an

12 junio 2022

Serial 48. Haremos que parezca un accidente, acrósticos y tal vez, quién sabe, (ante)penúltimo Serial.

Querido Jack. No. Hola Jack. No. A ver, el dear, querido, aquí es una fórmula más. Pero igual hola es más juvenil. Hola Jack. Hey Jack. Dear Jack. ¿Solo Jack? A ver:

Jack,

Espero que estés bien. No te he escrito antes porque no tenía tu dirección; de hecho no entendí por qué no la pones en los remitentes. Mi amigo Wences me recordó que en las notas del curso estaba tu bufete, así que aquí te escribo; espero que esto no suponga ningún problema.

Muchas gracias por las cintas. Escuchándolas pensé que igual conoces una canción titulada "The dark end of the street" de un tal James Carr. Alguien me habló de ella y no la consigo localizar. Sería largo de explicar, pero necesito la letra o por lo menos un resumen urgentemente.

(¿Un Saludo Un Beso Un Abrazo Sinceramente?. A ver:).

Un abrazo,

Mariona

PS. Me gusta la música que me grabas, me la pongo para estudiar. Y me han servido de mucho tus charlas para la sección legal de los exámenes; muchas gracias de nuevo.


A la mañana siguiente, echo la carta a primera hora. No dejo de sorprenderme por la cara tan dura que tengo: no me extrañará que no me conteste. De allí me voy al centro: me quedo en Londres el resto de la semana: voy a descubrir los rincones escondidos de la ciudad, intentar atisbar lo que debe ser vivir aquí. Paseo por calles y más calles con hileras de casitas victorianas, alucino desde los puentes sobre el Támesis de noche, me siento a leer en los cafés. La sensación de felicidad de, por fin, poder leer algo no relacionado con cerebros, comportamientos, neurotransmisores y síntomas es tan grande que casi no me concentro. El paciente del olor a quemado se me aparece varias veces, a modo de flashback. Y Banderley, con Mark ahí solo: qué estará haciendo. Espero que me haya hecho caso, o nos va a meter en un lío a los dos.

En un café en King 's Road saco mi agenda y empiezo un mindmap de esta historia que me consume. Primero los personajes, luego sus conexiones. De Lannister, en el centro, salen flechas al doctor Steen, a Isabel Archer, a Sister Harding, a los del grupo literario. Alguien me dejó el plano de los túneles, el candado, que quedamos era para despistar, que me llevó a la llave (quién: interrogaciones dentro de un rectángulo). Sigo: Lannister se comunicaba con Steen por las notas, casi seguro, pero ¿sobre qué? ¿Era solo literario, o personal? (escribo sobre su flecha "terminar búsqueda en notas"). Con Isabel parecía una obsesión unidireccional - admitámoslo, esto me lo estoy inventando, no tengo datos, aparte de las escenas-drama de Isabel, como aquel día con el poema de Auden, que seguramente lo leyeron en el funeral (anoto "hablar con Wil???). Y para terminar, ni remota idea de cual es el enlace con Sister Harding (inserto gran interrogante en la flecha que las une). Miro el mapa y me vengo un poco abajo, rompo el papel, salgo a la calle. No tengo nada, nada se sostiene, va a tener razón Wences con las bromas de Scully y Watson: está probablemente todo en mi cabeza, y cualquiera que haya hecho un curso de fin de semana de mecanismos de defensa me dirá que me he montado esta película para sobrellevar lo que sea.

La semana se pasa volando y el viernes vuelvo a Banderley: el sábado es la fiesta. Desde el tren van pasando nubes y enseguida se hace de noche. Vuelvo a mi libro, "Trainspotting" de Irvine Welsh. Estrenaron la peli -me encantó su energía- justo antes de venirme a este país. Pensé: ¿en serio? ¿Ahí voy? El director se llama Danny Boyle, el que antes hizo "Shallow Grave" y al que auguro una gran carrera. Iba a ver estas pelis a la filmoteca, parece que me preparaba viendo cine británico. Pero nada te prepara para esto. La novela es difícil: hay trozos en lo que parece escocés que me salto. La trama no es lineal, está narrada casi toda en primera persona, pero también hay tercera, y corriente de conciencia. Me gusta. Llego al párrafo del principio de la peli, oigo el "Lust for life" de fondo, lo tengo asociado al "Elige la vida. Elige un trabajo. Elige una carrera. Elige una familia. Elige una jodida tele enorme... (...). Elige tu futuro. Pero, ¿por qué querría hacer algo así? Yo elijo no elegir la vida: elijo otra cosa. ¿Y las razones? No hay razones. ¿Quién necesita razones cuando tienes heroína?" Guau, escribir así, con ese punch. Igual algún día.

Llego a Banderley muy tarde. Todo está tranquilo, todos duermen, solo hay alguna luz en las oficinas de las plantas. Me echo en la cama, ahí tengo el vestido de la fiesta, mirándome desde la percha colgado de la puerta del armario. Pienso en el archivo, pero yo misma me contesto: esta noche no, Josephine. Busco debajo de la almohada el pijama. Me duermo. A la mañana siguiente cuando voy al baño oigo murmullo en la sala: están todos desayunando. Me lavo los dientes y, aún en pijama, salgo a ver qué hacen.

-SORPRESAAAA!

Ahí están los cuatro, Duncan, Richard, Sandip y Morgana alrededor de una mesa con el desayuno listo. Sandip me da una tarjeta que pone "Lo hiciste". El desayuno es mi comida favorita, y han traído lo de siempre y lo que saben que me gusta. Hablamos de Londres, les cuento que he vivido la ciudad como los de allí, y lo que me ha gustado. Skylon, así se llama el restaurante, y tiene vistas al puente de Blackfriars y estaba todo iluminado y... Entonces paro y veo que están todos mirándome medio serios, con desconfianza, como si estuviera traicionando algo. Solo Sandip rompe el silencio:

-No te vayas a Londres, doctora Calleha.

Su voz de C3PO -nunca de Hal- resuena en la sala. Vale, ya me callo. Por romper, esta vez yo, el hielo, se me ocurre preguntar:

-Bueno, ¿y qué tal por aquí? ¿Ya todo preparado para esta noche?

-Ah muy bien. -dice Morgana- La fiesta, todo bajo control. Muchas ganas.

-Lo único lo de Mark, no podrá venir -dice Richard.

-¿Qué? ¿Mark? ¿Qué pasa? -pregunto.

-Ah, claro, que no sabes.... hace un par de días tuvo un pequeño accidente y se rompió el brazo. Está de baja, así que se ha ido unos días a casa de sus padres.

Al poco rato todos se van, y debajo de la ducha intento ordenar pensamientos: como si esto fuera posible, los pensamientos automáticos negativos van por libre. Tengo que encontrar el teléfono de los padres de Mark. Pero no hace falta: cuando estoy vistiéndome suena el teléfono en la sala. Me transfieren los de centralita, y es Mark.

Cuando, pasada casi una hora cuelgo el teléfono y me subo al desván a intentar escribir lo que me ha contado, estoy verdaderamente asustada. Es todo surrealista y desde luego no va a ser fácil explicárselo a Wences, si hasta ahora pensaba que era todo descabellado aquí: esto es un nivel más en el concepto "descabellado".

Obviamente, Mark pasó de seguir lo acordado. Sí, sí, cuando por teléfono me decía que me esperaba, realmente se lo creía, en serio. Pero luego no pudo resistirse; quería seguir leyendo. Faltaban unas pocas pacientes de mirar de la lista: ahí estaban las claves. Tras leer tres notas clínicas más, por fin llegó a Georgina Lister. Aquí no encontró nada de Steen, y se dio cuenta que, por la fecha de alta, esta fue probablemente la última paciente que vio Sylvia Lannister antes de matarse. Solo había una entrada que era el ingreso: no había formulación formalmente poética, ni excesiva en contenido como nos tenía acostumbrados en algunas-nunca suficientes-notas. Y digo nunca suficientes porque de todos los archivos que leímos, solo un pequeño porcentaje tenían "entradas Lannister" y a ambos nos encantaba leerlas. Y no exagero: ambos sufríamos un encanto, una especie de hechizo que no me extraña en mí, porque me conozco, pero en un chico que lee solo de su trabajo, y poco más, que se haya sentido transportado por un texto, como conseguía Lannister con su poesía, es mucho. Mark sabía que tenía que haber algo ahí: y leyó y leyó, y no lo encontró. Pero tenía que haber algo.


Los ruidos de tuberías, calderas, viento, crujidos, quejidos de un edificio de más de cien años deberían ser lo normal. Ahora, es imposible no interpretar todo eso como pasos, respiraciones, cuerpos que se escurren por los pasillos. Pero a no interpretar se aprende con tiempo y con dolor: aún recuerdo aquel día que se apagó la luz y mi mente tuvo a bien viajar a una cámara de anatomía patológica, imagen que pensaba tenía enterrada en mi mente hacía eones. Obviamente, Mark no había pasado por esa curva del aprendizaje y cuando me empezó a contar su fase personal de, “de repente oigo pasos, se cierran puertas y nosequé más”, pienso "te lo dije, no bajes sin mí", pero sigo escuchando porque el pobre, enmedio de todo ese bombardeo de cortisol tuvo una buena idea: arrancó esas páginas de historia clínica, las mal-dobló y se las metió al bolsillo. Entonces hizo lo mismo que yo, se fue a una pared lateral, donde encontró un recodo entre dos arcos, una especie de almacén que no sé qué función tendría cuando construyeron Banderley. Se paró, conteniendo la respiración, y todo se quedó tranquilo: típico. Tras unos minutos, se asomó antes de salir y de repente, típico también, un ruido grande, y no supo de dónde venía, una confusión, y no recuerda más. Cuando se despertó, estaba en el suelo, se había una caja enorme llena de libros antiguos de un altillo y no sentía el hombro ni la parte superior del brazo. Cuando la intentó mover: agonía. Y bueno, ya sé el resto: tiene el brazo en cabestrillo y va a estar unos días fuera. Se inventó un accidente en la máquina de remo y en urgencias nadie preguntó nada. Nadie sabe nada, ni él mismo. Tal vez la caja se cayó accidentalmente, eso es lo que quiere pensar. Por si acaso, es él quien me dice ahora que no baje al archivo, que tenga cuidado.

Antes de irse, me dejó las hojas arrancadas en un sobre, que iba a meter en el correo interno pero finalmente - la paranoia nos consume- decidió que quienquieraquefuese lo podría interceptar. ¿Es esto un folie-au-deux? ?¿Le he pasado mis ideas delirante? Las notas están en su taquilla del gimnasio, la contraseña es 3579, me la apunto en la mano y salgo a la pradera camino al gimnasio. El día está lluvioso, hace frío, no he cogido abrigo. Pero tengo un pálpito y decido antes acercarme al cuarto del correo en Banderley-C: hoy es sábado y no traerán las cartas a las casas. El encargado cree que estoy nerviosa por la carta del resultado del examen -es demasiado pronto, me dice-, pero aún así mira y me saca varias felicitaciones de Navidad, resultados del laboratorio y un sobre de burbujas. Bingo: Jack. Lo toco y aquí dentro hay otra cinta, perfecto.

Con las notas, el sobre de Jack y mi walkman vuelvo a subir al desván. Tengo toda la mañana para seguir armando este rompecabezas. Empiezo por las notas: un caso clínico, como decía Mark, totalmente normal. No hay ninguna de las técnicas a las que nos tiene acostumbrados ocasionalmente Lannister. Lo leo tres veces. Nada. Cierro los ojos, los abro, miro a través de la claraboya: sigue lloviendo.
Acróstico de La Celestina

Acróstico, no sé porqué esta palabra viene a mi mente, pero cómo era la otra, acróstico y... eso, estenografía! Los acrósticos son poemas o prosa poética en las que letras iniciales, medias o finales de cada línea, al leerse de manera vertical, forman otras palabras. En el cole se estudiaba el de Fernando de Rojas al comienzo de la Celestina. ¿Y dónde leí lo de la estenografía? Era algo de ocultar mensajes en un texto, para abrir un canal de comunicación que pase inadvertido a cualquiera que lo lea, menos a los interesados. Aquel libro de Los Cinco de Enyd Blyton viene a mi memoria: George, la niña que quería ser chico, una vez que es secuestrada firma un mensaje a sus primos como "Georgina", y esto les alerta de que algo no va bien. Los Cinco y Los Tres Investigadores y probablemente leí demasiadas novelas de detectives en mi infancia. Hasta tenía un libro ilustrado -recuerdo perfectamente la portada- "Cómo hacer de espías" (sí, hice lo de la tinta invisible con zumo de limón).

Me empiezo a poner nerviosa, miro otra vez los folios, comienzo a rodear las primeras letras de las palabras de cada línea y nada, no tiene sentido. Qué rabia. Le doy la vuelta al folio, persevero. Empiezo a rodear las últimas letras, nada. Luego las primeras letras de cada frase y, un momento, espera, esto sí tiene sentido: "En anexo al Grupo Bandersbury, séptima baldosa izquierda, espero". Lo releo: "En anexo al Grupo Bandersbury, séptima baldosa izquierda, espero". Así que los de las reuniones literarias se auto-llamaban el Grupo Bandersbury, y esto debe ser un "portmanteau", de esas palabras que se forman con trozos de otras. Hay miles en inglés, el famosos de Humpty Dumpty en Alicia a través del espejo: “mimsy”, de “miserable” y “flimsy”. Aquí, Bander-ley + Bloom-sbury = Bander-sbury. Claro; el grupo de Bloomsbury.

Vale, Bandersbury, os tengo y también dónde os reuníais: la Nochebuena que bajé a los túneles con aquella chica de Whitby -por cierto, qué tal estará- entré un momento en lo que debería haber sido vuestro cuarto de reuniones, ahora desmantelado, pero aún quedaba la gran mesa central, y las sillas. No me fijé si había puertas a una potencial sala anexa, pero seguro. Tiene que tener. En mi cabeza, todo encaja, todo tiene sentido. Pero cuándo podré bajar: hoy no, es la fiesta esta noche y hay mucho jaleo.

Ahora, el sobre de Jack: una cinta con, esta vez sí, una nota:

Querida Mariona,

Me alegra, finalmente, saber de ti. Claro que entendiste por qué no puse mi dirección - la tenías en las notas del curso.

Aquí sí que me has sorprendido: me pones deberes. "El tal" James Carr es uno de los grandes del soul. Podía haber sido uno de tus pacientes: sufría de trastorno bipolar. Esto limitó su carrera, pobre, siempre entrando y saliendo de los hospitales. Como buen barítono, el color de su voz es oscuro y con esa profundidad borda ”The dark end of the street”, la canción que me pides - que no es suya, por cierto. ¿Un resumen? Va de un amor prohibido, con mucha moralina-son los 60 y Carr era hijo de predicador: el chico describe cómo se esconden en las sombras para ocultar “su pecado” y cómo “el tiempo nos pasará factura”. Y si se encuentran por la calle, le dice a la chica, “sigue andando como si no nos conociéramos, y no llores, porque esta noche nos encontraremos en el lado oscuro de la calle”.

Te la he grabado en la cinta en loop, porque una vez que la pongas, no vas a poder dejar de escucharla.

Un beso,

Jack

PS. Otra canción de Carr que deberías conocer: “You've Got My Mind Messed Up". A ver si esta eres capaz de encontrarla sola.

At the dark end of the street
That's where we always meet
Hiding in shadows where we don't belong
Living in darkness to hide our wrongs
You and me at the dark end of the street
You and me

I know time is gonna take its toll
We have to pay for the love that we stole
It's a sin and we know it's wrong
Oh, but our love keeps coming on strong
Steal away to the dark end of the street

They're gonna to find us
They're gonna to find us
They're gonna to find us lord, someday
You and me

And when the daylight hour rolls around
And by chance we're both downtown
If we should meet, just walk on by
Oh darling, please don't you cry
Tonight we'll meet at the dark end of the street
You and me

El bueno de Jack, qué juguetón: cómo me gusta eso, y que me haya cogido el guante con lo de su dirección. Pero ya lo pensaré mañana: no tengo tiempo ahora. Mi mente va a mil, volvamos al principio: con esta canción, Steen le dice a Lannister "esto es lo que hay, de día no me saludes", ¿sí? Meto la cinta, click, clack, esos ruidos, y le doy al play. Living in darkness to hide our wrongs. Tonight we'll meet at the dark end of the street. You and me.

15 comentarios:

  1. Hoy claro, clarísimo. No se si será mi mente al leer o la tuya al escribir. Amenaza de fin, que remedio todo tiene que acabar.
    Habrá que recopilar desde le principio y leerlo todo seguido.
    Un abrazo aunque sería mejor un piscinazo por el calor que hace por la leal villa.
    vi

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ay pobres villanos con ese caloret... aquí en la ínsula estas cosas no pasan o como mucho unos pocos días en los q el país colapsa pq no está preparado (ventiladores es los trabajos y tal).

      Me alegro de haber tenido un mínimo de sentido hoy... me ayuda mucho el feedback así q miraré el otro q no hay por dónde cogerlo... jajaja.

      besosss

      di

      Eliminar
  2. Tendré que revisionar Trainspotting, pero el mensaje del Iggy, como el del ... o ya el clásico de ... , no em seducen. No llegan ni aser lapas pagas en al roac egeica, donse se ssotienen mis seductoras sirenas. Con la plabreja "heroína", y su carga tan poco heroica, me hace perder ineteés en proporción al tiempoq ue paas dsee que salieron a la pasarela emdiática.

    Yo me pasaría varías medias horas escuchando a un Billy Joel, por ejemplo (en pub, no en concierto!). Y por eso el james me tiene q

    ResponderEliminar
  3. (carallo para este algoritmo de Blogger, funciona casi a la perfección maléfica)... otra tanda de palabras en modo low cost, que ni me dejó citar al Velvet NY Divine ni al santurrón Timonthy LSD Asociados... en fin, que decir después de la frecuentes interrupciones que el franquismo hacía en la vida de "los españolitos te guarde dios"... viene a ser como si hubiera censura previa y no sepa bien lo que escribir (para que el Tío Blogger no me lo coma)... o , ya puestos, te pusieras a cabalgar a tope y, al poco, te salen las palabras como meada de prostático supino...

    En fin, q

    ResponderEliminar
  4. (sinceramente no es mi día, así que lo dejó para un mejor momento de interacción entre el puto algoritmo y yo...)

    Bicos interrumpidos...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola MV, no sé cómo ha envejecido "Trainspotting", la he visto otras veces pero no recuerdo pensar que mal. Sí q vi hace no tanto la segunda parte que... meh.

      Sobre "Lust for life": bueno, el mensaje global puede ser un alegato pro-heroína (no hay más q ver a Iggy en el video q enlazo... me he reído con los comentarios, un tío dice algo así como "llevo siguiendo a Iggy Pop durante los últimos 30 años y aún no ha habido una vez q lleve camisa/camiseta" jajaja), pero la canción a mí me parece una pasada y cada vez q me salta en el shuffle me dan ganas de saltar a mí. Además el título es tannn chulo, como de orgulloso epitafio: "vivió con lust for life" y fue idea de Bowie, q lo copió de una peli sobre la vida de Van Gogh. En serio, no puede no gustarte... se pasa más de un minuto solo con música y es de esas canciones q te da igual... Bueno, re-escuchala pensando solo en el lema del título (nota: lust significa tanto lujuria/deseo sexual como deseo/sed/anhelo de algo, mucho mucho mucho, no necesariamente sexual. Como palabra es preciosa).

      bicos con lust4life

      di

      Eliminar
  5. Algo que no entendí nunca, es como la gente, versión mediocre de homo sapiens, pero sapiens a fin de cuentas, no llega a disfrutar con el Stevenson hasta los límites permitidos por la inteligencia emocional humana… y dá igual buscar tesoros, que descubrir la jodida realidad de tener dos personalidades “equilibradas”…

    La bipolaridad del amigo James me llevó a pensar en el lado oscuro que nos indica el escritor, mucho más acertado que el hollywoodense de SW, por ejemplo. Y como, así de pasada, estuve leyendo sobre el mito de Eco y Narciso, llegué a la conclusión deque en el fondo todo Narciso tiene una profunda bilpolaridad. Capaz en este caso de hacerle dejar a Eco, por una puta imagen de su rostro. Lo que resulta irónico, porque precisamente toda Eco viene a ser el reflejo de nosotros mismos… pero en real!

    Hoy en día tenemos a todo quisque, mirándose en el río virtual de las redes sociales, para que te devuelvan esa imagen virtual (de ti mismo), que tanto te gusta. Pero, curiosamente, se hace con un sentido tan Parmediano, que se consideran perdidos si el río hace que tu imagen se renueve cada segundo de corriente (como diría el Heráclito).

    Y aún no empecé con la chica que, tal que lira, se sentaba en el ángulo iluminado del salón… ese donde se “celebraba” uno de los pocos guateques, que conseguí perpetrar en mi vida, esa que podemos llamar de mi 1ª adolescencia…

    Y como tú dices, no se si seguiré divagando… porque el James sigue también en el otro rincón del pub, y aún no dije nada de como se sienten esos callejones oscuros, en la vida cotidiana de un adolescente…(solo estaba iniciando su paseo por la secuencia llamada “contacto visual”)

    Bicos renovados…

    ¡Y ahora que venga el algoritmo a joderme!

    ResponderEliminar
  6. Bueno, yo soy más breve. Me parece que a esas frases primeras le llaman "escritura autoconsciente".
    Me gustan, por inusuales, el empleo frecuente de los dos puntos. Yo tengo problemas habituales con el punto y coma.
    Voy, vamos, habitualmente a la filmoteca, y creo que somos muchas veces casi los mismos, da igual el ciclo.
    Me gusta lo de coger el pijama debajo de la almohada.
    En música también hay acrósticos.
    ¿Un año ya de Nán?
    No estoy muy inspirado, más bien lacónico. Será el calor, la calor, los calores o las calores, no sé.
    Un abrazo, eso sí.

    ResponderEliminar
  7. Gracias a los dos, ánimos con el calor, aquí lo vemos de lejos y lo q tenemos son días "gloriosos", no tengo palabras: maravilla...

    No había pensado en lo del "río virtual de las redes sociales en el q todos nos miramos" MV, le dare dos vueltas a Parménides y a bañarse en ríos de montaña, q spr está bien...:)

    El uso de los dos puntos creo q es un poco influencia de lo anglosajón, ANDANDOS, creo q aquí se usa mucho más (igual q el guión-hasta el extremo Emily Dickinson, de la q puse un poema hace unos meses). En castellano los dos puntos los usaba mucho Eduardo Haro Tegglen, al q leía yo siempre cuando aún vivía en la península (sus artículos y su libro "El niño republicano")... me desconcertaba mucho su uso, y mira, ahora yo tal vez lo abuso... pq me gusta. Fantástico lo de los acrósticos de la música, ni se me había ocurrido pero tiene sentido (si tienes algún ejemplo facilón, dime please). Y sí, un año ya sin el pitufito gruñón :)

    Otro abrazo

    di

    ResponderEliminar
  8. Eduardo Haro Tegglen. Leí el País por primera vez en la llamada entonces Avda Marina Moreno y hoy Paseo de la Constitución. No me enteré de nada, pero de nada. Miraré los acrósticos en música, pero así, de cultura general, Bach y Mozart los utilizaban. Miraré con más detalle y ejemplos. Supongo que en el pop, jazz, soul... los siguen utilizando, de otra manera.
    Nán: lo echamos de menos, aunque no se suele decir. Ni de él ni de nadie. Va todo muy deprisa.

    Un fuerte abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo tb conocí Marina Moreno, la Yaya tenía allí una familiar y me llevaba de visita. Una vez rompí una baldosín de aquellos pasillos corriendo. No te enterabas de Haro? Recuerdas sus dos puntos?

      Lo q no entiendo de los acrósticos musicales es q.. qué comunican? O sea uno empieza por sol, otro por fa, pero qué son las vocales?

      Es cierto eso q no se suele decir, ANDANDOS, igual un poco por pudor. Yo a personas muy muy cercanas sí q se lo digo, algo así como recordar fechas, pq yo sé q esa persona lo está pensando y así creo q se siente acompañada. Pero tienes razón q va todo deprisa... no dejemos q se nos lleve ese río y a ratos paremos en el camino... Sabes qué cosa curiosa me pasó? Cuando temriné aquella contestación, publiqué la repsuesta y había firmado con "mi otro nombre" ... me ha pasado pocas veces en el blog, pero alguna.

      Otro abrazo

      di

      Eliminar
  9. No, no, yo no me enteraba del periódico en general, era demasiado joven cuando salió.
    Pongo algo parecido a un acróstico, no exactamente, pero hay más. Este es el de cultura general.


    "Se le atribuye a Guido de Arezzo (992 ca1050), el célebre monje de Pomposa y Fonte Avellana, la creación de un sistema nemotécnico para recordar la entonación exacta de las notas basado en algunas sílabas de la primera estrofa de un himno litúrgico en honor de San Juan Bautista, cuyos hemistiquios comienzan de modo tal que forman una sucesión ordenada de tonos y semitonos. Las primeras sílabas de cada hemistiquio forman el esquema de un hexacordo (serie ascendente de seis notas) y son las que dan nombre a las propias notas. Este es el texto:

    Ut quæant laxis

    Resonare fibris

    Mira gestorum,

    Famuli tuorum,

    Solve polluti

    Labii reatum,

    Sancte Iohannes.

    El Si (Sancte Iohannes) fue introducido en 1482 por Bartolomé Ramos Pareja (teórico y compositor español nacido en Baeza, Jaen), mientras que el paso del Ut al Do en Italia suele atribuirse a Giovanni Battista Doni que habría utilizado las primeras letras de su apellido.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias ANDANDOS,,, ahhh esto no era para comunicar sino uno nemotecnia no? Qué curioso... ahora estoy viendo algunas curiosas con Mini, por ej estudiando química (se tienen q saber el color de un montón de llamas de elementos-yo no recuerdo esto, y usan reglas de esas... una q habla de "ugly girlfriends" pero q no tela puedo contar pq no me acuerdo... jajaaj). La q no se me olvida es esta (del periodo nosequé de la tabla de los elementos), te suena?

      "Secando a mi tio vanadio creí mantener una fe como ningún cura zaragozano"

      Sc-Ti-V-Cr-Mn-Fe-Co-Ni-Cu-Zn

      besos

      di

      Eliminar
    2. Algo me suena del periodo de la tabla los elementos, pero poco, siendo sincero. Pero te entiendo.
      En música hay también "guiños" a otras canciones, o a fragmentos de ellas, y hay pequeñas melodías hechas y resaltadas con las letras que correspondan al nombre o apellido, o apodo, o algo relevante comunes para el compositor y la persona destinada.
      Ejemplo: Di corresponde a D(RE) i I(MI). Puede hacerse, dentro de una canción, un fragmento en el que RE y MI sobresalgan claramente y tú y la persona que haga la melodía en la que aparece RE y MI compartís esa complicidad. No tiene que enterarse nadie más, si no lo dices. Hay maneras de hacer fragmentos de canciones o temas con pocas notas y maneras de resaltarlas.
      Te pongo algo que visualmente es antiguo, lo que me importa es el "Guiño" de Rubén Blades a una canción y una letra ("Tómbola") que no pertenece a la canción que canta, pero la aprovecha.
      En segundo lugar un tema en el que la primera parte se compone de dos notas. En esta versión, visualmente antigua y supongo que lo que dicen también, Caterina Valente resalta claramente los dos sonidos, las dos notas que componen la primera parte de la canción.
      En tercer lugar te pongo la misma canción pero ya pasada visual, estilísticamente, por gente más moderna.
      Me interesa más la música que los aspectos visuales, aquí. Probablemente será conveniente que escuches las canciones más de una vez, para darte cuenta de lo que explico deprisa.

      https://www.youtube.com/watch?v=dguRjn98kys
      (minuto 7,50)

      https://www.youtube.com/watch?v=AuEv942wOZs

      https://www.youtube.com/watch?v=PYdrhTL3VBk


      Eliminar
    3. Qué chulas las historias de los guiños en las canciones... a ver, a otras canciones hoy en día se dice q son "homenajes" no? O sea, como q si lo reconoces es un homenaje, si no, un plagio... lo explicas muy bien con el primer video y el "sorpresas te da la vida/tómbola"... las otras me cuestan más, pq yo no reconozco las notas a ese nivel. Busquemos culpables: Madre Sagrario era la monja de música, tocaba una tecla al piano, había q decirla y si fallabas se enfadaba, teníá un puntero con dos extremos para hacer los silencios o solfear para la pizarra... eran horribles esas clases en un semisótano.. deberían estar prohibidas esas monjas... tenías q cantar "una espiga dorada por el sol" con ella al piano y así te elegía para el coro. Yo spr cantaba de falsete pq me caía mal. Un día, por jugar, canté normal.. y me cogió para el coro! Spr me ha gustado cantar pero con esa monja no había ninguna química... lo q te puede marcar eso, ya ves, ahora no reconozco fa de si..

      besoss

      di

      Eliminar

¡Bienvenid@ a DD!

Poniendo aquí tu comentario te arriesgas a que los divagantes continúen divagando.