Este era un post gazpacho normal, pero ahora que termino, veo que ha quedado un poco espeso: ¡hay tantos frentes abiertos! Vamos, que me ha quedado un salmorejo.
Hace [ola de] calor
En mi descargo, culparé a la ola de calor en Londinium, que parece que hoy remite, pero que el viernes fue colérica. Resolvamos la siguiente ecuación: en mi casa, 32 grados + humedad amazónica + moqueta - aire acondicionado = cerebro en ondas delta (explicación aquí). Si le sumas tristes ventiladores + mi viejo truco de meter la cabeza bajo el agua fría [mientras dura el pelo mojado, dura la "alegría", qué poco pedimos] = cerebro en ondas theta.
Así que no se espere mucho de mí hoy, pese a que han pasado cosas absurdas que hay que necesariamente documentar, como que me crucé a Darth Vader por la calle [solo la cabeza, no llevaba la capa, hasta él sufre los rigores estos], que parece que ahora están de moda las pelucas ["ya no saben qué hacer para vender", frase anticapi de la Yaya, pero en invierno igual tendrían su allá, un test para mí que nunca he llevado el pelo corto]. Y lo de los helados: en el curro -que pese a ser una pecera sin aircon es descrita sin rubor como "edificio inteligente"- las jefecillas traen helados para animar al personal: el jueves me comí dos y el finde pasado uno y medio en Delacreme (el mío y la mitad de Roc que tras dos chupadas se aburrió).
Afonía del cortisol
Ah sí, que he pasado unos días en Barcelona visitando a la familia. No he llegado a lo de sanfermines, pero en algunos puntos, de tanto hablar, me notaba la voz tirando a afónica. O tal vez fuera la freudiana afonía histérica por lo que supone vivir en la constante cuerda floja cuando se es copilota de Fashion. No, no es que conduzca mal -aunque alguna línea continua hemos cruzado- sino por su actitud extremadamente liberal a la hora de aparcar frente a uno de estos símbolos, de los que Barna está repleta:
No recordamos de dónde vino el concepto "di pagar", pero es usado continuamente entre nosotras. Un ejemplo: "Queremos di pagar, pero ni aun así hay sitio. ¿Qué quieren que hagamos?". Esta es ella, claro, a la vez que aparca en un carga-y-descarga al que le quedan 20 minutos para ser legal, o sobre un dudoso badén al lado del carril bici en medio de Enric Granados. Por supuesto, yo estoy en las antípodas de esa actitud: nunca aparco ilegalmente y si me ponen multas son siempre por acciones sin alevosía ni nocturnidad. Claro que las dos últimas veces que he apelado escribiendo un panfleto que ríete de los divagues, han pasado de mí con un argumentario -lo que más me fastidia- que no responde a mi recherse-du-temps-perdú, sino con una narrativa que suena a corta y pega.
Y vuelve el papa
Se infringió la ley también en Montjuïc, donde subimos a la Fundación Joan Miró. La foto de arriba muestra la ciudad con La Sagrada Familia ahí en el centro. A la gente de Barna, que ya tuvieron suficiente exposición al mundo con los Olímpicos y se les llenó esto de guiris, les hace mucha ilusión lo de la retransmisión internacional del papa inaugurando (para ellos, bendiciendo), que asegura nuevo tipo de turista -a añadir a los del brunch de aguacate en tostada-: el peregrino religioso. Pero volviendo a la basílica, a mí me gustaba más inacabada -en particular la portada de Subirach-, este añadido fálico me parece innecesario
Miró: meh
En la Fundación Miró disfruté más del edificio en sí -tiene un aire como ibicenco o "manrique", opinó Fashion- que de las obras, nunca ha sido santo de mi devoción. No es la primera vez que me pasa esto con un museo, que prefiero el continente al contenido.
Roc aguantó allí 20 nanosegundos en un cuentacuentos en catalán, pero luego dibujó durante bastante rato bajo un olivo, donde podías dejar tu obra con unas semillas. Me perdí el simbolismo porque me abanicaba furiosamente en una sombra. Menos mal que a la salida dimos con una terraza muy agradable -de nuevo, con vistas- a la que llegamos en un estado lamentable, pero nada que no pudiera resolver una coca-cola con muchísimo hielo [tiene todo el sentido que el zumo yanki fuera concebido como medicina]. Y logré no pensar en nuestra última infracción vial durante todo el rato, un punto pa'mí.
Modernismo, ciencia, Total Institutions
Y siguen las visitas culturales: esta vez a Cosmocaixa, un museo de la ciencia que por fuera es así de chulo. Era un antiguo asilo para ciegos, l’Empar de Santa Llúcia, del arquitecto Josep Domènech i Estapà y estuvo abierto hasta 1979. Cómo eran en el pasado institucionalizando a todo el mundo con problemas en lugar de ayudar a su integración en sociedad.
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Por dentro es también una chulada. Se baja por unas escaleras de caracol que rodean un árbol y abajo hay un acuario espectacular....
"El bosque hundido" lo llaman y esto es solo un ángulo... luego sigue y sigue por otros pasillos... El tamaño de los peces, de preocupar: más grandes que Roc! Recordaba algunos momentos buceando entre bancos de pececitos, pero esto es otro nivel.
Y esto es una capibara... parece que hemos tenido muchísima suerte de verla o verlo, whatever.
Es todo muy interactivo en la sala "Universo" hay desde física y química...
... la microbiota y muchísimo más.
Cuando me jubile, he de empezar otro blog ligero con estos temitas. De momento, convento cisterciense a la salida...
Libros
También he pasado por La Central, claro (ni que decir tiene que para ello el coche tuvo que de nuevo infringir la ley sobre alguna línea amarilla) y sigo sin encontrar el de Alma Delia Murillo que recomendó el náufrago Ro pero me compré "Temporada de Huracanes" de Fernanda Melchor. Aquí empieza "Temporada de ropa interior tendida"... un aperitivo.
Me dan ganas de leer el libro de Pierre Bayard titulado "Cómo hablar de libros que no has leído", porque me parece un título provocador (en el divlog hay su divague de las sombras de Grey por ej, sin haberlo tocado ni con un palo de 12 metros), pero luego leo que el autor, además de catedrático de literatura, es psicoanalista: pongo la mano en la pistola. Sin embargo voy a incluir esta frase:
"Los libros que amamos ofrecen un esbozo de todo un universo que habitamos en secreto y en el que deseamos que la otra persona asuma un papel. Una de las condiciones para una relación romántica feliz es, si no haber leído los mismos libros, al menos haber leído algunos en común; lo que implica, además, no haber leído los mismos libros. Desde el inicio de la relación, por lo tanto, es crucial demostrar que podemos estar a la altura de las expectativas de nuestra pareja, haciéndole sentir la cercanía de nuestras bibliotecas interiores".
Piromanía institucionalizada
Ah, la noche de San Juan. Pienso en los pirómanos, pero no los de los chistes, sino las personas con este desorden de control de los impulsos, que no ganan nada con ello aparte de liberar cierta tensión interior. Imagino que esta noche es un "field day" para ellos. A mí no me gusta nada el ruido y nunca he podido entender los petardos, tracas, mascletás, así que se puede imaginar mi estupor cuando veo que hay unas tiendas efímeras que expenden este tipo de material, previa firma con DNI. Porque sí, los padres de Roc le compran unas "bombetas", que es lo que parece que los niños de 4 años hacen aquí. No tengo palabras y expreso mi horror, pero ¿quién hace caso a la tía, por mucho que sea la de América? En la plaza de detrás de casa, hay seniores hechos y derechos con náuticos y camisa de plana en plena cremá de distintas variaciones del tema.
Menos quejas: ya expliqué aquí lo que sería una noche ideal de solsticio de verano pero, al final, esta casi lo parece. Salimos a cenar a la terraza y, de lado a lado del cielo, la gente está satisfaciendo su tensión interior con fuegos artificiales. Los vecinos del edificio de enfrente, como son ricos, han echado el resto y parecen fuegos organizados por el ayuntamiento. La foto no hace justicia, pero fue un ratito mágico: me recordó a Nochevieja en mi balconete en Londinium, y ver los fuegos muy lejanos en los distintos barrios de la ciudad.
Creo que ya he dicho alguna vez -el qué no habré dicho tras todos estos años- que el jugar con una manguera en verano me parece la diversión máxima del pobre en verano. ¿No tienes piscina pero sí un puntito de sadismo? La manguera es para ti. Ahora, además, las hay con difusión y lluvia primaveral y tal; ya no hay que meter el dedo para apuntar como en el Pleistoceno.
Se preguntará el divagante la razón de la foto siguiente: es el sistema, ciertamente de otra época geológica, para lavar coches con manguera. Además, no se han molestado en cambiar el precio: por dos euros, lavado, aclarado y abrillantado. Fascinante también la sociología del lugar: tomado por los señoros amantes del motor, de esos que llevan su automóvil como un pincel -un poco mis antípodas, recordemos que a Wolfy hay que sacarle el musgo de vez en cuando. Como éramos las únicas chicas, pareció mal empezar a enfocarnos con la manguera -sección aclarado, ni que decir tiene-, no vaya a ser que terminásemos haciendo una fiesta de camisetas mojadas ahí con nuestros linos.
A la salida terminamos en este parque ya autorizado para semejante cosa y mi principal observación es que a la península no ha llegado la religión de "un rayo de sol implica niño con sombrero". Sería impensable en el UK tener a mediodía a esa panda de menores en plena solera descubiertos y este parque hubiera sido otro Field Day, esta vez para servicios sociales. Tampoco vi niños con bañadores enormes con protección solar.
Pero en estas que, de repente, veo a una chica cuya cara me sonaba persiguiendo a un crío de la edad de Roc. Dudo porque, si es ella, no la veo desde 2019, cuando ella era una joven aprendiza de bruja que rotó por mi equipo. "Hola, eres S?", me lanzo, y ella me mira perpleja y entonces me doy cuenta que llevo gafas de sol y mi sombrero -yo sí- de viajes mugriento, así que me lo quito todo para que me reconozca. Qué ilusión: ahora trabaja de bruja ya titulada y recordamos batallitas.
Brexit, lawfare, nuestra amada Latinoamérica
No voy a entrar en este tema, pero no sería fiel a la realidad de estos días si no contase que he estado escuchando podcasts o leyendo la prensa obsesivamente en ambos países donde no paran de pasar cosas en el ámbito político. El UK, ese país ingobernable tras el Brexit: a por el séptimo Primer Ministro en 10 años, y además miles de artículos para conmiserarnos de la década del maldito Brexit. Que el tipo que mintió descaradamente en aquella campaña tenga ahora posibilidades de ser nuestro siguiente PM es sobrecogedor. Mientras tanto, en Ejpaña, es como un thriller con tintes gore. En Latinoamérica, ni me meto. Es que no hay dónde huir.
¿Por qué lleva esa señora una galleta en la cabeza?
Llega el día que me tengo que ir, y me da mucha pena porque Roc hace preguntas como este título frente a una botella de aceite "La Española". No he podido encontrarla online, pero en su botella, el clavel era amarillo, así que lo de la galleta es aún más plausible.
La conversación es tan animada con Fashion en el camino al aeropuerto que no se me ocurre mirar la terminal hasta que estamos en una zona que no me suena de nada: ah, que voy a la T2, no a la T1. Nos hemos pasado la salida y, de repente, nos encontramos en medio del desierto de Atacama a las tres de la tarde. Sugiero que me deje en la T1 y "ya caminaré" pero se echa las manos a la cabeza, por lo visto no hay un amable pasillo refrigerado, sino gran distancia y peligro de golpe de calor, hasta con sombrero, en el intento. Tras horas de "la diligencia", llegamos, nos metemos en un parking innecesario y supongo que también ilegal, o Fashion no obtendría su dosis de subidón.
Metemos todo esto a la procesadora, le damos al "on"... y a ver qué sale.


























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