el comportamiento, hemos optado por salir en bragas a la puerta (que es por otra parte nuestro atuendo, he dicho algo de la ola de calor?). Empezó el jueves el Peda, saliendo en calzones. Rose hizo un ruidito y afirmó que subiría cuando yo llegase (el pii del Peda es el polimalo). Al rato, sí, salí en bragas y tirantes, aclaré su duda, se fue, pero ha seguido subiendo. Qué será lo siguiente? Salir en bolas con una máscara africana?

Hoy hay que hacer la compra, es sábado. El Peda: vamos a comprar algo en serio o pasamos estas dos semanas como adolescentes? Mi Kuniado el JAL cuando se queda solo vive de "navajuelas chilenas". Cuando se mudaron aquí y estuvieron unos días solos con el Peda (ni idea de dónde estábamos Mini y yo, probablemente haciendo algo respetable), tuvieron lo que ha pasado a ser conocido como "los días de "Friends", como en la serie, no que fueran amigos. O sea, esa vida que todos soniamos, jóvenes guapos e ingeniosos en Nueva York. Y eso que no he visto la serie, pero sí el capítulo en el que camea Brad Pitt, y yo también quiero ser de Friends. 

Así que el Peda y yo estamos siendo una versión fea de Friends, comiendo insano, viendo pelis con snacks criminales y sopesando si ir a pegarnos con chusma a la puerta de un lido local. Y así dos semanas. Justo ahora llama una amiga con la que me había enfadado para pedirme que si iré en estas dos semanas a alimentar a sus (putos) peces. Aún me queda el enfado, pero cómo negarme. Los peces no tienen la culpa de que su duenia sea una hiena. Pero he sopesado envenenarlos, es fácil, solo ponerles mucha comida de esa pestilente. 

Estos son mis planes para estas dos semanas. Y escribir Serial, en el que, dado mi talante, aparecerá un Serial Killer. Como yo: estoy killer. Pero no importa, porque nadie lee. Si no, para días me delato con lo de los peces. 

Como en los viejos tiempos, le pondré banda sonora a este divague tan cuerdo que me ha salido. Una vez -maremía hace  9 anios-ya divagué sobre el verano en la ciudad, con el obvio Joe Cocker, y un divague mucho más centrado y amable. No sé, esa era yo? Nueve anios después estoy comiendo tiramisú viendo "Agonía y éxtasis" de Almodóvar, y con esta canción tan macarra como yo pegada toda la tarde, "Cum on feel the noize", la versión de Quiet Riot de la original de Slade. El video parece hecho para nosotros estos días: We get wild wild wild... 

So come on, feel the noise
Girls, grab your boys

We get wild, wild, wild
We get wild, wild, wild


14 julio 2025

Playas para la gente, no resorts de lujo (únete a la di-Guerrilla). Vuelve Ramona y otros clásicos en la Penìnsula de Luštica. (Balk3)

 Lunes, 14 de julio 2025: Penìnsula de Luštica 
Como hemos dormido en el plegatín de la sala (lo tenemos exacto en casa, mis visitantes no mienten cuando lo alaban), cuando nos despertamos puedo correr las cortinas y hacer esto:


Esto es medicina preventiva: imagen que una necesitará abrir un martes de febrero. El Peda se va a correr y me quedo yo ahí, como una pepa. Cuando vuelve y movilizamos a Mini desayunamos con toda la tranquilidad del mundo (en las notas del Peda dice "a las 10" y salimos "a las 12": espero que se entienda la pachorra) y por fin salimos a explorar la 
península donde está Krašići, Luštica.

Primero vamos pegados a la carretera que va paralela al mar hacia el oeste, hasta un punto donde no se puede seguir avanzando, hay signos que parecen militares. Ahora, mirando el mapa descubro que ahí detrás estaba uno de los "túneles submarinos" que vendían ayer en Kotor como "atracción turística". Se trata de unos túneles que contruyó el ejército yugoslavo, 100 metros hacia dentro de la roca pero sin salida, no llevan a ninguna parte, donde te puedes meter nadando si quieres, aunque aconsejan con linterna porque está oscuro hacia el fondo (oh sí, descuide, aquí he empacado un frontal linterna sumergible). También te puedes tirar desde la parte de arriba de la cueva al agua porque cubre 10 ms. Me hubiera gustado curiosear, pero no se podía hacer independiente, había que morir al palo de ir en una motora desde Kotor y, cómo son las cosas, no tenía pila para mi linterna sumergible.  





Así que retrocedemos y tomamos otra carreteras que sube, y nos encontramos cerdos, vacas y toda la bahíá impresionante a nuestros pies. Hay alguna casa suelta, y pienso en una vida aquí: yo siempre me pregunto si ciertos lugares podrían ser "mi lugar en el mundo". 


Esa carretera termina en un lugar llamado Rose, que tiene esta playa, enmarcada como si fuera una piscina- la razón, el tráfico de barquitos y motoras que pasa por ahí. La ciudad de enfrente es Herceg Novi, que ayer no nos dio tiempo a visitar pero que, vista desde aquí, doy por visitada- algunas moles de hoteles todo-incluido sobresalen.




Al ser los montes tan empinados, no extra
ña que en cuanto te metes, enseguida cubre un montón. Este es un baño espectacular, hacemos snorkling y hay montones de sardinitas brillantes ínfimas y otros peces. Al salir nos decimos: igual este sea el mejor del viaje. Escalamos como cabras por un lado de la playa para no volver a subir la cuesta por la que hemos venido y rodear, y vamos andando al pueblo de la Playa de Rose propiamente. Hay unas pocas casas y paramos a por un café que se convierte en pizza, ensalada de tomate y pastel típico ese de ayer, solo que enorme y con fresas (en imagen). 




Si sigues caminando hacia el este, esta cala termina en un cabo donde hay un hotel pijo. Es una enclave espectacular, y como no tengo foto que le haga justicia, la he robado de la web del hotel para explicar por dónde vamos rodeando y para ilustrar el color surreal del agua: 


Total que cuando terminas de bordear eso, te encuentras una nueva cala llamada un poco friamente "Forte Rose Playa 2", que tiene en un lado un naufragio muy fotogénico. Nos damos otro baño chulo y comenzamos la vuelta al coche-que está fresquito. 





 Nuestro siguiente destino es Zanjic, en la costa sur. Parece que lo suyo era rodear un poco pero googlemaps nos lleva por una carretera que deviene en camino de cabras cada vez más estrecho. Inevitables flashbacks de aquel día en Malta en el que nos rescataron unos ancianos a los gritos de "aya aya" porque nos metimos en un camino sin salida ni vuelta atrás posible (metáforas, metáforas!). Entonces sube un coche con unas alemanas que dicen que dejemos el coche ahí mismo y que vayamos andando lo que queda. Parece que el camino termina en "unos escalones" y han tenido que venir 10 personas a ayudarles a salir. Dejamos el coche y andamos diez minutos con calor y poca convicción. Por fin llegamos al "escalón" -que hubiéramos superado sin dificultad- y a la calle empinadísima de 500ms que va a la playa y que se hace dura incluso para bajar. En esta foto no se capta el desnivel bien: 

Una vez abajo, el pueblo tiene una iglesia, un café en el que ponen telas a modo de jaimas (esto es lo  que hago yo en esas grandes mañanas de té y libro en la terraza de Vetusta), un chiringuito de helados, y una parte hacia el otro lado de la cala que no exploramos, por cabreo de no haber bajado por ahí - bolita azul de googlemaps, te quiero. El baño está también muy bien, y luego hay que subir la cuesta: momentos a olvidar. 



La isla de Mamula está enfrente. Cuando estamos allí no sé nada de todo esto (igual debería leer la guía antes, insisto), aunque en este caso no iba a cambiar el que la visitara: las habitaciones del hotel se cotizan del mil y pico al tres mil y pico euros la noche. En Mamula había una fortaleza circular construida por los austriacos en el siglo XIX, pero durante la Segunda Guerra Mundial, Mussolini la utilizó como campo de concentración y ya se sabe los divertimentos que se ofrecen a los residentes. Al capitalismo todo esto le da igual, y en 2016, el gobierno montenegrino aprobó convertir Mamula en un complejo turístico de lujo, a pesar de las objeciones de las familias de los exprisioneros. Si existiera la justicia poética, los ricos visitantes deberían ser perseguidos por los fantasmas de los torturados por las noches: ruidos de cadenas, gritos lejanos con eco, portazos metálicos. Es lo que debería ocurrir si algún día los planes del sinverguenza al que votaron presidente en EE.UU. se cumplen en Gaza.

Estos fotos no sé bien de qué momento del día son, pero forman parte del proyecto "circle of life" (círculo de la vida) de Mini: colecciona fotos de círculos. Y sí, la segunda es una nueva Ramona que compramos en un momento del día. Tristemente, nuestro diseño icónico, el de la sandía, no estaba del tamaño requerido. Imposible no unir nuestras manos a la vez que cántico en tributo a la última, que se nos escapó una tarde muy ventosa en la isla de Kos. 


Terminamos nuestro propio círculo de la península hacia el este por una carretera rodeada de "bosque bajo". Como no tengo ni idea de cómo se llaman esos árboles, les voy haciendo fotos con Lens, que dice que son "
encinas, mangles blancos, arbustos de hoja perenne, madroños". Pensábamos darnos el último baño en la Bahía de Trašte, en el sureste, pero al llegar, decidimos irnos. Una vez más, un resort de lujo, este tiene además un campo de golf de 18 hoyos (grande? ni idea) que enlazo porque tienen alguna foto buena de la zona. "De cómo, poco a poco, ir quitando el alma a los lugares que un día fueron de la gente", titularía yo esta película. Cuando estemos en Albania hablaré de la isla que ha comprado la hija del sinverguenza yanki, con los mismos propósitos. Esta foto no sé de qué parte del día es, pero tiene olivo y buganvilla: con estos no he necesitado Lens. 


Al llegar a Krašići, Mini y yo nos bañamos en la piscinita de los apartamentos y hoy no les consigo persuadir para cenar en la terraza, así que hay que bajar a despedirse del pueblo, que mañana nos vamos. Un sitio de pescado, justo al lado del agua, pero desde el cual no podemos ver bien la puesta de sol, así que mientras esperamos me voy a hacer fotos, con las que termino. Por lo menos al volver a casa nos queda sandía de postre, disfrutar de la terraza y despedirnos del maldito crucifijo iluminado al que, si yo fuera dueña de este lugar, haría seguro una peregrinación con una lata de gasolina. 





Pub 07.08.25 :8:00

17 noviembre 2021

"El camino de Ida": Metadivagar, leer (furiosamente) y salir a vivirlo con Ricardo Piglia

Emilio Renzi, personaje recurrente de los libros de Ricardo Piglia es, según la contratapa de mi libro "un divorciado cincuentón, solitario e inseguro q mata el tiempo en Buenos Aires". Vendido. Pero además, así comienza "El camino de Ida":

"En aquel tiempo vivía varias vidas, me movía en secuencias autónomas: la serie de los amigos, del amor, del alcohol, de la política, de los perros, de los bares, de las caminatas nocturnas. Escribía guiones que no se filmaban, traducía múltiples novelas policiales que parecían ser siempre la misma, redactaba áridos libros de filosofía (¡o de psicoanálisis!) que firmaban otros".

Anda que no nos gusta aquí un buen comienzo de libro, y este tiene una energía, una vibración y unas ganas, que yo solo quiero seguir leyendo para pasear mi fracaso al lado del de Renzi.

Nota: Antes de empezar apuntar que, como casi siempre, no voy a contar la trama -que sin rubor es desvelada en el resumen de esa multinacional que vende libros, y también en algún titular de entrevista con el autor. Con dolor, porque es uno de MIS temas, pero quiero que el divagante tenga la misma experiencia que yo he tenido: re-descubrir esa historia aquí ha sido tan chulo como cuando supe de ella por primera vez en el pasado. Sería una traición contarlo, es mejor ir poco a poco preguntándose, de qué me suena esta historia. Releo el párrafo y objetivo cumplido: no se entiende nada, vamos bien.

"El camino de Ida" es una novela de campus, un (otro) género muy apreciado en el divlog. Renzi, académico argentino es invitado a una estadía en una universidad estadounidense por la profesora Ida Brown. Como buena novela basada en el cerrado mundo académico, conocemos a algunos estudiantes, sus neurosis y relaciones, las pugnas y luchas de poder: "Hubo un silencio eufórico. No hay nada más violento y brutal que el choque entre las figuras que nacen y los profesores establecidos: son enfrentamientos sin reglas fijas pero siempre son a muerte". Pero todo esto, superficialmente: a quien describe bien Piglia es a Ida Brown, y así como el otro día dije que no me daban ganas de ir a tomarme un té con el (presunto) autor de una trilogía, con Ida me dan ganas de irme de tequilas:

"Era frontal, directa, sabía pelear y pensar -esos dos verbos van juntos. (...) Trabajaba para la élite y contra ella (...) solo la leían los especialistas, pero actuaba sobre la minoría que reproduce las hipótesis extremas (...) No creía en la propiedad privada, salvo lo referido a su campo de estudio. (...) Decía que no era una mujer en sentido estricto, tampoco un varón. Hablaba en broma, me provocaba. (...) Para ella, su belleza era algo superfluo y sonreía resignada ante las miradas -como la mía- que trataban de desnudarla. Usaba los verbos en presente y la ironía reforzaba su encanto. (...) Tenía costumbres sexuales poco recomendables, frecuentaba los dark rooms, los clubs de swingers y los locales de S/M"

Les presento a Ida Brown, quién más se viene de mojitos? Todos: precisely (los que no, que lo dejen aquí). Es uno de esos personajes con los que quieres pasar más rato, como Renzi, que acaba teniendo con ella una historia basada en el misterio, "En definitiva, era una desconocida pero, por qué la sentía tan próxima? La había inventado, como he hecho tantas veces, para luego decepcionarme". Y pasar más tiempo también con Piglia, que parece que conoce a la Di de 2021, pese a haber escrito la novela en 2013: todos sus temas me interesan, me preocupan, me apasionan -por favor, no sacar conclusiones con la última línea de la descripción de Ida.


Primer ejemplo: el bilinguismo: "Me interesaban los escritores atados a una doble pertenencia, ligados a dos idiomas y dos tradiciones". La manera cómo piensa Renzi, que es lo que escribe Piglia es, me he dado cuenta, muy parecida a la mía- y supongo a la de cualquiera que viva permanentemente en dos o más idiomas, tal vez más acusado si uno de ellos es el inglés, el idioma del imperio que exporta tantas palabras del mundo de la tecnología y demás moderneces. Durante toda la novela Piglia va intercalando palabras y conceptos en inglés que son absolutamente spot-on (dan en el clavo). O sea, cuando alguien que maneja a diario las dos lenguas los ve, se da cuenta de que no ha sido vaguerío, ni esnobismo, ni pobreza léxica lo que ha llevado al autor a escribir esa palabra en inglés en lugar de su equivalente en castellano. En primer lugar, porque probablemente no exista ese equivalente, pero da igual: a veces puede existir, pero es que spot-on es lo que va ahí, escúchalo. Piglia usa "paper" y "undergraduate", "beat generation", "teaching assistant", "scholar" y "Bildungsroman", y suma y sigue. La verdad es que me ha dado mucha vida y me ha quitado parte de culpa por mi spanglish vital. Al final, tras largas sesiones de serena reflexión, autoterapia casi, concluyo que esta es mi voz. Porque así es como pienso. Y no es vagancia, ni esnobismo, ni falta de léxico: si escribo en castellano y se me cruza una palabra en inglés (y por "se me cruza" quiero decir algo que tal vez no pueda razonar, porque es "música", es una nota que me suena mejor ahí), la pongo. Sin traumas pero con la esperanza de que esa música suene también así para otros-que algunas veces será que sí, otra no. Pero así es la comunicación, o la incomunicación.

                 ¡Desde el corazón del infierno,
                   yo te apuñalo!

Otra de mis conocidas debilidades (volví a sopesar que Piglia fuera lector de este divlog, pero hasta mis debilidades son mainstream) también está presente en la novela: Moby-Dick. Uno de los académicos del campus es experto en la-mejor-novela-ever-en-inglés. Había escrito un libro de referencia, en su casa tenía objetos personales de Melville y había llegado a la conclusión de que el capitán Ahab había surgido de la lectura de Melville de las obras de Shakespeare, porque "empieza como una libro sobre la caza de ballenas y termina como una obra de la magnitud de Macbeth", con ese tono trágico y altivo. Nota: aún no he dicho que Renzi es un experto en WH Hudson, un naturalista y escritor argentino real. Pues bien, en uno de sus libros hay un largo capítulo dedicado a "La blancura de la ballena" en Melville, y ese capítulo hasta tiene un divague en este divlog porque es la leche. En este punto estoy en éxtasis. Según Renzi, "lo más difícil en una novela es hacer salir a los personajes de casa, y Melville les hace dar la vuelta al mundo en un barco ballenero": Melville, el p... amo.

Y esto que sigue no es un interés autista de estos míos, esto va de esas coincidencias que ocurren de vez en cuando durante las lecturas. Va de "basements", los semi-sótanos de esos de "Sola en la oscuridad". En mi misma casa hay uno donde vive Rose, la anciana no-adorable del edificio, al que nunca hemos bajado, porque como todo buen divagante sabe, Rose tiene un tarado. Tal vez teme que llamemos a servicios sociales o a la policía: nada más lejos de nuestra intención, ahí cada uno con sus especiales intereses sexuales. En la cultura americana, nos dice Piglia, cuando se baja al basement se puede esperar lo peor, pero el scholar este de Moby Dick lo que tiene es un acuario con un tiburón blanco. [Llegaré a la coincidencia? - se preguntará ya desesperado, tal vez autolesionándose, el lector?] No, no ha habido encuentro con tiburón (blanco), pero sí descenso al basement de nuestro amigo F (con el que comimos la tarta "Mediterrani", hay que remontarse unos divagues) que tenía, aparte de lo esperable (vino, trastos, etc), una pared forrada de estanterías con las obras completas de Engels, Marx, Lenin y demás panda. Cuando le pregunté, disimulando la risa, que cómo tenía ese material allí dijo, todo serio, "que esto hoy en día no lo puedes tener arriba, en la librería del salón". Muy grande.


Los recuerdos como un defecto de fábrica, que nos impiden pensar, seguir con nuestra obsesión particular, o del momento. Me ha recordado a los flashbacks del enfermo de estrés postraumático, de los que te has de librar para seguir funcionando. Si estás resolviendo un algoritmo, una memoria intrusiva solo consigue molestar. "L​os recuerdos llegan para distraernos de lo que queremos pensar. Considero la memoria inesperada un defecto de fábrica, un error de disenio. El flujo absurdo de reflejos olvidados turba el alma y nos distrae de nuestras verdaderas obsesiones".


Pero sin duda, lo que más me ha afectado y parecido directamente spooky de toda la novela son las descripciones de Piglia del acto de subrayar. Yo tengo una relación muy intensa con el subrayado/anotado de los libros (permiso para saltar este párrafo si no se entiende ya nada). Está en un punto tan patológico que yo no podría dar un libro mío "vivido" a nadie, ni podría leer un libro en el que no puedo subrayar. Comencé con "esto" (herramienta? compulsión? 
esclavitud?) a los 17 con la lectura (cómo olvidarlo) de "El retrato de Dorian Gray". Hasta ahí, anotaba saludablemente algunas frases que me gustaban en un cuaderno o tal vez en aquellas carpetas clasificadoras que teníamos. Pero Dorian Gray me sobrepasó (quien haya leído cualquier Wilde me entenderá, este en particular), así que este ritual se quedó. Como toda esclavitud moderna, es placentera y no hay ningún interés en terminar con ella, por si alguien se pregunta. He conocido a gente que lo hace y gente pasional del no hacerlo "dejar los libros limpios" y suele ser un tema que no deja indiferente a nadie (bueno, a los que se han saltado este párrafo, que no entienden nada). El libro se subraya o anota, obviamente, para una misma, pero también para el que vendrá después, que puede ser una nieta que casi no me haya conocido, o un chico que se compra un clásico de segunda mano que resulta fue mío. Con tus subrayados vas dejando miguitas de quien eres y, como dijo Valeria Luiselli, para los que no tienen este gran invento llamado blog, "Mis diarios son las cosas que subrayo en mis libros".

Y qué mayor acto de amor que leer los subrayados de tu amad@? Piglia: eres un genio.  "Subrayada por ella, parecía otra novela y parecía también un mensaje personal. Usaba señas privadas, pequeñas marcas, signos leves, por ej una ! y en caso de interés especial escribía ojo con varias rayitas verticales en el párrafo que no quería olvidar". Ay virgencita: si hubierais leído mis subrayados empezaríais a entender porqué me estoy preocupando. Rayitas verticales! Signos de admiración! Nunca se subraya con tinta! Y qué bonito: "Fui siguiendo las marcas, como si estuviera leyendo con ella..... al releerlo, seguir las pistas... tejer un relato secreto, en voz baja, no subrayaba cualquier cosa que le hubiera gustado escribir". Para concluir: "Es fácil reconocer el alma de una mujer en su manera de marcar un libro (atenta, minuciosa, personal, provocadora), porque si uno ama a una persona, hasta las discretas señales que deja en un libro se parecen a ella".

Así que, si se puede conocer a una persona por lo que subraya, qué me dicen por lo que escribe? Claro que todos hemos oído historias de escritor@s maravillosos, de aquell@s que nos hemos dormido abrazad@s a sus libros, que luego se dice que eran unos indeseables. Cómo es posible? Piglia cuenta que la "psicocrítica" trata de descifrar la psicología del autor a partir de sus "metáforas , formas adverbiales, repeticiones y familia de palabras" (e.g. "algunas leves incorrecciones que podían hacer suponer una tendendia a la hipercorrección de los middlebrows"). Pero como dice un personaje, "No se trata de descubrirlo, sino de imaginarlo".

Intento imaginar a Piglia, en lugar de descubrirlo, y todo me gusta. Leo una entrevista en la que dijo que estaba convencido de que “sólo me lee un grupo de amigos y eso para mí es el éxito”, y aún me gusta más. Describe sin conocerlo, este blog y a los divagantes, un "grupo de lectores convencidos del carácter encantatorio de los textos literarios". O tal vez son imaginaciones mías y, como todos los grandes, nos describe y apela a todos. Y nos anima a ser mejores, "una suerte de Quijotes que primero leen furiosa e hipnóticamente las novelas, y luego salen a vivirlas".