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19 marzo 2017

Arte callejero y "Librería" en el este de Londinium

Sábado por la maniana: Mini tiene un cumpleanios de pistolas de láser (disfraz de Guerra de las Galaxias, opcional) a las 10:15 de la maniana. Son acaso horas para un sábado? Pero aquí los padres no tienen piedad y desconocen el concepto (la máxima, la necesidad) "estar tirado" las primeras horas de las matinés del finde.

Pero todas las nubes tienen una línea plateada: como es en Whitechapel, el Peda y yo nos lanzamos al paseo/barrido de la zona, primero dejando atrás los mercados callejeros de verduras de Pakistán, luego constatando que la Whitechapel Gallery no abre hasta las 11 (he dicho "no son horas" ya?), y terminando por callejuelas (sin encontrarnos con ningún grupo con guía en busca de Jack el Destripador) en una zona claramente hipster, la primera prueba una tienda de máquinas de café.

Nosotros, en concreto, íbamos buscando "Librería"la librería diseniada por los arquitectos espanioles Selgas Cano. Está enfrente de Second Home, también diseniado por ellos. Second Home es uno de esos espacios donde la gente alquila escritorios o lo que sea para ir a trabajar, basado en la idea de que con la colisión de mentes de creativos, diseniadores y demás, se producen ideas, proyectos, y cambio. El sitio es impresionante: cuando pienso en mi oficina de organismo estatal, muebles de los 70: otro planeta. 








Pero lo que de verdad me engancha el es "arte callejero" que descubrimos en alguna trasera llena de basura a la que se accede por un pasadizo estrecho, todo él grafiteado. Ya he contado mi admiración por Banksy en otros divagues. Estos otros artistas deben ser conocidos en un mundo ajeno a mí, pero lo importante de ellos no es precisamente que son "un loquesea". Lo importante es si te gusta. Y hay cosas que me gustan mucho, que me hacen pensar, que me hacen reir. Mucho más de lo que consiguen de mí muchas veces en las galerías de arte oficiales... por no hablar de aquellas pequenias en las calles de Marylebone, con cuatro cuadros colgados, y donde lo único que se venera es el capitalismo. 


































































Por fin terminamos en "Librería", que es una maravilla. Me pasaría horas en ese espacio, leyendo en uno de las pequenias cuevas excavadas entre las enormes estanterías de madera austriaca (que tuvieron que volver a por más, porque les faltó madera, nos contó la chica). El concepto "más madera" nunca se ha usado más apropriadamente. 










Me compro un libro ("Why I am not a feminist. A feminist manifesto" que divagaré en su momento), aunque solo sea como contribución a que "Librería" continúe siempre aquí...

17 marzo 2017

Retorno a Nottingham (Nottingham revisited)

Así de gótico estaba el "norte"
Una vez el año los del gremio tenemos que enviar evidencia al Colegio Real de Gremio de que hemos sido buenos. Que hemos hecho cursos, dado clases, y asistido a los soporíferos "mandatory trainings" (obligatorios) sobre temas útiles vitales: qué extintor usar en incendio eléctrico, qué delantal ponerse para limpiar material orgánico, y así todo. El día que me pongo a revisar cómo ando de "horas" me doy cuenta que ... me faltan 13! De dónde saco 13 horas de charlas y demás mamandurrias!?

Recuerdo el curso de Nottingham: son dos días en Marzo, pero lleva todo vendido desde hace siglos. Les pongo un email por si acaso, y nada. Sin embargo, la semana pasada me llega un email: han salido dos plazas, alguien las quiere?

Seamos realistas: no me va bien. Llevo un mes de locura, y enumero en mi cabeza todas las tardes-noches atípicas de las últimas semanas (lo cual, como es salirse de la rutina, hace que se pase el tiempo más lento). Me cansa solo el pensarlo: concierto de Mini en Barbican, webminar, teatro, óptica, charla del Brexit... Es una locura pero, venga, me voy a Nottingham.

Nottingham, esa ciudad dos horas al norte de Londinium, es muy importante para mí porque vivimos allí casi 4 años. No fue el primer lugar donde aterrizamos en la isla, pero sí que fue el "puente" entre el recién llegados y Londinium. Allí nos compramos un piso por... 5 millones de pesetas, yo pasé todos mis exámenes y de Nottingham se enamoraron toda la familia y los amigos que allí nos vinieron a visitar (estrellita para todos ellos, aunque la mención especial la merecen los que se aventuraron al primer destino: Grimbsy; Marisa y el Oso L. y Fashion. Mención y medalla: verdaderamente estos incautos venían a vernos a nosotros!).

Pero divago. Nottingham es una ciudad universitaria, no muy grande, con un centro muy compacto, con gran vida nocturna (un cuarto de la población de la ciudad-ciudad, sin contar alrededores, son estudiantes). Nosotros vivíamos en el peor barrio, traficantes y eso, justo al lado del centro. Cuando tienes veintitantos es lo que necesitas: un piso donde puedas volver andando del cine o trastabilando de los bares. Los traficantes, diréis, depende. Yo siempre he sido muy inocente.

La última vez que estuve en Nottingham ya existía el divlog: en Semana Santa de hace 7 anos. Tengo un recuerdo agridulce porque ya entonces me dolía la tripa, y nadie sabía porqué. Ya había estado en el médico que me había recetado lactulosa y nuestros días en Nottingam, con una amiga medio italiana y su familia estuvieron bien, pero imposible olvidar la pesadilla en hospitales a la vuelta con La Apendicitis Traicionera.

Así que vuelvo a Nottingham con cansancio pero mucha ilusión... querría pasearme por las calles, volver al barrio dudoso donde viví, tal vez saludar al Cojo (el vecino traficante que nos instalaba lámparas de Ikea y en agradecimiento le dábamos salchicón), y todo eso... Pero el curso es intenso, me quedo en casa de (otros) amigos, así que no sé si tendré tiempo para vagar por las calles con las manos en los bolsillos, silbando, así como Hugh Grant en Notting Hill.

Escribo esto desde el tren para arriba, y este viaje solo ya daría para un divague: cómo son los norteños. Por si me había olvidado, esto me sirve de pequenia inmersión: mi billete no tiene número así que me siento en una mesa de cuatro. Inmediatamente se pone delante un indio trajeado, de unos treintaitantos que es, nada más sentarse, echado por mujer y un hombre que tienen los asientos numerados. Ya veo que entra ellos no se conocen, pero que están comenzando una animada conversación mientras se sientan. El hombre lleva una corbata celeste brillante que me causa no sé si solo dolor o desprendimineto de retina. Hay otro encorbatado colega suyo que se ha sentado un poco más allá. En ese momento tomo una de esas decisiones de nanosegundo que sabes te van a salvar el viaje. "Siéntese aquí", digo mientras literalemente salto a la otra mesa al lado, escapando de un viajecito con esos dos de charleta. Pero el colega no se cambia, y aparecen una pareja de ancianos: pobres incautos.

En mi nueva mesa tengo enfrente un chico con ordenador y una mujer que parece inofensiva. Mi objetivo de no hablar con nadie en todo el viaje se acerca, lo puedo tocar con los dedos. Nanosegundo y vuelve el indio que había sido expulsado por Corbata Celeste, y se sienta a mi lado. Atribuyo ese movimiento al concepto "indio que quiere hacer conversación", pero me equivoco (ya no tengo veintitantos, supongo): el pobre se sienta y no alienta en todo el viaje.

Otra cosa es la mesa de al lado, de donde huí: un festival. Los cuatro departen animadamente: Lisa tiene 57 años y lleva 40 trabajando para el NHS, no clínicamente, sino en tema "resultados", que no le gusta nada. No logro entender (sorry divagantes)  qué ha hecho Corbata Celeste en Londinium (trabajar, sí, pero qué gremio, ay), pero Lisa ha hecho lo que hacen los de fuera: la noria, el té en el Ritz, compras... un día de esos. La pareja de ancianos no se libran del afán inquisidor de Corbata Celesta: los pobres vienen de temas menos agradables, del Royal Marsden, donde le tratan a él su cáncer de próstata. Corbata Celeste, cómo no, corre maratones, aunque tiene que perder peso. "No,  no tienes", dice el enfermo. Corbata Celeste hace una mini-conferencia sobre la dureza de las maratones (el enfermo ha corrido medias): solo el 1% de la población ha logrado este hito... [inciso mental. Yo estoy intentando escribir sobre Nottingham, pero no puedo: a Corbata Celeste le gusta hablar, y escucharse, y no parece muy listo, y parece que va un poco "chispa"]. Y duran, y duran: "en este vagón poca gente la habrá corrido". Los ancianos, sin embargo,  han saltado en paracaídas. A Lisa le da miedo, pero los ancianos explican con detalle lo que pasa en tu cara cuando te estás tirando, y cosas así. En una estación se bajan. Corbata Celeste y Lisa departen sobre la fortaleza del enfermo. En otra parada se baja Lisa, y por fin acude el (sabio) colega de Corbata Celeste, al que nuestro héroe le narra toda la conversación como si fueran miembros de su familia, "sabes que Lisa ha hecho esto o aquello?"

Son las 21:45 y llegamos a Nottingham. Salgo por los puentes de madera tan bonitos de la estación y doy marcha atrás... a 1999.

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Es viernes y estoy en el tren de vuelta. Dos días de curso intensivo después, de nuevo en una de esas codiciadas mesas de cuatro sin Corbata Celeste acechando, que yo sepa. Los dos días se han pasado como un suenio. Las imágenes se proyectan en mi cabeza mientras pasamos por la central térmica de las chimeneas brutalistas:

Es miércoles, noche cerrada y salgo por una lateral de la estación a una calle desierta: me siento totalmente perdida. Cuando me orientan comienzo a ver las cosas de otra manera: oh, el canal, oh, el horrible aparcamiento donde corrían carreras de coche ilegales, oh el aún más terrorífico Broadmarsh Centre. Subo por las calles empedradas y por fin llego a casa de mis amigos. Aunque estoy agotada nos quedamos hablando demasiado rato, y luego igualmente no puedo dormir...

El jueves, J me acompania al hotel donde tiene lugar el curso, pero antes me da un paseo por el centro, y de nuevo cada rincón es un recuerdo, o una anécdota, o un cambio, o algo que permanece igual.

En el curso me reeencuentro con "gente del pasado", gente que no había visto en 15 anios. Algunos, a los que solo conocí superficialmente: es curioso deshilvanar los recuerdos. Uno de ellos se le había olvidado que me llamó un sábado a las 6 am para decirme que no podía trabajar porque su mujer estaba de parto, y yo, que me había ido a dormir a las 3 am (no por juerga, de guardia!), casi lo mato. Otro ha dado una charla y ha venido a decirme, "le he dicho a Chris que me sonaba tu cara y eres Di!", y me ha recordado cuando trabajamos juntos... y lo que ha sido de los demás. Qué viejos estamos todos, debemos pensar todos de todos. Y Joy, las escocesa, que volvió a Escocia, tiene tres hijos y por supuesto me recordó la anécdota de la joven Di leyendo "Lolita", esperando para la entrevista de trabajo. También hay alguna gente de Londinium. El curso ha estado interesante en general, y esto es mucho decir de alguien como yo que en general odia estar sentada escuchando. Si os contara que las estrellas han sido los receptores 5HTc , D1, y y alfa-2, igual no creeriais lo de interesante.

Al salir el jueves quedé a tomar algo con una amiga de la época, Kate, medio italiana medio inglesa, que trabajaba con el Peda. Siempre la queríamos mucho, pero en mi embarazo y fase bebé de Mini, Kate se transformó en una especie de Mamma Italiana para mí: como ya tenía un enano, me llamaba y me daba ideas, y contaba sus historias del horror como perder 15 kgs for hiperemesis de la embarazada ... así q nada podía ser tan malo. Kate vino con su hijo menor, que nació tras Mini. Luego cenamos en un italiano con J & W (los amigos con los que me quedaba) y una belga de Gante que está haciendo su tesis con J. Casi no habló: se iba de vacaciones en bici con su novio. Como dijo W: "con veintitantos y te vas a Francia de vacaciones? Ya harás eso cuando tengas hijos y no otro remedio! 

Escribo esto en el tren de vuelta. Acabo de dejar a J en la estación y he prometido que no nos costará otros 7 anios volver. Qué chulo será con el Peda, enseniarla a la hija esas esquinas donde pasaron cosas-claro que no le interesará lo más mínimo.

Hasta pronto, Nottingham. Y nos vemos enseguida divagantes...  

11 marzo 2017

David Hockney: Tirate a la piscina



La exposición de David Hockney en la Tate Britain en domingo por la tarde: No la recomiendo. Literalmente, vamos en fila. Es lo que tiene ser feligrés de esta religión, el arte (antes iban a misa, ahora a las galerías). Hay mucha tropa; además ahora hay estudios sociológicos que dicen que eres clase media según lo que haces (ja!): ir a exposiciones te convierte en ídem. Y no olvidemos pasar por la Tienda de Regalos (Exit through the gift shop) para comprarnos una bolsa o posavasos que indique que hemos estado allí. 

Vale, ya lo dejo. 

Hockney (1937): el pintor de las gafas redondas que, por cierto, alguno de los feligreses (o groopies, en este caso), lucían el domingo pasado. Nació en Bradford y, tras formarse en el Royall College of Art, ha trabajado en distintos países, tal vez el más asociado a su obra es la costa oeste de los EE.UU.: tiene una casa en California.

California impregna su obra: sus famosas piscinas, el color, la luz... personalmente estos cuadros me parecen tan burgueses que medio me incomodan, parece que se ha pasado la vida en las casas de todos sus amigos ("Getting out of Nick's pool"),  pero muchos me gustan. Son gente buceando, nadando, en esas típicas casas de ensuenio de las películas. No es casualidad que uno de sus cuadros más famosos diera título a la última versión de la enigmática película "La piscine" (Jacques Deray, 1969) : "A bigger splash" (Luca Guadagnino, 2015). 


A bigger splash (1967)







Hockney ha experimentado con distintos medios: aparte de pintura, fotografía, video... Uno de sus famosos "collages" con fotografía (y piscinas!) ya estuvo en el divlog hace tiempo, gentileza Lux: Gregory in the Swimming Pool (Los Ángeles, 1982). Gregory,  otro amigo, divagantes. Este otro me encantó:


Pearlblossom Highway (1988)


Le costó una semana tomar las 850 imágenes con su Polaroid desde una escalera para hacer este collage de una carretera del desierto a las afueras de Los Angeles. Han definido a este cuadro como un encuentro entre el cubismo y la fotografía, pero Hockney prefiere dibujo, "porque envuelve poner objetos en el espacio de un cuadro, y eso es dibujar". 

"Going up Garrowby Hill" (2000)

Me gusta el contraste de California con el paisaje de Yorskshire: "Going up Garrowby Hill" es uno de los cuadros que más me gustó. La ilusión de profundidad está hecha de una manera peculiar, que intentan explicar en al guía (usando un primer plano en el que había objetos dispuestos como fardos de trigo), pero que prefiero no entender.











Una de las últimas salas me parece espectacular: básicamente ha hecho lo mismo, tomar videos de un bosque en las distintas estaciones ["The Four seasons, Woldgate Wood" (Verano 2010, Otoño 2010, Invierno, 2010, Primavera 2011)]  y proyectarlos en 36 cámaras, que forman un "videocollage". Cada estación está en una de las cuatro paredes, así que estar allí es toda una experiencia, incluso cont oda esa gente. Y entonces pienso en su vengaza: cómo se lo tienen que pasar los limpiadores, ellos solos, por la noche, tirados en el suelo en esa sala:








08 marzo 2017

Piensa en tu madre

Nota: Qué casualidad, hoy es el 8 de Marzo, Día de la Mujer Trabajadora. Este divague lo escribí hace una semana del tirón tras "acontecimientos" del día. Había otras cosas sobre las que divagar, así que, casualmente, se publica hoy. Pónganse cómod@s....



Para ti, que eres Mujer Trabajadora


Un martes cualquiera, en la City of Londinium, plena hora punta. Ha dejado a Mini en el cole y Di, nuestra ídolo de masas se desliza con su mugriento Mini, Wolfy,  por las calles hacia su trabajo. Ha tomado un desvío porque en Brixton, justo delante del Dogstar (para el potencial turista, una de las "venues" mas tardíocanallas de la ciudad) han puesto uno de esos semáforos de obra. Nuestra heroína se mete por una calle llamada Shakespeare: sí, en serio, esto no es para dar ambiente british- eso, en estos tiempos de Brexit, me sobra. 

Shakespeare Road es, pobre bardo, inmunda. Es larguísima y en un punto hace una curva. Al principio no lo parece: estrecha calle residencial con coches aparcados a ambos lados y, típicamente londiniumense, de doble dirección. Oh sí, lo sé, pero así en conducir en Londinium: has de estar parándote cada nanosegundo a hacer sitio a otro, o levantar el dedito en agradecimiento si te han dejado pasar. Los flashes de luz también son aceptados, pero a mí a veces, aún me sale darle al limpiaparabrisas, con chorrito de agua y todo: no merece la pena este exceso mental; mejor seguir los consejos de Bill Bryson y solo dedito. 

Cuando entro a esta parte inicial de Shakespeare veo que, allá en la lontananza- pero tristemente antes de la primera calle que la cruza- hay un camión descargando. No hay ninguna señal de calle cortada temporalmente, así que me acerco a ver si es cosa de 5 minutos. Hay un grupo de tíos blancos (y hago esta anotación porque si llegan a haber sido de otro grupo étnico esto habría sido anotado) monitorizando el cotarro: el camión tiene una de esas manos metálicas que agarra los tableros y los baja. 

Tras unos minutos prudenciales decido bajarme del coche a ver cuánto tiempo van a estar. Mientras camino hacia ellos, noto una actitud que, pensándolo luego, no es nada nueva. Por lo menos en España ha sido el pan nuestro de cada día: pasar delante de un grupo de tíos en según qué circunstancia es, a falta de mejor palabra "desagradable". No sé si hace falta que describa porqué, o todos (todas) sabemos de lo que hablamos. Aquí, mientras camino hacia ellos, con gafas de sol, los tíos se van riendo, cuchichean, codazos, "mate", ese rollo. Al llegar, toda amabilidad y con mi tono de ingenuidad más blanco (ya lo hacía bien antes de Stanislaski, guapos) les increpo: "Buenos días, me podrían decir para cuánto tienen aquí por favor?" 

Entonces las risitas ya pasan a descojono abierto- y no hay otro verbo mejor, lo siento. Uno de ellos, el más joven, está a mandíbula batiente (sí, pobre) y suelta: "Una hora!!"". Todos ríen. 

Si ya venía mosqueada, aquí ya veo en rojo. Porque llueve sobre mojado: porque toda su actitud sucks, que dicen por aquí. Pero es que además,  estos imbéciles se creen que pueden cortar una calle por tanto tiempo sin ningún permiso, sin un mal cartel?  Se lo digo, ya bastante cabreada. "No haber entrado! No has visto las luces del camión?", "Date la vuelta!!" Y más risas. 

Me voy toda cabreada, y he de reconocer que, en mi camino al pobre Wolfy se me levanta la mano con el anular extendido. Murmuro "fuckers". 

Como se ha montado fila, les digo a los de atrás que den la vuelta, que los fulanos estarán aún una hora. La gente, pacientemente, comienza a dar la vuelta en ese horror de calle (concepto "maniobra" nivel leyenda). Cuando voy a mitad de la mía, el de la furgoneta de reparto de Ocado de atrás me señala para que mire: los oligofrénicos están recogiendo; el camión, de hecho se va. 

O sea: me han mentido, solo por el cachondeo. Alucino. Ideas no-reproducibles pasan por mi cabeza. 

Y en estas estoy, cuando ya enderezada y dispuesta a seguir por la parte "industrial" de Shakespeare le veo. El joven, el imbécil que más se reía y que me ha mentido se planta en medio de la calle, justo delante del capó de mi coche, bloqueándome. Todo serio y me mira. Tengo un flashback de "Nocturnal animals", la peli de Tom Ford en la que hay una escena de auténtico terror que incluye gente con coches intimidándose. Pienso: no, Di, estás en Londinium, no en la mitad de West Texas por la noche, son las 830 am, y tienes la furgoneta de Ocado detrás. La calle está desierta, por eso, el de Ocado tal vez se haya dormido. 

Y entonces el tío que me bloquea el paso eleva sus dos dedos centrales (más o menos como hice yo, vale, soy o no una líder?) y sigue ahí parado, mirándome con odio, sin dejarme pasar. En un punto empieza a hacer ese movimiento de la mano que sugiere "masturbación". Es repulsivo. Y en estas circunstancias, siempre intento fingir un bostezo, es siempre bien acogido, pero esta vez solo puedo gritar "LOSER". Finalmente se va, y yo acelero, metiéndome en las profundidades de Shakespeare Road. 


La primera fase consiste en pasar bajo las vías del tren, y aquí aún estoy temblando de ira. Avanzo un poco y estás prácticamente en una zona semi-industrial, donde hay un cole gigante del que nunca sale nadie (serán las traseras? me pregunto en un alarde), y casas de la beneficencia en calles con nombres tan bonitos como "Pablo Neruda Close" (de verdad creéis que hay un theme aquí con los nombres de las calles?) Todo contribuye a que parezca que estoy en un sueño, en una película de Guillermo del Toro, en un episodio de depersonalización. Al llegar a Loughborough, saliendo de este backstage que es Shakespeare Road, dejo de ser un Nocturnal Animal y en solo ese punto empiezo a pensar algo más claro: y me doy cuenta que no he copiado la matrícula -al fin y al cabo, el camión se fue antes de la performance de este patán-, y desde atrás no se veía la compañía.

Aún así, cuando llego al trabajo, lo único que me aplaca es escribir todo esto en la página de la policía, sección de "asuntos que no son emergencia".  Solo pido que una uniformada fuera a visitar a este tío, a darle una pequeña charlita, nada terrible, noooo, algo tranquilo y amable, algo que le hiciera pensar, en la línea: 


"?Qué te parecería que le hicieran esto a tu  madre?"


~~~~~

Epílogo: hace unos días vi este video de una ciclista a la que los tíos de una furgoneta están asqueando. No supe si era un montaje o de verdad había ocurrido. Vi un pequeño debate sobre si lo que hace la chica era o no acertado. Cada uno opinará lo que sea.  Yo solo digo que la misma pregunta que he sugerido le haga la agente a mi payaso particular, yo se la haría igual a él, o a estos de la furgoneta, o a tantos otros, añadiendo solo una minima palabra:

"?Qué te parecería que le hicieran esto a tu puta madre?"





05 marzo 2017

Direportajes: La mani de ayer #OurNHS (#NuestraSeguridaSocial)

Una gran mani ayer, el eslogan #Our NHS  (#NuestraSeguridadSocial)


Dónde están los £350 millopnes?
(prometidos al NHS si ganaba Brexit)
Esta es la pancarta de @desselebrada, activista tuitera con la que compartimos desazones y risas, a la que por fin conocimos en persona ayer! :) Necesito que me acojan en su grupo de #BloodyForeigners ya! 



La de abajo es la nuestra... muy profesional nos la dieron, luego con los rotus de @desselebrada la convertimos en esto (sin entrar a comentar en las dotes de persuasión política de Mini: "Tenemos razón". Y ya)


Esta es nuestra pancarta.... con añadido de Mini



"Los migrantes hacen nuestro NHS. Dejad de usarlos como cabeza de turco"
Nos gustó ver muchas pancartas que nos apoyaban a los migrantes... 















Y algunas  que pedían cuentas de aquellos famosos £350 millones de libras a la semana que iban a ir al NHS cuando se lograra el Brexit...











Como siempre, una mani es una ocasión para el turisteo, aquí os adjunto un par de placas azules

"La primera anestesia en el UK fue puesta en uan casa en este lugar"

Yo diría que todo esto nos esta cayendo sin anestesia...

"Milly Garret Fawcett, pionera del sufragio universal vivió y murió aquí"




Oh, una de las pocas cosas que en este momento me reconcilian con este país.... 










Y más... Gracias a toda la gente que estuvo allí. El 25 es la Marcha por Europa: ya sé qué voy a poner en mi pancarta, una frase que he leído ya varias veces y que me hace ir a por el antiemético: "But we did not mean YOU, doctor". 

Y gracias a vosotros divagantes por estar aquí.














"Nuestro NHS está aquí para quedarse"

03 marzo 2017

VEN A LA MANI MAñANA: POR EL NHS

Estaremos en Tavistock Square a las 12 mañana sábado. Es importante que vengas.



El tío Noam  explica las técnicas de los tories para acabar con el National Health Service (Servicio Nacional de Salud):
  • Retirar la financiación
  • Asegúrarse de que las cosas no marchan
  • La gente se enfada
  • Se lo pasas a capital privado








Esta persona valora el NHS y SE OPONE A:
1. Recursos insuficientes-crónico
2. Cierre de servicios vitales
3. Menos personal de necesario-injusto
4. Privatización que se va colando por las ranuras

Si vives en Londinium: VEN!!! 

Si no, muestra tu apoyo en redes sociales. Gracias.