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07 julio 2026

De Pátzcuaro al DF. Casa de los once patios. Exceso de paisaje. Tacos hawaianos.

 Domingo, 22.08.04 Hotel Juárez (México DF)

Nota de 2026: Estuvimos en el DF, subimos al norte, bajamos. Así que esta segunda tanda de divagues pertenece a la secuela. Hoy parece que K no divagó, así que os dejo enteramente en manos del Peda, artista antes conocido como I, y fotos, pero no del DF sino de Pátzcuaro, que llegamos bastante tarde.

El viejo que cantaba canciones de amor en los desayunos de Pátzcuaro
Domingo por la mañana en Pátzcuaro. La parroquia va y viene de misa, los pedalistas se desperezan y salen en busca de su desayuno amparados por los arcos de la Plaza Vasco de Quiroga. Cuando empiezan, viene un señor un tanto harapiento (con esto quiero decir que no embozado de estricto mariachi) y se pone a cantar a su vera, con la consiguiente vergüenza ajena. Cuando termina, y nos viene a pedir dinero, nos pregunta si creemos en Dios. Le contamos La Verdad: es todo un invento de los españoles. Dios proveerá, pero vienes a pedirnos dinero a nosotros, etc. Típicos meandros por los que discurre la conversación con una persona religiosa (aquí en muchas casas hay pegatinas en las ventanas que dicen “Este es un hogar católico, así que no deje publicidad de otras religiones” Qué gran línea, la voy a adaptar para que no dejen junk mail (en London, en España creo que se llama publicidad) en mi casa). Al final le confrontamos con la realidad inexcusable: está en pecado mortal porque es el Día del Señor y no está en su casa. Y atención a lo que contesta: que él no va nunca a misa, porque allí hay muchas mujeres, se despistaba y no podía concentrarse en la oración. Le insisto en la conveniente opción, tomada en cierto pueblo español desde tiempos inmemoriales, de usar una bancada para hombres y otra para mujeres. El hombre dice que aún no serviría para alejar de él la tentación. Que la iglesia es lugar de vicio no es nuevo, ¡que se lo digan a Anita Ozores!!! (k, 24 ag)

Pepe el Chilango
La verdad es que no nos queda claro si chilangos son los originarios del DF o los mexicanos originarios de fuera del DF que viven en el DF. El caso es que Pepe tiene ocho años y viene en nuestro mismo autobús de Morelia al DF (su padre es el conductor, seis horas de tortura con películas de video a cada cual más insoportable, que ríete de la cal viva…) Tiene dos hermanos en los Estados Unidos (incidentalmente, las remesas de dólares de los mexicanos que viven en el país vecino ya suponen por volumen la segunda entrada de divisas en el país por detrás del petróleo y por delante del turismo), aunque parece que uno de ellos se va a volver porque no está muy bien de salud. Hablamos un rato con él hasta que su madre lo llama. Tiene una especie de pelota de agua con una rana dentro. Cuando se nos presenta al principio, le pregunta a K por mi nombre, que no el suyo. (i 24 ag)


El mallorquín que estudiaba tercero de Marketing & Publicidad
Llegamos a la Terminal del Norte, de noche y cansados, y a pesar de todo cogemos un metro al hotel. Dicen que hay una ley que no permite viajar en metro con grandes bultos, pero como ya llevo perdida la cuenta de las leyes absurdas e incómodas, pues allá vamos. No es nada parecido a la experiencia vital que sufrimos cuando cogimos el metro en hora punta (hora pico que dirían ellos) una semana antes, esta vez la cosa es mucho más civilizada e incluso hay espacio para respirar. Después de estar hablando un rato, un chico que está a nuestro lado nos cuenta que él es de Mallorca, que ha venido a estudiar un año y que no se vuelve hasta mayo, “y el año que viene igual a Australia.”. Viene de Querétaro, aprovecha los fines de semana para recorrerse México y nos envidia cuando le contamos nuestro plan. Nosotros nos bajamos en Hidalgo y él sigue otra parada más. (i 24 ag)

itacalog i
Despertamos [en Pátzcuaro] sobre las nueve, salimos a desayunar y a ver la Casa de los Once Patios, muy bonita, y a callejear. Hay mucha gente, todos vendiendo algo, mucho puesto, mucho mercado. Compramos algo de comer en el súper, nos metemos en internet y al hotel a por las mochilas.













Ahora entramos al DF por el norte y el paisaje es igualmente montañoso y verde.

Autobús de tercera a Morelia y allí cambiamos al DF (aquí cogemos primera, dicen que tarda dos horas menos y nos dan Coke y sándwich). El viaje se hace largo, quizá porque tarda más de una hora de lo previsto, pero México sigue sorprendiendo por su paisaje.



Al llegar es de noche, cogemos el metro hasta Zócalo, hablamos un poco con un mallorquín, y dejamos las cosas en el Hotel Juárez, donde por supuesto no tienen habitación sencilla y nos dan doble (cincuenta pesos más). Salimos a por unos tacos y volvemos a escribir, colada y leer. A dormir tarde (i, 22.08.04)




3 comentarios:

  1. Se me ha hecho muy corto.... No hay sarcasmo:))
    Porque dice lo de la habitación doble? No solías coger doble? Es que la sencilla daba para dormir 2?
    Me encanta la expresión " exceso de paisaje"

    Un beso,

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    Respuestas
    1. se me olvidó firmar,

      Daniela

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    2. Jajaj me alegra q se eche de menos el sarcasmo... pues lo dela habitación, no recuerdo... no tiene mucho sentido pq éramos dos, a no ser q fuera por niveles de "lujo" jajaj... el Peda me dijoq ese hotel costó 15 euros por noche y fue el más caro (o de los más caros) de todo nuestro periplo de méxico hasta argentina! La vida del mochilero... yo seguiría así pero no me dejan!

      Besitos darling

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