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14 diciembre 2010

Beast of burden



Cuando yo tenía 21 añitos me lo montaba todo lo bien que se podía a esa edad. Por aquel entonces no existía el programa orgasmus erasmus, así que para poder justificar un viajecito y a al vez sacarle provecho al tiempo me matriculé en Berkeley en dos cursos, en lo que se conoce como Summer Sessions o lo que es lo mismo, universidad de verano. Pensando en arreglar el mundo elegí International Relations e International Trade como asignaturas. Ya apuntaba maneras de international para estar en Lérida, pero divago...

Fue una forma de aprender algo, además de practicar inglés y ver mundo. Totalmente recomendable. ¿Cccómo? Ah, sí, no me quedé porque no me convalidaban nada de mis tres años de carrera y por aquel entonces tres años parecían mucho, demasiado tiempo y demasiado gasto, pero sí se me pasó por la cabeza.

Era increíble estar en clase con gente tan diversa en todos los sentidos y los profesores tan diferentes a los de mi rancia universidad. Recuerdo cómo estudiaban los orientales (soy incapaz de diferenciarlos). En una ocasión, estudiando en la biblioteca, tenía yo a uno enfrente sentado empollando como un loco,  impasible, concentrado total. Me tenía admirada, a mi, que me distraía con una mosca. En una de esas, sin querer derramé mi café sobre la mesa, con tan mala pata que la mesa tenía un pelín de inclinación hacia su lado. Intenté recogerlo rápidamente para no turbar su paz interior. Pero el tío era impertubable. El café le amenazaba y le iba cercando. Él, a medida que el café se le acercaba, movía un centímetro sus apuntes y seguía estudiando para mi desespero, mientras yo me afanaba en secar con servilletas todo lo rápido que podía. Nunca lo olvidaré.

En una de mis clases conocí a Jessica. Era una chica muy ambiciosa, inteligente y muy guapa. Tenía los orígenes más raros que he visto en mi vida. Su familia procedía del Perú, Líbano, Alemania y no sé de cuantos sitios más y al parecer ella se había quedado con lo mejor de cada zona. Enseguida congeniamos. No porque los polos opuestos se atraigan, no, que os veo venir, sino porque ambas  hablábamos español. Solíamos quedar a estudiar, compartíamos apuntes, comíamos algún día juntas y por la noche me llevaba a descubrir San Francisco la nuit. Nos poníamos guapas y frecuentábamos bares de música en vivo donde sentarse a escuchar blues, rock, otras veces íbamos a bailar salsa... Nos tomábamos a couple of drinks y volvíamos a la 01:00 de la mañana en su descapotable blanco cruzando el Bay Bridge, con esta canción a tope como banda sonora:


16 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Y mientras vosotras os lo pasabais de muerte el oriental seguía estudiando.

Saludos.

Diva Gando dijo...

Fijo que sí Toro, era inmutable, inamovible, impasible y sobre todo muy constante.

Seguro que sacó mejores notas...

NáN dijo...

Yo, de ti, me habría casado con el oriental, de gran futuro y ensimismado, y habría vivido una larga historia de amor nocturno en descapotable blanco con Jessica.

Claro que yo ya no soy tú, ni mi casa es ya mi casa.

Diva Gando dijo...

No, NáN, a mi tanta flema me puede. Estaría de los nervios o... ¿meditando en plan zen? Chi lo sa...

Di Vagando rocks dijo...

Tengo un amigo (pizpez pispez!) q vivio en Chengdú (la China Profunda) 4 años. Comentaba que la grieta cultural era enorme y él acababa relacionándose para ocio con gente de Oriente Medio, "mucho mas cálidos y similares a los mediterráneos" decía. Conocí a una japonesa q trabajaba en un servicio cercano al mío... en Japón trabajan nosecuántas horas al día. Yo quiero trabajar menos y vivir más con menos.

Di Vagando rocks dijo...

Ah, y del 5-0 evidentemente NO SE HABLA.

TORO SALVAJE dijo...

5-0

:)

Diva Gando dijo...

I love Toro...

Gonzalo Viveiró Ruiz dijo...

Se de uno que para hacer turismo en verano hacía cursos tan interesantes como: "Introducción a la masoneria" o "La conurbación Donostia-Bayona"....
La brecha cultural la conocio un amiguete que se lio con una japonesa. Después de una noche de loca pasión (no, no era esa grieta, aún no es), se levanta a desayunar y en mitad del desayuno, la japo le pregunta "¿Que tal tu caca de esta mañana?". Ahí descubrió que el mundo era demasiado pequeño...

Di Vagando rocks dijo...

Yo tb quería a TORO.

Basajaun dijo...

¿Berkeley? Ahora entiendo el jipismo que transpiras...

Nán, estás citando a los clásicos, dando bienvenidas a los nuevos, enmendando la plana al Jefe... Se te ve con mucha confianza.Vamos a tener que revisar tu contrato, ¿qué te parece Assistant Asistente?

NáN dijo...

Coño, Jefe, dabuten. Sin recorte en el sueldo, ¿no?

TORO SALVAJE dijo...

http://torosalvaje.blogspot.com/2010/11/once-magos-y-un-balon.html

Di Vagando rocks dijo...

Ey, Toro, que ja sé que ets culé, jo una mica també (però no amb la Reial!)

Un petó,

La Di

Anónimo dijo...

Ostras Di, tu también hablas catalán en la intimidad? Pobre Peda...

Diva
(de anónima)

Di Vagando rocks dijo...

i ballo la sardana, en Peda li encanta...

una abraçada