26 de diciembre de 2019

"Cold Comfort Farm" ("La hija de Robert Poste") de Stella Gibbons, o ver algo malo en el cobertizo

Como es sabido, Cervantes escribió "El Quijote" para hacer mofa de las novelas de caballería. Siglos después, a principios del XX, una periodista inglesa llamada Stella Gibbons, publicaba en 1932 su primera novela, "Cold Comfort Farm" ("La hija de Robert Poste", traducción del título, viva la creatividad), con la intención de hacer una sátira de las novelas rurales de principio de siglo, conocidas como "loam and lovechild" ("marga e hijos naturales"). 

Nota: Si alguien más ahí afuera no sabe lo que es "la marga", bienvenid@ a mi mundo. La rae dice que es una "roca más o menos dura, de color gris, compuesta principalmente de carbonato de calcio y arcilla en proporciones casi iguales, y que se emplea como abono de los terrenos en que escasea la cal o la arcilla".  Todo claro, no? A ver, un cable: si digo D.H. Lawrence y Thomas Hardy igual el lector ya se hace más a la idea? Se trata de esas novelas con escenario bucólico de fondo, donde la tierra, fertilizada a tope anhela dar frutos, las abejitas se pasean con el polen por estambres y pistilos, los animales se reproducen y los humanos, follan como bestias. Y no tengo que disculparme por la tosca elección de verbo, porque solo estoy citando el título del divague a propósito de "El amante de Lady Chatterley": "Follar, ha escrito follar!". A ver, no creo que nadie esté tan desesperado, pero si es el caso (sobremesas navideñas, quién sabe), recomiendo leerse este divague, aunque soy yo cuando un libro me encanta (la brasa eterna), y en su día Lady Chatterley me encantó. También hay otro divague por ahí de la escena en la que Mellors (el rudo guardabosques) y Lady Chatterley follan bajo la lluvia: "De cómo el sexo bajo la lluvia se introdujo en el imaginario colectivo".  Este puede ser interesante para empezar a atisbar qué va a intentar ridiculizar Gibbons en "Cold Comfort Farm": "Her pointed keen animal breasts" o "in the roaring silence of the rain, and short and sharp, he took her, short and sharp and finished, like an animal" ilustran un poco la mezcla de "vuelta a los orígenes" con sexo salvaje. En plan más detalle (sobremesas que empalman con la cena), en este artículo de The Guardian plantean el juego de adivinar qué fue escrito en serio en aquel estilo polvopastoril, o qué es el cachondeo de Gibbons. Aparte de Lawrence, que era el canónico, hay un número de autores menores del género, por ejemplo Mary Webb (autora de "The golden arrow" que no he leído) que ahora dicen que no pueden ser tomados en serio, tras lo que hizo Gibbons con "Cold Comfort farm". Como pasó con las novelas de caballería.

La trama de la novela es simple: una joven londinense, sofisticada y educada, pasa a ser huérfana de la noche a la mañana. Sus padres se habían gastado una pasta en su educación "que había sido cara, atlética y prolongada" pero que en ese momento descubre le había dado "toda posible arte y gracia, menos la de ganarse la vida". Así que dedice irse a vivir con familiares que regentan una granja llamada "Cold Comfort" ("Frío confort") en algún punto de Sussex, plena campiña del sur de Inglaterra. Ni que decir tiene que Flora (Poste), nuestra heroína, no conoce de nada a esta familia grotesca, llena de personajes arquetípicos de este género, y que de este choque urbanismo-lorural se va a nutrir la novela. 

Hace casi un siglo, y tanto y tan poco ha cambiado. Porque esta grieta campo-ciudad es la misma que hoy se ve claramente en el Brexit, o en Trump, o en los chalecos amarillos. Da igual que Londinium esté casi toda rojita tras las elecciones del 12 de Diciembre: la mayor parte del país, esa "Middle England" que inspiró a Tolkien para dibujar Mordor, es toda azul. Son blancos, viejos, cabreados y esperando que vuelva la gloria colonial, o la de las fábricas de cuchillos de Sheffield. Los jóvenes progres metropolitanos que quieren irse de Erasmus no han sumado suficiente. 

Pero Flora Poste sí que lo hace. Llega a la granja, se arremanga, y lo pone todo patas arriba. Para saber cómo, hay que leerse la novela, y para entender que vamos un siglo detrás escribiendo con ingenio y humor, también. Yo me he reído mucho, no solo con las situaciones, los personajes, o con que la autora pone asteriscos antes de párrafos de "literatura de calidad" (le aclara a su editor en el prólogo, que siendo periodista nada se puede esperar de ella, pero que los asteriscos le indicarán cuando se pone Lawrence). Hay miles de pequeñas cosas para reir, como que la habitación que le ofrecen en la granja parece que tiene "manifestaciones espirituales" (allí se reune una secta) y un loro en una esquina. Flora dice que no pone objeciones a "los fenómenos, pero sí al loro" (no fallan nunca los loros, también había uno en otro de los libros más divertidos, "La saga fuga de J.B."). Cuando su prima la ve por primera vez, Flora se siente como cree que se debió sentir Colón cuando el primer indio lo miró al bajar de su carabela. Cuando la llaman "la hija de Robert Poste", les dice que por favor la llamen Miss Poste, o incluse Miss Flora "si quieren ponerse feudales". Descripciones tontas como la del sombrero de uno de los granjeros, "que había perdido sus usuales atributos de forma, color (...) y ahora parecía un crecimiento natural oscuro, un musgo o esponja u hongo, que se adhería a su portador". Otro primo que en una de sus explicaciones se convierte "en uno de esos monos descritos como casi humanos".

Fuera de la granja, mi personaje favorito es un tal Mr Mybug (realmente Mr Meyerburg, pero así se traduce como Mr. Mibicho), un gordo pelmazo con el que va a dar paseos y al que todo le sugiere sexo. Los tallos son formas fálicas, los capullos, vírgenes urgentes, aquellas montañas lejanas le parecen tetas y ambos caminan sobre el útero de la madre tierra. Flora se aburre inmensamente con él, y si alguna vez le pregunta el nombre de un árbol, el tío ni papa. El piensa que Flora no le besa porque es un reprimida. La realidad: a Flora él le parece un puto gordo. Hay tantos hombres así todavía. Hombres con un sentido de privilegio, de porque yo lo valgo, hombres que aún creen que el que no les rías una gracia machista es porque no pillas que "el humor ha de ser irreverente y te has sumado a lo políticamente correcto". Cuando lo que ocurre es que cuando ellos van,  tú ya estás de vuelta con lo de los límites del humor. Y además y cardinal: su chiste no es gracioso. Oh, y Mr Mybug escribe una tesis para probar que Bramwell Bronte, el borracho, es el que escribió las novelas de las tres hermanas más famosas de la literatura inglesas. Tamaño imbécil, tan actual.

Pero Mr Mybug es un personaje de 1932; los que aún abundan hoy con este discurso, no. Otras cosas que no han cambiado: los modistas que despreciaban a las mujeres a las que vestían (no hay más que ver los pases de modas, las odian!). El talante british "oh gracias, cenar con usted sería encantador", dijo Flora, pensando lo asqueroso y aburrido que sería". Lo que no sé si aún aplica es el consejo de Flora a una chica joven que escribe poesía: que debe dejar ese hábito si se quiere casar en el campo.

Ejemplos formales de esos intraducibles, maravillosos, como "This cracked the social ice a bit. Signs of life were observed" o "playing tennis or otherwise agitated o "my dear, why all this Fall-of-the-House-of-Usher stuff"?, aunque la frase estrella de la novela, que se repite una y otra vez es la de la matriarca tirana que cuando era niña "vio algo malo en el cobertizo". Sea lo que fuere, le dejó un presunto trauma del que vive todavía, para conseguir que toda la saga haga lo que ella quiera-hasta que llega Flora, claro. Parece ser que el "haber visto algo malo en el cobertizo" forma parte del inglés del día a día, como el "de cuyo nombre no quiero acordarme" nuestro. "Cold Comfort farm" no es el Quijote, pero comparte con Cervantes el ser muy divertida, y el haber logrado terminar, de la mejor manera, la ironía, con algo molesto: se acabó la famosa "marga", sea lo que sea.


7 comentarios:

marisa dijo...

Acabo de verlo en la catálogo de mi biblioteca, así que me voy a por él. Sabes esa sensación de este año no estoy teniendo suerte con los libros? Por más que me fíe de quien siempre lo he hecho, por más que acuda a autores que siempre me han gustado este año...no eres tú soy yo. Ya te contaré.

Elena Rius dijo...

Yo también me reí muchísimo con esta novela, pero tengo la impresión de que traducido debe de perder bastante, porque está llena de juegos lingüísticos y de referencias literarias. Algunas, difíciles de pillar. Por ejemplo, el loro, que yo creo que alude al famoso loro de Flaubert (si vas a ver su casa natal en Rouen, hay una recreación de su habitación con loro disecado incluido). Aunque tal vez me lo invento... No me acordaba del maravilloso detalle del tipo que quiere demostrar que Branwell escribió todas las novelas de las hermanas Brontë, ¡jajaja!
Divagando un poco -ya que estamos donde estamos-, diría que la palabra "confort" en castellano no tiene exactamente el mismo significado que en inglés. Aquí, lo del confort se aplica más bien a que haya calefacción, duchas, sillones cómodos y cosas así. Mientras que en inglés puedes extenderlo a algo tan gráfico (y tan intraducible) como "Comfort food", que es una de mis expresiones favoritas. "Comida confortadora" sería su equivalente, pero no mola nada y seguro que nadie lo entendería. De ahí que la versión española de esta novela haya tenido que recurrir a un ejercicio creativo para el título.
¡Que empieces el año con tan buenas lecturas como lo terminas!
Besos,

Elena

Di Vagando dijo...

Darlings!!!

Ay Marisa, què me vas a contar... a mì me.està pasando con las pelis. Recuerdo en el pasado ver una peli y salir emocionada, recomendarla al mundo, verla y reverla. Y ahora, veo muchas pelis q pienso, vale, bien, pero no me la verìa ahora mismo otra vez (digo esto pq por ej pulp fiction nos quedamos a verla directam otra vez tras la primera). Ayer por ej, "parasitos", la coreana ganadora de cannes. El principio muy bien, gran planteamiento... luego, no sè... los diàlogos no muy allà, la metàfora, si , vale, està allà... el mensaje final si es "ricos, temed a los pobres" ya me està bien... pero ea q no sè ni si es eso (hoy he comido con unos amigos y cada uno ha hecho una interpretación, ninguna tan incendiaria). La verìa hoy otra vez? No. Asì q te entiendo con los libros y ahora me da cierto miedo q leas este gibbons... espera! Espera a q hablemos! :) Como dice Elena luego, no sé cómo resultará en traducción...

ELENA, seguro q si el loro aludía a alguno sería el de Flaubert, no el de Torrente Ballester...:) Y lo de Mr Mybug es ciertamente maravilloso... una se ríe por no llorar, hay tantos aún así. Pero no me había planteado lo de "comfort" y su traducción.. q sí, puede ser algo q te conforta, pero tb creo q se aplica a comodidad física, estado libre de dolor o incomodidad... por tanto, el confort frío es en sí mismo un oximoron! :):):)

Por cierto, hoy he estado comiendo con unos amigos de Barna (tb había vetústicos) y les he dado envidia con q estuve en el Ateneu, he recomendado tus seminarios (claro q uno me ha dicho, "yo es q no quiero aprender a escribir"), y otro ha apostillado (con la desinhibición/honestidad q da el alcohol) q mis crónicas de viajes son infumables... y yo: "ya lo sé, pero elena rius no dice eso" y él: "Ya! yo te recomiendo un libro y nada, y te lo recomienda elena rius y te lo compras!" Bueno, ya ves, q te hemos echado de menos, darling... ja ja jaja

Muxus guapas

Di

Elena Rius dijo...

Gracias por recomendar mis cursos, Di. Y por la fe ciega en mis recomendaciones, que igual no siempre funcionan. Oye, y el que no quiere aprender a escribir también puede apuntarse a alguno de mis cursos teóricos. El de novela victoriana es todo un éxito y todos nos lo pasamos muy bien. Reconozco que tal vez es para frikis de lo victoriano, pero hablamos de cosas tan divertidas como el concepto de lo gótico, la tradición vampírica o el amor de los victorianos por lo macabro y bizarro (véanse esas pulseras hechas con pelo de familiares muertos; Charlotte Brontë tenía una mismamente).

Di Vagando dijo...

Sí, ELENA, tienes en mí una gran agente de markéting (si hubiera logrado vender una sola escoba en mi vida!). Ya le he pasado tu propuesta al interesado q escribir no escribe, pero es un gran lector.

Por cierto, has oído de este libro?
https://www.cambridge.org/core/books/dracula-for-doctors/802D1233E8E6C0BC493F22B2A35F06F9

Es de una colega mía y yo creo q lo voy a leer. Primero por el tema gótico y tal (por lo q igual interese en tus cursos), pero también para Serial!!! Cuand introduje la localización en los Moors y cerca de Whitby no imagnaba q se iba a publicar esto q me daría tantas referencias!

Besos bizarros victorianos

di

Elena Rius dijo...

¡Vaya coincidencia! Precisamente ayer estaba mirándome este libro en internet, porque es precisamente el tipo de estudio que me va bien para mis cursos. El precio es un tanto elevado, pero tendré que considerarlo... En la nueva edición del curso victoriano (hemos tenido que ampliar temas debido a la demanda), me ocupo de uno que trata sobre "Enfermedad y literatura en la época victoriana". Ya ves.

Di Vagando dijo...

ELENA, eres un moztruo, yo pensaba q este libro era una publicación oscura, q a mí me llegó por una tb oscura newsletter! :) Yo lo compraré, y ya te cuento... aunque no suelo ser muy constante con los ensayos de crítica literaria. Tengo el famoso "The madwoman in the attic" del q hemos hablado alguna vez por ahí empezado...

Enfermedad y literatura en la época victoriana!Yo conozco a una historiadora q estaba muy interesada en el tema de la sanitización de las ciudades para erradicarlas...

besos!