1 de junio de 2019

Es posible mejor nombre para una isla griega que Despotikó? (Cícladas 5)

Sábado, 1 de Junio de 2019: Koufonisia-Andíparos (Cícladas 5)

Si mi religión no me impidiese hablar de escatología, podría hoy escribir algo sobre los baños de lo veleros. Solo anotaré, para el que no conozca el sistema, que cuenta con una bomba que hay que darle varias veces para "vaciar", y entonces, cambias la válvula (desde luego, no será eso una válvula, pero no me viene otra palabra) y "llenas" con un poquito de agua. Es un proceso regulero, especialmente si el barco va en marcha y se mueve de la leche: ahí crees ver un trocito de infierno. Pero corramos un velo, es por la mañana y el Peda, yo aún en la cama, me anuncia que nos vamos. El ya viene de correr por toda la isla, y de haber pasado por la panadería a por coca de espinaca, y volver con las manos vacías, porque se ha ido la luz por la noche en toda Koufonisi (ocurrencia frecuente en las islas, nos dice F) y no ha funcionado el horno.

Desayuno pedalístico griego: sandía y yogur

Ay ay ay, que hay que salir de ahí abajo enseguida: en marcha no se aguanta abajo. Aseo personal tipo-gato, lavarme los dientes y salir a la bañera. Mini sigue durmiendo. Hace un solazo y un día espléndido, comemos sandía, por fin. Esto ya es totalmente Grecia! máxime porque cuando se levanta Mini seguimos con yogur con nectarinas y muesli, y más sandía.

Hoy vamos a navegar hacia Andíparos, una isla pequeña al sur de Paros, "a un sitio donde no he estado y quiero ir", dice F, que está entre esta isla y otra cuyo nombre me enloquece: Despothikó. A F. le atrae el paraje por lo mismo de siempre-esto debe ser cosa de marineros-, hay una bahía muy protegida donde vamos a poder fondear por la noche, estar guarecidos. Nunca se duerme tan tranquilo echando el ancla en una bahía como en el puerto (y aquí cada uno que haga metáforas vitales a gusto), pero tiene mucho encanto. Son varias horas de navegación: al principio dejamos Kato Koufuinisa (la hermana deshabitada de Anos Koufunisi, la que hemos estado), Skinoussa e Iraklia a la derecha, y a la izquierda todo el rato tenemos a la inmensa Naxos, que tiene muchas montañas. Dice F. que las montañas son complicadas porque generan rachas de viento que bajan hacia el mar. Naxos parece también deshabitada desde ese lado, y recuerdo cuando pasamos aquí unos días con Mini de bebé. "Ya fuisteis lanzados", dice F. cuando le contamos que estuvimos en estas islas en Septiembre de 2008, cuando Mini aún no tenías 4 meses.


 Tiramos hacia el este, y sacamos un rato las velas. El tema de los veleros es que hay que combinar todo el tiempo motor con vela. Según F. en España nunca ha visto vientos como los griegos (el melteni), que de repente viene unas racheadas impresionantes, seguidas de una calma total. De repente, empiezas a ver "borreguitos" en el mar (me encanta esta palabra, se refiere a las olitas que se levantan con cresta) y eso significa que viene un rato "divertido". El Peda ha estado de grumete todo el viaje, estirando de cabos (si pronuncias la palabra "cuerda" en un barco, F te asesina), girando ese molinillo , y soltando el ancla a la vez que F grita, qué color, qué color? (la cadena estaa pintada de colores que indican las distintas profundidades). Hoy hemos tenido varias de esas racheadas que como digo son momentos para hacer nosequé con las velas, y de tomarse una cetirizina, pastilla del mareo. Mágica, según Mini porque cuando ella se la ha tomado, al nanosegundo "ya se me ha pasado". Conmigo ha costado más tiempo, y he tenido que hacerme mi pequeña tienda de campaña, aquí en un lateral de la bañera, y dormirme un buen rato hasta que he vuelto del horror del mareo. "Es el libro lo que te marea" dice el Peda. No creo, porque el otro día, navegando sin olas, tirada en la bañera, es un escenario perfecto para leer. Pero con olas... ellas son las culpables! el maldito corderito de Norit. El Peda y Mini juegan a "Uno" todo este rato. Uno es un juego de cartas para niños, que he logrado aprender, pero que me parece tan aburrido como el resto. No se marean. Cuando salgo de mi madriguera, ya estamos cerca de Andíparos: la última vez que miré el reloj eran las 12:20 y ahora son como las dos.


Cuando llegamos al punto donde vamos a fondear, serán como las 14:30. Escribo desde allí, unas horas más tarde, y verdaderamente da la impresión de estar en un lago, parece cerrado, si no fuera por una mínima apertura entre Despothikó y un islote frente a Andíparos. El mar está plano. El color del mar, de otro mundo. Hay otros 11 veleros, pero parece igualmente que estamos solos: es muy grande y no se oye absolutamente nada. 

El Peda ha hecho arroz con pimiento y ensalada de tomate y cebolla. "Todo sabe rico en los barcos", dice F. Cuánta verdad. Se preguntará si esta tripulante va de guay mientras otros cocinan y tiran de las cuerdas, digo cabos: pues no, hoy friego, porque cuando estamos parados y no se mueve abajo, puedo estar. Hay dos pozas: en la de la izquierda, cuyo grifo se activa por un pedal, se enjabona y primer aclarado, porque es agua del mar. En la de la derecha, agua del tanque (entran 500 ls) para aclarar. Este agua del tanque es obviamente muy valiosa, sobre todo en las islas pequeñas donde llenarlo es complicado, porque a ellas mismas les llevan aguas en tanques de Pireos. Se usa para el lavabo, del que sale una pequeña alcachofa de ducha (que se estira y con ella te duchas-malamente-en el suelo del baño) y  para este aclarado.

Tirada en la bañera, leo el resto de la tarde y termino el libro de Mo, "Los días iguales". Se está de maravilla. F dice que él nunca ha logrado dormirse una siesta (siquiera el 10 minutos)-lo pongo en duda, a tenor de los ruidos que hace hoy, ahí enfrente cubierto con su sombrero de paja medio despeluznado. Claro que también pueden ser las tres gaviotas que, camufladas de patos, van nadando no muy lejos de nosotros. El Peda creo que también se queda frito, aquí a mi lado, y Mini está abajo, jugando. 


La sala principal del barco tiene una mesa donde Mini tiene sus muñecas pequeñas extendidas. El otro día me dijo que sus amigas ya no juegan con muñecas y que ella era rara. Aún a ratos le gusta inventarse historias, y a veces cuando la llamamos dice "espera, que termino este capítulo". Esto me recuerda muchísimo a mí a su edad. Yo tenía algunas miniaturas (de las que no recuerdo nada), solo un burrito que tiraba de un carro de paja semidescubierto, que creo que en su día debió ser un regalo lleno de Frutas de Oregón o algo así. Mi aventura solía ir de esos muñequitos viajando en el carro por el mundo y teniendo incontables aventuras. A veces les perseguían los malos, y se ponía trepidante. Luego esto se extendió a las aventuras en el "Desierto de Atacama", pero esto me daría para otro divague. A Mini le regalaron una vez una caravana de juguete y pensé... la versión modernizada del burrito! Me encantaría haber jugado más con ella a esas mismas aventuras; de hecho aún la tenemos y me niego a darla, porque aún espero que algún día pueda jugar. Hoy le he preguntado a Mini sobre sus aventuras, al oírle decir cosas como "class dismissed" ("se acabó la clase") y me ha contado que va de chicas (y 4 chicos) que están en un internado, "como Hogwarts" (el de Harry Potter) y "hay unas que son bullies (matonas), y hay mucho drama", concluye.


Se ha medido nublado y levantado una brisa fresquita, pero esto no ha impedido que mis compas se hayan lanzado al agua, y hayan ido nadando hasta Despothikó; al final, hoy es sábado y es el día que Mini nada en Londinium, 65 largos en 45 minutos. F y yo nos hemos quedado aquí tirados, él leyendo y yo escribiendo, bajo una manta, porque la luz no me dejaba ver la pantalla. Ahora ya han llegado, y están aquí a mi lado jugando a "Uno".

Sigo escribiendo días retrasados ante una puesta de sol espectacular.




4 comentarios:

molinos dijo...

Buenos días escuchando el tráfico de Madrid. Mis hijas tienen todavía casi todos sus juguetes guardados, los playmobil (conocidos como clics por nosotros) y los lego (aka. construcciones) son sagrados y se niegan a darlos. Maria, con casi dieciséis años, juega a montar sus legos....ni una de sus amigas hace eso ya. A mí me encanta.

65 largos en 45 minutos está muy bien pero yo nado más deprisa :) NO presumo pero es que me hace mucha ilusión hacer algo de deporte mejor que otro alguien :) Soy mezquina lo sé.

Luxindex dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Di Vagando dijo...

Hola MO, sí, yo creo q está muy bien porque lo que hacen con esos juegos es contar historias, y puede ser el germen de q en el futuro les guste contar historias ocmo hacemos nosotras, por escrito. Y ponte una estrellita-pin por lo de nadar más que escolares de primaria! WELL DONE YOU!! Viene a ser como mi orgullo por ganarle una dialéctica sobre el nudismo a una ninia de 11 anios... :):):)

LUX, jaja, todo vale y libertinaje!!! ... yo me lo tomo más como el Despotikó Ilustradó... NO sé, es q me gusta el adjetivo despótico, suena muy bien (a nivel formal, no contenido eh?) :)

muxu
di

Luxindex dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.