14 de agosto de 2019

Sequía, Bo-Kaap y el largo camino desde el apartheid hasta la libertad (S3)

14.08.19 (miércoles).  Bo-Kaap, Truth, Freewalk (S3)
La crisis del agua en Sudáfrica es severa y absolutamente todo está inundado-valga la palabra-de recomendaciones para ahorrarla. Por supuesto también en nuestro encantador loft, donde cartelitos en el baño sugieren que la ducha sea de dos minutos máximo. Lavarme el pelo contra reloj? Luego, en el libro que estoy leyendo- que tiene más de diez años-, veo que hablan de la sequía, así que lo de "este año hemos tenido mala sequía, dúchate en 2 minutos", viene a ser como lo de la pizzeria de al lado de casa: desde que vivo aquí tienen un cartel que dice "Mes de la pizza: este mes a mitad de precio". Lo del agua es un problema crónico. 


Table Mountain desde el loft, hoy sin niebla
Bo-Kaap es el barrio con más personalidad de Ciudad del Cabo. Está justo al lado de nuestra casa (hacia el oeste, o sea, el mar, pero tras él está la otra montaña, Lion's Head) y, al llegar, imposible no recordar mi proyecto "Vetustilla de la Torre Colorista" que sugerí hace unos años para sacar de su siesta perpetua a este pueblo gris, donde pasábamos parte de los veranos. Mi idea era que si pintábamos cada una de las casas de colores luminosos, llamativos, crearíamos un pueblo mexicano o guate a menos de una hora de Vetusta, elevaríamos el ánimo de sus pasivos habitantes y además, igual a alguien se le ocurriría visitar a este lugar en el que termina la carretera, y por el que no se va a ningún sitio. Claramente, Vetustilla sigue siendo gris, por fuera y por dentro, pero en este barrio de Ciudad del Cabo hay más color que en la peli "Coco". Además, hace ese cielo dramático que hemos visto tanto en Sudáfrica: nubes negras por las que se filtra un solazo con ganas, y así da gusto pasear, y hacer fotos. 



 







Art Deco

Se hacen a la idea-es que soy incapaz de seleccionar, disculpas, sigamos.  Bajamos callejeando hacia el centro por esta extraña ciudad. Una tiene la impresión de que aquí no vive nadie, que son todo edificios abandonados tras un apocalipsis zombie, o la guerra racial de Charles Manson. Cruzar las calles es otro misterio: parece siempre lo más seguro hacerlo en rojo. Es algo que todavía no tengo claro: por qué en CdC los semáforos están coordinados para facilitar los atropellos? Hay algún edificio art-deco que llama la atención en el centro. Con todas las salvedades, algún medio rascacielos me recuerda a la sensación de estar en Nueva York-por favor que se entienda que nada tiene que ver con NY; en algún lugar leo que Ciudad del Cabo puede ser una San Francisco africana- también había áreas de desolación en SF-ambas con océanos salvajes a sus puertas. 


Esta imagen dará tal vez una idea de mi extrañeza sobre esta ciudad


Vamos a tomar un café a Truth Coffe, según la guía "la mejor cafetería del mundo". Es un sitio muy trabajado, tanto que parece un teatro. La puesta en escena es tal que hay tipos disfrazados con ropajes dorados que te dan la bienvenida. Sería difícil explicar qué hay dentro de Truth, porque parece un museo: hay máquinas de escribir antiguas al lado del mostrador de pasteles, los baños son como de película de Tim Burton y detrás de la barra están moliendo café en unas máquinas industriales. La mesa donde nos sentamos es la que una siempre sueña tener en su casa, tan larga que tal vez se sienten 30 personas sin problemas. 










Los Freewalks son esos paseos guiados que existen en casi todas las ciudades donde voluntarios te cuentan historias, y luego cada uno les da la voluntad. Merece la pena clicar en la página de los Free Walking Tours de Ciudad del Cabo, aunque solo sea para que el divagante vea la foto desde el aire, que dejará clara la particular orografía de este lugar, con Table Mountain de fondo y la montaña algo menor, pero igualmente imponente (Lion's Head) que va paralela al mar. 



Nos juntamos bastante gente a las 2 de la tarde, pero la mayoría van al paseo de Bo-Kaap. Nosotros vamos al de "From Apartheid to Freedom" ("Desde el apartheid hasta la libertad"), que lo dirige un tal Ken. Ken es blanco y parece un mendigo al que acaban de duchar, delgado, pálido, uñas largas, con pelo ralo. Nos aclara que aquí no son voluntarios, que viven de eso, todos asentimos, claro que íbamos a dar la voluntad. Nos pasea por el centro de la ciudad contándonos historias dolorosísimas del apartheid. Nos lleva el edificio que hoy es un anexo del Tribunal Supremo donde había una habitación donde llevaban a la gente para, tras ciertos "tests" establecer su raza. Esto ocurrió entre 1959 y 1991, hace 4 días. Si un boli se sujetaba en tu pelo solo, eras negro. Luego estaban los "coloured" (de color), que eran los de etnicidades mezcladas. Se crearon un montón de leyes (esta, la Population Segregation Act) para segregar a la gente según el color de su piel, estableciendo por lo menos 7 diferentes razas en Sudáfrica. Sus derechos iban decreciendo a medida que se oscurecía la piel: desde los blancos, que los tenían todos, hasta los "bantus", que no tenían nada. Familias fueron separadas por tipos según el tono de su piel: es todo horrible. Se puede leer más aquí. 


Solo para negros o para blancos: repugnante

De Tuynhuis


Nos lleva también por la Catedral de San Jorge (aquí hicieron arzobispo al primer negro, Desmond Tutu, premio Nobel mientras Madiba seguía en la cárcel), "The company's gardens", por las Casas del Parlamento, De Tuynhuis (oficina del presidente)... pero todo nos resbala tras haber pasado por bancos de "blancos solo" y demás, enfrentados al horror de historia reciente de este país, donde todo es tan gráfico. Terminamos el paseo en District 6, la zona del centro donde 60 mil de sus habitantes negros fueron echados en los 70 por el apartheid, en teoría para crear un barrio blanco que nunca prosperó, y ahora han intentado que los antiguos residentes vuelvan.  

Allí al lado está "Charlie's bakery" (el horno de Charlie), una tienda-café con gran sentido del humor y unas magdalenas muy trabajadas. Me quedo con los carteles que invitan a no dar de comer a las palomas o se ponen diabéticas, o, en la visita al baño, el cartel de abajo, donde entra de nuevo la severa sequía: "si lo que dejas en el baño es amarillo clarito, déjalo ahí; si es oscuro, entonces vale, tira de la cadena" (en inglés, rima)



Y cae la noche sobre la ciudad, y toca ese momento conflictivo: ponernos de acuerdo sobre dónde cenar. Hoy la complejidad es ya nivel contencioso, porque hoy entran más factores en la ecuación: hemos quedado a cenar con unos amigos de Barcelona! Sí, así es la vida moderna... "no nos vemos nada", pues venga, ni Londinium ni Barna, que sea en Africa... Xavi viene de viajar durante un mes con Raúl, y vamos a cenar a Biesmiellah, donde dan "Cape Malay" (comida India, ya que los holandeses trajeron esclavos de la India). El sitio es curioso (feo): parece uno de esos bares de carretera mezcla sala hortera de bodas con superficies relucientes, demasiado relucientes. La comida está buena: yo pido bobotie, y agua del grifo, que viene siendo mi bebida de elección, salvando al planeta vasito a vasito. En Sudáfrica, y su severa sequía crónica, lo entienden perfectamente.  






2 comentarios:

molinos dijo...

¿Te comiste una madalena de esas historiadas?

CdC parece una ciudad gris, como de extrarradio toda. ¿no? Me encanta lo de los free walks con voluntarios, no lo había visto nunca.

Ah yq ue sepas que en Carloforte no hice colada... solo eran 4 dias!!

Di Vagando dijo...

No no.. yo no, no soy de cosas con ese "glacing" encima, favorito de los ingleses. Me empalaga... Mini como buena british se zampó la de sirena. REcuerdo cuando abrieron un Marks & Spencer en Vetusta hace siglos... intentaban vender estas malditas tartas!!! Con el pastelerío q hay en Vetus!!! Obviamente, de despeñaron...

Y has dado en el clavo con lo del extrarradio, es esa impresión toda ella.

Ajá! Solo CUATRO días. Pero llegan a ser más y... No hay más preguntas.

PS. el tendido viene en el siguiente divague creo :)