29 de julio de 2020

Dilema: vacaciones en redes sociales en tiempos de pandemia

Los Smith viviendo el verano de lujo bajo el sol griego
Está claro: para nadie va a ser un verano normal. Para nadie? Yo conozco a una minoría a la que esto de la pandemia no les ha despeinado. Pongamos a los Smith (nombre falso), una familia que conozco. Ya en lo más oscuro del confinamiento (aquí nunca fue como en otros países, pero coger el coche y largarte a otra ciudad tampoco se podía), los Smith con un par se metieron en carretera y hasta Brighton a pasar el finde. Otros días, pasaban por la calle de atrás y me veían en el balconete leyendo y me enviaban mensajes: "exagerada". Bien,  los Smith ayer me mandan una foto desde una playa maravillosa en la isla de Meganisi, justo detrás de Lefkás (donde se inventó el color azul), en el mar Jónico.  Cuento hasta diez. Habrán sabido leer entre líneas en mi lacónico "Lovely thanks" (muy bonito, gracias), el "fuckoff" (a la mierda!) implícito? 


La Smith ya me explicó que se iban porque ella "necesitaba unas vacaciones". El resto no. El resto llevamos sin salir de La City desde enero y no necesitamos una playa, a ser posible griega. Lo que nos pasa al aburrido resto, es que tal vez se nos haya ocurrido que volar quizás no sea la mejor idea (ni llegarse al aeropuerto, que aquí es un via crucis de metro, estación, tren, seguridad, baile una sardana, y suma y sigue), que si vamos a ver a familiares mayores igual les contagiamos, que aún no está el horno para bollos.




Si no tienes la alegría de los Smith, qué hacer. Nosotros decidimos en primavera dejarlo todo en el aire, y si eso, en un punto, improvisar. No sé, pensamos, tal vez en verano, un día que no llueva cogemos el coche y a donde nos lleve. As if. 

Como si fuera tan fácil. El primer reto: "el día que no llueva". Requiere aclaración: en UK a veces tenemos buenísimas primaveras (como esta del confinamiento, se confirma q dios existe y es un cafre), pero que el 15 de agosto, sin dilación, comienza el otoño. En julio varía, podemos tener lo que a ellos les parece una "ola de calor" o miseria bajo la lluvia. Así que tontamente dejamos pasar julio -es lo que tiene la improvisación- nunca se ve el momento: esta semana el Peda tiene algo, aquella Mini hace el campamento de tenis, y se va posponiendo hacia lo que llamaremos El Precipicio (agosto). Pero nosotros ahí, tranquilotes, jugándonosla.



Por fin se estipula que la semana de nuestra improvisación será la del 1 de agosto. Al principio consideramos un tour de los nuestros: dos noches en Norfolk, para que Mini vea Cambridge  (no para que conozca su próxima universidad, dado sus niveles de tocrse los piii todo el verano, sino pq le gustó la peli de Hawking), las Fenlands (las marismas, casualmente estoy leyendo "Waterland" de Graham Swift ambientado en esta zona), subimos por Lincoln, pasamos necesariamente por Grimbsy (donde vivimos el primer año que llegamos al país, y nunca hemos vuelto-arghhh, 22 años después) y subimos hacia los Moors (páramos) de Yorkshire. Eso un día, al siguiente, cambio de planes: lo del ir de trashumantes parando en distintos B&B igual no es el mejor plan (esquinazo al fómite!!), así que improvisaremos en un cottage (traducción "casita de campo", que cubre el amplio espectro desde encantadoras construcciones con vigas tudor y tejados de paja hasta triste chamizo con sofás florales y ducha eléctrica). Nuevo plan: siete noches, armados de desinfectante, gafas de sol (para los sofás florales, este tipo de cottage es claramente el nuestro) y tal vez ajos.

Cottage idílico bajo la lluvia

Como si fuera tan fácil. El segundo reto consiste en encontrar ese cottage cuando casi todos los habitantes de la isla (salvo algún Smith) han tenido la misma idea. Pero yo soy más lista: a los ingleses les gusta Cornwall (Cornualles) y el Lake District (distrito de los lagos en Cumbria), y Devon, y Gales. Así que, fácil, tengo que enfocarme en el resto del país.  Pero claro, tengo una plan oculto: yo no quiero cualquier lugar del país. 

Aquí sola con mis demonios, y resulta que no son mala gente
Nota que puede saltarse, conversación con mis demonios: *Pequeña divagación sobre la localización*: A veces una suele decir eso de "el divagante fiel sabe que...", pero aquí esto no aplica porque, pese a que hay algún divagante fiel (especie en extición), la especie ya desaparecida es la del divagante lector de un serial publicado por entregas que viene a ser "Alguien voló sobre el nido del cuco se encuentra con las Hermanas Bronte" o "Girl, interrupted se encuentra con Drácula". Bien, pues ese serial inédito del que solo hay (me consta) un lector (no desvelaré, lee en silencio) se desarrolla en los Yorkshire Moors, los Páramos de Yorkshire, una zona en el noreste de Inglaterra que visité por última vez hace la friolera de 19 años- yo era rubia y el Peda llevaba perilla y el pelo más largo que cuando el confinamiento. Así que en el escenario donde está el manicomio (asylum) del serial sale de mi imaginación y de google imágenes. Pero aquí lo que tengo delante es una semana maravillosa de "trabajo de campo". Fin de la cita. 

Como si fuera tan fácil, aún seguimos con el segundo reto de encontrar un cottage incluso no en las zonas favoritas: todo está reservado. Hay trescientos buscadores de  cottages que no funcionan:  parece que desde que descubro un lugar, me decido, les enseño las fotos a mis compas y le doy a click, siempre hay alguien dándole a click en el mismo momento en Birmigham. Hay otros en los que hay que escribir, para recibir respuestas como estas: "lo siento, no tenemos disponibilidad de ese cottage al que usted alude, pero tengo otro monísimo por £3,500". O bien "tengo uno de 16 plazas para sus fechas". Otras veces, me han salido castillos: atención, castillacos por £5000 y pico una semana (como quedada divagantes, a considerar). Al final, a tres días del Día D, caigo por la noche, desesperada, en una página oscura donde se anuncian mayormente granjas, algunas sospechosamente baratas, idílicas por fuera, pero sin fotos del baño (ahí el Peda se planta, como se plantó a mis sugerencias de camping). Les mando las peticiones a los granjeros, así medio a escondidas. Y, adivinad qué,  el martes por la noche, 22:03, ya en la cama leyendo, suena el teléfono. Un susto: pero no, tranquilos, era John, de los cottages, que ha tenido una cancelación, y que su hijo iba a ir, pero justo le llegan unas maderas esa semana e imposible, y luego hay un hombre llamado Jack con 4 hijos que también lo quiere, pero que nos prefiere a nosotros, mejor que tanto jaleo, y que se ha gastado £4000 en químicos, que desinfecta de las 9 am a las 6 pm, que tiene un perro y 71 años, pero se conserva fenomenal, y que sí, lo sabe, ha sido una locura, todo el mundo quiere salir, y no hay suficiente alojamiento, que él está agotado, y que por ser menos nos hace un descuento, y así no para de hablar durante 16 minutos, sin dejarme meter baza.

En fin: que mañana cogemos a wolfy y tiramos millas para arriba. La predicción dice que va a llover. John parece una Señora Concha versión brexitera (en el norte todos son brexiteros) Estamos enmedio de una pandemia. Qué puede ir mal?

Me llega un flashback de los Smith, en su piscina privada de Meganisi: he sido poco razonable con mi amable fuckoff? Pero a la vez, me voy a convertir en ellos haciendo lo que podrá salvar esta semana, que será escribirla y hacerle fotos (lluviosas)? Es de recibo compartir esto en redes sociales? Este, de todas formas, es un dilema del que tal vez no he hablado, pero que viene de largo: es justo que yo cuelgue mis vacaciones en un escaparate donde gente que no puede nunca irse a ningún sitio lo vea? Por supuesto, me tranquilizo a mí misma  con mil excusas: que esto no es "show-off" (presumir, casi nadie sabe quién es Di) y que yo iba a escribir los diarios igual y que tal vez haya alguien, no sé, en Montevideo, a quien le ayuden porque está planeando esa misma ruta. Como dice una amiga con la que compartimos la pasión por las fotos, ante el dilema: "joer Di, que no somos influencers". Mini se ríe de que en Insta tengo una media de 4 "likes". Pero hoy he hablado con mis padres, mayores, muertitos de miedo, metidos en su casa en Vetusta y me ha recordado a toda la gente que, por diversas razones, como ellos, no salgan a ningún sitio. Y cuando me han dicho "pasadlo bien" (tras todos los tened cuidado), toda la tradición judeocristiana ha caído sobre mis hombros.


Entonces veo los páramos de Yorkshire empantanados de lluvia y a los tres debajo de un árbol esperando que pase el chaparrón compartiendo un paquete de galletas "Rich Tea" (las más tristes del mercado) y pienso: igual contar esta miseria anima a los que se queden en casa, que todos tenemos un pequeño sádico dentro. Algo me dice que esto no van a ser las vacaciones de los Smith. 

3 comentarios:

Ses dijo...

Nosotros este año apenas si salimos. Pensaba ir a ver a mi madre al pueblo, pero ni eso, habrá que esperar a verla un par de meses más. No digo nada de los Smith, porque me da la sensación de que el mundo está plagado de ellos y me exaspera.

marisa dijo...

Como tantas cosas, las vacaciones de los Smith están sobrevaloradas, si me apuras incluso las vacaciones tal como las consumimos habitualmente.
Hasta hace un tiempo pensaba q viajar era una necesidad y hacerlo lejos era casi una garantía de salud mental, una ayuda contra la cerrazón.
Ahora m doy cuenta q una desconexión puede producirse con cuatro dias de silencio en el monte, a un rato de casa. Una verdadera vacación.
Y en cuanto a viajar, creo q solo viajan los emigrantes. Los demas turisteamos con la visa mas o menos llena como salvoconducto. Al final, todos calvos y turistas, mal q nos pese.
Muxus

Di Vagando dijo...

Hola darlings, ya estamos de vuelta...

SES, nosotros estamos igual con nuestros padres... para qué ir a las Vetustas y poner a todos en riesgo. al final optamos, muy de última hora, coger el coche e irnos por aquí.. desde luego un verano muy raro.

Ay MARISA, me he reído con lo de al final todos calvos y turistas. Yo conocí a una q se iba todos los años a la República Dominicana o similar a encerrarse en un todo incluido. Le decían que por qué no se encerraba en el equivalente de un país cercano y decía q no, q necesitaba el jet lag y la distancia para "sentir q desconectaba". Hay gente pa tó... un amigo spr dice q le parece curioso q nuestro país favorito sea Grecia, q esta aquí al lado, habiendo estado en lugares lejanos más exóticos. Pues sí. Y q las vacaciones son un agobio de preparar y luego "hay q ver esto y esto y esto" también. Yo aún sufro de lo primero, cada vez menos de los segundo. Esta semana en el norte, por ej, no hemos ido a las ciudades más bonitas, estando al lado (York, harrogate) primero pq pasaba de gente pero tb pq me apetecía más estar tranquila por lo verde. Presento con algún síntoma inicial de "amante del monte", doctor??? :):):)

muxus y hugs para las dos

di