23 de mayo de 2020

Tres películas, dos charlas, una clase, nada de tiempo.

El otro día me decía Fashion que ya casi se había olvidado de cómo era la vida antes, cuando ella iba al cine los viernes y a comer sushi los sábados.  Me pasa lo mismo: cómo llegaba a hacer las cosas cuando, además de lo de casa, había que salir a la calle? Un sábado con solazo una casi se sentía culpable de no disfrutarlo fuera: está Hampstead Heath, o Richmond Park o el paseo por la City que hay que hacer, no te vas a quedar en casa! Ahora, sin ese remordimiento, a jornada completa chez moi, y aún así no hay tiempo para todo.  El otro día recordé una época en la que escribía el blog a días alternos, y además estábamos suscritos a una cosa llamada Lovefilm que nos mandaban por correo (sí, era el Zenozoico) tres pelis a la semana! Cómo nos daba la vida? Sin salir de mi estupor, me pongo hoy a escribir esto, casi como una carta a mí misma en el futuro, cuando seguro que no daré crédito al hecho de que, semanas y semanas en casa, y esta sensación. 

Esta última semana hemos visto tres pelis, tema común: emociones negativas, ansiedad, intriga, miedo... así, a pelo,  como si no tuviéramos suficientes dosis de esto en nuestro estado basal. La primera del director surcoreano Park Chan-wook, del que ya he hablado a propósito de "Stoker", "The handmaiden" o la mejor, "Old Boy". Como esta última, "Lady Vengeance" pertenece a la trilogía de la venganza del autor. Es un cine con un estilo visual muy propio, lo que la une a la siguiente, el clásico de Alfred Hitchcock "Atrapa un ladrón".  

Aquí, tras cierto proceso de promoción para animar a Mini a que se uniera (sabes quien era Grace Kelly? Una actriz muy guapa que se casó con un príncipe muy feo: no olvidaré su cara, la pobre, cuando vio la foto de la boda), la vimos en familia. Siguiendo con el estilo, tuve un ataque de nostalgia hacia aquella ropa, aquellos lugares, aquella época: lo que debía ser el ser rica entonces, cuando solo ellos viajaban, quién quiere /puede permitirse ir hoy en día a la Costa Azul? Bueno, luego pasamos por la época todos-viajan y lo que vendrá después, nadie sabe. 



La de anoche fue "A quiet place" ("Un lugar tranquilo"), con buenísimas críticas e interesante visualmente, todo metáforas de cosas, aunque yo no soy una fan del género: sustos con monstruos, que en este caso son ciegos y solo atacan si oyen ruidos. Ocurre en un mundo post-apocalíptico (caramba, qué coincidencia), y había situaciones que me hacían recordar no solo al covid-19, sino a uno de mis mayores terrores, "The Road" ("La carretera", de Cormac McCarthy). Esta maniana, Mini me decía "a mí no me gustan las pelis con monstruos, me gusta un miedo que pueda pasar". A mí me ocurre lo mismo: nada como una ducha interrumpida por un tipo con una peluca, o un psicópata que te tiene en su sótano metida en un agujero para matarte cuando te haya adelgazado. Ahora que lo pienso, las chicas tenemos muchas más razones para los "miedos reales" que los chicos. 

El caso es que estoy leyendo un libro muy gordo con el que llevo semanas, y justo estaba hablando de esto, ya que estoy en el capítulo que habla de "género", la psicología evolutiva de la violación y cosas así. Se llama "The blank slate" ("La tábula rasa"), y tiene ya sus anios (2003), así que mucha de la investigación que cita su autor, Steven Pinker, ya ha sido superada, pero su punto de partida es interesante, usar cuatro puentes para entender qué es biología y qué cultura: la ciencia cognitiva, la neurociencia, la genética del comportamiento y la psicología evolutiva. Lo estoy leyendo con cierta tensión, y como a la defensiva, con miedo de volverme facha si logra convencerme, con ciencia, de que Hobbes tenía razón en lo de "homo homini lupus", y que Rousseau era un iluso. Y para darme el contrapunto necesario, justamente el martes hubo una de esas charlas en directo que organizaba The Guardian, el periódico izquierdoso de este país, en la que estaban en conversación mi héroe el columnista Owen Jones y Rutger Bregman, el historiador holandés que se hizo famoso en Davos 2019 tras sus comentarios sin anestesia: así que habían volado allá 1500 jet privados para hablar de cómo el planeta se iba a pique? Y por qué nadie hablaba del gran elefante en la habitación, que los ricos se escaquearan de pagar impuestos? El caso es que Rutger, que tras esas declaraciones tiene en mí ya a una fan, ha escrito un artículo basado en una historia real de seis chicos que naufragaron en una isla y, en contra de la predicción hobbesiana, "El senior de las moscas" no ocurrió: sorpresa! hubo cooperación  y apoyo mutuo durante los 15 meses que estuvieron allí.  Bergman ha publicado un libro "Humankind" (que hace el juego de palabras con "género humano"  y con "humano, amable", que es de lo que hablaban con Owen el martes (yo he venido aquí a hablar de mi libro). La visión de Bergman está en las antípodas de la de Pinker en la tábula rasa. Para Bergman, la naturaleza humana es cooperativa, los pequenios actos de amabilidad son contagiosos, y tor'mundo eh'bueno. Cuando leo a Pinker no quiero pensar muchas cosas de las que pienso, con Bregman, quiero creer todo lo que me cuenta.  Tengo el libro aquí al lado y ya lo divagaré cuando lo lea, pero de momento, me quedo con la idea que he ido construyendo a lo largo de mi vida personal y mis lecturas: la diversidad al poder. Parece de perogrullo, decir que somos distintos, pero es que aún no podemos imaginar cuánto. Hay mucha biología y mucha cultura/ambiente y mucha casualidad en la naturaleza humana: todas estas partes nos hacen nosotros.  


Con esta idea de diversidad de nuevo me quedé tras la segunda charla, la del jueves. Esta la daba un catedrático de epidemiología genética del King's College, el mismo que desarrolló la app del covid-19 aquí, pero iba de alimentación. Hace décadas que comparan gemelos univitelinos (los que comparten el 100% de su genoma) y hasta ellos tienen distintas reacciones procesando el azúcar, distintas biotas, y se concluye con el mismo mantra de la diferencia, que es el futuro de la medicina, algo mucho más personalizado que los grandes grupos llamados diagnósticos. Alguien le preguntó sobre el "ayuno intermitente", que está muy de moda. Dentro de todos los mitos que desmontó, esto, junto con los fermentados (kefir, kombutcha, kimchy, etc), es lo único que apoyó. Si puedes dejar a tu aparato digestivo tranquilo por 12-14 horas, mejor. Así que esa noche decidí no comer mi muesli con fresas de las 9 pm (aquí cenamos a las 6) y aguantar sin desayunar lo que pudiera. A las 9:30 am estaba en una de esas reuniones remotas y casi me desmayo, una pájara en toda regla. Como dijo Mini: "por qué crees a ese hombre? No me gusta lo que dice, que no hay snacks saludables, antes decías que era mejor tomar muchos que grandes comidas". Y lo le eché la charla de la ciencia: "ya, ha cambiado esto, pero es lo último que ha demostrado la ciencia que funciona, puede ser desmontado en el futuro".  Exactamente, dijo Mini, pues como en 10 anios será mentira, paso. 

Y como en un sandwich entre esas dos charlas a las que he asistido esta semana, el miércoles di mi primera clase remota por Microsoft Teams. Al principio saludé a los asistentes y los vi en pequenito, pero luego, cuando me puse a usar powerpoint en modo presentación, ya no veía a nadie más que las diapositivas. Ahí estuve una hora, hablando a una pantalla, imaginando que reían las bromas, o que se interesaban ante alguna aseveración medio provocativa. Les dije que me sentía como una actriz de teatro catapultada al cine, pero ni eso, porque en las pelis aún tienes a un equipo reaccionando, pero ahí? Fue una experiencia muy extrania, no me gustó. Como las reuniones de hoy en día, cuando por alguna razón acabo gritando a la pantalla. Por qué no hablo normal? Lo lograré esta noche, que tengo mi primera quedada remota con amigos en distintas franjas horarias?

Di del futuro: esto, lo de arriba, fue real. 




6 comentarios:

molinos dijo...

A ver:

- conseguir que mis hijas vean clásicos m gusta. el último fue El golpe, les encantó pero al terminar me dijo María "El cine de antes no te lo daba todo hecho, hay que pensar qué está pasando". Os recomiendo que busquéis Network, de Sidney Lumet sobre como la tele basura y las noticias falsas empezaron mucho antes de internet.

- A quiet place es una peli muy correcta.

- Lo del ayuno. Juan, mi Juan, es muy fan de eso. lleva haciendo años, cena y luego no toma nada hasta la comida y ahí se pone morado. Es más, uno pensaría que después de años de no desayunar se habría acostumbrado pero cuando viaja conmigo se mete unos desayunos pantagruélicos... así que estoy con Mini, deja de creer esas cosas.

Además si vas a vivir en casa sin salir para nada...por lo menos no te mueras de hambre.

A mí el confinamiento tampoco me da tiempo para todo lo que me gustaría pero no echo nada de menos salir de casa. Es más es que ni me planteo ir a ningún sitio, ninguno me parece mejor que casa.

Di Vagando dijo...

"El golpe" fue la peli de la infancia con mi hermana. Yo tendría como 15, luego ella 6 o así y nos gustaba tanto q la veíamos una y otra vez. Aún repetimos alguna frase de memoria: "por esos pueblos de inmigrantes, siempre con la poli pisándome los talones". Es una gran peli. Cuando Mini era más peque, le metíamos clásicos mucho más fácilmente... le encantaba MOby Dick de John Houston!! Busco "Network".

Sí, "a quiet place" está muy bien, pero el género a mí, meh... para miedo, q te encierre un tío. Hoy hemos visto "Misery"... qué refrescante q, por una vez, el atrapado sea él, hemos visto tantas de las otras... alguien se acuerda de aquel horror, "El coleccionista"? es otra de esas pelis q vi en los teens y aún recuerdo con pavor.

Lo del ayuno, yo es q soy de comer poco muchas veces, así q esta moda no va conmigo. Puedo entender su lógica.. por eso probé. El Peda, q ni siente ni padece, lo hace sin ningún problema. Puedo ver a Juan en ese rollo perfectamente.

Yo tampoco echo de menos salir, tal vez pq nuestros principales hobbies se hacen dentro. Echo de menos viajar, pero con la mierda q ha caído me doy cuenta de q es lo de menos.

Javier L. dijo...

Aúpa!
La verdad es que este período de confinamiento, cuarentena, lock down, isolation o como quiera llamarse, nos ha hecho recolocarnos a todos. Yo igual que tu Di, no me había parado a pensar antes de ésto qué había que hacer y que no. Si daba tiempo o faltaba...todo se hacía y ya que para eso te hemos educado! (como diría cualquier abuela)
Pero este tiempo me ha venido fenomenal para recuperar buenas costumbres como leer, escuchar los vinilos empolvados, hacer "limpieza" de recuerdos y fotos y cocinar (arte básico por estos lares como bien sabes). Incluso me he re enganchado a algún blog viejo conocido. Así que cuando vuelva a la realidad "normal" no sé si volveré a los viejos hábitos, los nuevos, o un mix de carne y verdura (siguiendo con lo culinario)
En cuanto a las dietas, las hay de todos los colores. Conozco la que comentas y otras más. También las hay para mantener el gusto al cuerpo pero de modo "healthy" que es la que he intentado mantener yo este tiempo. No obstante, ha bastando un primer viernes de Fase 1 para echar todo por la borda y meterme unas bravas y rabas regadas con buen vermuth....en fin, somos humanos no?
En cuanto a las pelis, ten cuidado, te veo hablando coreano en dos días. Eso sí, con acento de Vetusta (como diría Mini)
Y nada, que ya sabéis que podéis volver por estos lares en Julio, porque el país necesita al turismo de los que venís de fuera, que los locales no van a tener un chavo para gastar en los restaurantes!!!
Enjoy the sunday and have a good week!!

Di Vagando dijo...

Aúpa Javier! Vamos, a ti te ha cundido un montón el lockdown!!! Has escuchado vinilos! (aj puedo oír el cra-cra ese delicioso). Limpieza de recuerdos!!! Pero qué me cuentas: limpieza! Yo eso no puedo, soy una "hoarder" en toda regla y a casi todo le puedo encontrar "valor sentimental"... lo llevo fatal, pq a mí lo q me gusta es el minimalismo (viene una moda de decoración q es lo opuesto, el barroquismo o como se llame, yo no puedo con eso) y acabaré como una de esas ancianas con mil gatos y cosas, menos sin gatos.

Ah y no he hecho ninguna dieta, intenté esta historia el otro día y casi me desmayo, como os conté. Y desde luego, tengo muchas ganas de echarme unas bravas o un pimiento del Roch o del Cordobilla, q creo q lo cerraron.

Sobre el verano.. qui lo sá!!! Hoy le decía al Peda.. por qué no nos miramos una cabaña remota, en la Isla de Skye... justo abro el Guardian y dicen "todo el mundo está buscando destinaciones en el UK, cuanto más remotas posible". O sea: va a ser q no. Pero aquí en la isla lo tenemos complicado si queremos abandonar el país sin volar, así q va a ser el verano más raro de la historia... como esperanza: a ver si nos podemos tomar esas bravas en Navidades!

Y gracias por comentar, q es hacer q no me sienta como dando esa clase a la nada!

hugs

di

marisa dijo...

Tengo una amiga muy creyente en la fe del ayuno, con la que me río de lo q cuesta una semana en un hippycenter en el q no te dan de comer. Aun así, lo he practicado con moderación en un momento malo de salud y me ayudó a encontarme mejor. Últimamente he oido a varios expertos en nutricion y medicina hablar de las bondades de pasar horas sin comer. Si no estoy muy mala de acostarme la verdad es q no me apetece nada castigarme sin cenar. Falta seguro q me hace, pero quien se mueve por una razón tan poco imperiosa?
Este blog esta encabezado por la frase En la calle codo a codo... Me preocupa de verdad situarme cómodamente en mi sofá. El cuerpo, es cierto, se ha adaptado a la situación y no m siento mal, pero algo m dice q hay q salir y encontarnos de nuevo con los demás. Lo q se nos viene encima va a requerir mucho mas q dos tweets de vez en cuando. En casa estamos y en la calle somos.
Un beso gordo

Di Vagando dijo...

MARISA... ja ja tu amiga q paga para ir a un retiro donde no les dan de comer, es muy bueno. A mí la dieta me parece q tiene cierta lógica, pero va con la biología de cada uno, la mía no responde, como como un pajarito. Pero tb lo q os quería decir es q hasta hace unos anios la ciencia decía q mejor comer poco muchas veces, y así es la ciencia... igual podrá cambiar o ajustarse y al final el mensaje del tío era: personalización. El cuerpo es sabio y si no es para ti, en estas cosas q no va la vida, pues pasa de largo.

Qué chula esa frase de "en casa estamos y en la calle somos"... "La revolución no será televisada"... se podrá cambiar el mundo vía tuiter? Son tiempos extraños. Entiendo q vosotros, con vuestra situación al pie de montes magníficos y con más compromiso social, echéis mucho más de menos q nosotros aquí el salir. Y la cabecera del blog, no la había recordado hasta ahora: es la "calle" esa de los blogs, q en estos momentos también está bastante vacía... gracias a los q os aventuráis a pisarla! :)

Más besos gordos

di