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30 abril 2022

Le Louvre (nostálgica cutrecrítica), terrazas parisinas (oda a la salud pública), solazo (garantizado por falta de gafas de sol), carta en francés (quién iba a decir que eso era un estofado) (P2)

Nota: este divague lo tenía casi terminado cuando el mayor/mejor life event de los últimos anios ocurría. No hace ni un mes y parece un siglo ...  
  
Sábado, 30 de Abril de 2022

"Las mañanas de París son preciosas", con esa sonatina me despierto, como siempre demasiado pronto - pese a la noche de ayer. El apartamento tiene una terracita alargada que lo recorre y esa primera noche no hemos averiguado que hay unas contraventanas exteriores para el sol. El Peda se va a correr y yo leo mi libro. El wifi "Char et Jul" no me funciona, solo a mí: va a la perfección en todo el resto de dispositivos y me pregunto si tendrá algo que ver con Apple (esto se desmiente en un nuevo posterior wa a la pobre Char que ya debe estar odiando el momento en que nos aceptó como inquilinos). Aún así, parece maja, y pasadas unas horas vuelve a escribir invitándonos a que reiniciemos el router, que está en otro armario a la entrada. Me subo en una silla y voilá, otro armario cerrado que huele igual de armariocerrado que el vestidor. Aún así, no me decido a reiniciar el router hasta pasado el cumple de Mini: sería terrible -quiero decir, me mata- que no tuviera mensajes para tan señalada fecha.


La primera actividad de la mañana es la visita al Louvre (nota: ¡Tenemos entradas! - sí, somos nosotros, alguien ha planificado algo). Al llegar tengo enormes flashbacks de mis previas visitas. Esto (mis reacciones emocionales al arte) ya lo he contado alguna vez, aunque sea de pasada, supongo. Yo no sé si es la edad (la primera vez acababa de dejar la adolescencia), o que vivimos en una época donde la "intensidad" así algo atacada es mirada por encima del hombro (quiero decir, no sé si es un factor personal mío o cultural de una época, o ambos), pero mi primera visita al Louvre con los otros escapados del "campo de trabajo" fue muy emocionante. Claro que también lo fue la primera vez que vi "Las Meninas" - un cuadro que los de las vetustas hemos visto mil veces en los libros y, de repente, entras en la sala del Prado y, buá, en realidad entras en la sala donde están los personajes. En el Louvre fue la impresión de la Mona Lisa, la Venus de Milo, La balsa de la medusa, La liberté  guiando al pueblo y, sobre todo y con mucha diferencia, mi top, la Victoria de Samotracia. La verdad es que no sé si lloré de emoción, pero podría haber pasado: yo era como un intérprete de música clásica con poca técnica (al final, mi nivel era el de secundaria, y es el que sigue siendo, de ahí "cutrecrítica") pero mucho sentimiento. Yo-qué-sé, disculpadme, tenía 18.


Love it



La Victoria de Samotracia
me sigue hipnotizando, siempre


Luego estuve otra vez, al poco de haber venido a UK, y no recuerdo mucho (?ocurrió la vida pre-blog?). Pero esta vez lo he disfrutado de otra manera. Por ejemplo, me paré mucho rato en unas salas con esculturas clásicas, maravillosas...


Catón el Joven leyendo
"Sobre el alma" de Platón
antes de suicidarse
Este no sé quién es,
pero su actitud promete

....nos escandalizamos con "las habitaciones de Napoleón III" (que a Mini por supuesto, encantan), no las recordaba de previas visitas...


Sencillez napoleónica
(lo mejor de Versalles
es que lo quemaron todo)

Tomemos el Palacio de Invierno

Mini pudo ver en directo lo que quería decir Rigoberta Bandini con su canción "Mamá"...


Chicas, tomemos la ciudad,
puro estilo Delacroix

Porque yo lo valgo


....aluciné una vez más con mi pintor favorito de todo tiempo y lugar (Francisco de Goya). Es curioso, vayas donde vayas, te metes en una sala española y sin saber los autores, los Goyas son evidentes, se salen del lienzo. No tengo que explicar lo que me pasó cuando vi por primera vez "Los fusilamientos" o las pinturas negras en El Prado (reaparece la Di plasta adolescente).

Increíble...


Bueno, pues estas horas en el Louvre fueron eso, ver "los highlights" con Mini (la fila con separadores como de aeropuerto en la sala de la Mona Lisa es particularmente dolorosa, toda esa gente), y a la vez tropezarnos con cosas menos populares que nos encantaron. Eso sí, la experiencia caminar por museos es lo que cada vez me gusta menos -dame kilómetros con velocidad londinense (los turistas dicen que aquí se anda muy rápido)- andar despacio o los museos, agota. 

Cola de facturación
para la Gioconda


Al salir hacemos unas cuantas fotos alrededor de las pirámides, incluída una réplica de una foto que me hizo el Peda en 1998 tomando el sol en el borde de una fuente con un vestido minifaldero de topos que aún llevo de vez en cuando. La gente se está haciendo de esas de perspectiva sujetando la pirámide y sí, hacemos esa foto y culparemos a Mini (de todos los desmanes de este viaje se culpará a la hija, y eso que aún no es su cumple, cuando el despropósito influencer llega a cotas indivagables).





Como se puede apreciar en imágenes, hace un tiempo espectacular, pero esto tiene una explicación, a saber: en el aeropuerto de Barcelona, no hará un mes, me compré unas gafas de sol que no gustaron a nadie. Eran lo más parecido que he encontrado a unas que tuve hace muchos años y se me llamó desde "Soldado de asalto de Star Wars" hasta Bono de U2. Lo más dramático es que hasta el Peda, al que le suele gustar todo o no tiene opinión, expresó su disgusto. Bien: pues estando en el tema fotos me doy cuenta de que se me ha soltado (y perdido) un tornillo con lo que cae la pantalla frontal, y al rato se cae el otro. Esto significa que voy a estar todos los días sin gafas, luego garantía matemática de que habrá solazo sin parar. No falla: los días que yo olvido este complemento brilla el sol y cuando las saco, se nubla. No sé si es prueba de que Dios existe y obviamente le caigo mal o algún otro algoritmo. 


Hola, soy (era) Bono

Volviendo a las calles, nos encontramos ahora tomando algo en una de esas encantadoras terracitas parisinas en la Ille de France, se llama algo de Cluny, con un camarero simpático - yo tenía peor recuerdo de los parisinos. Eso sí, constato que aún tienen un problema severo con el tabaquismo: todo el mundo fuma, jóvenes, glamurosas, mendigos, en grupos, solos, da igual. Es incluso peor que en España (aquí en UK es carísimo, intervención más efectiva que mil campañas de salud pública - epidemiólogos, desistid de razonar, lo que funciona se llama "fricción"). Recuerdo lo mismo en Japón. En las terrazas es super molesto. 


Franceses en sus terrazas al borde del enfisema


Seguimos caminando y terminamos en "Shakespeare & Co", la librería de títulos en inglés que, pese a lo famosa, me sigue encantando. Además, siempre la asocio a "Before sunset", la peli de Linklater en la que Julie Delpi y Ethan Hawkes se pasan las dos horas hablando mientras caminan por París- es mucho mi tipo de peli, guión guión y un escenario maravilloso (como el divagante sabrá, la tercera, "Before Midnight" es lo mismo pero el escenario es Peloponeso-qué puedo decir, Linklater, me conoces?). Esta vez no entramos porque hay una cola enorme. La última vez me compré aquí "To kill a mockingbird" y una postal que aún guardo de su pasillo con una frase que me gusta: "No seamos poco hospitalarios con los desconocidos, por si acaso son ángeles disfrazados"

...soy un ángel enmascarado: tratadme bien
. Hoy en día la frase aplica especialmente a las redes sociales (es un blog una red social? no creo): no entiendo la gente que usa el anonimato de la pantalla para ser borde - ding dong, al otro lado hay personas o incluso, como dice George Whitman, ángeles. Aunque no hay que irse a internet: la peor versión de persona son aquellos que son déspotas con los que perciben "inferiores" y serviles y comepollas con los "superiores" (esto daría para un divague completo, es a tenor de una conversación que tuve el otro día).







El sistema de metro de París es muy complicado para los que venimos de fuera (no tanto como en Tokio, lugar en el que me reconocí negada- ?por qué es el metro de la ciudad donde vivo el más claro del mundo?). Aquí al bajarte, no sabes hacia qué lado ir, y como el sistema de trenes se entrecruza, ya es otra fantasía. Yo aquí desconecto, que inventen otros.



Esta estación, á la Blade Runner,
The Road o cualquier otra distopía me gustó

Los asientos no son solo bonitos de ver,
son una "experiencia":
no veáis cómo recogen el culo


Trenes de dos pisos: cuando lo cuente en Vetusta

No hace falta ponerle título al siguiente destino. Nos tiramos en los Campos de Marte a ver la vida pasar un rato. Sociodemográficamente, el perfil viene a ser exactamente el mismo que puebla el parque frente a mi casa los días de sol: gente de 20, o 30, bebiendo en grupos, modernos, diseniadores, bohemios, sin preocupaciones... ese rollo. Efluvios de marihuana. alguna paloma perdida, hombres indios o argelinos vendiendo cerveza con cubos de hielo. En el parque enfrente de casa, pese a romper la media de edad, me siento "parte de" (tal vez porque empecé a bajar a ese parque los días soleados cuando estaba aún en la horquilla), aquí no. Además, no tengo gafas de sol y la gente se cree que les sonrío por poner los ojos pequenios (si fueran ingleses, sonreirían de vuelta, que es lo que me pasa en la bici cuando me estoy esforzando). Sin gafas de sol, no se puede ser cool. Vuelve, Bono.



El siguiente destino es La Défense, el barrio ultramoderno (o tal vez solo moderno, recordemos que ya estaba aquí en mi primer viaje-el Arco fue inaugurado en 1990), el paralelo a Canary Wharf aquí en Londinium. Mini no tiene demasiado interés, pero el hecho de que esté lejos es un incentivo: te metes en uno de esos trenes de dos pisos y puedes leer un rato. A mí siempre me ha gustado la Grande Arche y espero al menos un wow de Mini al salir del metro, que obviamente no obtengo. Doh. Comemos un snack antes de mentalizarnos para la vuelta a nuestro barrio a cenar, que está en la otra punta. Charlotte ha recomendado un restaurante "coqueto y local" (el paraíso de un woke), con la carta solo en francés (larguísimas descripciones, esto parece una boda). Solomillo a la pimienta, al rochefort (franceses, maestros de las salsas), Steak Tartar (para los que odian a su estómago), lo-que-sea con mantequilla y bechamel.  El párrafo que pide Mini resulta ser una especie de estofado que le encanta. Vamos, que le dan ganas de seguir yendo de "pequeños restaurantes atmosféricos" todos los días, pero mañana es su cumple y, el deber la llama: nos esperan restaurantes instagrameables llenos de influencers veinteañeros. No adelantemos acontecimientos, solo abrochémonos los cinturones.



10 comentarios:

  1. Desde Casablanca, pienso que Paris está algo sobrevalorado... y no porque no lo merezca, yo mismo quise ser bohemio con 17, pero se da uno a la morriña en exceso, olvidando que el presente puede ser inigualable (lo dejamos escapar)... con permiso del futuro... que me puede ofrecer una Ingrid más nueva, frente a esa Ingrid actual y esplendorosa y, yo diría, totalmente homérica?... mucho más dinámica que una simple Penólope esperando sentada...

    Y por cierto, lo de Ingrid (en esa peli) no tiene nombre, pero dudo mucho que pudiera tener algún tipo de apellido (si hace lo contrario)... ese dilema sigue siendo infinito (tanto en lo inconcluso como en lo vital)... ¡que difícil es vivir!

    Un incipiente bico...

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    1. MV, veo q tienes tema no resuelto con alguna Ingrid, y has encontrado el lugar adecuado para volcar tus cuitas (el blog se llama divagando pero podemos hacer una sección diván-eando) Y tú vas de Lazslo o Rick? Yo puedo ir de lacaniana.

      Bicos simbólicos postestructurales

      di

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    2. Divaneando sí, pero sin estar tendido en el sofá soltando el rollo macabeo pertinente... en ese sentido te puedo decir que yo soy más del Rains , pero con la salvedad de que mi exceso de conciencia me impediría llevar una vida como la del capitán... salvo el remate final con el Rick (y sobre todo el Sam)... no me fui en su momento a Paris (cuando empezaba a no quedar mucho de él) y eso ya lo dice todo...

      Decir también que coincidimos en admirar cosas algo pétreas de más (a mi, por cierto, me fascinó el sector egipcio)...pero es que yo me dejo seducir más por las líneas que por las masas... en el caso concreto de la escultura griega soy adicto a las túnicas.. y por eso, supongo, debo preferir el cuerpo femenino vestido al desnudo... nada como el misterio para hacer que la imaginación se desborde más allá del infinito...

      Eso también puede explicar que sin conocer bien a la Bandini, la prefiero al sucedáneo de cubremarilyn, que muestra sus carnosas ingles (y de torera pseudopicasiana), como si no hubieran existido las Venus griegas... o como me molestan (1ªadolescentitis aparte) esos pechos al descubierto, que le pintó el salido Delacroix, a unha república que se merecia algo más de túnica, por lo menos romana...

      En fin, bicos solo insinuantes... Ah, y o de Lacan lo dejamos por ahora, porque yo me quedé en su variante argentina (y algo a medias)... por lo de ahora seguimos en modo "sirena algorítmica"...

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    3. Un inciso para meterme con mi escasa sabiduría del vocabulario actual... acabo de estar casi dos horas con tres charlistas, hablando del wokismo... y yo pensé que tu "woke" (del café) era algún tipo de bohemio parisino... en fin... una cosa más para dormir a gusto...

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  2. Juan y yo tenemos instaurada la frase "nada cansa como el paso museo"... es agotador. Sales que no puedes más.

    Hace mil año, en 1996 fui a París, también con Juan, y teníamos un apartamento en La Defense, pegada al Arco. Estuvimos quince días en París saliendo todos los días de aquel apartamento para recorrer la ciudad. Dedicamos un día entero al Louvre. Llegamos a las 10 de la mañana, cada uno se fue por su ladro, quedamos a comer a las 14 y luego seguimos. Recuerdo perderme entrando en salas y salas y llegar a una con esculturas góticas de unos monjes acarreando un féretro que me dejó loca. Cada vez que vuelvo a París busco esa escultura.

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    1. A mí me encantan los museos aquí en UK, que puedes ir a recepción coger cuaderno y pinturas para los niños y los ves ahí tirados dibujando debajo de los cuadros (y tb a adultos). Deberían tener muchas áreas con sofas o sillones por las esquinas, patios donde salir a comerte tu sandwich, salitas con proyecciones y cosas así en lugar de las kin tiendas (tote bag q indique lo cultivadísma q eres) o los restaurantes (en el Louvre obviamente con filas monstruosas). En el museo más visitado del mundo como es este, imagino q será dificil, pero si quitas los cuadros/esculturas famosas, había muchas partes con menos gente donde esto sería posible.

      No vi a tus monjes góticos, tendré q volver, de noche...

      besox
      di

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  3. Sí, lo de visitar museos es agotador. Mi máximo antes de que todo me dé igual y lo veo borroso son dos horas. Sobre La Gioconda, en mi última visita al Louvre (hará cinco años) la evité cuidadosamente. En lugar de eso, me quedé embobada con unos frescos exquisitos" de Botticelli que estaban en un sala un poco antes, por la que pasaban todos los "gioconderos" (móvil o cámara en ristre, mirada vidriosa del que va a tiro fijo), sin echarles ni un vistazo.

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    1. Claro, q además el objetivo ya no es hacerle una foto al cuadro (q lo tienes en cualquier sitio), ahora es hacerte a ti con el cuadro, a ser posible imitando a los personajes (con al gioconda es fácil, pero con otros necesitas props: banderas, dagas y demás). Y luego hay muchas con vestidos largos vaporosos con novio spr haciéndoles fotos intensas. Ah, y vi a una con un sombrero como de Asterix el Galo (con alitas y todo) y Mini me dijo que sí, q eran un grupo de gente de Tikotok, q ni siquiera ella aprueba...:)

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    2. ¡Cielo santo! Los tiktokers son infumables y lo de hacerse fotos imitando a los cuadros, el acabose. Está claro que el género humano se aproxima a la extinción.

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    3. jajaj no me hables, q ayer me hizo Mini una cuenta de snapchat diciendo q así "podre saber dónde está". Viene a ser como un whastapp para niños en el q me hizo un "bimoji" (o algo así) q es un muñequito con tus características, y lo puedes vestir y todo (escogí un conjunto ideal). No sé si este bimoji se parece mucho ami (ya quisiera yo)... de entrada no encontramos la posibilidad de pelo a dos colores! jajaja

      Extinción... :)

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