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26 enero 2016

Cruzar el Atlántico a remo: Por qué?

Están locas estas inglesas: hoy ha llegado a Australia la Coxles Crew, cuatro chicas que partieron remando de San Francisco, con paradas en Hawai y Samoa. Más de diez meses en el mar, durmiendo a turnos de dos horas, remar, domir, remar, comer, dormir, remar, dormir, tal vez soñar.

Y os acordáis de mis cuatro admiradas del equipo RowLikeaGirl? Son las que que están remando el Atlántico, de la Gomera a Antigua, como parte del reto patrocinado por el Taliker Whisky y recaudando fondos para PlanUK. Hay 17 equipos remando (alguno va solo!), y les falta ya muy poquito. Nuestro equipo van las segundas.... AUPA CHICAS!!!!

 El otro día lo hablaba con gente: Por qué? Qué lleva a estos aventureros a jugarse la vida y a pasar terribles penurias durante seis semanas (en el caso del Atlántico). Leer su blog me fascina: las puestas de sol, los delfines ocasionales, el reto, la sensación de libertad, el volar sobre las olas- si hay alguien como yo, que me hipnotizan y a la vez aterrorizan las olas, no os perdáis esta entrada de blog con la decripción de los distintos tipos de olas que han tenido que batallar, ante las que el barco es un cascarón.

Por qué lo hace la gente? Porque antes de la gloria está la falta de sueño, el culo llagado de la humedad (acaban remando en bolas), las quemaduras del sol, la sal, los vómitos... Un compa me decía el otro día: "esta gente cuando estén en su lecho de muerte, mirarán hacia atrás y dirán que esto es por lo que mereció la pena vivir". 

Me quedo pensativa. "Y tú?", me pregunta, "cuando de anciana mires atrás tu vida, qué habrá sido aquello para ti?" 

Una imagen en blanco y negro viena a mi mente, y su palabra: "Rosebud". Las pequeñas cosas de la vida. 


25 enero 2016

"El disputado voto del Señor Cayo": Elecciones en 1977, elecciones en 2016

Hacía mucho tiempo que no leía a Delibes, y no hará falta explicar porqué me dió por atacar esta novela que escribió en 1978, justo ahora, a principios de 2016. La acción está situada en 1977, durante la campaña electoral de las primeras elecciones generales que se celebraban en España en 41 años, nada menos que desde 1936. 41 años: qué desastre.


Tres jóvenes del "Partido" están haciendo "trabajo de campo", nunca mejor dicho. En la novela no se especifica qué partido, pero se entiende que es uno de izquierdas; parece ser que en la película de 1986 de Antonio Jiménez Rico el Partido es el SOE (sin comentarios sobre lo de "izquierda" y "SOE" todas estas décadas después). Van por los pueblos de la provincia de Burgos repartiendo octavillas y hablando con la gente: lo que debía ser una campaña cuando no había twitter. Dos de ellos se presentan como diputados, Víctor, más mayor y maduro y Laly, feminista y con corazón. Luego hay un impresentable llamado Rafa que pone el contrapunto petardo.

Esto ha sido lo que menos me ha gustado de la novela: la manera de Delibes de representar a los rafas, o más generalmente, los jóvenes de la sociedad en aquella época. Una de las grandezas de Delibes es, en mi opinión, saber captar como si fuera música el lenguaje de los campesinos, de la gente de pueblo. Aunque no hayas estado nunca en una aldea perdida de Castilla, sabes que lo que sea que se diga es Verdad, porque simplemente suena a verdad. Sin embargo, las voces de estos jóvenes me han dado ecos totalmente falsos. Yo tenía 6 años cuando todo esto se estaba cociendo, así que no recuerdo, pero en serio que los jóvenes hablaban así: "cacho puto!", "eres una virguera", "no me seas quedón", intercalando "macho" cada tres palabras? (y, el acabóse, beben Veterano). Quizás. Dirán eso mismo mis nietos de los "qué fuerte!", "cabrón", y "tío"? Que alguien que fue joven en la época me lo diga, por favor... Tanto por el lenguaje tan rancio, y por el dibujo de los personajes, tan facinoles, no me han quedado ganas de pasar mucho más tiempo con estos chicos idealistas.

Otra cosa es el Señor Cayo y su discurso. Cayo representa esa lenta sabiduría profunda que da la tierra, versus la superficialidad impulsiva y rápida de los que vienen de la ciudad. La mejor parte del libro son las conversaciones que tienen los futuros diputados con esta esfinge del interior, que con su aplastante sentido común les pone en su sitio: aún nos pondría en nuestro sitio hoy en día. "Todo lo que está, sirve. Para eso está, no?"

Los jóvenes llegan al pueblo con la típica filosofía paternalista de la izquierda: "vamos a redimir al proletariado", viene a decir el discurso que le sueltan a este hombre sereno de 82 años. Se escandalizan de que alguien de ess edad este aún trabajando la tierra. "Vamos a ayudar a los pobres", pero entonces Cayo les contesta, y  les aplasta:

"Pero yo no soy pobre".

Y se sorprenden, porque Cayo no es pobre porque no necesita nada, si eso "que pare de llover y apriete la calor". Eso es lo que más admiro de la vida de Cayo: no necesitar, sin saber que en la bulimia de creer-que-necesitamos-consumir-desechar está el corazón de los grandes males de hoy. Va ser que Cayo era budista sin haber oído hablar de Buda.

Pero parece pobre: su casa de piedra es oscura y básica, no tiene radio ni televisión. Laly se escandaliza de que no se enterara de la muerte de Franco hasta un mes después, que subió alguien de otro pueblo ,"Que prisa corría?", dice Cayo.

Su vida transcurre tan despacio, que considerarlo hoy nos da palpitaciones. Esta conversación, que termina con la filosofía con la que Cayo enfrenta la vida y la muerte, lo puede tal vez  ilustrar:

-(..) sin radio ni televsión, qué hace aqui todo el invierno?
-Mire, labores no faltan
-Y si se pone a nevar?
-Ya ve, miro caer la nieve
-Y si se está quince días nevando?
-To, como si la echa un mes! Agarro una carga y me siento a aguardar que escampe
-Pero, mientras escampa, algo pensara usted
(...)
-Si es caso, (...) que si me da un mal me muero aquí como un perro
-No tienen médico?
(...)
-Si la cosa viene por derecho, mejor dar la razón al cura

A mitad de conversación, llegan los equivalentes de Víctor, Laly y Rafa por la derecha, que aparte del ritual de pegar carteles sobre los del adversario, le previenen contra los izquierdosos. Paralelismo que quién le iba  decir a Delibes iba seguir tan vivo en 2016:

-No se fíe de estos, vienen a quitarle las tierras
-Por eso no. Tierra aquí hay para todos. Ha visto cómo están los bajos? Pues el páramo, tal cual, doce anios que no se mete el arado allí.
(...)
-Pero para conseguir el voto del viejo tenéis que decirle la verdad. O sea, que al día siguiente ganar las elecciones le prenderéis fuego a la iglesia del pueblo y le pagaréis tres tiros junto a la valla del cementerio" (...) Si quiere orden y justicia, vote a esta candidatura"

Orden y justicia. Los espanioles de bien. Que vienen los comunistas quemando iglesias y violando monjas. Casi otros 40 años y seguimos igual. Casi otros 40 años: qué desastre. 

Cuando se van alejando del pueblo, por lo menos a Víctor, enmedio de una tajada inmensa (de Veterano, no sé si he comentado), le entra la cierta clarividencia: "el señor Cayo es como Dios, de la nada saca cosas". Si el planeta lo peta (qué harán mis nietos si algún día leen esto: pretenderán harakiri por mi slang o por el muy reflexionado pareado?), es Cayo quien sobrevivirá, no Víctor, con todas sus lecturas y sus ideales de cooperación. "Hemos ido a redimir al redentor (...) Con qué derecho pretendemos arrancarle de su medio para meterlo en el engranaje? (...) Dirigentes? y para qué quiere el Señor Cayo que le dirijan? Desengáñate Dani, él no nos necesita".

En aquellas primeras elecciones 63% de los votos generaron el 86% de los diputados. A petición de Alianza Popular se crearon las circunscripciones por provincias para que se estableciese un sistema bipartidista. La idea es que esto fuera algo provisional. 

Casi otros 40 años y seguimos igual. Casi otros 40 años: qué desastre. 

20 enero 2016

Vi que estabas

Vi que estabas 

Volví la frente: Estabas. Estuviste
Esperándome siempre.
Detrás de una palabra
Maravillosa, siempre.

Abres y cierras, suave, el cielo.
Como esperándote, amanece.
Cedes la luz, mueves la brisa
De los atardeceres.

Volví a la vida; vi que estabas
Tejiendo, destejiendo siempre.
Silenciosa, tejiendo
(Tarde es, amor, ya tarde y peligroso.)
Y destejiendo nieve... 

Blas de Otero


18 enero 2016

Seguridad e Higiene ha enloquecido (Health & Safety gone mad)

En su visita a Londinium, la bloguera y divagante Mo y su amigo Juan, me hablaron de un implemento que "cambiaría mi vida nadadora para siempre". Aparte del MP3 bajo el agua, lo último es un tubo de snorkel central que te evita la fatigosa tarea de salir a respirar cada tres brazadas. Visualicé un futuro color de rosa: ahí estaba yo, nadando hacia la inmensidad azul, con arcoiris y tal vez algún pájaro lejano en el horizonte, todo con música de los 80 de fondo. Perfecto. Tal vez conseguiría promocionarme de la calle de los lentos o medianos (según el día) a la de los nadadores-rayo, esos que se van comiendo la piscina.

En estas circunstancias siendo Noviembre qué se hace: se escribe una carta a Santa. "Querido Santa: quiero el tubo ese y lo de la música", se envía con un besito y se espera a la noche de marras dando palmitas. Santa decide dejar mi futuro como sirena en Cal Jekes (Fashion & JAL). Llega la noche, y cuando abro el paquete, oh! qué bien, un MP3 rosa! y.. oh, espera, qué es esto?

Requiere inspiración y nuevo párrafo porque,divagantes: la máscara que le ponen a Aníbal  Lecter cuando sale del psiquiátrico no comienza a hacer justicia para describir lo que esconde el paquete. Claramente Santa se ha hecho un lío porque ante mí tengo una especie de careta gigante, que crubre todo el careto, de la que sale un tubo. Imaginen un guardia de asalto de Star Wars, pero transparente. Algo me dice que esa monstruosidad no va a encajar con el espíritu de mi piscina local, y tras compartir estas disquisiciones con Fashion y JAl, ambos prometen hablar con Santa para conseguir un tubo de snorkle central. Santa es Santa: no hay problema, para servirles a ustedes,  y me vuelvo a Londinium con mi flamante nuevo tubo, nuevas gafas, y el MP3.

El primer día de natación, aparezco con todo mi equipo, me lanzo a la piscina y, arghhh... me ahogo, qué pasa? Tras unos momentos en los que agradezco haber cursado Física en COU, llego a la conclusión de que, como el tubo no cubre la nariz estoy tragando agua por la misma. Mientras calculo mentalmente algo usando el principio de Arquímeses, tengo un flashback de la caja del tubo: "pinzas no incluídas". Eureka!: lo que pasa es que no controlo cómo cerrar la nariz a la vez que respiro por la boca, y en esta piscina petada no va a ser el lugar de aprender: la semana que viene me haré con una pinza. 

La semana que viene es ayer, ya con mi pinza -y todo el equipo- me lanzo al agua. De fondo veo algo que se mueve y es la socorrista haciendo la ola: ah no, que me dice que pare y se acerca para decirme algo, en mexicano (que siempre me enternece, véase amor a México divil en prehistoria del divlog): 
- No es posible llevar tubos en la piscina. Health & Safety
- Qué me dice?, pero cómo es posible?
- No está permitido ni tubos ni máscaras
(tengo una intrusión de la máscara de Aníbal El Caníbal... vale, puedo entender que esas máscaras, o las de Darth, no sean aceptadas, pero mi tubo??)
- Pero, esto lo venden para mejorar tu propia marca, no entiendo porqué es "Health and Safety"
- Como socorristas, con el tubo no sabemos si se está ahogando
- Pero no entiendo... Si uno nada con tubo, digo que si se ahoga dejará de dar brazadas?
- Lo siento, no está permitido: ni tubos ni máscaras. Son las reglas. 

Comienzo a nadar, en los vehículos lentos, resignada. Música de tristes violines deberían ser ahora la banda sonora de mis pensamientos, no "Here comes the sun": en qué he fallado? Por qué no soy tomada en serio? (la orquesta entera del titanic ya está tocando a todo trapo). Será que la visión de un pequenio cachalote con todos esos aparejos en la cabeza (gafas, MP3, pinza, tubo) y bikini-de- topos-de-playa-griega ha desestabilizado el ecosistema de la piscina municipal? Pero... eh, por qué lo he aceptado sin más? Ah! Escribiré a dirección para que me den explicaciones! Esto es "Health & Safety" hasta el punto de la idiotez (los violines pasan ya a riffs agresivos de guitara eléctrica, me estoy cabreando). Por qué he sido tan amable con la mexicana? Aprovecharé cualquier excusa para usar con ella el verbo "coger", que les ofende mucho: "Socorrista, puedo COGER un churro o una tabla?" Grrr
LLego a casa y hablo con el Naúfrago Ro, que me intenta tranquilizar con que el sinsentido es mundial: "aquí es igual, las normas, regulaciones..." Y me cuenta, como el cuentacuentos de la plaza El Fnaa que es, la siguiente historia impagable.

Escena: su hermano mayor en una piscina cualquiera de la kapi, donde la socorrista de turno se le aproxima para una de esas conversaciones:

- Oiga, no puede entrar a la piscina sin gorro. 
- Disculpe, usted me ha visto bien?
- Son las normas, hay que ponerse el gorro
- Oiga pero usted míreme-(hermanísimo es calvo como bola de billar, pero de cuello para abajo, doctor qué padezco, padece uzted un ozito-lo siento, tenía que encajar este chiste, i love it)-no le parece más adecuado que me mandaran poner un neopreno?
- Son las normas, no puede entrar sin gorro. 
Y se tuvo que ir! 

Pero ahora nos consta que un ozito con gorro surca las aguas madrilenias a la vez que una sirenita sin tubo avanza en las de Londinium. Todo sea por la maldita "Seguridad e Higiene!"







15 enero 2016

Psiquiatra de frontera ("Frontier Psychiatrist"): Lo vais a necesitar

Cuando me despedí de mi último trabajo, la gente del equipo me preparó un CD, en teoría con canciones que poníamos los viernes por las tarde cuando ya estábamos desvariando. La primera era, evidentemente, "Friday I'm in love" de The Cure y el resto, una combinación entre nuestros hits de karaoke (sí, estas eran las enloquecidas que me seguían a los subterráneos a gritar. Nota: karaoke? sí, no os hagáis los ofendidos cuando contribuisteis a la creación de la lista y luego leísteis con interés el post-fiestuki) y alguna cosa más que, a los dioses pongo por testigo, nunca había oído antes. 

Una de estas "cosas" fue la canción que os incluyo, y cuyos mariachis, hacia el final, nos van a ayudar a felicitar a Cesi. FELICIDADES CESUCHIIIIIII!!!! Todos los divagantes te queremos. Sin embargo, antes de que haya confusiones, tengo que explicar. 

Explicar, porque hasta llegar a los mariachis, allá por el minuto 4, hay mucho video que ver, y sinceramente, no puedo asegurar que no salgáis daniados por la experiencia. Tal vez podríais hacer un experimento: escucharlo sin ver el video al menos una vez, como yo. Yo me ponía el CD en el coche y escuchaba esta canción con mi familia una y otra vez como si nada. Vale, de repente se oían violines, relinchos, mariachis y cosas raras, pero no fue hasta el día que una australiana me preguntó si no conocía a sus compatriotas The Avalanches y oh-my-God, cómo no has visto el video?, y me lo infligió. Parece ser que The Avalanches solo han tenido un par de de éxitos, lo cual parece una injusticia total. 

Os animo a que veáis el clip con atención y aire celebratorio (todos cantaremos en casa tararí-tararí-tararí cuando salen los mariachis en honor a Cesuchi), y que después espero que deis un paso adelante y, a modo de terapia de grupo, compartáis qué terrorífica imagen os va a perseguir el resto de vuestra vida. 

Comienzo: yo me llamo Di y odio las palomas, y lo entenderéis todo.  Pero ah! video de contrastes: cómo amo a la persona que toca la batería, a los ninios tiroleses, y en especial, a los fantasmas bailarines. 



11 enero 2016

Elena Ferrante: "La amiga estupenda" (Tuviste una? Entonces, lee)

No había oído hablar de Elena Ferrante hasta, justamente, el 21 de Octubre pasado. Fue NáN en un email que habló de la misteriosa napolitana: Ferrante había recién publicado el cuarto libro de una saga "tremendamente adictiva". Recuerdo el día con claridad porque fue una de esas extrañas jornadas laborales en las que cruzo el río y me aventuro a North Londinium. Para una enamoratta (ya me empieza a poseer el espíritu italiani, cuidado) de la city como yo, es doloroso estar confinada a barrios semi-conflictivos del sur y mayoritariamente "subir al centro" en los findes. Pues no: aquel miércoles crucé la arteria-Támesis para trabajar en la zona cerca de Russel Square (turistas, referencia: British Museum) y acabar en la maravillosa librería Foyles (turistas, referencia: Charing Cross Road, a MUST) donde, nada más entrar, la tetralogía napolitana de Ferrante se apilaba por las esquinas. Pasa como cuando estás embarazada, que de repente comienzas a ver mujeres en cinta por todos los sitios, pues yo empecé a ver a Ferrante en el metro, en los periódicos, en los escaparates a partir de entonces- aunque aún no he conocido a nadie que la haya leído- y hasta he probabo con varios italianos.

Si no hubiera sido una recomendación del pitufito gruñón, he de advertir que habría pasado. Me sonaba un poco a esas novelas escandinavas de hombres que odiaban a las mujeres, y pereza (y no, no las he leído). Pero con NáN compartimos (entre grandes divergencias) una cosa en esto de la literatura , y es que no leemos por desentraniar los entresijos de una historia, sino para otras cosas, de las que ya hemos divagado ampliamente.

Tras muchas dudas sobre si leerla traducida al castellano o al inglés (tema muy doloroso), me decidí por la primera. Cuando pasé por Vetusta en Octubre caí en Cálamo con el Naúfrago Ro, que es cliente habitual, y el librero, ante "la primera de la saga napolitana", tras forcejear un rato con la estantería me entregó un libraco enorme, de tapas blandas pero con toda la entidad de un antipático tapas duras, con una foto en la cubierta espantosa (una mujer en semipelotas), y un título para llorar: "Las deudas del cuerpo". Del precio no digo nada porque es, en comparación con los libros en UK, un atraco a mano armada: más del doble.  Para luego llegar a Londinium y que el recomendante me diga que "ese libro no es el primero, sino el tercero". En serio...

Así que está claro que le di mi portunidad al libro en castellano, pero al final va a ser que no. ?"Storia di chi fugge e di chi resta" y lo traducen "Las deudas del cuerpo"? Por lo menos en inglés han aproximado con un "Those who leave and those who stay". Así que me compro la primera, "L'amica geniale" en idioma bárbaro ("My brilliant friend") y, aunque me desespero también un poco con la portada (es o no horrible?), dejo lo que estaba leyando ("The blind assassin" de Atwood), y me lanzo a la piscina.

"La amiga estupenda" está narrada en primera persona por Lenú, una niña que vive en un barrio obrero de Nápoles. Lenú mira el mundo desde un ángulo en el que siempre, aunque sea en la esquina, aparece otra niña, su amiga Lila. Y desde el principio de la novela hay un hecho evidente que creo ningún lector podrá negar: su atmósfera te envuelve. Literalmente, te sientes en la caótica, calurosa, incandescente Italia del sur de los anios 50. Es imposible escapar, y es, para mí, uno de los grandes aciertos de la novela.

Yo estuve en Nápoles en 2001 con Fashion. Hicimos un viaje medio iniciático medio enloquecido por la zona, y ahora me ha ayudado a situar y encajar las piezas de este Ferrante. Sentir la posibilidad nada remota de caer por un precipio con el autobus en cualquiera de aquellas carreteras de la Costiera Amalfitana. Comer pizza en una playa por la noche alrededor de una hoguera con chicos llamados "Gianfranco" que te prometían amor eterno. Soportar la bronca del siglo de un revisor de tren porque el billete no estaba debidamente "validatto". Ser pitadas por tíos desde sus Chincues, donde viajaban con sus novias. Jugarte la vida para cruzar cualquier calle de Nápoles ante el aluvión de Lambrettas. Recibir un balonazo en la cabeza en un paseo por la playa y que nadie venga a comprobar si estás bien. Comprar limones con forma de jabón, o tal vez al revés. Ser la capitana de un barco turístico, con gorro y todo, porque la tripulación quería ligar.  Encontrarnos con delfines que saltan alrededor de nuestro barco, y el marinero de turno revelarnos que eso quería decir que somoss "afortunattis". Todo eso y mucho más (qué pena no haber tenido blog) fueron aquellas vacaciones.

Pero además, yo fui niña en la penínisula inmediatamente a la izquierda de Italia unas décadas más tarde, en los 70, y adolescente en los 80. Y esto ha sido, supongo, una de las razones por las que todo lo que contaba la novela me sonaba Verdad. Entera, la narración de Lenú me había pasado, o le había ocurrido a alguien, o lo había leído o visto en una peli. Todo menos dramático que en Ferrante, pero casi cualquiera de más de 40 en Espania puede ver como una posibilidad -porque pasaba en la generación de sus padres-, que un hermano se enganche con un companiero de clase porque ha mirado "suciamente" a su hermana. Los anglosajones tal vez lo vean como un exceso literario.

"Nubosidad variable"es una novela de Carmen Martín Gaite de 1992 que leí hace mucho y que me causó una gran impresión. Rebusco en mis carpetas amarillas y encuentro que escribí lo que viene siendo un divague de hoy en día en un docu de word, y además allí pegué dos emails que envié a dos personas a tenor del libro. Una de ellas era mi mejor amiga de toda la vida, con la que no estoy en contacto desde hace unos diez años. Sin acritud, sin malos rollos ahora ("Cuando te explicas cosas a posteriori, exprimes toda clase de razones, pero luego solo te bebes el zumo de las que te parecen menos amargas): simplemente al crecer nos convertimos en extrañas ("Crecer es empezar a separarse de los demás, claro, reconocer esa distancia y aceptarla"). En aquel email que pegué al final de mi "divague-en-word", yo le hablaba de esta novela epistolar entre dos amigas que en un punto pierden la relación, pasado mucho tiempo se re-encuentran, y entonces se empiezan a escribir cartas en las que se cuentan la vida. En mi email, yo iba a saco y le decía a mi entonces amiga que durante la lectura estaba identificándonos con ellas: no en "lo externo" de lo que han hecho en su vida, sino en sus pensamientos y emociones, su manera de estar viviendo sus vidas. Ambas tenemos aspectos de las dos: una es racional, política, inestable en las relaciones. Otra es soñadora, individualista, que usa la literatura ("Y ella les daba alas a las palabras, porque era su amiga, y ser amigo de alguien es desearle que vuele") para evadirse de un matrimonio gris ("Hay amores de novela y amores para casarse "). Formalmente, Martín Gaite escribe tan bien que hay tramos de pura poesía a la vez que reflexiones sobre la vida y sus senderos:



"En el fondo, no se ama, ni se habla, ni se escribe para convencer a nadie de nada, sino para convencerse uno a sí mismo de que sigue en forma y aún puede permitirse acrobacias que pongan a prueba el cuerpo, la mente, y sobre todo la relación acompasada entre uno y otra" (p.139)



"…cómo se van sucediendo los humores en los alambiques de mi alma" (p.140)



"… porque la voz es lo que tiene, que te puede emborrachar aunque esté embotellada, hacerte perder la brújula…" (p.180)


"Dónde voy a meter las imágenes fragmentarias y descabelladas, pero aún rebullendo, de este hombre que ahora ya no se inmuta ni sobresalta al verme, dónde las meto, di, qué voy a hacer con ellas, de la misma manera que cuando un objeto valioso se ha roto en mil pedazos, no sabes si guardarlos ni tirarlos, y en tu perplejidad anida sobre todo el descubrimiento de que hasta aquel instante no te habías dado cuenta de lo valioso que era". (p. 307)

 
"De todos los pozos se puede salir cuando se enciende la curiosidad por saber lo que estará pasando fuera mientras uno se hunde". (p.369)



"Ya tenemos un huerto regado a medias y sólo nuestro: el de la añoranza. No me lo descuides". (p.332)

Este inciso de "Nubosidad" ha sido divagar en toda la extensión de la palabra, pero es que la novela de Ferrante me ha recordado mucho a la de Martín Gaite, y eso que solo cubre la infancia y adolescencia de las dos amigas.  Cualquiera que haya tenido una relación tan íntima, de quererse tanto-a la vez que se compite fieramente- con una amiga o amigo, no podrá pasar de puntillas por ninguno de los dos libros. Ambos escuecen.

Para terminar y por fin centrándonos en Ferrante (al final, es el libro que nos ocupa!), hay por supuesto muchos otros temas aparte de la amistad, y por algo en el New Yorker la han calificado de "Bildungsroman", o novela de formación: los personajes van creciendo ante los ojos del lector que puede intuír lo que debe ser la tarea de un psiquiatra al intentar formular aquello de la personalidad. Los dos personajes tienen tambien paralelismos con los de Martín Gaite porque una de ellas narra la historia, y sospecho que en las sucesivas entregas va a representar el  amor por la literatura. Con las dos amigas asistimos a la injusticia dentro de la injusticia: porque ya se lleva mal que en aquel barrio marginal la gente malviva y no tengan prácticamente oportunidades, pero además entre las dos amigas una tiene la posibilidad de seguir estudiando (sus padres, sin pasión, la dejan seguir), mientras que la "amiga genial", descrita como una de esas niñas superdotadas que aprende a leer sola, ha de dejar la escuela y ponerse a trabajar en el negocio familiar, donde para colmo se le impide innovar. Todo ello entre los opresivos límites de su barrio: en pleno Nápoles y estas dos niñas no han visto el mar.

El mar en la terrible pero representativa portada hacia el que una novia camina, seguida de tres terroríficas pajes, que resumen en una imagen la vida de aquella gente. Y la grandeza de Ferrante consiste en meternos Nápoles en vena: atroz, colorista, tradicional, sofocante, pasional, almodovariana, audaz, ruidosa, mafiosa, enloquecida: así era esta ciudad cuando crecen en ella Lenú y Lila en los años 50. Y lo seguía siendo en 2001, doy fe. 


08 enero 2016

Episodio VII: "El despertar de los tangas"

Un ejemplo más de la dura vida del emigrante: cómo combinar los voluminosos regalos que trae Santa en las Vetustas con la dictadura de la Ranier? (Nota: este año como volvimos de la ciudad donde está el bello museo innombrable-porque a los divagantes disgusta, volamos British Airways!!! -no quiero aburrir, pero lujo asiático no empieza a describir los azafatos glam, los asientos de cuero, la ensalada GRATIS!)

Porque Santa se las trae: aparte de bebés en sus capazos y hadas que vuelan, a Mini le trajo dos cajas enormes de Lego, que fue montado (por los abuelos, que prácticamente no dejaban participar a la niña) y que luego tuvo que ser de nuevo desmenuzado para poder ser sus piezas distribuídas entre las esquinas de las maletas, mochilas, quién sabe si algún refajo.  Amigos: ante vosotros la manera de traerte la casita de una tal Emma (en la que estoy por mudarme cuando sea reconstruída, da tres vueltas a mi piso) y el hotel! (ditto, para cuando vengáis los amigos).

Las bonitas cajas de colores con las casitas, hoteles, taxis y barbacoas se quedaron, evidentemente, en Vetusta pero... qué hemos encontrado a mano en casa para sustituirlas? 

Estoy por activar "suprimir comentarios" en este divague. 




Oh, pero no puedo porque necesito apoyo moral, quién sabe si hasta que se inicie un grupo de autoayuda. Os cuento: Las maletas tras Navidades siempre traen sorpresas extra. Son un poco como las Reinas Magas, ya que aquí Epiphany es una festvidad más o menos inexistente: es el "12th day of Christmas" (de hecho, Shakespeare escribió "12th Night" precisamente para entretener a la gente esa última noche de las festividades), el que se quitan los árboles "porque más alla trae mala suerte". Total que aparte de figuras de Lego, en las esquinas del equipaje te puedes encontrar desde una camiseta de tu hermana que nunca llevarás, hasta una flauta de fuet. Lo que no imaginaba era lo de este año: conspiración, entramado? Darlings, necesito ayuda. 

El divagante con solera recordará uno de los divagues de más éxito de la época, titulado "Hagas lo que hagas..." (el divagante bisoño que lo lea antes de seguir). Pues bien, ahí agazapados, traicioneros, preparados para atacar, mergiéndose como auténticos camaleones entre mi propia ropa interior: DOS TANGAS DE MI SUEGRA. 

George Lucas, cuando leas esto: Qué saga te puede a salir!!! Te voy traduciendo:

A ver, ya tenemos: "La guerra de los tangas" (George: Ep IV: "Thongs Wars" )

Qué te parece...

"Los tangas atacan de nuevo " (George: "Ep. V: The thongs strike back")

"El retorno de los tangas" (George: Ep. VI: "The return of the thongs")

"El despertar de los tangas" (George, Ep. VII: "The thong awakens")???

05 enero 2016

Tras las elecciones generales, el "Common People" de Pulp meets "Últimas tardes con Teresa" de Marsé

"Últimas tardes con Teresa, el libro de 1966 de Juan Marsé es una de mis novelas favoritas. Yo lo leí en 2005 y lo regalé luego a Fashion y JAL, que hacía poco se habían mudado a Barcelona y allí es un libro fundamental. "Teresa" habla de las clases sociales, del abismo cultural entre ellas, más fuerte que nacionalidades y lenguas y colores de piel, y de lo que pasa cuando sus limites se atraviesan. Marsé lo hace vía una historia de amor: el Pijoaparte es un murciano de clase trabajadora sin ideología alguna-hasta para eso has de tener alguna influencia cultural. Teresa es lo que viene siendo "un cachorro de la alta burguesía catalana", que se siente atraída por el chico de barrio y al que le adjudica una fuerte conciencia social. Quiere vivir el sueño de ser la novia de un revolucionario. A su vez, Marsé, en esta entrevista del 40 aniversario de la novela cuenta que él tenía fantasías erotico-sexuales con las pijas guapas de clase alta, rubias y de ojos azules a ser posible. Esto me recuerda las risas con un amigo mío, conocido por su autobombo de Casanova y terror de las calles de South Londinium, que habla del "revenge sex": sexo con las pijas con el que se vengaba de la opresión secular de la clase obrera. 

Pero divago. Sobre "Teresa" divagué brevemente aquí hace unos años y solo lo traigo con motivo de la cancion de Pulp que voy a colgar hoy. Se llama "Common People", y su historia -vista por Ruben Díaz- de inesperado éxito en Glastonbury en 1995 como el "himno de desprecio eterno a los pijos" lo podéis leer aquí. Díaz habla, como los Pulp, de los privilegiados del mundo que "quieren probar la experiencia de cómo viven los pobres, porque es cool", como quien va a Disneyland. Pulp termina la canción aludiendo al colchón: cuando te aburras, (pobrecita) princesa de los ojos azules de turno, papá superman estará allí, para que vuelva a sus oros, a sus tules. Y además, ya nos enseña la parábola de que los hijos pródigos son los que más se quieren. 

Pero luego está el caso reverso, del que también habla Díaz: los pobres que reniegan de su clase social y pretenden ser de otra. Pánfila de la Torre de la Esquina estudiaba en la uni conmigo, y ya conté su historia aquí en "Eligiendo enemigos", cuando su marido me contactó hace mil años en Facebook-cuando yo aun tenía aquello. A mí me daba medio pena Panfila, pero lo que no le pude perdonar es que olvidase sus raíces de madre limpiadora y actuase como si Formigal fuera lo cotidiano en su barrio tras liarse con un pijo que vivía del cuento. 

El caso es que estas Navidades muchas de las conversaciones que he mantenido sobre política me han llevado tanto a Pulp como a Pánfila: los privilegiados no votan a la izquierda, por mucho que haya algunas chicas que "quieren dormir con la Common People" o "Teresas" aisladas que quieran vivir una aventura. Ellos votan siempre, en bloque y a los que favorecen a sus intereses. Parece lo normal. 

Pero es que luego hay un montón de Pánfilas, miles, millones tal vez, -porque me niego a creer que hay 10 millones de privilegiados en España-, que han votado a la derecha. Los trabajadores que se han creído que todos somos "clase media" (empezó Thatcher con "la sociedad no existe", siguió Blair con la aspiración a ser todos middle class) y más preocupante, que ya "no existen izquierdas ni derechas"-estos son conceptos tan antiguos que ahora se tienen que inventar otros nuevos pues aquello suena a "que viene el lobo". 

Y en todas esas conversaciones he defendido que el día que la mayoría de mirase al espejo y tuviera la valentía de ver que la mayoría somos "Common People", y que somos más, y que tenemos razón, ese día sería el que de verdad todo cambiaría. 

Mientras tanto, todo lo que la common people puede hacer es comprarse un coche, irse de viaje y probar cuatro vinos: igual que las Teresas, a la common people le dejan tener "aventuras", "experiencias" en el campo enemigo. Y a algunos, con esto les basta para olvidar ya quien son ellos, sus padres, sus abuelos.

You'll never live like common people
You'll never do what common people do
You'll never fail like common people





"Common People"

She came from Greece
she had a thirst for knowledge
She studied sculpture at Saint Martin's College, 
that's where I caught her eye.
 
She told me that her Dad was loaded
I said in that case I'll have a rum and coke-cola.
She said fine and in thirty seconds time she said,
I want to live like common people
I want to do whatever common people do, 
I want to sleep with common people
I want to sleep with common people like you.
Well what else could I do - I said I'll see what I can do.
 
I took her to a supermarket
I don't know why but I had to start it somewhere, 
so it started there.
I said pretend you've got no money, 
she just laughed and said oh you're so funny.
I said yeah? Well I can't see anyone else smiling in here.
 
Are you sure you want to live like common people
You want to see whatever common people see
You want to sleep with common people,
you want to sleep with common people like me.  
But she didn't understand, 
she just smiled and held my hand. 

Rent a flat above a shop, 
cut your hair and get a job.
Smoke some fags and play some pool, 
pretend you never went to school.
But still you'll never get it right
'cos when you're laid in bed at night 
watching roaches climb the wall
If you call your Dad he could stop it all.
 
You'll never live like common people
You'll never do what common people do
You'll never fail like common people
You'll never watch your life slide out of view, 
and dance and drink and screw
Because there's nothing else to do. 

Sing along with the common people, 
sing along and it might just get you thru'
Laugh along with the common people
Laugh along even though they're laughing at you 
and the stupid things that you do.
Because you think that poor is cool. 

I want to live with common people, 
I want to live with common people [etc..]