18 octubre 2020

Reflexiones aleatorias tras la lectura de "Such a fun age" de Kiley Reid

Durante la lectura de "Such a fun age", la ópera prima de Kiley Reid, me he sentido culpable: era tan fácil, tan sin esfuerzo, era como estar enganchada a gominolas de coca-cola rebozadas en sidral (pica-pica para los no-vestústicos).  Uno de esos libros que aparece por casa porque el Peda escucha una recomendación en algún podcast y luego dice, "sí, un sainete, pero dale, no leemos suficiente de este tema" (pese al baño pre-Sudáfrica).  Una vez terminado, he sabido que estuvo en la preselección del premio Booker, y que Reid es un nuevo talento a seguir. Al verla en la contraportada, me recordaba a Zadie Smith: imposiblemente guapa y escritora de éxito. Ah! quizás en otra vida... 

A qué época se refiere Reid con el título, cuál fue la "época tan divertida" ("such a fun age") del título? La novela transcurre en 2016,  al final de este año Obama deja la Casa Blanca y es sustituido por un racista, machista y (rellene su propio -ista) impresentable. Igual se refiere a lo que tal vez ahora algunos americanos recuerden como una cierta "belle époque", con todas sus sombras, con lo que iba a venir [Nota para mí: curioso que estoy divagando dos novelas seguidas en las que hablo del concepto "belle époque"- también lo hubo justo antes de la época victoriana en el libro de Thackeray]. Desde luego, lo que vino tras 2016 no fue bueno ni para los negros, ni para las mujeres, ni para los trabajadores. Y vuelven a votar en unos días.

Y precisamente estos tres temas: racismo, feminismo, clase, son los que recorren la novela. Y aunque no tengas la impresión de que esto sea "alta literatura", a mí Reid me ha enseñado algunas cosas desde un ángulo que no conocía, o desde el que nunca me había puesto a mirar, pese a tenerlo ahí. 

Reid cita en sus referencias un libro de la socióloga Rachel Sherman que no he leído titulado "Uneasy Street: The anxieties of Alluence" (Calle inquieta: Las ansiedades de los pudientes") de 2017. En él la autora entrevista en profundidad  a 50 ricos de Nueva York para entender sus elecciones vitales y su explicación del concepto privilegio. Dice Reid que le ha ayudado a construir a algunos de los personajes de la novela que muestran su incomodidad con su riqueza y que se esfuerzan en dar otra imagen, por ejemplo, intentando justificar compras caras, o enfatizar cómo esto o aquello es orgánico o Fair Trade o lo encontraron en rebajas. En la novela, este personaje lo representa una hija de "nuevos ricos"; durante su infancia perteneció a una familia normal, que de repente les cae un dineral del cielo (pensemos en el Woody Allen de "Small Time Crooks"). Pero la experiencia de esta chica y de alguien que venga de dinero de toda la vida es distinta. Por ello, aunque sé que ese personaje es potencialmente odiable, yo no encontré en ella mala intención, simplemente insensibilidad con otros y su experiencia. Para pararse a considerar a otro hay que tener por lo menos un segundo para considerar que existe, y oh la vida es tan ocupada. 

El tema racial a alguien como a mí nos pilla mucho más lejos. Cuando crecíamos en aquella Ejpein de los 70, la sociedad era uniforme. A mi colegio vino una niña japonesa, y por ello era famosa. El único grupo no-blanco en Vetusta eran los gitanos, viviendo en guetos con los que nadie se mezclaba. Eso sí, no éramos nadie racista, claro, nos encantaba Magic Johnson.  Cuando llegué al Reino Unido, me encontré con una sociedad multiétnica y cultural, pero cuyos grupos en el fondo se tocaban poco: no hay más que comparar los clientes del pub de la esquina (solo blancos), y en el de las pipas de agua (todos de Oriente Medio).  Donde se me cae el alma a los pies es en la cafetería de Peter Jones (un gran almacén tipo ECI), un lugar que frecuento (frecuentaba, pre-pandemia) tras comprar desde los calcetines hasta la olla exprés, para esas encantadoras tazas de té con scone de la media tarde, por sus vistas preciosas sobre Chelsea. Por mucho que mantengas tus ojos fijos a través del ventanal, es imposible ignorar la demografía dentro: absolutamente todos los clientes somos blancos y todo el personal que recoge los platos, negros. Como en la novela, el servicio: la que fue nueva rica tuvo una criada negra y ahora emplea una  canguro negra para que cuide a su hija.  Se repiten patrones. Reid habla de pagar a alguien para que dé amor a tus hijos, de pagarles para que hagan el papel de miembro de tu familia, pero la realidad: que no deja de ser una transacción.  Me recuerda a aquella película tan ácida de Fernando León de Aranoa titulada, precisamente "Familia" (1996). 

Pero lo que haría sentirse bien a la canguro de 25 años no es que la inviten a la comida del Día de Acción de Gracias, sino que la aseguraran. Porque como millones de canguros, o profesiones similares, están trabajando unas horas a la semana, dinero en mano, sin ningún tipo de protección. El estrés de que tiene que salir del seguro médico de los padres a los 26: no "poder permitirse" ponerse enferma. El drama de la salud en los EE.UU. La gente que le contrata quiere ser su amiga, quieren que sea parte de su familia: sí, pero Pirámide de Maslow, hay necesidad básicas que cubrir antes. Ella no ha elegido a esta mujer blanca con pasta como su amiga, así que esas tazas de té al final del día para ponerse al día le sobran, y también las conversaciones sobre si tiene novio o cual es su brillo de uñas. Muy distinta es otra conversación en otro punto la que otra mujer se interesa por dónde quiere llegar profesionalmente después de dónde está ahora. 

Luego está el tipo blanco, el woke, el cool, que se rodea de amigos negros, y que si miras su historial, solo ha salido con chicas negras.  Hoy precisamente hemos visto con Mini la peli sobre la vida de Martin Luther King "Selma"  (Ava DuVernay, 2014), en cuyo famoso discurso del "Tengo un sueño", King pide "no ser juzgados por el color de tu piel, pero por el contenido de tu carácter".  Es el salir solo con chicas negras otra manera de objetificación, de fetichizarnos, de vernos a todos igual, se pregunta un personaje. Es una manera de decir al mundo mira qué bueno soy que salgo con una negra. Este mismo chico le pide que se deje el pelo "natural" (aprendí mucho del pelo de las mujeres negras en "Americanah"). Que es liberal, que se autodefine como "clase trabajadora" y la canguro de 25 sin seguridad social se pregunta cómo un tipo que trabaja en informática en una oficina donde todo brilla y tienen café y croissants gratis puede decir eso, que es clase trabajadora. Hablamos de "sentirse"? Hablamos de su origen familiar?  Porque aunque algo reluzca, no todo es "oro" (entendiendo por oro la élite que viene de familias de dinero por generaciones). Tenemos en la novela una nueva rica (que repite patrones de los ricos de siempre) y un treintañero que trabaja en una oficina reluciente, donde habrá hijos de la clase trabajadora que,  gracias a los logros de anteriores generaciones, via educación pública hayan llegado allí. Así que entiendo que se autodefina como "clase trabajadora" (vs. aquellos que olvidan sus orígenes) pero también la incomprensión de ella, que no sabe qué hará si mañana tiene apendicitis. 

Las escenas con niños: por definición, en una novela con "canguros" hay niños, y no solo los protagonistas, también la madre tiene tres amigas con ídem. El libro está lleno de escenas con niños interrumpiendo conversaciones, niños siendo presuntamente monos, niños  dando la brasa (no dicen que no hay que trabajar ni con animales ni con niños?). Abro el libro y en un párrafo que empieza: "las amigas disfrutaron de una comida sin los niños" he anadido en el margen "Thank Fuck". Tres hurras por el feminismo: siguen siendo ellas mayoritariamente, pese a tener canguros y trabajos exitosos, las que cargan con el peso físico y mental de los críos. En pleno siglo diecivenintiuno... qué pereza todo. 

Y lo último (en serio, yo venía aquí a escribir un par de párrafos). Desde que terminé este libro he estado leyendo "La habitación de Jacob", el primer libro experimental/modernista de Virginia Woolf (escrito entre 1920-1922). Woolf odiaba la escritura tradicional de los realistas edwardianos (~ 1900-1914), especialmente a HG Wells o WE Norris, del que Woolf escribió "su método era contar su historia simple, sin ningún deseo de entrar en problemas o sugerir que todo no es como debería ser". Leer a Woolf es una experiencia totalmente distinta a leer a Reid, a medida que avanzas se ve claro cómo Reid va haciendo tick, pasando por todas las técnicas narrativas que deben enseñar en los cursos de escritura creativa (el anzuelo, el "punto instigador", la escalada, la noche negra, etc). Pero hace todo lo contrario que evitar problemas, o sugerir que todo está bien. 

Hay tanto que no está bien. Pero menos mal que existen las gominolas de coca-cola rebozadas de sidral. 

17 comentarios:

Carmen dijo...

Uf. Voy a hacer tick yo misma en cosas que has escrito para que no se me olviden:

0. WOKE. Tengo por casa de las casi montañas, de mi hermano y su mujer, el libro (traducido, así que perderá cosas de las barbaridades de la Titania McGrath, supongo, pero no lo he abierto). Lo has mencionado, pero me temo que el libro (el de Reid) es una versión rebajada de ticks en ese sentido (porque no se mete mucho, parece, con temas transgénero y tal). Me pasa con el concepto que me temo que mi edad me puede: muchas de las cosas que aborda el ¿movimiento? (los ismos, la igualdad, la ¿lucha? social) son de cajón de madera de pino, pero otras me resultan lejanas (no sé si por edad, por contexto o porque soy mucho más pequeñoburguesa de lo que me gustaría admitir).

1. Machismo, racismo, clasismo. De las dos últimas, también facilón, el último de Hornby, añadiendo el "ageism" (hago trampas, porque no habla de discriminación por edad sino de la sorpresa de relaciones entre personas de edad relativamente distante y más cuando la mayor es la mujer). También lectura gominola, pero me ha gustado.

2. El tema del seguro médico... en España se obliga desde 2012 a que los empleados del hogar, incluso si trabajan por horas, tengan Seguridad Social. No te puedes ni imaginar (son cosas que aprendes profesionalmente, pero también por consultas del entorno) el nivel de algunos/bastantes a los que no se les cae del antebrazo un bolso de cientos de euros o no renuncia(ba)n a salir a cenar varias veces al mes, pero hacerse cargo de 80 euros al mes les parece una barbaridad. Eso pasa en la biempensante de sí misma Spain. Una vergüenza.

2bis. El tema del seguro médico. Estoy revisitando El ala oeste de la C. Blanca a ratitos, por huir de lo de noviembre allí y de lo de aquí en general. Ay, Jed Bartlet... Lo del Medicare sale, mucho antes que Obama (Sorkin es un genio: él sí hizo, hace 20 años ticks en un montón de cosas que han pasado ahora, incluso pandemias). Siempre pienso que es una de las cosas que más me cuesta entender del Imperio, como lo de la educación. Supongo que vendrá alguien y dirá que tampoco la inversión à la europea garantiza nada, pero... puf

Carmen dijo...


3. Empezar inmediatamente después con Woolf. Tengo un amigo del negociado literario que cuando me ve leyendo "novedades" (él también las lee, pero más por trabajo) me medioregaña, diciendo que es una pérdida de tiempo. Que mejor leer a, no sé, Galdós o Mark Twain que a Elena Medel (por decir). Mis hijos, por su parte, leen los clásicos que proponen los planes de estudio (aparte de sus lecturas más o menos adolescentes que incluyen a Sally Rooney, ciencia ficción, la nueva chick lit) tanto ingleses como españoles y se quejan por temas lejanos, lenguaje demasiado abstruso, gramática pesada. Aunque puedo estar de acuerdo en que García Márquez se (me) ha vuelto psé con los años (el mayor tuvo que leer "El amor en los tiempos del cólera" que encandiló a las masas hace 30 años y le eché un vistazo y me pareció, simplemente, cursi), al final, los temas de la literatura (lo que sea eso) son universales y, de alguna manera, parametrizarlos como hacen algunas novelas modernas... en fin, que le tengo que dar un poco de razón a mi amigo, aunque siga (yo) leyendo novedades.

4. Los premios. Por lo que dices, y más con el Booker y otros premios en lengua inglesa en que se hacen públicas las listas largas y cortas, hay también algo de Woke editorial, de "pongamos mujeres, pongamos negros, pongamos temática social". Que está bien, pero... depende del objetivo: si es vender libros, perfectamente legítimo para una empresa, pues estupendamente, pero... sigue planteando dudas sobre cómo se sigue organizando el mercado editorial. Con los premios gordos repartidos estos días (Louise Glück el Nobel, Anne Carson el Princesa de Asturias, Olga Novo el Nacional de Poesía, etc.) tengo amigas (poetas publicadas) diciendo que es maquillaje, que es "engordar para morir" (enseguida volverán las mujeres escritoras al desierto de los nopremios, nonotoriedad), que no sirve. Y, sin embargo, como lectora, creo que sí sirve. Esto lo tengo que pensar un poco más.

Hala, tontadas por breakfast, milady Di. Volveré... Un beso,

Carmen

Carmen dijo...

(a dar las gracias, por supuesto, que soy un poco burra: muchísimas gracias)

Di Vagando dijo...

CARMEN, darlingggg, cuántas cosas!

1. Imagina: no había oído el término "woke" hasta hace poco (el Peda: en qué mundo vives?) y no conocía ni a Andrew Doyle ni esta parodia q se ha montado sobre los wokes con Titania McGrath. He visto q también está detrás de un tal "JOnathan Pie" q pretende ser un corresponsal, y del q recibí un video via whastapp sobre Brexit creo. No puedo comentar sobre Titania. Tampoco sobre el tema trans pq no lo entiendo: quiero decir, no he leído suficiente como para saber bien de qué va, pq a mí la lógica indocumentada me dice una cosa, pero luego hay hordas beligerantes sobre el tema en ambos lados q más q yo habrán leído, me imagino :) ...el otro día había un artículo en el periódico de "dos bandos de literatos" del UK en este tema. Por supuesto liderando el anti estaba JK Rowling (sí q me leí en su día su manifiesto), McEwan y otros, y en el otro nosequién. Igual debería ponerme a escribir un divague para aclararme sobre el tema, pero la verdad es q parto -como casi siempre- de q habrá un tema biológico (nivel genético, hormonal etc) q todavía no entendemos bien y por ello no puedo "opinar". Pero tienes razón, Reid no toca este tema de moda.

2. Seguro médico-lo q me cuentas no me sorprende nada. En el grupo de whastapp de las madres del cole de MIni de primaria una planteó esta duda... en un grupo! No sé, esto es lo típico q si se hace, es con pudor, no preguntando como si se tratara de a qué hora es el partido de hockey el sábado. No he visto "The west wing", por lo q dices, debería no? (emoj enrojecido)

3. Ya sabes q estoy totalmente con tu amigo del negociado literario con lo de las novedades/clásicos. El tiempo es el único crítico. Yo intercalo actualidad pq tengo algunos autores por los q tengo un "soft spot" (e.g. Franzen), también cuando me regalan o recomiendan algo. Pero me parece inaceptable no haberme leído "La edad de la inocencia" (q citaste el otro día como uno de tus libros) y andar leyendo novedades en tapas coloristas... Sally Rooney por ej, seguro q sería una "lectura gominola" (gracias por el sintagma :)) ... pero, me lo leo? así siempre...

3b. Por cierto, "El amor en los timepos del cólera" ya no me gustó la historia en su día, me cayó fatal ese "pesao" de Florentino Ariza se llamaba? Y ahora me dices q formalmente es cursi! Pero fíjate cómo ha cambiado el estilo, igual es pq lees mucho anglosajón, pero ya hemos hablado q el exceso intensismo ahora se puede hacer afectado... (bueno, ya ves, hacen mofa de los woke)

4. Totalm de acuerdo con lo de los premios. El mundo editorial debe ser una jungla q ríete de las junglitas en las q nos movemos los ciudadanos grises. Estoy segura de q esto pasa, lo de poner a minorías, entre las q estamos las mujeres... :). Como lectora igual sirve por descubrir cosas q de otra manera no, supongo. Aunque no recuerdo haber leído nada del típico finlandés o urcaniano al q le dan el NObel por ello... solo sigo vuestras recomendaciones! :)

Estoy de vacaciones esta semana... rarísimo. Siguiendo tus consejos, comencé ayer un diario de la no-vacación. NO sé so publicarlo. Es un rollo. jajaja. Pero desde cuando ha sido eso óbice para no darle al click de publicar?

Y gracias a ti q las tienes tú todas! :)

Hugs my lovely

di

Anónimo dijo...

Interesante la disuyuntiva entre clásicos consagrados o autores actuales: ¿qué leer?. Sí, claro, se puede leer de todo, faltaría más, sin embargo el número de libros a leer es limitado; hay que elegir.

A modo de ejemplo, me gustó mucho Intemperie, pero por aquella época también leí La familia de Pascual Duarte y Las Ratas, e Intemperie me pareció , a posteriori, bastante más flojo.

...lo de los premios: si Trump es candidato y a Obama o a Dylan se los dieron, no me parecen muy distinguidos.

Carmen dijo...

Lo de atizarle un "gominola" detrás a las cosas lo aprendí hace... puf, casi 10 años, haciendo un informe de precios de transferencia (glubs) para una marca de alta cosmética. Al estudiar el mercado (soy una usuaria algo raruna: no me peino, no me pinto, pero me gustan las cosas bonitas) para hacer la parte de "Descripción del sector de la cosmética" descubrí esas marcas (sobre todo alemanas) que venden barras de labios o esmaltes a euro y pico y cómo las llaman "cosmética chuchería". Y lo son, claro, y más como alternativa de consumo.

Con los libros (ahora abro otro melón y esto afecta sobre todo a determinado tipo de "poesía" o de librito dedicado a gente más joven no acostumbrada a leer de forma sistemática) ha pasado eso (y, me imagino, por eso me ha salido tan "directo" lo de "libro gominola"): libros baratos, como alternativa de consumo, una camiseta de Zara o el último "libro" de X (cantante, actor, participante de reality, lo que corresponda). Creo que, incluso con la literatura más presuntamente seria está pasando eso y en tus islas, donde tienen libertad de precio, debe ser mucho más notable cuando el libro tiene más valor como símbolo de consumo/demostración de estar a la moda (¿cómo demonios se dice eso del "hype" en castellano?) en algo que como algo que utilizas para un ejercicio up close & personal (aunque, una pena, sin Robert Redford a esa edad al lado...). También estaría la acepción de libro de lectura más "fácil", más ¿amena?, más audiovisual (fíjate "Normal people", que es -para mi gusto- chick lit contemporánea y bien escrita, pero que, encima, lo han convertido en una serie con escenas de sexo a tutiplén, así que todos encantados) cosas así, sin llegar a la chuchería... Y luego está lo de que se lea, lo que sea, pero que se lea. Otro melón, como decía más arriba. Me vuelvo a los impuestos... felices vacaciones, reina mora.

Di Vagando dijo...

Hola darlings, maremía estas vacaciones, sigo en la cama leyendo... aunque ya me he duchado. Yeah!

ANONIMO DE las 11:24, has dado en el clavo: no hay tiempo para leerlo todo! De ahí viene mi culpa judeocristiana cuando siento q "pierdo el tiempo", pero tampoco me gusta sentirme así. Lo de "Intemperie" es un buen ejemplo, pq además los leíste seguido, o sea, no es q lo estuvieras comparando con la memoria de haber leído aquellos otros hace anios, q es lo q puede traicionarnos...

A propósito del NObel, has visto una peli titulada "The wife" con Glenn Close? No cuento de qué va, aparte de q a su marido le dan el Nobel, pero quien la haya visto tal vez tenga esa sensación conmigo de q lo q cuenta... suena como muy posible.

Hugs!

Di Vagando dijo...

CARMEN, o sea, es un caso de telepatía la gominola? (mira en mi primer párrafo cuando hablo de la gominola de colacola rebozada!!). Tú ya habías inventado el concepto! Solo puedo recurrir al adagio: "Great minds think alike". :):):) Esa cosmética chuchería (es su objetivo las teens o preteens?) la tengo vista y la empezaré a sufrir en breve. Pero me gusta lo de un euro, pq la marca de brillo labial de las q hablan las amigas de Mini (y ella, claro) es una llamada Glossier q a mí me parece un atraco. Me siego riendo con el "no me peino"! :) is that even allowed si no eres rastafari!? :)

Desconocía el concepto de libro de poesía más barato para jóvenes. Ya he comentado a veces q cuando voy a SP los libros me parecen muy caros, aunque realm si te planteas el rato q pasas con ellos no lo son. De todas formas, es q la edición castellana es muy "cara" en sí misma: libros con mucho espacio, fuente más grande, tapas (si no duras, sí "nobles") etc. Esto lo voy a empezar a apreciar con la edad, pero ahora a mí lo q me gusta es esas versiones de Penguin de toda la vida, maleables y baratas. Crees q en castellano hacen esas ediciones para cobrar más? Por qué las primeras ediciones spr son así? Yo cuando voy allá siempre ando buscando debolsillo, y menos mal q no leo mucha actualidad, pero si no, toca esperar. Aún recuerdo cuando leí el tocho "2666" q pese a ser tapa blanda me dolía en el esternón de apoyarlo... luego, una rabia, pq lo he visto en bolsillo, mucho mejor, ojalá hubiera leído ese.

He leído lo de la serie de "Normal People". Yo con este de Reid he sentido q aunque formalmente no iba a cambiar mi vida, los temas de los q hablaba me interesaban (aunque luego he leído gente muy cabreada en un foro).

Aquí sigo en mi oasis entre tules otonyales, bobmarley..

Love

moraqueen

Anónimo dijo...

...la vi, la vi. ¿ Posible ?, seguro. De hecho hay muchos ejemplos reales y un término ad hoc para esa labor que no escribo para no destripar ( lo que llamáis spoiler por allá y q se ha importado acá x enanismo intelectual ) la peli.

Di Vagando dijo...

Sí, Anónimo, el tema es cuántas mujeres a lo largo de la historia han tenido ese rol, en distintos ámbitos. Recomiendo mucho la peli...

Carmen dijo...

Me habéis hecho ir a destriparme el asunto, canallas... UF. Tantísimos casos. En fin, ésa es otra historia.

1. No me peino porque tengo pocos pelos y muy lacios, así que, al aire y una coleta o moño y voy que me mato. No me pinto porque total, pa qué (y más con mascarilla).
2. Glossier es CARÍSIMO. No, no, hablo de la cosmética del Mercadona (u otro supermercado equivalente) o Essence o cosas así (no me las sé).
3. Los libros en España son muy caros y parece que les van a subir el IVA al 21% así que estupendamente todo (léase con tono irónico). Es curioso lo de la "política cultural". Hace unos meses, como "medida de apoyo al sector" en medio de la pandemia, siguiendo un reglamento comunitario que aquí llevábamos desoyendo una temporadita, se bajó el IVA de los libros electrónicos del 21% (como tipo general de los servicios) al 4% (el superreducido de libros de papel). Avisé a una persona que conozco de la confederación de libreros, porque me parecía de traca que se vendiera como medida de apoyo a los libreros algo que sólo beneficia a Amazon. Ni miau. E hice la prueba (si te bajan el IVA, lo lógico es que bajaras el precio en ese 17%... pues, por supuesto, los precios no se movieron, así que un 17% más de margen). Jungla de la muy espesa ese mundillo...
4. Tenemos muchas veces telepatía, pero fueron tus cocacolas al sidral las que me recordaron lo de "gominola"...
5. West Wing... a ver cómo lo explico. Es algo buenista, es perfectamente asumible desde Europa porque los planteamientos son socialdemócratas para ser un presidente del partido demócrata de EEUU, todos los personajes tienen su sombrita pero te caen bien y el guion es de caerse de espaldas, rápido, witty, todo eso... y te enseña por dentro, aunque sea un poco edulcorado, de qué va esa vaina que es la política americana que, al final, tanto nos influye. Y, encima, fue clarividente de narices... me encanta. Pero, vamos, aparte del proselitismo que acabo de hacer, yo veo poquísimas series y casi ninguna peli (horrores para adolescentes haciendo compañía a la de 13 no cuentan), así que no soy fiable en ese negociado.
6. Sí, sí hay un producto editorial (te mandaré fotos) dedicado a gente joven y que busca convertirse en alternativa de consumo, en signo de pertenencia, en reflejo de lo que pasa en RRSS... en fin.

Un beso, reina de los tules otoñales (esa visión es un poco crepuscular, my dear, pero sé que serán a tope de glamour).





Elena Rius dijo...

Di, de lo del precio de los libros (en Spain, sobre todo) podría hablarte largo y tendido, me he pasado media vida calculando escandallos (así se llaman los presupuestos de los libros). También del asunto de los premios, que tiene mucha tela. Pero no tengo tiempo para extenderme tanto en mis comentarios, así que lo dejo para otro momento. Si es que alguna vez podemos volver a viajar y vernos y esas cosas que ahora parecen tan imposibles...

Di Vagando dijo...

jajaja, sigo sin ver lo de no peinarse, no sé, el pelo se cae, auqnue sea pasarse un cepillo, Naturalmystic! :)

ALucino con lo del iva de los libros electrónicos, y luego q no se baje, encima. Sigo pensando q deberían hacer ediciones más "sencillas"... esos libracos solo los compra la gente q no lee, para regalo, pq queda mal aparecer con un libro de bolsillo para navidades al cuniado.

AY, conocías la palabra sidraL? mi soulmate!

No creo q me ponga con WW la verdad, me da mucha pereza ver series, a no ser q sean cortas. Ahora estoy viendo "Patria", son 9 capítulos. UN par me han recomendado "Schitt Creek". Vi un trailer, me reí, pero luego empecé con el 1er capítulo y... buf, sí, a veces graciosa, pero la verdad, no lo suficiente como para meterme en el lío "temporadas".

He leído hoy un poema de Olga NOvo. Me ha dejado algo perpleja, no he entendido mucho. LOs q tengan herramientas sabrán explicar su calidad.

UNa moraqueen tiene q tener 7 velos, o por lo menos 4 tules mal puestos :) AY, qué día horrible en el oasis, lloviendo, sin salir de casa, haciendo admin del hogar y colada blanca. Vivan las vacaciones.

love

Morequeen minus esclavos libaneses

Di Vagando dijo...

Hola ELENA! Qué alegría "verte" por aquí... fíjate cómo nos conformamos con este "verte", lo del Ateneu me suena de verdad a lujo asiático...algún día...

Justo te nombré ayer con mi suegra y le pasé tu entrada sobre Vera Brittain, pq se está leyendo ella ahora el libro (Testamento de juventud)... por la noche me pasó una foto una página- ella no queriendo llevar anillo de casada- pq le recordaba a mí :)

Y sí, esta conversación es muy de tu negociado darling... sugiero q cuando puedas hagas algunas entradas de estos temas en "lectores curiosos"...:)

Te mando un abrazo desde las vacaciones más raras de la historia (la colada se cuelga en un tendedero, dónde se ha visto?)

di

Elena Rius dijo...

No sé yo... Si precisamente lo que intento en mi blog es evitar hablar del negocio editorial y limitarme a las partes atractivas del asunto. en cuanto una se pone a hablar de números -que son importantes, ojo, de otro modo no habría ni editoriales ni librerías- la gente se pone a bostezar. Aunque hay mucho ingenuo por ahí: el otro día, hablando con unos amigos, sostenían la peregrina idea (convencidos ellos) de que el solo hecho de presentarse a un premio, como el Planeta, ya otorgaba prestigio al autor. Increíble, pero me costó convencerles de que no es así. Por si alguien lo duda: a uno de esos premios gordos puede presentarse quien quiera, aunque no sepa hacer la o con un canuto, pero sus posibilidades de ganarlo son estratosféricamente remotas.

Elena Rius dijo...

P.S: Vacaciones divagantes sin colada no son vacaciones, no pretendas engañarnos.

Di Vagando dijo...

Tienes razón ELENA, mejor dejar las partes sórdidas y celebrar lo bonito q es leer, los libros y todo lo relacionado. Pero son temas interesantes para gente como yo q no tenemos ni idea, auqnue desde luego desde hace mucho tengo claro q el Planeta te da pasta, no prestigio literario. En el pasado pensaba q el Nadal sí q estaba más relacionado con calidad basado en el "Nada" de Carmen Laforet, imagina... me parecía q el Planeta es más fuegos artificiales. Es un poco como los Oscar de Hollywood... q puede haber un anio q una peli q me guste se lleve premios (e.g. La La Land), pero otro anio no. Volvemos al espinoso tema "lo q me guste" vs. "calidad"... :) tranqui, q no entro.

Sí, sí, precisamente no tener un salpicadero de Ford Focus o una barandilla donde poner la colada anula las vacaciones. Esto es un fiasco absoluto.