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18 septiembre 2011

Con un par

Muchas veces hemos comentado en el divblog acerca de la importancia de leer los libros en el idioma en que fueron escritos o ver películas en versión original, por aquello de comprender cosas que sólo captas  con el tono de la voz o porque existen expresiones tan a medida que es imposible hacer de ellas una traducción fiel etc. Las di-vas somos así, que se le va a hacer.

Pues bien, en algunos lugares no son tan remilgados como nosotras, ni tan mirados, simplemente tiran del translator de turno del internet y voilà. With a pair!


16 septiembre 2011

Masoquismo vacacional (Creta 6)

Desde hace tiempo vengo observando que alguna gente hace en vacaciones cosas que no les interesan lo más mínimo. Lo que más alarma es que, en alguna ocasión, me veo desde fuera, como si fuera una actriz en un escenario, precisamente en ese papel: soy uno de ellos.

Por poner un ejemplo cercano, en estas pasadas vacaciones: visita a los restos arqueológicos de Knossos, ruinas de un palacio Minoico, un absoluto MUST cretense. En mi defensa culparé a un golpe de calor-eso del mediodía, con 245 grados a la sombra (las cigarras aullando enloquecidas)-, porque otra cosa no explica (por mucho que sea un must) que yo (mi último contacto con la arqueología en la infancia de la mano de Indiana Jones o Agatha Christie) acabara saltando entre esos pedruscos bajo el sol de rigor africano.

Luego están los museos. No se entiende la manía de la gente que con los museos (y en particular por sus tiendas). En algún lugar, creo que divagando del gran artista callejero Banksy, ya empecé a mostrar claros síntomas (o a pecar, a gusto del divagante) en esto de la crítica del así llamado "arte". Y de nuevo un mea culpa: pese a pasar demasiado tiempo en museos (vivo en Londinium, a veces llueve), cada vez me siento más alien en estos recintos. Y no sólo por reflexiones pretendidamente elevadas tipo "qué es arte y quién lo dictamina" (aún tengo flashbacks con alguna sala de la exposición de Miró hace un mes en la Tate Modern: el mal del famoso, el papanatismo más feroz, el emperador NO lleva ropa), as above, sino también temas más mundanos, por ejemplo, no me gusta estar de pie mucho rato, me cansa horrores. Me gusta andar, pero no este estar medio quieto, dos pasitos, etc de las galerías. Los temas que más me interesan, lo suelen hacer en horizontal. Y así, tirada en mi sofá, me pregunto porqué si hay un tema del que no te molestarías a estirar el brazo para leer sobre él en tu futón, digo porqué has de ir a un museo a verlo. Y es que esto es lo que pasa en el masoquismo vacacional: gente a los que las ánforas ni fú ni fá, acaban en un museo del barro. A esto sigue que mi museo/exposición ideal sería una de cine, o de fotografía, o una casa-museo de un escritor adorado (mi diagnóstico: fetichismo). Ah, o una de ballenas, claro.

Siguiendo con las ballenas, mi animal gracias a Melville, mi siguiente autoflagelación cretense ha sido visita al Acuario. Nadie me creerá si digo que fue por Mini (que pasados los tiburones dijo que a ver cuándo nos íbamos). Y mucho menos si digo que fue por, por fin, poder ir a una pescadería con conocimiento de causa (en serio, no sé qué careto tienen la mitad de los peces. Antes de que se echen las manos a la cabeza, cuando vivía en Vetusta evidentemente no hacía la compra, para eso vivía en hotel. La confusión aumentó cuando conocí al Peda y sus padres decían cosas como "changurro". Al llegar al UK llegó el problema aniadido de traducir los pescados que ya no conocía en la península: mackerel-caballa, ¿qué narices será eso?) En fin, que me gusta hacer snorkeling (bucear con tubo, estas vacaciones he visto bastantes peces, un par incluso tirando a azules...), pero de ahí a tragarme todo un acuario con los peces en 9 idiomas (no incluído el castellano) va un trecho.

Pero pero pero, la actividad vacacional masoquista sobre la que quería de verdad escribir, la que me deja clavada en el suelo, lívida de perplejidad es la lectura. Mucha gente a la que no le gusta leer, lee en vacaciones (no me incluyo, tristemente, que ser viajera progresiva con niña y leer es más complicado). Los he visto: tirados en las tumbonas en la playa, al borde de la piscina. Y si sé que no les gusta no es porque lea mentes, sino por lo que leen: libros para gente que odia leer, que abominan de la literatura. Libros escritos por mercenarios con el único objetivo de su deglución bulímica, sin que dejen huella. He hecho mi pequeña pesquisa con las tapas y contratapas (estoy en desacuerdo con el dicho inglés de "no se puede juzgar a un libro por su tapa"... vaya que si se puede), y es verdaderamente espeluznante. Ellos están totalmente concentrados en lo que parecen tramas de espionaje, algún marciano. Ellas, sistemáticamente leen títulos tipo "He is the one for you", el fondo rosa, un dibujo de un par de zapatos de tacón. Libros "para evadirse". Jolín, estás de vacaciones: ¿de qué? Es casi mejor quedarse en bloguera impublicable que haber escrito aquello.

El masoquismo vacacional es un síndrome cuya prevalencia está al alza. Creo que incluso hay gente que viaja, a la que no le gusta viajar.

14 septiembre 2011

Back from Crete: Back to the chain gang (Creta 5)

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Esta canción ha sido la banda sonora de nuestro viaje, y, desde ahora, siempre será Creta. Ya la colgó Diva hace siglos contando su historia y un poco de Chrissie Hynde, con la que comparto el flequillo y el corazón de rockera. Cómo llegó a nosotros (estas cosas siempre pasan de una manera un poco mágica): el coche alquilado tenía entrada de CD, y nosotros sin ninguno, evidentemente. Peros los amigos griegos que se unieron a nosotros durante una semana encontraron un viejo CD de "éxitos ochenteros" en la guantera del coche prestado de su hermana y... el resto es historia. Había muchas más (Bette Davis Eyes, she's ferocius, este rollo), pero fue la enorme "Back to the chain gang" de Pretenders la que nos enganchó y hemos coreado a gritos por la geografía del oeste de Creta.

Por dónde empezar a hablar de este viaje, en el que cada noche desempolvaba (nunca mejor dicho, dada la aridez de la isla) mi netbook y escribía mi diario: 21 páginas. En el que cada día me colgaba la cámara y disparaba: 1700 fotos. En el que en cada acantilado cuando no me veía nadie abría los brazos y gritaba AHHHHHHHHHHHHHHHHHH (momento opá). En el que cada ensalada griega, cada pastel de espinacas y queso, cada ladrillo de sandía me hacía sentir como si estuviera degustando ambrosía. En el que en cada playa desierta, cada vez que me he puesto el bikini de gorro, en cada noche estrellada me he repetido la suerte que tengo (momento antonita).

Somos unos "viajeros progresivos" (además de progresistas, ja ja). Esto lo aprendí hace poco en la radio en un especial sobre el Interrail. Los progresivos somos los que comenzamos en un punto y seguimos avanzando, parando 2 ó 3 noches en cada lugar. Si encuentras tu lugar en el mundo siempre puedes pinchar las ruedas de la campervan y quedarte allí, pero con eso de mi pasión por Kavafis y que lo importante es el viaje, aún no lo hemos hecho. Lo que al principio eran mochilas y autobuses de línea/vagones de segunda se ha transformado en maletas y coches alquilados. Pero seguimos sin saber dónde dormiremos en un par de días. Esto da una libertad que no sé si es ficticia, pero en todo caso podría aproximarse. No sabría ir de vacaciones de otra manera: me ahogo quieta en el mismo sitio. Me decían que con ninios no habría otra salida. Pero la hay: no les creáis.

Creta es una isla muy estrecha y montaniosa, y su parte oeste no está tomada por los paquetes vacacionales de la gente que quiere sol-y-playa. Por esta orografía tan dramática, la isla está repleta de caniones, que desde lo alto de desploman al mar. Un mar cuyo turquesa pensaba que no existía en estas latitudes. Para ir de una playa a otra, has de subir de nuevo la montania por carreteras zizagueantes casi baniándote en el azul que te entra por las ventanas. No eran tontos los dioses: se entiende porqué nacieron aquí.

En comparación con las Cíclades, que es la imagen que tenemos de la "isla griega", Creta es menos preciosista, menos de postal, más salvaje, más no-desarrollada. No puedo explicar cuánto me ha gustado esto. De los pueblos del interior, sus iglesias, sus senioras de negro y seniores de bigotes se enamora cualquier cámara. Y su amabilidad: son muy simpáticos los griegos.

Todavía estoy en shock. Pero hoy he hecho sonar los primeros acordes de esta canción y Mini, antes de que se oyera la voz de Chrissie me ha mirado, ha sonreído y ha dicho: "I found a picture of you".

Y hemos seguido:

"UH!-AH!-UH!-AH!

Those were the happiest days of my life"







13 septiembre 2011

¿Coherencia?

Paseando hoy por Lérida me topo con una protesta por la sentencia del Tribunal Constitucional que obliga a equiparar el castellano al catalán en las escuelas. Claro los que viven de eso tienes que protestar, es lógico. No los que viven de enseñar el catalán, si no los que viven de hacer del catalán y los ataques a Catalunya una forma de justificar su sueldo.

Todo comenzó por las quejas de unas familias, que veían como sus hijos no aprendían castellano siendo ésta su lengua materna y, ante la imposibilidad de llevar a sus pollitos a un colegio privado alemán como hace Montilla (donde apenas estudian catalán) o Artur Más que los lleva al liceo francés por poner un par de casos, decidieron denunciar el caso a los tribunales, que les han dado la razón y a cuyos miembros, el señor Mas les ha espetado que no le toquen las narices, textualmente. Estás familias sólo pedían una educación bilingüe castellano- catalán, cosa que a mi parecer es bastante lógica. Pero no. El tribunal sólo sirve cuando la sentencia me gusta, si no, que le den.

El cartel dice: "por un país de todos, la escuela en catalán". El país es de todos y todos pagamos, eso sí, ellos eligen en que idioma vas a hablar. El vino lo eligen ellos y tu pagas la cuenta. ¿Se puede ser más incoherente? ¿Es de todos o sólo de los catalano parlantes? Cada vez tenemos más Cataluña a base de tener menos libertad.

Hay que viajar más...



06 septiembre 2011

Ya queda menos

Ha sido un verano memorable, ellos no lo saben, pero lo ha sido. Los pollitos no han hecho ni el huevo en todo el periodo estival, pero nada de nada, sólo jugar, deporte y viajar (que es en definitiva lo que les toca). Yo en mis veranos tampoco cogía un libro la verdad. Recuerdo comprar algún cuaderno Santillana que se quedaba intacto salvo las dos primeras hojas, las de la ilusión. Entonces no nos ponían deberes de verano. Este años sí que tenían, pero no los hemos hecho. ¿Habremos arruinado sus carreras? ¿Ya no podrán ir a Harvard o a Yale? Yo creo que no, que les hemos dado otra serie de cosas, vivencias, que habrán amueblado sus cabecitas de otra forma. Han aprendido que trabajar duro durante el año tiene su recompensa y eso también es importante.

Ya no queda nada para el retorno. En Cataluña comienzan el próximo lunes y aunque todavía no sé cómo nos las compondremos para hacer todo lo que hay que hacer por la mañana a tiempo, luego milagrosamente nos adaptamos, como cada septiembre. La verdad es que tengo ganas de que vuelvan a su rutina. 


05 septiembre 2011

Quiero dormir


Son las 3:30 y no puedo conciliar el sueño. He pegado un par de cabezadas entre las 22:30 y las 00:00 y eso ha sido todo. Ayer me logré dormir como a eso de las 2:30 y me he levantado a las 10 de la mañana. En principio parecía ya un horario casi normal. Creía tener la partida ganada. Pero no. Tengo un jet lag del carallo.

Buscando jet lag en google para ver que puedo hacer, me topo con un nombre mucho más científico: distritmia circadiana. Quizá si digo eso en el curro, me dejen estar en casa un par de días para poder dormir a pierna suelta. Suena a algo de corazón ¿no?. Sin embargo tampoco esa es la solución. Lo que no puedo hacer a corto plazo es dormir cuando me lo pida el cuerpo, tengo que luchar contra ese ritmo nuevo y forzar la máquina hasta que vuelva a su sitio. Creo que si no duermo hoy, ya dormiré mañana y de este modo volveré a coger de nuevo el sueño. Sin embargo mañana va a ser muy duro. Tengo una reunión a las 9:00 y me temo que voy a ir poco centrada.

La cuestión es que me duele toda la espalda al intentar adoptar varias posiciones en el sofá. Estoy demasiado cansada como para coger un libro así que he estado viendo la tele tratando de adoptar un encefalograma plano, hasta esa hora maldita en el que se alternan en los canales los sacaperras variados. Llegados a ese punto no hay nada más que ver. Ni documentales, ni películas o series. Nada. El mando salta del tarot, a los puzzles, el "jess extender" o el "aaaahhhh, quieres conocer chicasssss calientessssss". Así es imposible coger el hilo a nada y caer rendido.

Yo creía que el jet lag dependía en gran parte de los horarios en los que viajas. Así mi estrategía (que falla, como el lector avizado habrá deducido) es llegar a los USA como a eso de las 19:00 sin haber dormido, aguantar hasta esa noche y tachán... conseguido.  En cambio para la vuelta hay que coger un avión que vuele de noche, intentar dormir algo en el avión, llegar aquí de mañana y así aguantar todo el día y tachán..., pero no ha sido así. Siempre lo sufro más a la vuelta, cuando estoy en casa. Al parecer esto es normal según leo hoy (que para algo ha de servir estar despierta):

Nuestro ritmo circadiano se confunde menos si viaje hacia el oeste porque un viaje hacía el oeste prolonga la experiencia del reloj corporal y distorsiona menos el ciclo día-noche. Sin embargo, si viajamos hacia el este supone viajar en el sentido opuesto al reloj corporal. Los impactos de jetlag se pueden paliar si encuentra una ruta a su destino hacia el oeste.

También dicen que hay que exponerse a la luz solar (cosa que hoy he hecho) y hacer ejercicio intenso por la mañana (que creo que no haré). Sólo me faltaría añadir a la falta de sueño las agujetas. La putada es que al insomnio se le unen otros agravantes como dolor de espalda, irritabilidad, confusión en la toma de decisiones, apatía... O sea, que mañana, puede ser un día de esos en los que si os cruzáis conmigo perdonad que no os salude y... apartaos!

Estáis avisados.

03 septiembre 2011

No lo soy

Ya de regreso. Tras el caos originado por el deshacer maletas, poner lavadoras y tener que colocar los por "si acaso" que acarreábamos y que gracias a Dios no hemos utilizado, la organizada rutina de mi casa se me antoja imposible tras las vacaciones. Apenas queda una semana para que empiece el cole y me parece, como cada año, que va a ser muy difícil que lo hagamos todo y a tiempo.

Durante este tiempo vacacional, no he leído nada, no he visto TV, ni cine, no he escuchado música,  pero sí muchas voces, he visto lugares, otros aromas y sabores... Ha sido una gran experiencia. Yes we can!  We did it! Hemos aprobado con sobresaliente. Todos. Hasta los pollitos. Hasta nosotros. Todo ha salido según lo planeado. Lo volvería a hacer. Sin duda.

Ya he pasado las fotos al ordenador. En total más de 1800. He hecho muchas fotos, he disfrutado con la cámara. Ah... que gusto. Me viene a la cabeza una, que me recuerda que no soy una viajera, aunque me lo haya parecido, aunque lo haya intentado. Por unos días hemos estado ahí. ¡Qué grande es el mundo!