19 de abril de 2020

De Drácula como "Literatura de Invasión" a las chabolas de Huelva

En un ensayo sobre Drácula que leo hablan de la novela de Stoker como un ejemplo de "Literatura de Invasión", género que comenzó hacia 1871, con "La batalla de Dorking" (de George Tomkyns Chesney) y duró hasta la Primera Guerra Mundial (o más). Parece que esta primera novela, en la que una entidad extrajera que hablaba alemán invadía la isla, devastándola, tuvo una gran influencia a nivel sociológico. Pensábamos que a los ingleses su actitud brexitera, "el continente aislado", etc les venía de su cacareado pasado imperial (bostezo), pero a saber si esto fue una influencia más. Una de las más famosas obras de este género, esta vez de ciencia ficción es "La batalla de los mundos" de H.G. Wells (1898), "Cuando vino William", de Saki o "Los 39 escalones" de John Buchan.

Alemanes, franceses, espías, seres sobrenaturales, todos amenazaban al Imperio Británico. Malos muy malos, pero nadie tan malo ni diabólico como Drácula, otro de esos seres fantásticos que invadían la isla desde el continente, en este caso desde el aún más misterioso este, Rumanía. 

Así que cuando se publicó la novela de Stoker en 1897, el público estaba bien familiarizado con este tipo de literatura. Además, la década de 1880-1890 es en la que se establece la teoría de los gérmenes como contribuidores de patología. Recordemos que antes ni los cirujanos se lavaban las manos de operación en operación. Cuando la "Gripe Espaniola" (erróneamente llamada así, Espania era neutral en la guerra y no censuró la prensa, mientras que en UK, US, etc no se habló para no tocar la moral-eso lo explican en el párrafo 13 en adelante de este artículo) de 1918, en Zamora lo que hicieron fue organizar una novena para luchar contra la enfermedad, con resultados catastróficos, claro. Eso lo sabemos ahora: pero a finales del SXIX, era cuando Robert Koch descubrió el Bacilo de su nombre, causante dela Tuberculosis, o Pasteur estaba desarrollando vacunas que salvarían la vida a tantos.  

En el grupo que lucha contra Drácula hay nada menos que dos médicos, porque la novela está plagada de simbolismos, y Drácula es La Enfermedad. Algunos autores han identificado al conde con infecciones específicas, porque se transforma en animales típicamente transmisores de enfermedad: como la rabia (no es a ratos un lobo?), la peste (la Yersinia Pestis, transmitida por ratas, otro típico animal en el que se transforma), el coléra (Vibrio Cholerae, aguas contaminadas), la sífilis (quien haya visto la peli de Coppola sabrá de lo que hablo), la tuberculosis (palidez, "estar consumida", típicas características de los vampiros y los vampirizados), e incluso su transformación en niebla, simbolizando aire contaminado . Enfermedades que se transmiten por contacto, y que pueden ser metáforas de otros miedos de la época, como la inmigración, especialmente del este. 

Es curioso estar leyendo esto en los tiempos del covid. El inefable presidente del los EEUU y, sin ir tan lejos, algunos políticos más cerca se refirieron al virus como "eso que viene del extranjero" o "mis defensas españolas lucharán contra él". Ja. El miedo a la inmigración ya lo teníamos de antes, pero ahora el virus nos ha dado el tortazo: esto no se arregla levantando muros, sino tendiendo puentes. Somos tan débiles como nuestro eslabón más débil, dijo alguien. Esto me da cierta esperanza: igual que hace un siglo se hicieron tuberías y desagües para los pobres, no por caridad cristiana, sino para evitar que a los ricos les salpicase, igual hoy esto pueda ser la motivación para que nos pongamos a que en todos los sitios haya una sanidad decente: no por justicia, sino para que no nos salpique. 

Y hablando de salpicar, tuberías y desagües, esto me lleva a "Carne Cruda", el programa de radio independiente que os recomiendo. Hoy, al ver su entrada promoción del programa en Instagram me he echado a llorar: imágenes de los campos de chabolas de los que recogen la fruta en el sur de nuestro país, en Huelva, concretamente. Y es que la idea de tener en mis manos unos tomatitos cherries, de esos que consumo todos los días, del Tesco, "Product of Spain", se me ha hecho insoportable. De verdad soy tan ingenua o imbécil, como para no haberme nunca molestado en ver las condiciones de esta gente? Sí, claro, los de izquierdas siempre con la cantinela de que los derechos, y tal. Pero acaso imaginaba yo que esta gente vive sin tuberías que desagüen sus heces, sin agua corriente, en favelas de las que hemos hablado con horror, pero siempre refiriéndonos a Brasil, a Sudáfrica, esos países lejanos? Ahora resulta que los tomatitos tipo "Piccolo" de la gama "Finest" de un supermercado medio de UK son cogidos por personas que nos atrevemos a tener en esas condiciones, y algunos, aún peor, a identificar como La Infección. 

La Infección somos nosotros. Poco nos pasa. 


8 comentarios:

Elena Rius dijo...

Todo eso de Drácula como símbolo de la invasión extranjera, de la enfermedad como metáfora, es interesantísimo, y de hecho suelo hablar de ello en mis clases sobre literatura victoriana: Drácula es una obra tan llena de posibles lecturas que da para mucho. Precisamente mi próximo post va a estar muy vinculado a lo que cuentas, a ver si me pongo definitivamente a escribirlo.

Di Vagando dijo...

Hola ELENA, qué ganas de leer tu post! Quedo atenta... La verdad es que Drácula así analizada es una pasada...primero hay q entenderlo en el contexto SXIX q fue escrito, todo lo q estaba pasando en el mundo científico, del q Bram se empapó, ya q venía de una familia médica, y muchas ideas las toma de ahí (tb de lo q le contó su madre de la epidemia de cólera vivida en su infancia en Irlanda).

Tb se cree q de ninio se le hizo una sangría "terapeútica", muy de moda en el SXIX pero ya en esa época se estaba pasando... te imaginas el impacto para un ninio, y q luego sea el autor de Drácula?

Todo lo q dice de los murciélagos me fascina... son una fuente de infección terrible (como bien ahora sabemos)... pero yo nunca lo habría asociado a los vampiros por eso, sino por su forma, las alas (como interdigital webbing), seres nocturnos... pero es q son terribles! (pensar q domrimos con ellos en sudáfrica, en una cabania!).

Otro tema apsaionante de Drácula es la salud mental, era tb la época de los "asylums" (manicomios), y ahí tienes a Renfield, el lunático de libro, al q posese Drácula.

Hay mucho del tema de; hipnotismo y mesmerismo, tb de la época. Subtemas como la sangre, trepanaciones, armamentarios médicos (lo q llevan Van Helsing y Seward en sus maletines), el tema de la vivisección (también candente en la época, he conocido a un par de sufragistas q eran tb anti vivisección), los "un-dead"... en fin! Un montón q voy a ir reciclando en Serial, pq ya nadie recuerda pero el asylum (Banderley) está cerca de Whitby y allí hay una chica (Lucy, of all names) q hace "paseos de drácula"... :) a ver si tengo tiempo!

De momento, espero tu post! Muchos besos]

di

Elena Rius dijo...

Oh, sí, tantas cosas fascinantes en Drácula. Se hacen seminarios enteros sobre eso (me encantaría asistir a alguno). Otro tema muy presente es el de los avances tecnológicos: ¡las grabaciones del doctor Seward en cilindros de cera, que luego Mina pasa a máquina! Era la tecnología punta del momento, aunque ahora nos parezca todo muy antiguo. De hecho, hice una visita al Museo de la Música, donde exponen uno de esos primeros fonógrafos con cilindro de cera.
Definitivamente, tendré que leer ese "Drácula for doctors", a mí lo de medicina y literatura me interesa muchísimo.

Javier L. dijo...

Estimada Di,
me atrevo a escribir este post después de mucho tiempo desconectado de tus divagues. No queda claro todavía si es un efecto positivo de esta cuarentena o no, pero está claro que es un "efecto".

Nunca hubiera visto la novela (o película) de Drácula como la comentas, pero tu explicación es bastante congruente por lo que tendré que aceptarla como valida o, al menos, correcta.

Pero de lo que sí me gustaría hablar es de dos temas que comentas.

En primer lugar, efectivamente este virus no se combate con muros pero hay que dejar bien claro cómo empezó y quién dudó (o prefirió callar) en informar sobre él. Tal y como dice Mr. President, es el "chinese virus" y no "corona virus". Y no es un tema de racismo ni culpa por tener animales vivos en mercados (peores cosas se han visto) sino por no informar y dejar que esto se extendiera de esta forma. Como dicen las madres: "hay que llamar a las cosas por su nombre"

En segundo lugar, referente a tus maravillosos tomates cherries. Pues sí, es una vergüenza cómo vive la gente que los recoge. Pero no deja de resultar curioso que, incluso en tiempos de ERTEs y desempleo, el Gobierno apruebe que los españolitos puedan cobrar el paro y el salario de recoger la fruta a la vez y....no se haya apuntado ni el tato!!! Curioso, no?

Bueno pues nada, que quizás toda esta perorata no esté muy relacionada con Drácula pero lo cierto es que cada vez hay más gente que vive de la sangre de los demás.

Hasta pronto camarada! Saludos al vecindario.

marisa dijo...

De todo lo que estamos viviendo, la metáfora del virus como un peligro extranjero es de lo que mas me ha sorprendido. Es tan irracional que daría risa si no diera miedo. No se le puede pedir que entienda de virología a cualquier mangarrán del tipo de Trump, pero sí al menos que se encuentre rodeado de gentes con dos o, en casos muy extremos, al menos un dedo de frente. Pero la teoría del extraño es mucho más sugerente y supone mucha menos responsabilidad, aúna espíritus pocos dados a la reflexión y no supone esfuerzos especiales.
En cuanto qué comemos y a qué precio, ampliable a qué consumimos en general y a qué precio, es un tema al que tenemos que darle no una vuelta sino muchas como sociedad. Creo que tenemos que asumir nuestra parte de responsabilidad en un modelo de consumo exagerado, que no mira más que por nuestro bolsillo y comodidad. Y el precio medioambiental y social es altísimo. Yo soy la primera que prima la comodidad de un supermercado en lugar de ir a compras más locales y de temporada, que me suponen más tiempo y esfuerzo. Pero es verdad que rascar en cómo se produce lo que comemos o lo que vestimos o los muebles que compramos es doloroso y algo que sinceramente deberíamos aprovechar para cambiar ahora, como tantas cosas.
En cuanto a si la gente se apunta o no a trabajar en el campo, enlazo un artículo que algo amplia al respecto. No todo es blanco o negro y si el alojamiento que se ofrece tiene el cariz de lo que Di apunta, en estos tiempos de enfermedad galopante, no será fácil que alguien se arriesgue a contagiarse para que otros comamos fruta.

https://www.lavanguardia.com/economia/20200415/48518221433/el-campo-no-encuentra-suficientes-parados-para-recoger-la-fruta.html

Besos

Di Vagando dijo...

Hola darlings,

ELENA, no conocía lo de las grabaciones con cilindros de cera! Claro, como en este libro solo hablan con temas relacionados con la medicina.... tiene bastantes partes q no son Drácula sino de literatura extranisima de la época, por ej un capítulo sobre "vivisección" en la q habla de una obra famosísima (por supuesto Frankenstein), de otras q me suenan pero no he leído (e.g. "The island of Dr Moreau"), pero así hasta 9 ya de esoterismos puros (bueno hay una de Wilkie Collins y otra de Conan Doyle). A mí lo q más alucinada me deja de Bram es q no fuera un irlandés católico, con toda la imaginería anti-vampírica...cómo lo explicas?

KAMARADA JAVIER! Qué alegría leerte, un hijo pródigo del divlog!!! Uno q ha vuelto llevado por la desperación del confinamiento. No importa, pequenuelos, incluso así os queremos y recibimos con los brazos abiertos... Sobre Drácula, no soy ninguna experta, solo me encanta la novela (en general la gótica) y esta información viene de un ensayo q estoy leyendo. Pero q justo ahora con los murciélagos como grandes vectores de enfermedad me ha parecido una casualidad de lo menos casual. Claro q tb mi lectura de Drácula coincidió con la primera vez q tuve q ir a certificar un fallecimiento, de noche, y no he pasado tanto miedo en mi vida, corriendo sola por los pasillos desiertos. Parece novelado, pero fue así. 

Sobre lo q dices de China, tengo unos amigos q uno vivió en China 4 anios (Chengdú) haciendo una tesis allá y otro q no vivió pero es gran amante. Los dos hablan mandarín (o cantonés, o lo que sea, chino). Cuando estuvieron en casa nos hablaban de conceptos como el "neoconfucianismo", son grandes conocedores de esa cultura, o ese planeta. Los creen capaces de lo mejor y de lo peor. Ultimamente me están enviando cosas sobre China y la OMS. Hay cosas q son para q te explote la cabeza. 

Los espanioles claro q no quieren ir a recoger mis tomates cherry Piccolo Finest. Por eso mismo deberíamos tratar con mayor respeto, o al menos dignidad a los q los vienen a recoger. Si no se pueden vender los 15-20 cherries en sus ramitas por £1.5 igual es q no se puede. Desde luego no se debe sobre las espaldas de seres humanos. 

Y me ha encantado cómo terminas con lo de algunos q viven a costa de la sangre de los demás... tenía q haberlo puesto de título del divague! Vamos, es q has citado a Voltaire!!! Incluyo la frase: "we never heard a word of vampires in London,  nor even in Paris. I confess that in both these cities there were brokers, and men of business who sucked the blood of the people in broad daylight; but they were not dead, though corrupted. These true suckers lived not in cemeteries, but in very agreeable palaces".

MARISA... Ya ves, aunque se empenió en darle al virus nacionalidad extranjera, este no conoce ni a su padre ni a su madre. Sobre el consumo justo, aquí en mi super yo solo veo plátanos de "fair trade" q se llaman... no veo esa opción generalizada en todo, así como sí q veo lo de "organic" por todos los sitios. La revolución de lo "organic" ha llegado en relativamente poco tiempo a mucha gente (clase media, q se lo puede permitir etc, estamos en lo de spr). Pero es q hasta esa gente sola tendríamos un poder inmenso como consumidores, y creo q mucha gente q tiene asignada una cantidad X por ejemplo para ONGs, preferiría estar pagando más por los tomatitos, pq pagar por el trabajo es la verdadera justicia. Yo no quiero dar dinero q me sobra "a los necesitados", yo quiero q todos paguemos más impuestos y entonces eso no sea necesario. Son dos modelos. 

Mando abrazos y mordisco al cuello

di
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Rocío Tizón dijo...

No conocía el libro, pero me lo apunto porque soy una flipada de Drácula.
Me ha encantado tu blog, me quedo de seguidora y te invito a que te pases por el mío si te apetece (es Relatos y Más, es que aparecen dos en el perfil).
Un abrazo.

Di Vagando dijo...

Hola ROCÍO y bienve al divlog! El otro día me contaron q hay una sociedad de Drácula aquí en el Reino Unido donde vivo, q organizan (organizaban claro), viajes a Transilvania y todo...

He mirado tu blog, cuántas resenias. Yo tengo muchas pero hay q buscarlas por el distintivo "leyendo", pq tb entradas de todo tipo. He visto en tu blog un enlace a una página de resenias para enlazar. Podría hacerlo, pero no sé si será válido al no ser todo resenias?

Un saludo y gracias!

di