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03 octubre 2026

Oaxaca: Color, lucha, iglesias barrocas, chapulines, chocolate [Méx11]

 Miércoles 22.07.26:  Oaxaca

Pese a los malos augurios del Peda anoche desde el restaurante conocido como "Tlayudas Libres Doña Martha"  -que descubro ahora lleva funcionando desde 1952 y está "liderado por mujeres"-, no dormimos tan mal y amanecemos pronto porque, como diría Richard Ford, "somos viejos y no necesitamos el sueño". Como creo que aún no había incluido una de las tradicionales coladas a mano de todo viaje pedalista, ahí va la de hoy. Nota aparte: creo que el Peda debería pasarse a los tipo-Speedo durante los viajes porque los boxers tardan mucho en secar. 


Mientras nos preparamos, el Peda se va al Mercado de la Merced a por sandía -siempre un huequito para el verano griego en mi corazón. Cuando caminamos hacia el centro, nos damos cuenta de que habíamos olvidado que Oaxaca es una ciudad reivindicativa - nuestros recuerdos en ese aspecto eran todos obviamente sobre Chiapas [tengo hasta un llavero zapatista]. Para nuestra, estos botones:










Como escribo estos divagues con tanto retraso, me ocurre que la así llamada actualidad llama en mi ventana, tok tok tok, y me pregunta, ¿no vas a escribir, por ejemplo, sobre lo que está pasando, hay gente de nuevo acampada en Sol? Y mi mala conciencia, ¿vas a seguir aquí colgando fotos coloristas de vacaciones transatlánticas con la que está cayendo? Me digo, cualquier día puedo parar y comentar de qué lado estoy, aunque yo haya tenido mucha suerte -y sí, lo llamo suerte no "me lo he ganado". Pero hoy me va muy bien que toque Oaxaca, y haber hecho foto los carteles que pueblan las paredes de colores de sus calles. Todos los suscribo, y todos son relevantes para hoy, 3 de octubre.

En Oaxaca [pronúnciese Uajaka] ya hace más caloret que en CDMX -está a 500 kms de esta- o Puebla porque está "solo" a 1600 metros sobre el nivel del mar. Si tiras para abajo en el divague, enseguida vas a ver que si México es color, Oaxaca es Color. Pero además tiene folclore, festivales (justo estos días),  mercado indígena, centro colonial, lo cual la hace, claro muy turística, pero incluso el turismo de vacaciones organizadas no ha logrado quitarle su encanto. 






Salimos a explorar, entramos en el Quinta Real, hotel de lujo que fue el convento de Santa Catalina de Siena -no confundir con el de Arequipa- en el pasado y donde ya habíamos estado hace 22 años. Parece que se le conocía como el "Monasterio del Rosario de María", fundado por Fray Bernardino de Alburquerque en 1576. En 1862 fue tomado por el gobierno de Benito Juárez para convertirlo en oficinas municipales y cárcel. Juárez fue el primer presidente indígena democráticamente elegido en la América postcolonial; gobernó de 1858-1872. En 1976 lo convirtieron en el hotel y se le declara tesoro nacional.




Me sigue encantando este sitio: me imagino a las monjas de hace todos estos cientos de años navegando por los pasillos con esos hábitos almidonados. Este era el lavadero; 





Salimos y seguimos paseando, pero este p
asadizo gentrificado no lo logro localizar. En él hay galerías de arte, chocolate y artesanía para el turista


Pasadizo que estaba de camino a la Iglesia de Sto. Domingo, otra iglesia barroca más, que según la guía fue del gusto de Aldous Huxley que pasó por aquí en su día: "una de las iglesias más extravagantemente maravillosas del mundo". Oh well.



A mí lo que verdaderamente me gusta de Oaxaca es la calle. Te sientes en la peli "Coco" ["que estoy un poco locoooo", alguien no conoce la canción? porfa clicken] 




Esto, aunque no lo parezca, es un hospital, el Ángel Vasconcelos. Nos lo encontramos por casualidad y yo entro y me dejan hacer fotos. Es rarísimo, un hospital en un edificio colonial, pero me encanta. Es muy tranquilo, más bien parece un convento. 



Una de sus puertas laterales da a una capilla, la del Sagrado Corazón de Jesús (construida alrededor de 1850). Dentro hay una mujer con un bebé y un hombre que trabaja allí. Al principio parece desconcertado por mi presencia allí, pero tras mi rollo y profuso agradecimiento por esa oportunidad, me termina contando cosas de la iglesia, como que tiene una salida a la calle [Tinoco y Palacios], pero lo verdaderamente interesante es que tiene un pasadizo que la comunica con -ahora no recuerdo qué, pero lo puedo fabular: con otra iglesia y los curas pasaban por ahí para no tener que andar cambiándose las casullas. Quién sabe, porque internet no ayuda. Esto es un ejemplo de dato inventado que la IA, sin criterio ni dos dedos de chip, le dará como un hecho a algún incauto confiado. 


Seguimos caminando por la reivindicativa Oaxaca hacia la la Basílica Nuestra Señora de la Soledad [incluyo foto por poner], 

y justo al lado hay baile. Resulta que es la Guelaguetza (del idioma zapoteco guendalizaa, "cooperar") también conocido como los "Lunes del Cerro" [los dos lunes consecutivos más cercanos al 16 de julio, porque es para celebrar a la Virgen del Carmen] y hay todo tipo de actividades, que nos vamos a encontrar por las calles estos días.




"Bastante gente y ambiente, es donde más turistas estamos viendo", dice el Peda en su diario. Nosotros no teníamos ni idea, pero estas semanas Oaxaca se llena de gente de todo el país, el precio de los hoteles se duplica: deben ser sus sanfermines. Y, oh, ha llegado el momento de introducir el Choco Mio, una malteada de chocolate típica de aquí que está bastante buena, aunque Annapetons avisó de que era "un colacao frío" [😂]. Igual porque íbamos sin expectativas, no nos parece tan mal y a Mini le encanta. Tomaremos bastantes en estos días, también porque huele fenomenal en sus tiendas. Aquí las máquinas de triturar chocolate:




El zócalo está cerrado al tráfico, tiene un kiosco de la música en el parquecito del centro y está rodeado de portales con cafés y restaurantes. Del Jardín ya salía en la guía de 2004, así que puede ser una garantía y nos quedamos en su terraza. Lo que aparece a la izquierda de la foto son chapulines, que nos traen para probar y me siguen sin gustar. No sé, tienen un deje a gamba salada ahumada cutre: si el futuro proteico son los insectos, vamos mal.  El Peda opina que "la cerveza, de barril, muy buena".  Ya se sabe que los mexicanos son maestros cerveceros, arriba las chelas.


En el noroeste del zócalo está la catedral que se empezó en 1544 y se completó en el SXVIII. Fachada barroca, muy grande, y sí, sobredosis de iglesias, a la que cruelmente os someto también a vosotr@s, pero seguro que a mi suegra le gustan.





De camino a casa compramos jabón y granola y comemos sandía. 

 
Volvemos al Mercado de la Merced -sin Mini, que se queda a recargar su "batería social" y esnapear con sus colegas- a comprar fruta, aunque ya están cerrando. 





Sobre las 18:00, Mini nos guía a Jalatlaco, uno de esos barrios que no salen en la ya famosa guía del 2004, pero sí en Tiktok o IG o el algoritmo comecocos de turno. 
Oaxaca es el centro artístico de México, con muchas galerías privadas y públicas, artistas residentes y todo ese jazz, y este barrio es la versión muralista de este aspecto. Algunas imágenes algorítmicas -digo, aleatorias: 










 Damos un paseo grande de casi dos horas, que no va a quedar reflejado en el mapa del final porque, quién sabe: por la noche todos los gatos son pardos. Sé que en un punto pasamos por un parque donde hay varios grupos aprendiendo a bailar, y lo único que me sirve de anclaje es el Templo de San Matías Jálatlaco [concluida en 1713].


Y un mercado de puestos callejeros de pulseras, collares, mezcal, ropa y souvenirs, y música en la puerta de la catedral y muchísima vida.  No puedo dejar de incluir esta foto, con la que aún me estoy riendo: atención, que hay fotos del galeno (iba a poner fulano) con su bata de chamán o sosteniendo a un neonato. Yo qué sé: viva México, cabrones.


Cenamos en un sitio "barato y ruidoso" (de nuevo, alguien reconoce al Peda?)  y volvemos a casa tarde,  metafóricamente borrachos de semejante lugar.


"La tierra es de quien la trabaja"
Emiliano Zapata

“Abajo y a la Izquierda está el Corazón!”
Subcomandante Insurgente Marcos




1 comentario:

  1. Uno de los mejores divagues sobre la Porción deTierra Linda, pero me voy a meter directamente con dos imágenes, que explican muchas muchas cosas.. especialmente en esa Tierra llamada Latinoamérica.

    Una es la muestra tan panfletaria y prehistórica del cartel que dice " por un gobierno, obrero, campesino y popular"... Ya está bien de usar la palabra popular porque rima con luchar... el FP español y la UP chilena ya quemaron esa palabra, para expresar la unión de los sectores más desfavorecidos de la sociedad... porque, además, el PP ya prostituyó esa palabra al máximo, fue como la palabra "cristiana" para indicar a partidos de derechas. Esencialmente la DC italiana.

    Así que dejémonos de caralladas camperas y empecemos a llamar a las clases populares por algo menos quemado, que ese difuminado pueblo. Estamos en el XXI pero no lo parece, las mentes de izquierda siguen acogotadas en la Plaza Roja de Moscú.

    Y el otro desvarío prehistórico es el decir que el corazón es algo más que una máquina de bombeo... que, ahora, ya ni se puede decir que es natural, porque suele tener un pelín de artificio en sus interior, o pegado a él... y cuando sea generado en 3D ya no digamos.

    Dejémoslo para los poetas...

    Pero me resulta penoso que un líder de la oposición a la tiranía, y más en territorios francamente "populares" use frases como "Abajo y a la izquierda está el corazón", para indicar "lo bueno de la izquierda", cuando es el cerebro (la mente) lo que cuenta, para liberarse. Allí dónde están la inteligencia racional y LA EMOCIONAL (la tan olvidada por los fanáticos revolucionarios )... Dejémonos ya de pendejadas, please... que estamos, como dije, en el XXI, no en el XIX!!!

    Bicos con futuro...

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Me encantan los comentarios, pero solo una petición: se identifiquen, porfa. No me molestaré en contestar a quien no se molesta en ponerse un apodo, o la inicial de un apodo.

Si comentan en un divague antiguo, lo tendré que aprobar, por aquello de los bots.

Aparte de esto, comenten bajo su propio riesgo, sin moderación. Puede ser divertido.

Nos vemos por los bares.