Dos años secuestrados por los exámenes llamados "A Levels". El 13 de agosto era la meta: a las 8 de la mañana salían las notas. O sea, hoy; o sea, esta mañana.
Este primer párrafo lo he copiado, literalmente, [literal, como dicen los críos], de mi entrada del divlog hace casi exactamente dos años, cuando salía la nota de los GCSEs. En aquel divague el drama era, aparte de las notas, si Mini se iba a quedar en el mismo colegio. Ya había elegido las asignaturas que cursaría para los "A Levels" (no me he renovado, para mí son 3BUP y COU) y al final se quedó en su cole. Hoy el drama era si habría tenido las notas para entrar en las universidades que había solicitado, cada una en una ciudad. En todas ellas había solicitado la misma carrera: "English Lit" (Literatura inglesa).
El sistema de acceso a la universidad es aquí curioso: se basa en predicciones, que luego has de corroborar con las notas en mayo y junio. Según las predicciones que te dan tus profes de cómo lo has hecho en el año anterior, tú solicitas a cinco universidades en otoño. Si tus predicciones no son muy buenas, puedes decidir solicitar en universidades que pidan mejores notas, pero te arriesgas a quedarte sin nada. En primavera has de decidir cual de tus cinco opciones es tu preferida (la "firm") y cual por si acaso ("Insurance"). Hasta el día de hoy, todos los chavales que van a ir a la uni dentro de unas semanas no saben a qué ciudad irán, o si tendrán que ir a "clearing", el proceso para los que no entran en su "firm" o en su "insurance" en el que van a la "repesca" de plazas en otras universidades peores. El día que salen las notas, van al colegio porque los profesores pueden ayudarte en este proceso, sugerirte otras universidades ya que no has entrado en la tuya, otras carreras (aquí los llaman "cursos"),etc.
Mini tenía claro que se quería ir de Londinium "para vivir la experiencia". Culturalmente, para los británicos es muy extraño quedarse en casa: conozco casos de gente cuyos hijos se han quedado en Londinium y se han ido a vivir a los "residence halls" (como colegios mayores) de la universidad. Hay un grupo de universidades llamadas el "Russell Group" que viene a ser como la "Ivy league" en los EE.UU: las más prestigiosas. Todas las que solicitó MIni era del Russell y por eso, muchas de la sveces que su aitá la mandaba a estudiar le decía: "vas a acabar en Cumbria" -una zona muy bonita, pero queriendo indicar que no entraría en ninguna de las que había escrito en su solicitud. Manchester, Liverpool, Newcastle, Leeds y Bristol.
Conociendo a Mini, la excelencia académica no era la principal de sus motivaciones: quería una ciudad más o menos grande, con fiesta nocturna y que ya "nadie le dijera que se hiciera la cama". De hecho, su argumento para estudiar English Lit es que no tiene ni idea de lo que quiere hacer en la vida y es un grado lo suficientemente amplio para poder luego pasarse a hacer otras cosas. Yo creo que debería hacer algo audiovisual, de cine, o fotografía porque siempre digo que es muy buena, pero su argumento es que si lo tiene que estudiar, dejará de ser un hobby. A ratos dice que lo único que tiene claro que quiere es pasta, luego igual hace derecho -aquí los abogados se forran. En fin, quién sabe.
Hoy era el día y tenía un plan: a las 8:00 am íbamos a estar en la puerta del colegio con el ordenador y el teléfono para ver en la web si tenía plaza en sus opciones y si no, entraba al cole a que la ayudaran los profes a entrar en Cumbria [metáfora de donde-sea]. Sin tráfico, el cole está a unos 15 minutos en coche. Hay un tramo final, "el cementerio" [a un lado hay el típico cementerio gótico de tumbas antiguas cubiertas de hiedra] en el que a menudo se acumula una fila con el semáforo. Hoy, claro, había una fila como hacía tiempo que no veía: duraba toda la calle del cementerio. Iban pasando los minutos y, finalmente, han dado las ocho.
Entonces, Mini, que estaba detrás como si dirigiera un centro de datos, con todas las pantallas abiertas, ha gritado: "He entrado en Manchester". Impotencia total porque no hemos podido abrazarla - nosotros delante. Entonces, se ha abierto el semáforo y en lugar de ir a la izquierda -el cole-, hemos girado a la derecha para volver a casa.
Ahí nos esperaban Roc y Fashion —que están de visita viviendo todo tipo de aventuras con dinosaurios— y luego ha venido la irati pequeña que nos visita también estos días y nos ha horneado galletas y brownies para celebrarlo, y el Peda que está haciendo carbonara y parece que hasta vamos a abrir algún espumoso.
Así que disculpen las prisas y las incoherencias de este divague: con los okupas no puedo escribir. Volveré un día con México, el verano de Mini y el otoño que nos espera... con "síndrome del nido vacío"? Qui lo sá. De momento, vamos a celebrar lo de Manchester, desde donde también espero divagar en breve.
FELICIDADES MINI! Al final, no ha sido necesario ir a Cumbria...

Felicidades Mini… solo un comentario ad hoc… cuidado con la pasta, no todo lo que parece italiano viene de Italia.
ResponderEliminarBicos corrubedenses…
Enhorabuena a Mini, en contra de los pronósticos paternos, ha hecho exactamente lo esperado. Bien por ella. Ahira toca la gestion pura y dura de encontar do de vivir, y con poco margen. Suerte con eso y disfrutad de una nueva etapa.
ResponderEliminarCuidado con esa repostera, puede que acabeis echándola de más :))
Muxus
Como me alegro por este divague! Muchas felicidades , Mini y progenitores.
ResponderEliminarMucha pasta italiana:)))
Besos,
Daniela